{"id":40035,"date":"2016-10-05T23:32:56","date_gmt":"2016-10-06T04:32:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/6-de-junio-de-1996-solemnidad-del-santisimo-cuerpo-y-sangre-de-cristo\/"},"modified":"2016-10-05T23:32:56","modified_gmt":"2016-10-06T04:32:56","slug":"6-de-junio-de-1996-solemnidad-del-santisimo-cuerpo-y-sangre-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/6-de-junio-de-1996-solemnidad-del-santisimo-cuerpo-y-sangre-de-cristo\/","title":{"rendered":"6 de junio de 1996: Solemnidad del Sant\u00edsimo Cuerpo y Sangre de Cristo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA Y PROCESI&Oacute;N <br \/> DESDE SAN JUAN DE LETR&Aacute;N HASTA SANTA MAR&Iacute;A LA MAYOR <br \/> EN LA SOLEMNIDAD DEL SANT&Iacute;SIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 6 de junio de 1996<\/i> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;<i>Te aliment&oacute; con el man&aacute;<\/i>&raquo; (<i>Dt<\/i> 8, 3).<\/p>\n<p>1. En la solemnidad del <i>Corpus Domini,<\/i> nos reunimos cada: a&ntilde;o delante de la bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n para celebrar el sacramento del Cuerpo y Sangre de Cristo. Jes&uacute;s mismo nos invita a participar en el banquete eucar&iacute;stico: &laquo;El que come mi carne y bebe mi sangre habita en m&iacute; y yo en &eacute;l (&#8230;). El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitar&eacute; en el &uacute;ltimo d&iacute;a (&#8230;). El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivir&aacute; por m&iacute;&raquo; (<i>Jn<\/i> 6, 56. 54. 57). Jes&uacute;s pronunci&oacute; estas palabras <i>en Cafarna&uacute;m.<\/i> Con ellas anunciaba la <i> instituci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a,<\/i> que realizar&iacute;a durante la &uacute;ltima cena.<\/p>\n<p>Las palabras de la instituci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a, que leemos en los sin&oacute;pticos y en san Pablo, y que el sacerdote repite en cada santa misa, constituyen una s&iacute;ntesis del anuncio que refiere Juan: &laquo;<i>Esto es mi cuerpo<\/i> que ser&aacute; entregado por vosotros&raquo;. &laquo;<i>Este es el c&aacute;liz de mi sangre,<\/i> sangre de la alianza nueva y eterna, que ser&aacute; derrama por vosotros y por todos los hombres para el perd&oacute;n de los pecados. <i>Haced esto en conmemoraci&oacute;n m&iacute;a&raquo;<\/i> (cf.<i> Lc<\/i> 22,19-20 y par.; <i>1 Co<\/i> 11, 23-25).<\/p>\n<p>Acogi&eacute;ndolas con fe y gratitud, la Iglesia sabe lo que debe hacer, y <i>toma mayor conciencia de lo que la Eucarist&iacute;a representa para su vida y para la salvaci&oacute;n del mundo entero.<\/i><\/p>\n<p>2. Hoy, solemnidad del <i>Corpus Domini,<\/i> la Iglesia vuelve a descubrir, por decirlo as&iacute;, que <i>la Eucarist&iacute;a es una peregrinaci&oacute;n, un camino.<\/i> Mois&eacute;s, en el pasaje del Deuteronomio proclamado en la primera lectura, afirma: &laquo;Recuerda el camino que el Se&ntilde;or tu Dios te ha hecho recorrer estos cuarenta a&ntilde;os por el desierto (&#8230;). <i>Te aliment&oacute; con el man&aacute;<\/i> (&#8230;) para ense&ntilde;arte que no s&oacute;lo de pan vive el hombre, sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. (&#8230;) Te aliment&oacute; en el desierto con un man&aacute; que no conoc&iacute;an tus padres&raquo; (<i>Dt<\/i> 8, 2. 3. 16).<\/p>\n<p>&iexcl;S&iacute;! En el tiempo del &eacute;xodo Dios aliment&oacute; a su pueblo con un <i>alimento desconocido.<\/i> Del mismo modo, los Ap&oacute;stoles, testigos de la instituci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a, cuando comenzaron la cena del Jueves santo no imaginaban lo que el Maestro les dir&iacute;a poco despu&eacute;s: que ese pan era su verdadero Cuerpo y que ese vino era su verdadera Sangre. Y cuando Jes&uacute;s habl&oacute;, &iquest;qu&eacute; entendieron? S&oacute;lo m&aacute;s tarde cayeron plenamente en la cuenta de que, precisamente en virtud de ese alimento y de esa bebida, el hombre ser&iacute;a capaz de emprender el camino hacia la definitiva tierra prometida. Hacia la casa del Padre. .<\/p>\n<p>&laquo;<i>O sacrum convivium&#8230;&raquo;, &laquo;Oh sagrado banquete, en que Cristo se nos da como alimento, se perpet&uacute;a el memorial de su pasi&oacute;n, el alma se llena de gozo y se nos da la prenda de la vida futura&raquo;<\/i> (<i>Ant&iacute;fona al Magn&iacute;ficat de la solemnidad del Corpus Domini<\/i>).<\/p>\n<p>3. El Se&ntilde;or nos invita a cada uno de los presentes a participar con fe y amor en el sagrado banquete, en el que ha querido hacerse nuestro alimento y nuestra bebida para comunicarnos su misma vida divina.<\/p>\n<p>Consciente de esta verdad, quisiera saludaros cordialmente a vosotros, se&ntilde;ores cardenales, venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; a vosotros, queridos hermanos y hermanas que represent&aacute;is a las comunidades parroquiales, a los grupos y a las asociaciones de compromiso apost&oacute;lico y misionero de nuestra di&oacute;cesis. Os saludo a vosotros, peregrinos que hab&eacute;is querido uniros a nuestra solemne manifestaci&oacute;n de fe en Cristo, pan vivo para la salvaci&oacute;n de la humanidad.<\/p>\n<p>Est&aacute;n presentes, en particular, en esta liturgia eucar&iacute;stica y participan en la procesi&oacute;n del <i>Corpus Domini, numerosos fieles procedentes de la Rep&uacute;blica Checa.<\/i> A ellos va nuestro cordial saludo y nuestro agradecimiento por este gesto de comuni&oacute;n eclesial.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, os doy una cordial bienvenida. Recuerdo con agrado mi visita pastoral de hace un a&ntilde;o a la Rep&uacute;blica Checa y aquellos memorables d&iacute;as en que experiment&eacute; la fuerza de la tradici&oacute;n de fe y el progreso de la civilizaci&oacute;n de vuestro pa&iacute;s.<\/p>\n<p><i>Mirad con esperanza al futuro,<\/i>&nbsp;fieles a las profundas ra&iacute;ces cristianas de vuestra amada naci&oacute;n. El Se&ntilde;or, que est&aacute; presente aqu&iacute; bajo las especies sagradas del pan y vino os colme de sus gracias y os lleve a vosotros y a toda vuestra naci&oacute;n a una prosperidad y paz duradera.<\/p>\n<p>4. &laquo;<i>&Eacute;ste es el pan de los &aacute;ngeles, el pan de los peregrinos&raquo;<\/i> (<i>Secuencia<\/i>).<\/p>\n<p>Con qu&eacute; elocuencia la celebraci&oacute;n del <i>Corpus Domini <\/i>nos ayuda a profundizar la verdad de que la Eucarist&iacute;a es <i>el sacramento de la peregrinaci&oacute;n humana.<\/i> Peregrinaci&oacute;n prefigurada en el &eacute;xodo del pueblo de Israel de Egipto hasta la tierra prometida.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; precisamente <i>por esto,<\/i> en la solemnidad del Sant&iacute;simo Cuerpo y Sangre de Cristo, <i>la Iglesia<\/i> no s&oacute;lo celebra la Eucarist&iacute;a, sino que <i> se pone en camino y junto con Jes&uacute;s-Eucarist&iacute;a<\/i> recorre las calles de la ciudad. Tambi&eacute;n nosotros, aqu&iacute; en Roma, esta tarde, con la solemne procesi&oacute;n que se realiza desde San Juan de Letr&aacute;n hasta Santa Mar&iacute;a la Mayor, queremos recordar la presencia de Dios que gui&oacute; a su pueblo en el desierto <i>hasta la tierra prometida.<\/i> Sobre todo, queremos proclamar que Cristo-Eucarist&iacute;a gu&iacute;a a la Iglesia y a todos nosotros a lo largo del <i>camino que es &eacute;l mismo,<\/i> camino que lleva al Padre.<\/p>\n<p>Nuestro caminar junto a &eacute;l, &iquest;no tiene en Dios su fin? S&oacute;lo por medio de Jes&uacute;s, que se nos ofrece bajo las especies del pan y del vino, la vida del hombre alcanza su plenitud: &laquo;El que come mi carne y bebe mi sangre <i>tiene vida eterna,<\/i> y yo lo resucitar&eacute; en el &uacute;ltimo d&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>&iexcl;Cristo, t&uacute; eres el camino que lleva al Padre! (cf. <i>Jn<\/i> 14, 6). T&uacute; nos gu&iacute;as en la peregrinaci&oacute;n diaria hacia la patria celestial.<\/p>\n<p>Con tu presencia sacramental nos haces gustar anticipadamente la alegr&iacute;a de la participaci&oacute;n completa y definitiva en la vida del Padre durante el banquete eterno.<\/p>\n<p>En el sacramento de tu Cuerpo y de tu Sangre &laquo;<i>se nos da la prenda de la gloria futura&raquo;<\/i>. &iexcl;Qu&eacute;date con nosotros!<\/p>\n<p>&iexcl;Camina con nosotros hoy y siempre!<\/p>\n<p>Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1996 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA Y PROCESI&Oacute;N DESDE SAN JUAN DE LETR&Aacute;N HASTA SANTA MAR&Iacute;A LA MAYOR EN LA SOLEMNIDAD DEL SANT&Iacute;SIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Jueves 6 de junio de 1996 &nbsp; &laquo;Te aliment&oacute; con el man&aacute;&raquo; (Dt 8, 3). 1. 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