{"id":40058,"date":"2016-10-05T23:34:12","date_gmt":"2016-10-06T04:34:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/23-de-noviembre-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-la-santisima-trinidad\/"},"modified":"2016-10-05T23:34:12","modified_gmt":"2016-10-06T04:34:12","slug":"23-de-noviembre-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-la-santisima-trinidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/23-de-noviembre-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-la-santisima-trinidad\/","title":{"rendered":"23 de noviembre de 1997, Visita a la parroquia romana de la Sant\u00edsima Trinidad"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE LA SANT&Iacute;SIMA TRINIDAD<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\"><font color=\"#663300\"><i><b> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/><\/font><br \/> <\/b>Solemnidad de Cristo, Rey del universo<br \/>Domingo 23 de noviembre de 1997<\/i><\/font> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;Este domingo, que concluye el a&ntilde;o lit&uacute;rgico, la Iglesia celebra la solemnidad de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, Rey del universo. Hemos escuchado en el evangelio la pregunta que Poncio Pilato hace a Jes&uacute;s: &laquo;&iquest;Eres t&uacute; el rey de los jud&iacute;os? &raquo; (<i>Jn <\/i>18, 33). Jes&uacute;s responde, preguntando a su vez: &laquo;&iquest;Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de m&iacute;?&raquo; (<i>Jn <\/i>18, 34). Y Pilato replica: &laquo;&iquest;Acaso soy yo jud&iacute;o? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a m&iacute;: &iquest;qu&eacute; has hecho? &raquo; (<i>Jn <\/i>18, 35). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">En este momento del di&aacute;logo, Cristo afirma: &laquo;Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habr&iacute;a luchado para que no cayera en manos de los jud&iacute;os. Pero mi reino no es de aqu&iacute;&raquo; (<i>Jn <\/i>18, 36). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Ahora todo es claro y transparente. Frente a la acusaci&oacute;n de los sacerdotes, Jes&uacute;s revela que se trata de otro tipo de realeza, una realeza divina y espiritual. Pilato le pide una confirmaci&oacute;n: &laquo;Conque, &iquest;t&uacute; eres rey?&raquo; (<i>Jn <\/i>18, 37). Aqu&iacute; Jes&uacute;s, excluyendo cualquier interpretaci&oacute;n err&oacute;nea de su dignidad real, indica la verdadera: &laquo;Soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz&raquo; (<i>Jn <\/i>18, 37). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&Eacute;l no es rey como lo entend&iacute;an los representantes del Sanedr&iacute;n, pues no aspira a ning&uacute;n poder pol&iacute;tico en Israel. Por el contrario, su reino va m&aacute;s all&aacute; de los confines de Palestina. <i>Todos los que son de la verdad escuchan su voz <\/i>(cf. <i>Jn <\/i>18, 37), y lo reconocen como rey. Este es <i> el &aacute;mbito universal del reino de Cristo <\/i>y su dimensi&oacute;n espiritual. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">2.&nbsp;&laquo;<i>Para ser testigo de la verdad<\/i>&raquo; (<i>Jn<\/i>&nbsp;18, 37). En la lectura tomada del libro del <i>Apocalipsis <\/i>se dice que Jesucristo es &laquo;testigo fiel&raquo; (<i>Ap <\/i>1, 5). Es testigo fiel, porque revela el misterio de Dios y anuncia el reino ya presente. Es el primer servidor de este reino. &laquo;Obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz&raquo; (<i>Flp <\/i>2, 8), testimoniar&aacute; el poder del Padre sobre la creaci&oacute;n y sobre el mundo. Y el lugar del ejercicio de su realeza es la cruz que abraz&oacute; en el G&oacute;lgota. Pero su muerte ignominiosa representa una confirmaci&oacute;n del anuncio evang&eacute;lico del reino de Dios. En efecto, a los ojos de sus enemigos esa muerte deb&iacute;a ser la prueba de que todo lo que hab&iacute;a dicho y hecho era falso. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&laquo;Si es el rey de Israel, que baje ahora de la cruz y creeremos en &eacute;l&raquo; (<i>Mt <\/i>27, 42). No baj&oacute; de la cruz, pero, como el buen pastor, dio la vida por sus ovejas (cf. <i>Jn <\/i>10, 11). Sin embargo, la confirmaci&oacute;n de su poder real se produjo poco despu&eacute;s, cuando, al tercer d&iacute;a, resucit&oacute; de entre los muertos, revel&aacute;ndose como &laquo;el primog&eacute;nito de entre los muertos&raquo; (<i>Ap <\/i>1, 5). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&Eacute;l, siervo obediente, es rey, porque tiene &laquo;las llaves de la muerte y del infierno &raquo; (<i>Ap <\/i>1, 18). Y, en cuanto vencedor de la muerte, del infierno y de satan&aacute;s, es &laquo;el pr&iacute;ncipe de los reyes de la tierra&raquo; (<i>Ap <\/i>1, 5). En efecto, todas las cosas terrenas est&aacute;n inevitablemente sujetas a la muerte. En cambio, aquel que tiene las llaves de la muerte abre a toda la humanidad las perspectivas de la vida inmortal. &Eacute;l es el alfa y la omega, el principio y el culmen de toda la creaci&oacute;n (cf. <i>Ap <\/i>1, 8), de modo que cada generaci&oacute;n puede repetir: bendito su reino que llega (cf. <i>Mc <\/i>11, 10). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la parroquia de la Sant&iacute;sima Trinidad en Castel di Lunghezza, me alegra estar aqu&iacute; con vosotros hoy, para celebrar la eucarist&iacute;a en la solemnidad de Cristo Rey. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Saludo con afecto a cada uno de los presentes, y en particular al cardenal vicario, al monse&ntilde;or vicegerente y a vuestro p&aacute;rroco, don Bruno Sarto. Saludo, asimismo, a los padres monfortanos con sus seminaristas, a las religiosas de la Sagrada Familia de Burdeos y a cuantos, de diferentes modos, colaboran en la gu&iacute;a y el servicio pastoral de vuestra comunidad. Por &uacute;ltimo, os saludo a todos vosotros, amad&iacute;simos parroquianos, recordando con particular afecto a los ancianos, a los enfermos y a las personas solas. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">A todos vosotros, habitantes de esta zona situada en los confines del municipio de Roma, deseo aseguraros que, aunque est&eacute;is distantes f&iacute;sicamente de la casa del Papa, est&aacute;is siempre cerca de m&iacute;. Desgraciadamente, vuestro barrio, surgido como otros sin un preciso plan urban&iacute;stico, carece a&uacute;n hoy de muchas estructuras y, en especial, de servicios sociales para los ancianos, los j&oacute;venes y los ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n aqu&iacute; la parroquia representa el &uacute;nico centro de reuni&oacute;n y da una contribuci&oacute;n fundamental a la socializaci&oacute;n de todo el barrio. Por eso, os aliento a proseguir el meritorio esfuerzo que est&aacute; realizando la di&oacute;cesis de Roma para dotar de adecuadas estructuras parroquiales a las zonas donde no s&oacute;lo faltan lugares dignos de culto, sino tambi&eacute;n los dem&aacute;s servicios. A este prop&oacute;sito, quisiera aprovechar esta ocasi&oacute;n para exhortaros a vosotros y a todos los ciudadanos romanos a sostener generosamente el proyecto denominado &laquo;<i>Cincuenta iglesias para Roma 2000<\/i>&raquo;, que se propone dar una iglesia a cada barrio de Roma. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;S&eacute; que en esta zona los hijos espirituales de san Vicente de Pa&uacute;l han realizado una laudable obra de evangelizaci&oacute;n, sobre todo mediante las misiones populares. A ellos va mi aprecio y mi sincera gratitud por su generoso compromiso pastoral. No s&oacute;lo las zonas del campo romano tienen necesidad a&uacute;n hoy de estas misiones; las necesita toda la ciudad de Roma. Se trata de organizarlas de un modo renovado, que exprese la misma realidad del pueblo de Dios, como &laquo;pueblo en misi&oacute;n&raquo;. Precisamente &eacute;ste es el compromiso que la di&oacute;cesis est&aacute; llevando a cabo con la <i>Misi&oacute;n ciudadana<\/i>. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">El domingo pr&oacute;ximo, al inaugurar el a&ntilde;o dedicado al Esp&iacute;ritu Santo en la preparaci&oacute;n del gran jubileo del a&ntilde;o 2000, entregar&eacute; la cruz a los misioneros y a las misioneras que, durante los pr&oacute;ximos meses, visitar&aacute;n a las familias y anunciar&aacute;n el Evangelio en las casas de esta parroquia y de todas las dem&aacute;s de Roma. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Queridos catequistas, queridos miembros del consejo parroquial, queridos integrantes de los diversos grupos, deseo dirigiros a cada uno de vosotros una invitaci&oacute;n particular: proseguid generosamente vuestro trabajo de evangelizaci&oacute;n, aunque a veces os parezca dif&iacute;cil y poco gratificante. El Se&ntilde;or est&aacute; con vosotros y no abandona jam&aacute;s a su Iglesia. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Os exhorto a vosotras, queridas familias, a no tener miedo de vivir un amor exigente que revista, como escribe el ap&oacute;stol Pablo, las caracter&iacute;sticas de la paciencia, la benignidad y la esperanza (cf. <i>1 Co <\/i>13, 4.7). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">A vosotros, queridos j&oacute;venes, quisiera repetiros que la Iglesia os necesita, y desear&iacute;a a&ntilde;adir: vosotros ten&eacute;is necesidad de la Iglesia, porque la Iglesia desea solamente ayudaros a encontrar a Jes&uacute;s, que hace libre al hombre para amar y servir. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">La Iglesia os necesita para que, despu&eacute;s de haber experimentado la verdadera libertad, que s&oacute;lo Cristo puede ofreceros, se&aacute;is capaces de testimoniar el Evangelio en medio de vuestros coet&aacute;neos con valent&iacute;a y gran creatividad, seg&uacute;n la sensibilidad y los talentos propios de vuestra juventud. &iexcl;Quiera Dios que <i>la misi&oacute;n de los j&oacute;venes<\/i>, dentro de la <i>gran Misi&oacute;n ciudadana<\/i>, favorezca este acercamiento entre los j&oacute;venes y Cristo, entre los j&oacute;venes y la Iglesia! <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">5.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, la liturgia de hoy nos recuerda que la verdad sobre Cristo Rey constituye el cumplimiento de las profec&iacute;as de la antigua alianza. El profeta Daniel anuncia la venida del Hijo del hombre, a quien dieron &laquo;poder real, gloria y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetar&aacute;n. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendr&aacute; fin&raquo; (<i>Dn <\/i>7, 14). Sabemos bien que todo esto encontr&oacute; su perfecto cumplimiento en Cristo, en su Pascua de muerte y de resurrecci&oacute;n. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">La solemnidad de Cristo, Rey del universo, nos invita a repetir con fe la invocaci&oacute;n del Padre nuestro, que Jes&uacute;s mismo nos ense&ntilde;&oacute;: &laquo;Venga tu reino&raquo;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;&iexcl;Venga tu reino, Se&ntilde;or! &laquo;Reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz&raquo; (<i>Prefacio<\/i>). Am&eacute;n. <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1997 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font size=\"3\" color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE LA SANT&Iacute;SIMA TRINIDAD HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Solemnidad de Cristo, Rey del universoDomingo 23 de noviembre de 1997 &nbsp; 1.&nbsp;Este domingo, que concluye el a&ntilde;o lit&uacute;rgico, la Iglesia celebra la solemnidad de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, Rey del universo. 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