{"id":40044,"date":"2016-10-05T23:34:01","date_gmt":"2016-10-06T04:34:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-diciembre-1997-misa-de-nochebuena\/"},"modified":"2016-10-05T23:34:01","modified_gmt":"2016-10-06T04:34:01","slug":"24-de-diciembre-1997-misa-de-nochebuena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-diciembre-1997-misa-de-nochebuena\/","title":{"rendered":"24 de diciembre 1997, Misa de Nochebuena"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA DE NOCHEBUENA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><b><i> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/><\/font><\/i><br \/> <\/b><i>Bas&iacute;lica de San Pedro<br \/>Mi&eacute;rcoles 24 de diciembre de 1997 <\/i> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;&laquo;Os anuncio una gran alegr&iacute;a (&#8230;): hoy os ha nacido (&#8230;) un Salvador, el Mes&iacute;as, el Se&ntilde;or&raquo; (<i>Lc <\/i>2, 10-11). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&iexcl;Hoy! Este &laquo;hoy&raquo; que resuena en la liturgia no se refiere s&oacute;lo al acontecimiento que tuvo lugar hace ya casi dos mil a&ntilde;os y que cambi&oacute; la historia del mundo. Tiene que ver tambi&eacute;n con esta Noche santa, en la que nos hemos congregado aqu&iacute;, en la bas&iacute;lica de San Pedro, unidos espiritualmente a cuantos, en todos los rincones de la tierra, celebran la solemnidad de la Navidad. Incluso en los lugares m&aacute;s apartados de los cinco continentes resuenan, en esta noche, las palabras de los &aacute;ngeles que escucharon los pastores de Bel&eacute;n: &laquo;Os anuncio una gran alegr&iacute;a (&#8230;): hoy os ha nacido (&#8230;) un Salvador, el Mes&iacute;as, el Se&ntilde;or&raquo; (<i>Lc <\/i>2, 10-11). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Jes&uacute;s naci&oacute; en un establo, como cuenta el evangelio de san Lucas, &laquo;porque no hab&iacute;a sitio para ellos en la posada &raquo; (<i>Lc <\/i>2, 7). Mar&iacute;a, su Madre, y Jos&eacute; no encontraron alojamiento en ninguna casa de Bel&eacute;n. Mar&iacute;a deposit&oacute; al Salvador del mundo en un pesebre, &uacute;nica cuna disponible para el Hijo de Dios hecho hombre. Esta es la realidad de la Navidad del Se&ntilde;or. La recordamos cada a&ntilde;o: de ese modo la descubrimos de nuevo, la vivimos cada vez con el mismo asombro. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">2.&nbsp;&iexcl;El nacimiento del Mes&iacute;as! Es el acontecimiento central de la historia de la humanidad. Lo esperaba con oscuro presentimiento todo el g&eacute;nero humano; lo esperaba con conciencia expl&iacute;cita el pueblo elegido. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Testigo privilegiado de esa espera, durante el tiempo lit&uacute;rgico del Adviento y tambi&eacute;n en esta solemne vigilia, es el profeta Isa&iacute;as, que, desde la lejan&iacute;a de los siglos, fija la mirada inspirada en esta &uacute;nica, futura, noche de Bel&eacute;n. &Eacute;l, que vivi&oacute; muchos siglos antes, habla de este acontecimiento y de su misterio como si fuese <i>testigo ocular<\/i>: &laquo;Un ni&ntilde;o nos ha nacido, un hijo se nos ha dado&raquo;; &laquo;Puer natus est nobis, Filius datus est nobis&raquo; (<i>Is <\/i>9, 5). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Este es el acontecimiento hist&oacute;rico cargado de misterio: nace un tierno ni&ntilde;o, plenamente humano, pero que es al mismo tiempo el Hijo unig&eacute;nito del Padre. Es el Hijo no creado, sino engendrado eternamente. Hijo de la misma naturaleza que el Padre, &laquo;Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero &raquo;. Es la Palabra, &laquo;por medio de la cual fueron creadas todas las cosas&raquo;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Proclamaremos estas verdades dentro de poco en el <i>Credo <\/i>y a&ntilde;adiremos: &laquo;Por nosotros los hombres y por nuestra salvaci&oacute;n baj&oacute; del cielo y, por obra del Esp&iacute;ritu Santo, se encarn&oacute; de Mar&iacute;a, la Virgen, y se hizo hombre&raquo;. Profesando con toda la Iglesia nuestra fe, tambi&eacute;n en esta noche reconoceremos la gracia sorprendente que nos concede la misericordia del Se&ntilde;or. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Israel, el pueblo de Dios de la antigua Alianza, fue elegido para traer al mundo, como &laquo;renuevo de la estirpe de David &raquo;, al Mes&iacute;as, al Salvador y Redentor de toda la humanidad. Junto con un miembro insigne de ese pueblo, el profeta Isa&iacute;as, dirij&aacute;monos, pues, hacia Bel&eacute;n con la mirada de la espera mesi&aacute;nica. A la luz divina podemos entrever c&oacute;mo <i> se est&aacute; cumpliendo la antigua Alianza <\/i>y c&oacute;mo, con el nacimiento de Cristo, <i>se revela una Alianza nueva y eterna<\/i>. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;De esta Alianza nueva habla san Pablo en el pasaje de la carta a Tito que acabamos de escuchar: &laquo;Ha aparecido la gracia de Dios que trae la salvaci&oacute;n para todos los hombres&raquo; (<i>Tt <\/i>2, 11). Precisamente esta gracia permite a la humanidad vivir &laquo;aguardando la dicha que esperamos: la aparici&oacute;n gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro: Jesucristo &raquo;, que &laquo;se entreg&oacute; por nosotros para rescatarnos de toda impiedad, y para prepararse un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras&raquo; (<i>Tt <\/i>2, 14). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">A nosotros, querid&iacute;simos hermanos y hermanas, se dirige hoy este mensaje de gracia. Por tanto, escuchad. A todos los &laquo;que Dios ama&raquo;, a los que acogen la invitaci&oacute;n a orar y velar en esta santa Noche de Navidad, repito con alegr&iacute;a: Se ha manifestado el amor que Dios nos tiene. Su amor es gracia y fidelidad, misericordia y verdad. Es &eacute;l quien, libr&aacute;ndonos de las tinieblas del pecado y de la muerte, se ha convertido en firme e indestructible fundamento de la esperanza de cada ser humano.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">El canto lit&uacute;rgico lo repite con alegre insistencia: &iexcl;Venid, adoremos! Venid de todas las partes del mundo a contemplar lo que ha sucedido en el portal de Bel&eacute;n. Nos ha nacido el Redentor y esto constituye hoy, para nosotros y para todos, un don de salvaci&oacute;n. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;&iexcl;Qu&eacute; insondable es la profundidad del misterio de la Encarnaci&oacute;n! Muy rica es, por ello, la liturgia de la Navidad del Se&ntilde;or: en las misas de medianoche, de la aurora y del d&iacute;a los diversos textos lit&uacute;rgicos iluminan sucesivamente este gran acontecimiento que el Se&ntilde;or quiere dar a conocer a los que lo esperan y lo buscan (cf. <i>Lc <\/i>2, 15). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">En el misterio de la Navidad <i>se manifiesta en plenitud la verdad de su designio de salvaci&oacute;n sobre el hombre y sobre el mundo. <\/i>No s&oacute;lo el hombre es salvado, sino toda la creaci&oacute;n, a la que se invita a cantar al Se&ntilde;or un c&aacute;ntico nuevo y a alegrarse con todas las naciones de la tierra (cf. <i>Sal <\/i>96). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Precisamente este c&aacute;ntico de alabanza ha resonado con solemne grandeza sobre el pobre establo de Bel&eacute;n. Leemos en san Lucas que las milicias celestiales alababan a Dios diciendo: &laquo;Gloria Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres que ama el Se&ntilde;or&raquo; (<i>Lc <\/i>2, 14). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">En Dios est&aacute; la plenitud de la gloria. En esta noche la gloria de Dios se convierte en patrimonio de toda la creaci&oacute;n y, de un modo particular, del hombre. S&iacute;, el Hijo eterno, Aquel que es la eterna complacencia del Padre se ha hecho hombre, y su nacimiento terreno, en la noche de Bel&eacute;n, testimonia de una vez para siempre que <i>en &eacute;l cada hombre est&aacute; comprendido en el misterio de la predilecci&oacute;n divina, que es la fuente de la paz definitiva<\/i>. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&laquo;Paz a los hombres que ama el Se&ntilde;or &raquo;. S&iacute;, paz para toda la humanidad. Esta es mi felicitaci&oacute;n navide&ntilde;a. Queridos hermanos y hermanas, durante esta noche y a lo largo de toda la octava de Navidad imploremos del Se&ntilde;or esta gracia tan necesaria. Pidamos para que toda la humanidad sepa reconocer en el Hijo de Mar&iacute;a, nacido en Bel&eacute;n, al Redentor del mundo, que trae como don el amor y la paz. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Am&eacute;n. <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1997 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font size=\"3\" color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA DE NOCHEBUENA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Bas&iacute;lica de San PedroMi&eacute;rcoles 24 de diciembre de 1997 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;Os anuncio una gran alegr&iacute;a (&#8230;): hoy os ha nacido (&#8230;) un Salvador, el Mes&iacute;as, el Se&ntilde;or&raquo; (Lc 2, 10-11). &iexcl;Hoy! 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