{"id":39959,"date":"2016-10-05T23:23:37","date_gmt":"2016-10-06T04:23:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-mayo-de-1990santa-misa-para-los-fieles-de-la-diocesis-de-willemstad-en-el-estadio-del-sentro-deportivo-korsou-antillas-holandesas\/"},"modified":"2016-10-05T23:23:37","modified_gmt":"2016-10-06T04:23:37","slug":"13-de-mayo-de-1990santa-misa-para-los-fieles-de-la-diocesis-de-willemstad-en-el-estadio-del-sentro-deportivo-korsou-antillas-holandesas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-mayo-de-1990santa-misa-para-los-fieles-de-la-diocesis-de-willemstad-en-el-estadio-del-sentro-deportivo-korsou-antillas-holandesas\/","title":{"rendered":"13 de mayo de\u00a0 1990,Santa Misa para los fieles de la di\u00f3cesis de Willemstad\u00a0 en el Estadio del \u00abSentro Deportivo Korsou\u00bb, Antillas Holandesas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A M&Eacute;XICO Y CURA<font face=\"Times New Roman\">&Ccedil;AO<\/font><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA PARA LOS FIELES DE LA DI&Oacute;CESIS <br \/>EN EL ESTADIO DEL <font face=\"Times New Roman\">&laquo;SENTRO DEPORTIVO KORSOU&raquo;<\/font><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"4\"> HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">Willemstad (Antillas Holandesas)<br \/>Domingo 13 de mayo de 1990<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i> <\/p>\n<p align=\"left\"> 1. Me siento feliz de estar con vosotros en esta bendita Isla, cruce de caminos y de culturas. Como toda tierra abierta al mar y a la comunicaci&oacute;n con otros pueblos, la vuestra se encuentra en situaci&oacute;n privilegiada, abierta a todos los horizontes, lo cual os hace m&aacute;s sensibles a los problemas del hombre, de la naturaleza, del m&aacute;s all&aacute;.<\/p>\n<p align=\"left\"> Doy gracias a Dios porque en esta nueva peregrinaci&oacute;n a Am&eacute;rica Latina me ha permitido venir a visitaros y expresar as&iacute; todo el afecto que siento por vosotros como hijos de la Iglesia cat&oacute;lica y ciudadanos de la bella Cura&ccedil;ao. Saludo con un abrazo fraterno a vuestro obispo, monse&ntilde;or Willem Michel Ellis y a los dem&aacute;s hermanos en el episcopado, cardenales y obispos aqu&iacute; presentes, as&iacute; como a los sacerdotes, religiosos, religiosas y a todos los amad&iacute;simos fieles de esta hermosa tierra donde la semilla del Evangelio ha sido particularmente fecundada. Mi cordial saludo se dirige a las autoridades que nos acompa&ntilde;an. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. En nuestra celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica acaba de resonar la palabra del mismo Cristo que, hoy como ayer, sigue dici&eacute;ndonos: \u201c Yo soy el camino, la verdad y la vida \u201d (<i>Jn<\/i> 14,6). Su voz es siempre actual, porque El vive resucitado y presente entre nosotros. Sus palabras nos infunden luz y esperanza para seguir el camino de la vida. En efecto, Dios nuestro Padre, por medio de su Hijo Jesucristo y en el Esp&iacute;ritu Santo, \u201c movido de amor, habla a los hombres como a amigos \u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html\">Dei Verbum<\/a><\/i>, 2). <\/p>\n<p align=\"left\"> La liturgia de este tiempo pascual nos introduce frecuentemente en el Cen&aacute;culo donde Jes&uacute;s, la v&iacute;spera de su pasi&oacute;n y muerte, tuvo su &uacute;ltimo coloquio con los Ap&oacute;stoles. En el contexto de este coloquio encontramos una pregunta del Ap&oacute;stol Felipe que es, al mismo tiempo, una oraci&oacute;n: &#8211; \u201c Se&ntilde;or, mu&eacute;stranos al Padre y nos basta \u201d (<i>Jn<\/i> 14,8.). <\/p>\n<p align=\"left\"> Esta pregunta y plegaria del Ap&oacute;stol nos sirven como de clave para conocer lo que en aquellos momentos estaban pensando los Ap&oacute;stoles. <\/p>\n<p align=\"left\"> La respuesta de Jes&uacute;s elimina toda duda y les abre el camino para descubrir su misterio y su mensaje: \u201cEl que me ha visto a m&iacute;, ha visto al Padre\u201d (<i>Jn<\/i> 14,9). <\/p>\n<p align=\"left\"> Cristo es la revelaci&oacute;n personal de Dios. No solamente nos habla de Dios, su Padre, sino que se nos presenta como la revelaci&oacute;n plena del Padre. Jes&uacute;s es Hijo de Dios, el Verbo o palabra viva y personal del Padre, hecha carne por obra del Esp&iacute;ritu Santo en el seno de la Virgen Mar&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\"> Jesucristo, como Hijo de Dios y Redentor nuestro, es el Camino que nos conduce al Padre, para introducirnos y hacernos part&iacute;cipes del mismo misterio de Dios Amor, que es Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo. S&oacute;lo a partir de este misterio de Amor podremos comprender el misterio del hombre nuestro hermano. <\/p>\n<p align=\"left\"> El camino por el cual Cristo nos conduce al Padre pasa a trav&eacute;s de todo lo que El mismo hace y dice. Es decir, pasa por el evangelio, que es su palabra viva y siempre actual. Pasa principalmente a trav&eacute;s de todo lo que Cristo es: nuestra Pascua, nuestro \u201c paso \u201d de la Cruz a la Resurrecci&oacute;n, nuestro paso a la Verdad y a la Vida, que es el mismo Dios. \u201c Nadie va al Padre sino por m&iacute; \u201d(<i>Jn<\/i> 14,6). <\/p>\n<p align=\"left\"> 3. Aqu&iacute; y ahora, como hace veinte siglos, Jesucristo sigue diciendo: \u201cYo soy el camino, la verdad y la vida\u201d (<i>Jn<\/i> 14, 6). Queridos hermanos y hermanas, el Se&ntilde;or es el &uacute;nico camino que nos conduce a la verdadera vida, a la felicidad eterna, a la verdad inmutable. Nuestras aspiraciones a un mundo mejor, donde reine la justicia y la paz, s&oacute;lo encontrar&aacute;n su realizaci&oacute;n plena en Cristo resucitado, porque El es \u201cla clave, el centro y el fin de toda la historia humana\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 10). La construcci&oacute;n de un mundo donde reine el amor y la concordia comienza en cada coraz&oacute;n humano, cuando en &eacute;l se hacen vida los criterios, la escala de valores y las actitudes evang&eacute;licas del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p align=\"left\"> Como nos ense&ntilde;a el Concilio Vaticano II, s&oacute;lo \u201cCristo&#8230;, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocaci&oacute;n\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 22). <\/p>\n<p align=\"left\"> Nuestros deseos de bienestar y felicidad s&oacute;lo ser&aacute;n satisfechos de verdad cuando las personas, las familias y la sociedad entera vivan seg&uacute;n el mandamiento del amor. La persona, la familia y la sociedad no ser&aacute;n plenamente humanas si limitan sus aspiraciones a s&oacute;lo poseer, consumir y disfrutar, pues, \u201c el hombre&#8230;, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de s&iacute; mismo a los dem&aacute;s \u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 24). <\/p>\n<p align=\"left\"> Como afirma el Concilio Vaticano II, los cristianos queremos ser constructores de \u201c un nuevo humanismo, en el que el hombre queda definido principalmente por la responsabilidad hacia sus hermanos y ante la historia \u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 55). <\/p>\n<p align=\"left\"> 4. El Se&ntilde;or, que es la \u201c piedra viva \u201d, como nos acaba de recordar san Pedro en la primera lectura de esta celebraci&oacute;n, se dirige esta tarde a vosotros que deb&eacute;is ser \u201c piedras vivas, &#8230;en la construcci&oacute;n de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediaci&oacute;n de Jesucristo \u201d (<i>1P<\/i> 2,4.5). <\/p>\n<p align=\"left\"> El anuncio de la Palabra de Dios hace surgir generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, nuevas \u201c piedras vivas \u201d, con las cuales se construye el pueblo de Dios que es la Iglesia. Conscientes de que sois miembros vivos de la Iglesia de Cristo, os invito pues a dar testimonio de vuestra vitalidad cristiana y a ser un lazo de uni&oacute;n con tantas personas que pasan por vuestra tierra, buscando descanso, hospitalidad, trabajo, de manera que vuestra vida sea un testimonio permanente del evangelio. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iquest;C&oacute;mo no agradecer al Se&ntilde;or la fe recibida y todos los dem&aacute;s bienes materiales, culturales y espirituales con que os ha bendecido? Pero el mejor modo de agradecer a Dios sus bienes es &eacute;ste: ser testigos y ap&oacute;stoles del evangelio. Efectivamente, como nos lo recuerda el Concilio \u201cla Iglesia es toda ella misionera y la obra de la evangelizaci&oacute;n es deber fundamental del pueblo de Dios\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html\">Ad Gentes<\/a><\/i>, 35). <\/p>\n<p align=\"left\"> En el contacto con las gentes que pasan alg&uacute;n tiempo entre vosotros por turismo, negocios o trabajo, podr&eacute;is observar que \u201cel mundo, a pesar de los innumerables signos de rechazo de Dios, lo busca sin embargo por caminos insospechados y siente dolorosamente su necesidad\u201d (<i><a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19751208_evangelii-nuntiandi.html\">Evangelii Nuntiandi<\/a><\/i>, 76).<\/p>\n<p align=\"left\"> En las diversas formas de contacto encontrar&eacute;is c&oacute;mo cumplir vuestro deber de cristianos, puesto que por vuestra manera de vivir y compartir, estas mismas gentes deber&aacute;n ver en vosotros los testigos de Dios Amor; pues a vosotros tambi&eacute;n van dirigidas estas palabras del Concilio: \u201cLa comunidad cristiana est&aacute; integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Esp&iacute;ritu Santo en su peregrinar hacia el Padre y han recibido la buena nueva de la salvaci&oacute;n para comunicarla a todos. La Iglesia por ello se siente &iacute;ntima y realmente solidaria del g&eacute;nero humano y de su historia\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 1). <\/p>\n<p align=\"left\"> 5. El mensaje evang&eacute;lico, que es la base para construir un mundo mejor, debe vivirse principalmente en la familia cristiana. Esta comunidad de Cura&ccedil;ao, en uni&oacute;n con sus pastores, ha escogido como lema de la visita del Papa \u201c Un mih&oacute; mundo ma&ntilde;an ku mas famia Kristian! \u201d, indicando as&iacute; una de vuestras prioridades en la edificaci&oacute;n del Reino de Dios. En efecto, en el hogar familiar es donde comienza a construirse un mundo mejor. Esto s&oacute;lo es posible cuando la familia se considera no como simple cohabitaci&oacute;n, sino como \u201c &iacute;ntima comunidad conyugal de vida y amor \u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 48). Pues la familia recibe la gran \u201cmisi&oacute;n de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participaci&oacute;n real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Se&ntilde;or por la Iglesia su esposa\u201d (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html\">Familiaris Consortio<\/a><\/i>, 17). <\/p>\n<p align=\"left\"> En el marco propio de la acci&oacute;n evangelizadora, los esposos cristianos han de sentirse llamados a una mayor santidad de vida en fidelidad a las ense&ntilde;anzas de la Iglesia. Pero, en contraste con &eacute;stas, comprobamos en nuestros d&iacute;as una serie de males que aquejan a la instituci&oacute;n familiar, como son las uniones il&iacute;citas no santificadas por el sacramento del matrimonio, la disgregaci&oacute;n de la vida familiar por el divorcio, la infidelidad y el abandono del hogar y de los hijos, la violaci&oacute;n del derecho a la vida por el aborto y la exclusi&oacute;n de la fecundidad. Todo ello se ve fomentado por una mentalidad materialista y consumista, as&iacute; como por la corrupci&oacute;n y la pornograf&iacute;a desafiante.<\/p>\n<p align=\"left\"> Amados en el Se&ntilde;or, deseo deciros esto en vuestra lengua nativa: Ta necesario pa evangeliza familia, pa berdaderamente e sea un comunidad di bida y di amor poniendo un fundeshi solido pa un mundo nobo. <\/p>\n<p align=\"left\"> \u201cFuturo di humanidad ta ser construi den familia\u201d (<i>Familiaris Consortio<\/i>, 86). Futuro di Iglesia ta ser construi den familianan caminda ta biba y ta transmiti Evangelio, pasobra henter familia Kristian mester bira evangelizador di otro familianan. <\/p>\n<p align=\"left\"> Principalmente boso, tata y mamanan Kristian hunto cu boso yiunan tin e deber di anuncia cu alegria y conviccion e \u201c bon nobo \u201d tocante di familia, como fundeshi di sociedad y como \u201c Iglesia domestica \u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, 11). <\/p>\n<p align=\"left\"> (Es necesario evangelizar a la familia, para que sea de veras comunidad de vida y de amor, poniendo as&iacute; los s&oacute;lidos fundamentos de un mundo nuevo. \u201c&iexcl;El futuro de la humanidad se fragua en la familia!\u201d El futuro de la Iglesia se fragua en las familias donde se viva y se transmita el evangelio, porque toda familia cristiana tiene que convertirse en evangelizadora de las dem&aacute;s familias. A vosotros, principalmente, padres y madres cristianos, juntamente con vuestros hijos, os toca anunciar con alegr&iacute;a y convicci&oacute;n la \u201c buena nueva \u201d sobre la familia, como fundamento de la sociedad y como \u201cIglesia dom&eacute;stica\u201d). <\/p>\n<p align=\"left\"> 6. La presencia de tantos j&oacute;venes en este \u201c Sentro Deportivo Korsou \u201d es ya motivo de esperanza en el advenimiento del mundo mejor que todos deseamos. &iexcl;Queridos j&oacute;venes, a quienes llevo siempre en mi coraz&oacute;n! Vivid ilusionados en seguir a Cristo. No os dej&eacute;is arrebatar por nada ni por nadie vuestra confianza en El, y vuestro entusiasmo por construir un mundo nuevo, donde reine la generosidad y el amor. En vuestro coraz&oacute;n sent&iacute;s continuamente las ansias de verdad y de vida. Jesucristo es el &uacute;nico camino y es, al mismo tiempo, la suprema verdad y la verdadera vida. <\/p>\n<p align=\"left\"> Joven de Cura&ccedil;ao, participa en la incansable tarea de anunciar el evangelio. Est&aacute;s llamado a ser un apasionado buscador de la verdad, de ideales altos y nobles. No caigas en la apat&iacute;a, en la indiferencia, en el des&aacute;nimo. El Se&ntilde;or est&aacute; contigo. S&eacute;, pues, protagonista en la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa, m&aacute;s sana y m&aacute;s fraterna. <\/p>\n<p align=\"left\"> 7. Quiero ahora dirigir mi palabra llena de afecto a las personas consagradas. Me parece ver en vosotros el signo actual del amor de Cristo. Toda vuestra vida consagrada, por ser desposorio con Cristo, es \u201ccomo se&ntilde;al y est&iacute;mulo de la caridad y como un manantial extraordinario de espiritual fecundidad en el mundo\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, 42). Que sig&aacute;is siendo fieles a las esperanzas que tiene puestas en vosotros la Iglesia. Sent&iacute;os profundamente amados por Cristo. Solamente convencidos de esto os sentir&eacute;is con fuerzas para amar y para hacer amar a Cristo y a la Iglesia su esposa. De este modo, vuestro amor esponsal a Cristo \u201cse convierte tambi&eacute;n en amor por la Iglesia como Cuerpo de Cristo, por la Iglesia como pueblo de Dios, por la Iglesia que es a la vez Esposa y Madre\u201d (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031984_redemptionis-donum.html\">Redemptoris Donum<\/a><\/i>, 15). <\/p>\n<p align=\"left\"> A los queridos sacerdotes y a los futuros sacerdotes, os aliento a que sig&aacute;is fieles a vuestra vocaci&oacute;n de ser \u201csigno sacramental de Cristo pastor y Cabeza de la Iglesia\u201d (<i>Puebla<\/i>, 659). Con el \u201c gozo pascual \u201d, que deriva de una vida inmolada como \u201c m&aacute;ximo testimonio del amor \u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html\">Presbyterorum Ordinis<\/a><\/i>, 11), podr&eacute;is ser presencia y transparencia de Cristo, \u201c camino, verdad y vida \u201d para la familia cristiana, para los laicos, para los trabajadores, para los j&oacute;venes, para las personas consagradas y para todo el pueblo de Dios. Cristo os necesita para llegar a los enfermos, a los pobres, a los alejados y a todos los que han comenzado a buscarle. <\/p>\n<p align=\"left\"> 8. En la celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica de hoy, escuchando la palabra de Dios, nos hemos acercado a Cristo que es la piedra angular, como nos lo ha recordado san Pedro citando al profeta Isa&iacute;as: \u201cHe aqu&iacute; que coloco en Si&oacute;n una piedra angular, elegida, preciosa y el que crea en ella no ser&aacute; confundido\u201d (<i>1P<\/i> 2,6; cf.<i>Is<\/i> 28,16). Hay que aceptar esta piedra angular, que es Cristo, y no desecharla en la construcci&oacute;n de la vida humana aqu&iacute; en la tierra. <\/p>\n<p align=\"left\"> Antes de terminar, y en el marco del V Centenario de la llegada del Evangelio al Nuevo Mundo, deseo renovar mi llamado a la Iglesia que est&aacute; en Cura&ccedil;ao a un mayor empe&ntilde;o en la nueva evangelizaci&oacute;n, que reavive con fuerza sus ra&iacute;ces cristianas. Esta nueva evangelizaci&oacute;n reclama hombres y mujeres asiduos en la escucha de la Palabra de Dios, en la oraci&oacute;n, en la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica y dispuestos a compartir los bienes con los hermanos (cf. <i>Hch<\/i> 2,42; 4,32). La nueva evangelizaci&oacute;n necesita cristianos y comunidades que sean \u201cun solo coraz&oacute;n y una sola alma\u201d (Hch 4,32). La Virgen Sant&iacute;sima, Madre de la unidad, os ayudar&aacute; a vivir esta comuni&oacute;n eclesial tan ansiada por Jes&uacute;s, como signo eficaz de vida nueva y de evangelizaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> El Obispo de Roma, Sucesor de san Pedro, al visitar esta querida Iglesia local, os alienta a seguir siempre a Cristo \u201ccamino, verdad y vida\u201d. Esto es lo que pido al Se&ntilde;or hoy y aqu&iacute;, por vosotros y con vosotros. As&iacute; sea.<\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1990 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A M&Eacute;XICO Y CURA&Ccedil;AO SANTA MISA PARA LOS FIELES DE LA DI&Oacute;CESIS EN EL ESTADIO DEL &laquo;SENTRO DEPORTIVO KORSOU&raquo; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Willemstad (Antillas Holandesas)Domingo 13 de mayo de 1990 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: 1. 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