{"id":40087,"date":"2016-10-05T23:34:42","date_gmt":"2016-10-06T04:34:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-junio-de-1997-pontificio-seminario-romano-mayor\/"},"modified":"2016-10-05T23:34:42","modified_gmt":"2016-10-06T04:34:42","slug":"15-de-junio-de-1997-pontificio-seminario-romano-mayor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-junio-de-1997-pontificio-seminario-romano-mayor\/","title":{"rendered":"15 de junio de 1997, Pontificio Seminario Romano Mayor"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA EN LOS JARDINES VATICANOS <br \/> PARA EL SEMINARIO ROMANO MAYOR<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/><\/font><\/b><br \/>Domingo 15 de junio de 1997<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. &laquo;El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra&raquo; (<i>Mc<\/i> 4, 26). La palabra &laquo;seminario&raquo; hace referencia a estas palabras de Cristo. El t&eacute;rmino latino <i>seminarium<\/i> proviene de <i>semen<\/i>, la semilla. Jes&uacute;s, a prop&oacute;sito de la semilla arrojada a la tierra, dice que brota y crece, tanto cuando el hombre vela como cuando duerme: brota y crece de noche y de d&iacute;a. &laquo;La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, despu&eacute;s el grano&raquo; (<i>Mc<\/i> 4, 28).<\/p>\n<p align=\"left\">La analog&iacute;a con la vocaci&oacute;n sacerdotal se impone por s&iacute; misma. Es como la semilla de Dios, arrojada en la tierra del alma humana, que crece con una din&aacute;mica propia. Pero la semilla, para que crezca, debe ser cultivada. El hombre debe sembrar, y tambi&eacute;n velar para que se desarrolle la semilla: Es preciso impedir que las fuerzas contrarias, personas malignas o calamidades naturales, destruyan las plantitas que est&aacute;n creciendo. Y cuando han madurado, el hombre debe tomar la hoz, como afirma Cristo, pues el campo est&aacute; listo para la siega (cf. <i>Mc<\/i> 4, 29).<\/p>\n<p align=\"left\">En otra circunstancia Jes&uacute;s afirma: &laquo;La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Due&ntilde;o de la mies que env&iacute;e obreros a su mies&raquo; (<i>Mt<\/i> 9, 37-38). Tambi&eacute;n estas palabras hacen referencia al seminario, lugar donde se forman los obreros para la gran mies del reino de Dios, que se extiende a todos los pa&iacute;ses y continentes. Es conveniente que, al final del curso volvamos a escuchar hoy esta par&aacute;bola de Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">2. El Evangelio que acabamos de proclamar presenta tambi&eacute;n otra comparaci&oacute;n, importante para vosotros que est&aacute;is a punto de concluir el a&ntilde;o de formaci&oacute;n en el seminario. Cristo pregunta: &laquo;&iquest;Con qu&eacute; podemos comparar el reino de Dios? &iquest;Qu&eacute; par&aacute;bola usaremos?&raquo; (<i>Mc<\/i> 4, 30). Y responde: &laquo;Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla m&aacute;s peque&ntilde;a, pero despu&eacute;s, brota, se hace m&aacute;s alta que las dem&aacute;s hortalizas y echa ramas tan grandes, que los p&aacute;jaros pueden cobijarse y anidar en ellas&raquo; (<i>Mc<\/i> 4, 31-32).<\/p>\n<p align=\"left\">Son palabras que hacen referencia al libro de Ezequiel, del que est&aacute; tomada la primera lectura. Los dos textos hablan de lo mismo: el desarrollo del reino de Dios en la historia del mundo. Y, seg&uacute;n otra analog&iacute;a, hablan tambi&eacute;n del desarrollo de la vocaci&oacute;n sacerdotal en cada alma juvenil. Precisamente esta es la misi&oacute;n del seminario. Al final del a&ntilde;o seminar&iacute;stico, tenemos ocasi&oacute;n de analizar el gran trabajo realizado en estos meses por el Esp&iacute;ritu Santo en el alma de cada uno de los llamados.<\/p>\n<p align=\"left\">Muchos, comenzando por los interesados, han colaborado con el Esp&iacute;ritu Santo, para que la semilla divina de la vocaci&oacute;n pudiera madurar, favoreciendo el crecimiento del reino de Dios en el mundo. De este modo la Iglesia se consolida en el mundo, a semejanza del gran &aacute;rbol de la par&aacute;bola, cuyas ramas dan abrigo a las aves del cielo y al hombre cansado.<\/p>\n<p align=\"left\">Esta par&aacute;bola nos invita a considerar el trabajo anual del Seminario romano en la perspectiva misionera del crecimiento de ese &aacute;rbol divino, que se desarrolla y se extiende progresivamente hasta abarcar a todos los pa&iacute;ses del mundo. Desde este punto de vista, el seminario de Roma desempe&ntilde;a un papel muy significativo, pues Roma, sede del Sucesor de Pedro, es el centro propulsor de la acci&oacute;n misionera en todos los lugares del mundo.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Tambi&eacute;n san Pablo, en la lectura tomada de la carta a los Corintios, que acabamos de proclamar, nos brinda la oportunidad de ahondar en el tema de la formaci&oacute;n sacerdotal. El Ap&oacute;stol escribe: &laquo;Caminamos en la fe y no en la visi&oacute;n&#8230;&raquo; (<i>2 Co<\/i> 5, 7). Y a&ntilde;ade: &laquo;Estamos llenos de buen &aacute;nimo y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Se&ntilde;or&raquo; (<i>2 Co<\/i> 5, 8). &iquest;Qu&eacute; es la formaci&oacute;n en el seminario, la instrucci&oacute;n y la educaci&oacute;n que en &eacute;l se reciben, sino una introducci&oacute;n a las virtudes teologales, que constituyen el fundamento de la vida cristiana y, en particular, de la vida sacerdotal? La mayor de ellas es<i> la caridad<\/i> (cf. <i>1 Co<\/i> 13, 13). &iquest;No alude a la caridad el Ap&oacute;stol, cuando dice: &laquo;Por lo cual, en destierro o en patria, nos esforzamos por agradarle&raquo;? (<i>2 Co<\/i> 5, 9).<\/p>\n<p align=\"left\">Al final del a&ntilde;o acad&eacute;mico, el Ap&oacute;stol parece plantearos a cada uno de vosotros, queridos j&oacute;venes, estas preguntas: &iquest;Cu&aacute;nto ha contribuido este a&ntilde;o al desarrollo de la fe, la esperanza y la caridad? &iquest;Cu&aacute;nto ha contribuido a la profundizaci&oacute;n de los dones del Esp&iacute;ritu Santo, la sabidur&iacute;a, la inteligencia, el consejo, la fortaleza, la ciencia, la piedad y el amor de Dios? &iquest;Cu&aacute;nto ha arraigado este organismo divino en nuestro organismo espiritual, en las fuerzas cognoscitivas del entendimiento y en las aspiraciones de nuestra voluntad?<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Porque todos tendr&eacute;is que comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir premio o castigo por lo que hayamos hecho mientras ten&iacute;amos este cuerpo&raquo; (<i>2 Co<\/i> 5, 10). El examen de conciencia de cada d&iacute;a y de cada a&ntilde;o debe realizarse en esta perspectiva escatol&oacute;gica. Es preciso pedir perd&oacute;n por todas nuestras negligencias, pero sobre todo es necesario dar gracias. A esto nos invita tambi&eacute;n la liturgia de hoy con las palabras del Salmo: &laquo;Es bueno dar gracias al Se&ntilde;or y cantar para tu nombre, oh Alt&iacute;simo&raquo; (<i>Sal<\/i> 92, 2). Cantar y dar gracias por todo lo que, con la gracia de Dios y nuestra colaboraci&oacute;n, ha sido fruto de este a&ntilde;o de seminario.<\/p>\n<p align=\"left\">Hoy nos encontramos en la colina del Vaticano, en la gruta de la Virgen de Lourdes. Resuenan en nuestro esp&iacute;ritu las palabras del Salmo:<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"left\">&laquo;El justo crecer&aacute; como palmera, <br \/>se alzar&aacute; como cedro del L&iacute;bano; <br \/>plantado en la casa del Se&ntilde;or, <br \/>crecer&aacute; en los atrios de nuestro Dios&raquo; (<i>Sal<\/i> 92, 13-14).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"left\">Ojal&aacute; que estos vers&iacute;culos nos ayuden a meditar en nuestra vocaci&oacute;n al servicio del Evangelio.<\/p>\n<p align=\"left\">Que nos acompa&ntilde;en y nos sirvan de apoyo los santos ap&oacute;stoles Pedro y Pablo, y todos los santos y beatos de la Iglesia que est&aacute; en Roma, luminosos ejemplos que nos han precedido en el camino del seguimiento fiel de Cristo, en el esfuerzo diario por construir el reino de Dios.<\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&copy; Copyright 1997 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA EN LOS JARDINES VATICANOS PARA EL SEMINARIO ROMANO MAYOR HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO IIDomingo 15 de junio de 1997 &nbsp; 1. &laquo;El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra&raquo; (Mc 4, 26). 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