{"id":40074,"date":"2016-10-05T23:34:26","date_gmt":"2016-10-06T04:34:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-rio-de-janeiro-4-de-octubre-de-1997-rio-de-janeiro\/"},"modified":"2016-10-05T23:34:26","modified_gmt":"2016-10-06T04:34:26","slug":"viaje-apostolico-a-rio-de-janeiro-4-de-octubre-de-1997-rio-de-janeiro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-rio-de-janeiro-4-de-octubre-de-1997-rio-de-janeiro\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a R\u00edo de Janeiro: 4 de octubre de 1997, R\u00edo de Janeiro"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A R&Iacute;O DE JANEIRO<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">SANTA MISA CON LOS OBISPOS, SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS<br \/> Y REPRESENTANTES DEL CONGRESO TEOL&Oacute;GICO-PASTORAL<br \/> EN LA CATEDRAL DE SAN SEBASTI&Aacute;N <\/font><\/b><\/p>\n<p><center><br \/>\n <i><font color=\"#663300\" size=\"4\"><b>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/b><\/font><\/i><br \/>\n <font size=\"3\"> <\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><i>4 de octubre de 1997<\/i><\/font><\/p>\n<p> <\/font><br \/>\n<\/center><br \/>\n<center><br \/>\n <i><b>&nbsp;<\/b><\/i><br \/>\n<\/center> <\/p>\n<p>&iexcl;Alabado sea nuestro Se&ntilde;or Jesucristo!<\/p>\n<p><i>&laquo;Se celebr&oacute; una boda en Can&aacute; de Galilea&raquo; <\/i>(<i>Jn<\/i> 2, 1).<\/p>\n<p>1. Hoy la liturgia nos conduce a Can&aacute; de Galilea. Una vez m&aacute;s tomamos parte en las bodas que all&iacute; se celebraron, y a las que fue invitado Jes&uacute;s, al igual que su madre y los disc&iacute;pulos. Este detalle lleva a pensar que el banquete nupcial tuvo lugar en casa de conocidos de Jes&uacute;s, pues tambi&eacute;n &eacute;l se cri&oacute; en Galilea. Humanamente hablando, &iquest;qui&eacute;n hubiera podido prever que esa ocasi&oacute;n iba a constituir, en cierto sentido, el inicio de su actividad mesi&aacute;nica? Y, sin embargo, as&iacute; sucedi&oacute;. En efecto, fue all&iacute;, en Can&aacute;, donde Jes&uacute;s, solicitado por su madre, realiz&oacute; su primer milagro, convirtiendo el agua en vino.<\/p>\n<p>El evangelista Juan, testigo ocular del acontecimiento, describi&oacute; detalladamente el desarrollo de los hechos. En su descripci&oacute;n todo aparece lleno de profundo significado. Y, dado que nos hallamos aqu&iacute; reunidos para participar en el Encuentro mundial de las familias, debemos descubrir poco a poco estos significados. El milagro realizado en Can&aacute; de Galilea, como otros milagros de Jes&uacute;s, constituye una se&ntilde;al: muestra la acci&oacute;n de Dios en la vida del hombre. Es necesario meditar en esta acci&oacute;n, para descubrir el sentido m&aacute;s profundo de lo que all&iacute; aconteci&oacute;.<\/p>\n<p>El banquete de las bodas de Can&aacute; nos lleva a reflexionar en el matrimonio, cuyo misterio incluye la presencia de Cristo. &iquest;No es leg&iacute;timo ver en la presencia del Hijo de Dios en esa fiesta de bodas un indicio de que el matrimonio deber&iacute;a ser el signo eficaz de su presencia?<\/p>\n<p><b>Las bodas de Can&aacute;<\/b><\/p>\n<p>2. Con la mirada puesta en las bodas de Can&aacute; y en sus invitados, me dirijo a vosotros, representantes de los grandes pueblos de Am&eacute;rica Latina y del resto del mundo, durante el santo sacrificio de la misa concelebrada con vosotros, obispos y sacerdotes, acompa&ntilde;ados por la presencia de los religiosos, de los representantes del Congreso teol&oacute;gico- pastoral de este II Encuentro mundial de las familias, y de los fieles que han llegado a esta catedral metropolitana de San Sebasti&aacute;n de R&iacute;o de Janeiro.<\/p>\n<p>Deseo, ante todo, saludar al venerado hermano cardenal Eug&ecirc;nio de Ara&uacute;jo Sales, arzobispo de esta tradicional y din&aacute;mica Iglesia, a quien conozco y estimo desde hace muchos a&ntilde;os; s&eacute; cu&aacute;n unido est&aacute; a la Sede de Pedro. Que las bendiciones de los ap&oacute;stoles Pedro y Pablo desciendan sobre esta ciudad, sobre sus parroquias e iniciativas pastorales; sobre los diversos centros de formaci&oacute;n del clero, y en particular sobre el seminario archidiocesano de San Jos&eacute;, din&aacute;mico y rico en vocaciones sacerdotales, que acoge tambi&eacute;n a muchos seminaristas de otras di&oacute;cesis; sobre la Universidad cat&oacute;lica pontificia; sobre las numerosas congregaciones religiosas, los institutos seculares y los movimientos apost&oacute;licos; sobre la abad&iacute;a de Nuestra Se&ntilde;ora de Montserrat; sobre las benem&eacute;ritas hermandades y cofrad&iacute;as y, en general, dado que no puedo mencionar a todos pero no quiero excluir a nadie, sobre los organismos asistenciales que tanto se prodigan por la protecci&oacute;n de los m&aacute;s necesitados.<\/p>\n<p>Os saludo tambi&eacute;n a vosotros, amad&iacute;simos hermanos en el episcopado de Brasil y del mundo, y a los que represent&aacute;is a los ordinariatos para los fieles de ritos orientales; asimismo, os saludo a vosotros, sacerdotes, religiosos, religiosas y animadores de la<i> Misi&oacute;n popular <\/i>de la archidi&oacute;cesis; y a vosotros, delegados del Congreso teol&oacute;gico-pastoral, as&iacute; como a los representantes de las Iglesias cristianas de diferentes denominaciones, y de la comunidad musulmana, aqu&iacute; presentes. Deseo saludar a todos, con la expresi&oacute;n de mi profundo afecto, mis mejores deseos y mi bendici&oacute;n.<\/p>\n<p><b>El plan original de Dios<\/b><\/p>\n<p>3. Volvamos espiritualmente al banquete nupcial de Can&aacute; de Galilea, cuya descripci&oacute;n evang&eacute;lica nos permite contemplar el matrimonio en su perspectiva sacramental. Como leemos en el libro del G&eacute;nesis, el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer para formar con ella, en cierto sentido, un solo cuerpo (cf. <i>Gn<\/i> 2, 24). Cristo repetir&aacute; estas palabras del Antiguo Testamento hablando a los fariseos, que le hac&iacute;an preguntas relacionadas con la indisolubilidad del matrimonio. De hecho, se refer&iacute;an a las prescripciones de la ley de Mois&eacute;s, que permit&iacute;an, en ciertos casos, la separaci&oacute;n de los c&oacute;nyuges, o sea, el divorcio. Cristo les respondi&oacute;: &laquo;Mois&eacute;s, teniendo en cuenta la dureza de vuestro coraz&oacute;n, os permiti&oacute; repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue as&iacute;&raquo; (<i>Mt<\/i> 19, 8). Y cit&oacute; las palabras del libro del G&eacute;nesis: &laquo;&iquest;No hab&eacute;is le&iacute;do que el Creador, desde el comienzo, los hizo var&oacute;n y mujer (&#8230;). Por eso dejar&aacute; el hombre a su padre y a su madre y se unir&aacute; a su mujer, y los dos se har&aacute;n una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios uni&oacute; no lo separe el hombre&raquo; (<i>Mt<\/i> 19, 4-6).<\/p>\n<p>As&iacute; pues, en la base de todo el orden social se encuentra este principio de <i> unidad<\/i> <i>e indisolubilidad del matrimonio<\/i>, principio sobre el que se funda la instituci&oacute;n de la familia y toda la vida familiar. Ese principio recibe confirmaci&oacute;n y nueva fuerza en la elevaci&oacute;n del matrimonio a la dignidad de sacramento.<\/p>\n<p>Y &iexcl;qu&eacute; grande es esa dignidad, amad&iacute;simos hermanos y hermanas! Se trata de la participaci&oacute;n en la vida de Dios, o sea, de la gracia santificante y de las innumerables gracias que corresponden a la vocaci&oacute;n al matrimonio, a ser padres y a la vida familiar. Incluso parece que el acontecimiento de Can&aacute; de Galilea nos lleva a eso, con la admirable conversi&oacute;n del agua en vino. El agua, nuestra bebida m&aacute;s com&uacute;n, adquiere, gracias a la acci&oacute;n de Cristo, un nuevo car&aacute;cter: se convierte en vino, es decir, en una bebida, en cierto sentido, m&aacute;s valiosa. El sentido de este s&iacute;mbolo \u2014del agua y del vino\u2014 encuentra su expresi&oacute;n en la santa misa. Durante el ofertorio, a&ntilde;adiendo un poco de agua al vino, pedimos a Dios, a trav&eacute;s de Cristo, participar de su vida en el sacrificio eucar&iacute;stico. El matrimonio \u2014el ser padres, la maternidad, la paternidad, la familia\u2014 pertenece al orden de la naturaleza, desde que Dios cre&oacute; al hombre y a la mujer; y mediante la acci&oacute;n de Cristo, es elevado al orden sobrenatural. El sacramento del matrimonio se transforma en el modo de participar de la vida de Dios. El hombre y la mujer que creen en Cristo, que se unen como esposos, pueden, por su parte, confesar: <i>nuestros cuerpos est&aacute;n redimidos,<\/i> nuestra uni&oacute;n conyugal est&aacute; redimida. Est&aacute;n redimidos el ser padres, la maternidad, la paternidad y todo lo que conlleva el sello de la santidad.<\/p>\n<p>Esta verdad aparece en toda su claridad cuando se lee, por ejemplo, la vida de los padres de santa Teresa del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s; y este es s&oacute;lo uno de los innumerables ejemplos. Muchos son, en efecto, los frutos de la instituci&oacute;n sacramental del matrimonio. Con este Encuentro en R&iacute;o de Janeiro, damos gracias a Dios por todos estos frutos, por toda la obra de santificaci&oacute;n de los matrimonios y de las familias, que debemos a Cristo. Por eso, la Iglesia no cesa de presentar en su integridad la doctrina de Cristo sobre el matrimonio, en lo que se refiere a su unidad e indisolubilidad.<\/p>\n<p><b>Al servicio del amor y de la vida<\/b><\/p>\n<p>4. En la primera lectura, tomada del libro de Ester, se recuerda la salvaci&oacute;n de la naci&oacute;n por la intervenci&oacute;n de esta hija de Israel, durante el per&iacute;odo de la cautividad en Babilonia. Este pasaje de la Escritura nos ayudar&aacute; a comprender tambi&eacute;n la vocaci&oacute;n al matrimonio, de modo particular el inmenso servicio que esa vocaci&oacute;n presta a la vida humana, a la vida de cada persona y de todos los pueblos de la tierra. &laquo;Escucha, hija, mira, inclina el o&iacute;do: (&#8230;) prendado est&aacute; el rey de tu belleza&raquo; (<i>Sal<\/i> 45, 11-12). Lo mismo desea decir hoy el Papa a cada familia humana: &laquo;Escucha, mira: Dios quiere que seas bella, que vivas la plenitud de la dignidad humana y de la santidad de Cristo, que est&eacute;s al servicio del amor y de la vida. Fuiste fundada por el Creador y santificada por el Esp&iacute;ritu Par&aacute;clito, para que seas la esperanza de todas las naciones&raquo;.<\/p>\n<p>Ojal&aacute; que este servicio a la humanidad revele a los esposos que una clara manifestaci&oacute;n de la santidad de su matrimonio es la alegr&iacute;a con que acogen y piden al Se&ntilde;or vocaciones entre sus hijos. Por eso, permitidme a&ntilde;adir que &laquo;la familia que est&aacute; abierta a los valores trascendentales, que sirve a los hermanos en la alegr&iacute;a, que cumple con generosa fidelidad sus obligaciones y es consciente de su cotidiana participaci&oacute;n en el misterio de la cruz gloriosa de Cristo, se convierte en el primero y mejor seminario de vocaciones a la vida consagrada al Reino de Dios&raquo; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html\">Familiaris consortio<\/a>,<\/i> 53). Me alegra, en esta circunstancia, saludar y bendecir con paternal afecto a todas las familias brasile&ntilde;as que tienen un hijo prepar&aacute;ndose para el ministerio presbiteral o para la vida religiosa, o una hija en camino hacia la total consagraci&oacute;n de s&iacute; misma a Dios. Encomiendo a estos chicos y chicas a la protecci&oacute;n de la Sagrada Familia.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a sant&iacute;sima, esperanza de los cristianos, nos d&eacute; la fuerza y la seguridad necesarias para nuestro camino en la tierra. Por esto le pedimos: s&eacute; t&uacute; misma nuestro camino, porque t&uacute;, Madre bendita, conoces los caminos y los atajos que, por medio de tu amor, llevan al amor y a la gloria de Dios.<\/p>\n<p>&iexcl;Alabado sea nuestro Se&ntilde;or Jesucristo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A R&Iacute;O DE JANEIRO SANTA MISA CON LOS OBISPOS, SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y REPRESENTANTES DEL CONGRESO TEOL&Oacute;GICO-PASTORAL EN LA CATEDRAL DE SAN SEBASTI&Aacute;N HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II 4 de octubre de 1997 &nbsp; &iexcl;Alabado sea nuestro Se&ntilde;or Jesucristo! &laquo;Se celebr&oacute; una boda en Can&aacute; de Galilea&raquo; (Jn 2, 1). 1. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-rio-de-janeiro-4-de-octubre-de-1997-rio-de-janeiro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje Apost\u00f3lico a R\u00edo de Janeiro: 4 de octubre de 1997, R\u00edo de Janeiro\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40074","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40074"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40074\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}