{"id":39998,"date":"2016-10-05T23:28:25","date_gmt":"2016-10-06T04:28:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-abril-de-1992-domingo-de-ramos-vii-jornada-mundial-de-la-juventud\/"},"modified":"2016-10-05T23:28:25","modified_gmt":"2016-10-06T04:28:25","slug":"12-de-abril-de-1992-domingo-de-ramos-vii-jornada-mundial-de-la-juventud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-abril-de-1992-domingo-de-ramos-vii-jornada-mundial-de-la-juventud\/","title":{"rendered":"12 de abril de 1992, Domingo de Ramos &#8211; VII Jornada Mundial de la Juventud"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/><\/font><\/b><br \/>Domingo de Ramos, 12 de abril de 1992<\/font><\/i> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. <i>&laquo;Anunciar&eacute; tu nombre a mis hermanos&raquo;<\/i> (<i>Sal<\/i> 22, 23).<\/p>\n<p align=\"left\">Hoy las palabras del salmo se cumplen de una manera particular. En toda Jerusal&eacute;n resuena la gloria del nombre de Dios. Del Dios que hizo salir a su pueblo de Egipto, de la situaci&oacute;n de esclavitud.<\/p>\n<p align=\"left\">Este pueblo espera la nueva venida de Dios. En Jes&uacute;s de Nazaret se realiza el cumplimiento de sus esperanzas. Cuando Cristo se acerca a Jerusal&eacute;n, yendo como peregrino junto con los dem&aacute;s para la fiesta de Pascua, es acogido como <i>el que viene en el nombre del Se&ntilde;or<\/i>. El pueblo, exultando, canta: &laquo;Hosanna&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">Todos han captado con exactitud los signos que muestran que se han cumplido los anuncios de los profetas. Tambi&eacute;n el signo del rey que ten&iacute;a que llegar &laquo;montado en un asno&raquo; (cf. <i>Zc<\/i> 9, 9) hab&iacute;a sido profetizado.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Pero la intuici&oacute;n colectiva tiene sus l&iacute;mites. Aquel que, seg&uacute;n las palabras del salmista, viene para &laquo;anunciar el nombre de Dios a sus hermanos&raquo; es, <i>al mismo tiempo<\/i> \u2014en este salmo\u2014 el abandonado, el escarnecido, el castigado.<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Al verme se burlan de m&iacute;, hacen visajes, menean la cabeza: \u201cAcudi&oacute; al Se&ntilde;or, que le ponga a salvo; que lo libere, si tanto lo quiere\u201d&raquo; (<i>Sal<\/i> 22, 8-9).<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Despu&eacute;s, &eacute;l dice de s&iacute; mismo, como si hablara entre s&iacute;:<\/i> &laquo;Me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos&#8230; Se reparten mi ropa, echan a suerte mi t&uacute;nica. Pero t&uacute;, Se&ntilde;or, no te quedes lejos; fuerza m&iacute;a, ven de prisa a socorrerme&raquo; (<i>Sal<\/i> 22, 17-20). &laquo;<i>Dios m&iacute;o, Dios m&iacute;o, &iquest;por qu&eacute; me has abandonado?<\/i>&raquo; (<i>ib<\/i>., 2).<\/p>\n<p align=\"left\">Sorprendente profec&iacute;a! Estas palabras nos transportan ya al G&oacute;lgota; participamos en la agon&iacute;a de Cristo en la cruz. Precisamente estas palabras del salmista se encuentran de nuevo en su boca cuando va a morir.<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Cristo<\/i>, que ha venido a Jerusal&eacute;n para la fiesta de Pascua, <i>ha le&iacute;do hasta sus &uacute;ltimas consecuencias la verdad<\/i> contenida en los salmos y en los profetas. Esta era la verdad sobre &eacute;l. Ha venido<i> para cumplir esta verdad hasta sus &uacute;ltimas consecuencias<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Mediante el evento del Domingo de Ramos se abre la perspectiva de los acontecimientos ya cercanos, en los que la verdad plena sobre Cristo-Mes&iacute;as encontrar&aacute; su total cumplimiento.<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Aquel<\/i> que &laquo;a pesar de su condici&oacute;n divina no hizo alarde de su categor&iacute;a de Dios; al contrario, se despoj&oacute; de su rango y tom&oacute; la condici&oacute;n de esclavo,\u2026 <i>se rebaj&oacute;<\/i> hasta someterse<i> incluso a la muerte<\/i>, y una muerte de cruz. Por eso, <i>Dios lo levant&oacute;<\/i> sobre todo, y le concedi&oacute; el \u201cnombre sobre todo nombre\u201d&#8230; &iexcl;Jesucristo es <i>Se&ntilde;or<\/i>!&raquo; para gloria de Dios. Padre&raquo; (<i>Flp<\/i> 2, 6-9. 11).<\/p>\n<p align=\"left\">4. Esta <i>es la verdad de Dios<\/i>, contenida en los eventos de esta Semana Santa de Pascua. Los eventos tienen el car&aacute;cter humano. Pertenecen a la historia del hombre. Pero este hombre &laquo;realmente&#8230; era Hijo de Dios&raquo; (<i>Mt<\/i> 27, 54). <i>Los eventos humanos descubren el inescrutable misterio de Dios<\/i>. Este es el misterio del amor que salva.<\/p>\n<p align=\"left\">Cuando, despu&eacute;s de la resurrecci&oacute;n, Cristo dice a los Ap&oacute;stoles: &laquo;Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva&raquo; (<i>Mc<\/i> 16, 15), en ese momento les da el mandato <i>de predicar precisamente este misterio<\/i>, cuya plenitud ha sido alcanzada en los acontecimientos de la Pascua de Jerusal&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">5. Estas mismas palabras del Redentor del mundo van dirigidas hoy a todos los j&oacute;venes de Roma y de toda la Iglesia; y se convierten en <i>el hilo conductor de la Jornada mundial de la juventud de este a&ntilde;o<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">Es necesario, querid&iacute;simos j&oacute;venes, que la verdad salv&iacute;fica del Evangelio sea asumida hoy por vosotros como, hace veinte siglos, fue asumida la verdad sobre el Hijo de David (&laquo;el que viene en nombre del Se&ntilde;or&raquo;) por los hijos e hijas de la ciudad santa. Es necesario <i>que vosotros asum&aacute;is hoy<\/i> esta verdad salv&iacute;fica sobre Cristo crucificado y resucitado, y viviendo intensamente de ella os esforc&eacute;is por llegar al coraz&oacute;n del mundo contempor&aacute;neo.<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva&raquo; (<i>Mc<\/i> 16, 15): esta es la consigna que os dirige el mismo Cristo. Sobre este compromiso, que constituye el tema de la VII Jornada mundial de la juventud, hab&eacute;is reflexionado y orado. Se trata de un compromiso que os afecta personalmente a cada uno. Todo bautizado es llamado por Cristo a convertirse en su ap&oacute;stol en el propio ambiente en que vive y en todo el mundo.<\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; vuestra respuesta?<\/p>\n<p align=\"left\">Que cada uno de vosotros sepa hacer suyas las palabras del salmista: &laquo;<i>Anunciar&eacute; tu nombre a mis hermanos<\/i>&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">S&iacute;. &iexcl;Tu nombre! Pues de ning&uacute;n otro nombre bajo el cielo nos viene la salvaci&oacute;n (cf. <i>Hch<\/i> 4, 12). Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1992 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO IIDomingo de Ramos, 12 de abril de 1992 &nbsp; 1. &laquo;Anunciar&eacute; tu nombre a mis hermanos&raquo; (Sal 22, 23). Hoy las palabras del salmo se cumplen de una manera particular. En toda Jerusal&eacute;n resuena la gloria del nombre de Dios. 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