{"id":40090,"date":"2016-10-05T23:34:46","date_gmt":"2016-10-06T04:34:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-polonia-7-de-junio-de-1997-consagracion-de-la-iglesia-del-corazon-inmaculado-de-maria-zakopane\/"},"modified":"2016-10-05T23:34:46","modified_gmt":"2016-10-06T04:34:46","slug":"viaje-apostolico-a-polonia-7-de-junio-de-1997-consagracion-de-la-iglesia-del-corazon-inmaculado-de-maria-zakopane","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-polonia-7-de-junio-de-1997-consagracion-de-la-iglesia-del-corazon-inmaculado-de-maria-zakopane\/","title":{"rendered":"Viaje apost\u00f3lico a Polonia: 7 de junio de 1997, Consagraci\u00f3n de la iglesia del Coraz\u00f3n inmaculado de Mar\u00eda, Zakopane"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A POLONIA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>CONSAGRACI&Oacute;N DE LA IGLESIA <br \/>DEL CORAZ&Oacute;N INMACULADO DE MAR&Iacute;A<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i> <font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p><\/font> <\/b> <font color=\"#663300\"> <i>Zakopane, S&aacute;bado 7 de junio de 1997<\/i> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">Doy gracias a Dios porque me brinda la oportunidad de realizar hoy la consagraci&oacute;n de vuestra iglesia. He sido invitado cordialmente varias veces a hacerlo. Agradezco a la divina Providencia el haber podido venir hoy a vosotros, respondiendo a vuestra invitaci&oacute;n. Os saludo con amor paterno. Saludo a todos los habitantes de Skalne Podhale, reunidos aqu&iacute; y en torno a la iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Qu&eacute; quiere decir realizar un acto de dedicaci&oacute;n o consagraci&oacute;n de una iglesia? La mejor respuesta a esa pregunta nos la ofrecen las lecturas lit&uacute;rgicas. La primera lectura, tomada del libro del profeta Nehem&iacute;as, recuerda el conocido acontecimiento del Antiguo Testamento, cuando los israelitas, al volver de la esclavitud de Babilonia, se dedicaron a reconstruir el templo de Jerusal&eacute;n. Construido en tiempos de los grandes reyes, hab&iacute;a vivido los per&iacute;odos de esplendor y de decadencia del pueblo elegido; fue testigo de la deportaci&oacute;n a la esclavitud de los hijos e hijas de Israel; luego, hab&iacute;a sido destruido; y entonces deb&iacute;a ser reconstruido. El pueblo elegido viv&iacute;a profundamente ese momento. La gran obra comenz&oacute; en medio del llanto, pero su tristeza se convirti&oacute; en alegr&iacute;a (cf. <i>Ne <\/i>8, 2-11). <\/p>\n<p align=\"left\">En el fondo de esta descripci&oacute;n podemos comprender a&uacute;n mejor las palabras de la segunda lectura, tomada de la primera carta de san Pedro, e incluso el pasaje evang&eacute;lico, que acabamos de proclamar: &laquo;Sobre ti edificar&eacute; mi Iglesia&raquo;, dice Cristo a Pedro, cuando el Ap&oacute;stol confiesa su fe en el Hijo de Dios. &laquo;Bienaventurado eres Sim&oacute;n, hijo de Jon&aacute;s, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que est&aacute; en los cielos. Y yo a mi vez te digo que t&uacute; eres Pedro, y sobre esta piedra edificar&eacute; mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecer&aacute;n contra ella&raquo; (<i>Mt <\/i>16, 17-18). <\/p>\n<p align=\"left\"><i>La Iglesia no es s&oacute;lo un edificio sagrado<\/i>. El Se&ntilde;or Jes&uacute;s dice que la Iglesia est&aacute; construida sobre piedra, y la piedra es la fe de Pedro. <i> La Iglesia es una comunidad de creyentes, que profesan su fe en el Dios vivo y testimonian, como Pedro, que Cristo es el Hijo de Dios, el Redentor del mundo<\/i>. Vosotros, queridos hermanos y hermanas, sois una peque&ntilde;a parte de esta gran comunidad de la Iglesia edificada sobre la fe de Pedro. Juntamente con vuestro obispo y con el Papa, anunci&aacute;is y profes&aacute;is la fe en el Hijo de Dios, y sobre esta fe bas&aacute;is toda vuestra vida personal, familiar y profesional. De este modo, particip&aacute;is en el reino de Dios. En efecto, Cristo dijo a Pedro: &laquo;A ti te dar&eacute; las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedar&aacute; atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar&aacute; desatado en los cielos&raquo; (<i>Mt <\/i>16, 19). <\/p>\n<p align=\"left\">Este santuario en Krzept&oacute;wki, que hoy es consagrado a Dios, debe servir a la Iglesia, a la comunidad, a las personas vivas. Eso nos lo explica de forma a&uacute;n m&aacute;s profunda el pasaje de la carta de san Pedro que hemos escuchado. En &eacute;l el Ap&oacute;stol se refiere a la Iglesia como un edificio de piedras vivas. Somos nosotros esta construcci&oacute;n; somos nosotros los que constituimos las piedras vivas que forman el templo espiritual. <i>La piedra angular del mismo es Cristo crucificado y resucitado<\/i>. Fue precisamente &eacute;l quien se convirti&oacute; en piedra angular de la Iglesia, la gran comunidad del pueblo de Dios de la nueva alianza. Esta comunidad, como escribe el ap&oacute;stol Pedro, constituye el sacerdocio santo (cf. <i>1 P <\/i>2, 5). <\/p>\n<p align=\"left\">Unida a Cristo, es &laquo;linaje elegido, sacerdocio real, naci&oacute;n santa, pueblo adquirido por Dios, para anunciar las haza&ntilde;as de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz&raquo; (cf. <i> 1 P <\/i>2, 9). Vuestro hermoso templo, que hab&eacute;is construido en colaboraci&oacute;n con vuestros pastores, debe servir a la comunidad de la Iglesia y, por eso, es preciso bendecirlo, consagrarlo y destinarlo a Dios mismo como un lugar en el que se re&uacute;ne y ora el pueblo de Dios. No solamente el pueblo de Dios de Krzept&oacute;wki y de Zakopane, sino tambi&eacute;n de varias partes de Polonia, que viene ac&aacute; para unos d&iacute;as de descanso en la monta&ntilde;a. A todos los turistas y veraneantes les deseo que el contacto m&aacute;s &iacute;ntimo con la naturaleza se transforme en ocasi&oacute;n para un contacto de oraci&oacute;n con Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">2.&nbsp;Al contemplar vuestro templo, adornado con esmero, <i>me han venido a la memoria las iglesias de madera<\/i>, cada vez m&aacute;s raras, que surg&iacute;an en todo el territorio de Polonia, pero sobre todo en Podhale y en Podkarpacie: se trataba de aut&eacute;nticos tesoros de la arquitectura popular. Todas surgieron, como la vuestra, gracias a la colaboraci&oacute;n de los pastores y los fieles de las diversas parroquias. Eran construidas con un esfuerzo com&uacute;n, para que se pudiera celebrar en ellas el sant&iacute;simo sacrificio, para que Cristo en la Eucarist&iacute;a estuviera al lado de su pueblo d&iacute;a y noche, tanto en los momentos de alegr&iacute;a y j&uacute;bilo, como en los de pruebas, sufrimientos y desgracias, y tambi&eacute;n en los d&iacute;as grises. Al Congreso eucar&iacute;stico internacional de Wroc&#x142;aw es preciso a&ntilde;adirle todo este gran cap&iacute;tulo de la presencia sacramental de Cristo, que cada iglesia del territorio polaco encierra en su interior. <\/p>\n<p align=\"left\">Las iglesias son tambi&eacute;n lugares donde se viven celebraciones solemnes: la Navidad del Se&ntilde;or, la Pascua, Pentecost&eacute;s, el Corpus Christi, las fiestas marianas. Aqu&iacute; los fieles se re&uacute;nen para las funciones de los meses de mayo y junio, para el rosario. Por &uacute;ltimo, las iglesias son un lugar donde se conserva el recuerdo de los difuntos. Como el inicio de la vida religiosa de todo creyente est&aacute; relacionado con la pila bautismal, as&iacute; tambi&eacute;n su t&eacute;rmino, la muerte y el funeral, se realizan a su sombra. Con frecuencia, incluso los cementerios parroquiales se encuentran al lado de la iglesia. As&iacute; pues, en estos templos se halla inscrita la historia de todos los hombres e indirectamente de toda la naci&oacute;n, de las comunidades, de las parroquias, de las familias y de las personas. <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>La Iglesia es un lugar de recuerdo y, al mismo tiempo, de esperanza<\/i>: conserva con fidelidad el pasado y, a la vez, abre constantemente al hombre hacia el futuro, no s&oacute;lo al temporal, sino tambi&eacute;n al de ultratumba. En las iglesias profesamos la fe en el perd&oacute;n de los pecados, en la resurrecci&oacute;n de los cuerpos y en la vida futura. Aqu&iacute; vivimos cada d&iacute;a el misterio de la comuni&oacute;n de los santos, pues cada iglesia tiene su patrono o patrona, y numeros&iacute;simas est&aacute;n dedicadas a la Virgen. Me alegra que en Zakopane y en Podhale se hayan construido nuevas iglesias, magn&iacute;ficos monumentos de la fe viva de los habitantes de esta regi&oacute;n. Su belleza corresponde a la belleza de los montes Tatra y es el reflejo de la misma belleza a la que aluden las palabras escritas en la cruz de Wincenty Pol, en el valle Ko&#x15b;cieliska: &laquo;Y nada supera a Dios&raquo;. <\/p>\n<p align=\"left\"> 3.&nbsp;Queridos hermanos y hermanas, siento un cari&ntilde;o particular por vuestro santuario en Krzept&oacute;wki. En &eacute;l vener&aacute;is a la Virgen de F&aacute;tima en su imagen. <i>A la historia de este santuario est&aacute; unido tambi&eacute;n el acontecimiento que tuvo lugar en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981<\/i>. En esa ocasi&oacute;n experiment&eacute; el peligro de muerte y el sufrimiento, y, al mismo tiempo, la gran misericordia de Dios. Por intercesi&oacute;n de la Virgen de F&aacute;tima Dios me devolvi&oacute; la vida. Durante mi permanencia en el hospital policl&iacute;nico Gemelli fui objeto de una amplia manifestaci&oacute;n de benevolencia humana de todo el mundo, sobre todo mediante la oraci&oacute;n. Ante los ojos ten&iacute;a entonces la escena de los primeros cristianos, que &laquo;oraban insistentemente a Dios&raquo; (cf. <i>Hch <\/i>12, 5), cuando la vida de Pedro se hallaba expuesta a un grave peligro. <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>S&eacute; que en esa oraci&oacute;n de la Iglesia en todo el mundo para que recuperara la salud y pudiera volver al ministerio de Pedro participaba tambi&eacute;n Zakopane<\/i>. S&eacute; que os reun&iacute;ais en vuestras iglesias parroquiales, y tambi&eacute;n en la capilla de la Virgen de F&aacute;tima en Krzept&oacute;wki, para rezar el rosario y as&iacute; obtener la gracia de que yo recuperara la salud y las fuerzas. Entonces naci&oacute; tambi&eacute;n el proyecto de construir en este lugar, al pie del monte Giewont, un santuario a la Virgen de F&aacute;tima, como voto de acci&oacute;n de gracias por la salvaci&oacute;n de mi vida. S&eacute; que este santuario, que hoy puedo consagrar, fue construido con muchas manos y muchos corazones unidos por el trabajo, el sacrificio y el amor al Papa. Me resulta dif&iacute;cil referirme a ello sin conmoverme. <\/p>\n<p align=\"left\"> Queridos hermanos y hermanas, <i>he venido a vosotros para agradeceros vuestra bondad, vuestro recuerdo y vuestra oraci&oacute;n, que prosigue<\/i>. Fui vuestro pastor, como metropolitano de Cracovia, durante veinte a&ntilde;os; hoy vengo a vosotros como Sucesor de san Pedro. Siempre me hab&eacute;is ayudado. Estabais conmigo y comprend&iacute;ais mis preocupaciones. Lo percib&iacute;a. Era para m&iacute; un gran apoyo. Hoy os agradezco de todo coraz&oacute;n esta actitud de fe y entrega a la Iglesia. Siempre aqu&iacute;, en esta tierra de Podhale, el obispo encontraba en vosotros un apoyo. Aqu&iacute; ten&iacute;a un apoyo la patria, especialmente en los momentos dif&iacute;ciles de su historia. <\/p>\n<p align=\"left\"> He venido para deciros, por todo ello: &laquo;&iexcl;Que Dios os lo pague!&raquo;. Aqu&iacute;, juntamente con vosotros, quiero dar una vez m&aacute;s las gracias a la Virgen de F&aacute;tima, como hice en F&aacute;tima hace quince a&ntilde;os, por el don de haberme salvado la vida. <i>Totus tuus<\/i>&#8230; A todos doy las gracias por este templo. Contiene vuestro amor a la Iglesia y al Papa. En cierto sentido, es la continuaci&oacute;n de mi gratitud a Dios y a su Madre. Juntamente con vosotros me alegro mucho por este don. <\/p>\n<p align=\"left\"> Con palabras de profunda gratitud me dirijo tambi&eacute;n a todos mis compatriotas y a los fieles de la Iglesia, especialmente a los enfermos y a los que sufren, que piden por el Papa y ofrecen por &eacute;l su cruz de cada d&iacute;a. El sufrimiento vivido con Cristo es el don m&aacute;s precioso y la ayuda m&aacute;s eficaz en el apostolado. &laquo;En el cuerpo de Cristo, que crece incesantemente desde la cruz del Redentor, precisamente el sufrimiento, penetrado por el esp&iacute;ritu del sacrificio de Cristo, es el mediador insustituible y autor de los bienes indispensables para la salvaci&oacute;n del mundo. El sufrimiento, m&aacute;s que cualquier otra cosa, es el que abre el camino a la gracia que transforma las almas. El sufrimiento, m&aacute;s que todo lo dem&aacute;s, hace presente en la historia de la humanidad la fuerza de la Redenci&oacute;n &raquo; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_11021984_salvifici-doloris.html\">Salvifici doloris<\/a><\/i>, 27). <\/p>\n<p align=\"left\"> Agradeciendo el don de la oraci&oacute;n y del sacrificio, dirijo una vez m&aacute;s a todos la cordial petici&oacute;n que hice el d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n de mi pontificado: &laquo;Orad por m&iacute;. Ayudadme, para que pueda prestaros mi servicio&raquo;. Yo tambi&eacute;n rezo todos los d&iacute;as por vosotros. <\/p>\n<p align=\"left\"> 4.&nbsp;Vuestro santuario en Krzept&oacute;wki est&aacute; unido por estrechos v&iacute;nculos espirituales con F&aacute;tima, en Portugal. Por este motivo aprecio tanto la presencia del obispo de F&aacute;tima en esta celebraci&oacute;n. De ese santuario lleg&oacute; tambi&eacute;n la estatua de la Virgen que vener&aacute;is. <i>El mensaje de F&aacute;tima<\/i>, que Mar&iacute;a transmiti&oacute; al mundo por medio de tres ni&ntilde;os pobres, <i>consiste en la invitaci&oacute;n a la conversi&oacute;n, a la oraci&oacute;n, especialmente a la del rosario, y a la reparaci&oacute;n por los propios pecados y por los de todos los hombres<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ese mensaje brota del Evangelio, de las palabras que Cristo pronunci&oacute; inmediatamente al inicio de su actividad p&uacute;blica: &laquo;Convert&iacute;os y creed en el Evangelio &raquo; (<i>Mc <\/i>1, 15). Se orienta a la transformaci&oacute;n interior del hombre, a la derrota del pecado en &eacute;l, a la consolidaci&oacute;n del bien y a la consecuci&oacute;n de la santidad. Este mensaje est&aacute; destinado, de modo particular, a los hombres de nuestro siglo, marcado por las guerras, el odio, la violaci&oacute;n de los derechos fundamentales del hombre, el enorme sufrimiento de hombres y naciones, y, por &uacute;ltimo, la lucha contra Dios, llevada incluso hasta la negaci&oacute;n de su existencia. El mensaje de F&aacute;tima infunde el amor del Coraz&oacute;n de la Madre, que siempre est&aacute; abierto al hijo, nunca lo pierde de vista, siempre piensa en &eacute;l, incluso cuando el hijo se aleja del camino recto y se transforma en &laquo;hijo pr&oacute;digo&raquo; (cf. <i>Lc <\/i>15, 11-32). <\/p>\n<p align=\"left\"> El Coraz&oacute;n inmaculado de Mar&iacute;a, que hoy recordamos en la liturgia de la Iglesia, se abri&oacute; hacia nosotros en el Calvario por las palabras que pronunci&oacute; Jes&uacute;s, mientras agonizaba: &laquo;&quot;Mujer, he ah&iacute; a tu hijo&quot;. Luego dijo al disc&iacute;pulo: &quot;He ah&iacute; a tu madre&quot;. Y desde ese momento el disc&iacute;pulo la acogi&oacute; en su casa&raquo; (<i>Jn <\/i> 19, 26-27). Al pie de la cruz, Mar&iacute;a se convirti&oacute; en madre de todos los hombres redimidos por Cristo. Bajo su maternal protecci&oacute;n acogi&oacute; a Juan y acogi&oacute; a todo hombre. Desde entonces la mayor solicitud de su Coraz&oacute;n inmaculado es la salvaci&oacute;n eterna de todos los hombres.<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Vuestro santuario, desde el inicio, anuncia el mensaje de F&aacute;tima y vive de &eacute;l<\/i>. Ten&eacute;is una devoci&oacute;n particular al Coraz&oacute;n inmaculado de Mar&iacute;a Virgen, hac&eacute;is la Cruzada del rosario de las familias; ped&iacute;s en vuestra oraci&oacute;n por los problemas m&aacute;s importantes de la Iglesia, del Papa, del mundo, de la patria, por las almas del purgatorio y por los que han abandonado el amor de Dios, rompiendo la alianza establecida con &eacute;l en el bautismo. Rezad con perseverancia por la gracia de su conversi&oacute;n. Dirig&iacute;os con confianza a Mar&iacute;a, &laquo;Refugio de los pecadores&raquo;, para que los defienda contra la obstinaci&oacute;n en el pecado y contra la esclavitud de Satan&aacute;s. Rezad con fe, para que los hombres conozcan y reconozcan &laquo;al &uacute;nico Dios verdadero y a su enviado, Jesucristo&raquo; (cf. <i>Jn <\/i>17, 3). En esta oraci&oacute;n se expresa vuestro amor a los hombres, que desea el mayor bien a cada uno.<\/p>\n<p align=\"left\"> &laquo;En ning&uacute;n momento y en ning&uacute;n per&iacute;odo hist&oacute;rico \u2014especialmente en una &eacute;poca tan cr&iacute;tica como la nuestra\u2014 la Iglesia puede olvidar la oraci&oacute;n que es un grito a la misericordia de Dios ante las m&uacute;ltiples formas de mal que pesan sobre la humanidad y la amenazan&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_30111980_dives-in-misericordia.html\">Dives in misericordia<\/a><\/i>, 15). <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Madre, ruega! &iexcl;Madre, implora! Oh Mar&iacute;a, Madre de Dios, &iexcl;intercede por nosotros! <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A POLONIA CONSAGRACI&Oacute;N DE LA IGLESIA DEL CORAZ&Oacute;N INMACULADO DE MAR&Iacute;A HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Zakopane, S&aacute;bado 7 de junio de 1997 &nbsp; Doy gracias a Dios porque me brinda la oportunidad de realizar hoy la consagraci&oacute;n de vuestra iglesia. He sido invitado cordialmente varias veces a hacerlo. 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