{"id":40107,"date":"2016-10-05T23:35:13","date_gmt":"2016-10-06T04:35:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-la-republica-checa-misa-en-el-milenario-del-martirio-de-san-adalberto-en-la-explanada-de-letna-praga-27-de-abril-de-1997\/"},"modified":"2016-10-05T23:35:13","modified_gmt":"2016-10-06T04:35:13","slug":"viaje-apostolico-a-la-republica-checa-misa-en-el-milenario-del-martirio-de-san-adalberto-en-la-explanada-de-letna-praga-27-de-abril-de-1997","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-la-republica-checa-misa-en-el-milenario-del-martirio-de-san-adalberto-en-la-explanada-de-letna-praga-27-de-abril-de-1997\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a la Rep\u00fablica Checa: Misa en el milenario del martirio de San Adalberto, en la explanada de Letn\u00e1, Praga (27 de abril de 1997)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A LA REP&Uacute;BLICA CHECA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/> DURANTE LA MISA CELEBRADA EN LA EXPLANADA DE LETN&Aacute;<\/p>\n<p><\/font><\/b>Domingo 27 de abril de 1997<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> 1.&nbsp;&laquo;<i>El buen pastor da su vida por las ovejas<\/i>&raquo; (<i>Jn <\/i>10, 11). <\/p>\n<p align=\"left\"> Estamos reunidos en esta amplia explanada para cantar juntos el solemne <i>Te Deum <\/i> por el milenario del nacimiento para el cielo de san Adalberto, obispo de Praga, ap&oacute;stol del Evangelio en el coraz&oacute;n de Europa y testigo de Cristo hasta el supremo sacrificio de su vida. <\/p>\n<p align=\"left\"> &Eacute;l, como el buen Pastor, ya desde el comienzo dio su vida por la grey, y la dio definitivamente con el martirio sufrido entre los prusianos, cuando a&uacute;n segu&iacute;an las religiones paganas. Por tanto, es el celoso pastor que la Providencia puso al comienzo de la historia de las naciones eslavas de Europa central, de los checos, de los polacos, de los eslovacos, y tambi&eacute;n de la naci&oacute;n h&uacute;ngara. <\/p>\n<p align=\"left\"> Este a&ntilde;o recordamos el milenio de su martirio, un acontecimiento que todas las Iglesias particulares, que desde hace m&aacute;s de diez siglos viven y anuncian el Evangelio precisamente en estas naciones, se sienten comprometidas a celebrar con particular intensidad, empezando por esta tierra de Bohemia, donde naci&oacute; este ilustre santo. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2.&nbsp;El ministerio de san Adalberto, a quien el Sucesor de Pedro llam&oacute; al servicio episcopal de la sede de Praga, en Bohemia, fue dif&iacute;cil. Frente a la resistencia que encontr&oacute; en sus mismos compatriotas, debi&oacute; abandonar su sede episcopal e irse a Roma, donde, en la colina del Aventino, comenz&oacute; su vida mon&aacute;stica seg&uacute;n la tradici&oacute;n benedictina. <\/p>\n<p align=\"left\"> Volvi&oacute; a Praga cuando las circunstancias parec&iacute;an m&aacute;s favorables; sin embargo, la oposici&oacute;n de sus compatriotas lo oblig&oacute; a abandonar de nuevo su patria. Vivi&oacute; el resto de su vida como misionero, primero en la llanura de Panonia \u2014hoy Hungr&iacute;a\u2014, y despu&eacute;s fue acogido como hu&eacute;sped en Gniezno, en la corte de Boleslao, el Intr&eacute;pido. Sin embargo, ni siquiera ah&iacute; se detuvo. Parti&oacute; nuevamente como misionero del Evangelio, dirigi&eacute;ndose hacia el B&aacute;ltico, donde encontr&oacute; el martirio. Boleslao, el Intr&eacute;pido, pag&oacute; un elevado precio para rescatar los restos mortales de su amigo obispo y los traslad&oacute; a Gniezno. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el a&ntilde;o 1000, precisamente ante las reliquias del m&aacute;rtir, se celebr&oacute; un importante encuentro, durante el cual se tomaron decisiones destinadas a influir significativamente en las caracter&iacute;sticas de la vida nacional y eclesial en la Polonia de los Piast. Por ello, los cristianos de esa naci&oacute;n veneran a san Adalberto como uno de sus principales patronos, viendo en &eacute;l un signo elocuente del v&iacute;nculo de afinidad que, ya desde el comienzo, uni&oacute; a las naciones lim&iacute;trofes de Bohemia y Polonia. <\/p>\n<p align=\"left\"> En tierra polaca, el recuerdo de san Adalberto se asocia, sobre todo, a la Iglesia de Gniezno. A&uacute;n hoy, con frecuencia, los fieles vienen en peregrinaci&oacute;n a Praga. En efecto, aqu&iacute; empez&oacute; la misi&oacute;n del santo, que mantuvo profundos v&iacute;nculos espirituales con los patronos de la Iglesia que est&aacute; en Bohemia: san Wenceslao y santa Ludmila, los primeros de una larga serie de santos nacidos en vuestra tierra. <\/p>\n<p align=\"left\"> 3.&nbsp;En el pasaje de la carta a los Colosenses que hemos escuchado, san Pablo afirma: &laquo;Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia&raquo; (<i>Col <\/i>1, 24). <\/p>\n<p align=\"left\"> Es dif&iacute;cil encontrar palabras que expresen mejor el significado del martirio de san Adalberto. Fue ministro del Evangelio y servidor de Cristo vivo en la Iglesia. Como los Ap&oacute;stoles, se convirti&oacute; en testigo claro y valiente del misterio de Cristo: &laquo;El misterio \u2014como escribe san Pablo\u2014 escondido desde siglos y generaciones, y manifestado ahora a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer cu&aacute;l es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles&raquo; (<i>Col <\/i>1, 26-27). <\/p>\n<p align=\"left\"> 4.&nbsp;Se trata de un misterio destinado a todos los pueblos, tanto a los que en el mundo antiguo visit&oacute; san Pablo durante sus viajes apost&oacute;licos, como a los que la Iglesia ha dirigido su actividad misionera durante estos dos milenios. Entre el primero y el segundo milenio, san Adalberto hizo suyo este esfuerzo apost&oacute;lico por llevar el misterio de Cristo a las naciones paganas del centro de Europa. <\/p>\n<p align=\"left\"> Hoy, al final del segundo milenio, mientras celebramos los mil a&ntilde;os del martirio nos habla con las palabras de la carta a los Colosenses: &laquo;Vivid, pues, seg&uacute;n Cristo Jes&uacute;s, el Se&ntilde;or, tal como le hab&eacute;is recibido; enraizados y edificados en &eacute;l; apoyados en la fe, tal como se os ense&ntilde;&oacute;, rebosando en acci&oacute;n de gracias&raquo; (<i>Col <\/i>2, 6-7). El texto paulino nos advierte del peligro de toda ciencia y filosof&iacute;a fundada, como escribe el Ap&oacute;stol, en &laquo;los elementos del mundo&raquo; (<i>Col <\/i>2, 8), es decir, en una tradici&oacute;n &uacute;nicamente humana, y no en Cristo. Podr&iacute;amos decir, con lenguaje moderno, que san Pablo nos pone en guardia contra la laicizaci&oacute;n y la secularizaci&oacute;n. Se trata de una advertencia muy actual en esta circunstancia jubilar. <\/p>\n<p align=\"left\"> 5.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, &iexcl;qu&eacute; gran alegr&iacute;a siento al poder celebrar hoy, junto con todos vosotros, el milenario de san Adalberto! Doy gracias al Se&ntilde;or porque nos brinda la oportunidad de encontrarnos aqu&iacute;, en la explanada de Letn&aacute;, exactamente como hace siete a&ntilde;os.<\/p>\n<p align=\"left\"> Dirijo un saludo cordial y fraterno ante todo al querido cardenal arzobispo de Praga Miloslav Vlk, sucesor de san Adalberto. Saludo, tambi&eacute;n, a los obispos de la Rep&uacute;blica Checa y a los cardenales y obispos de toda Europa; a los sacerdotes, a los religiosos y a las religiosas. Asimismo, saludo a los representantes del mundo de la pol&iacute;tica, la cultura y la ciencia que, con su presencia, testimonian la importancia social, y no s&oacute;lo religiosa, de este aniversario. <\/p>\n<p align=\"left\"> Os saludo cordialmente a vosotros, queridos fieles de Bohemia, Moravia y Silesia, y a todos vosotros, hermanos y hermanas que hab&eacute;is venido de Eslovaquia, de Polonia y de otras naciones de Europa, y que hoy sois hu&eacute;spedes gratos en esta solemne celebraci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> Recuerdo con emoci&oacute;n al cardenal Franti\u0161ek Tom&aacute;\u0161ek, que promovi&oacute; el decenio de renovaci&oacute;n espiritual como preparaci&oacute;n para el milenario del martirio de san Adalberto, a fin de redescubrir las ra&iacute;ces hist&oacute;ricas del pa&iacute;s y sus profundas tradiciones cristianas. En la perspectiva del gran jubileo del a&ntilde;o 2000, esta celebraci&oacute;n plantea algunos interrogantes precisos no s&oacute;lo a los ciudadanos de la naci&oacute;n checa, sino tambi&eacute;n a todos los que veneran al santo m&aacute;rtir como padre en la fe: &iquest;qu&eacute; ha sucedido con el patrimonio espiritual que dej&oacute;? &iquest;Qu&eacute; frutos ha dado? &iquest;Sabr&aacute;n los cristianos de hoy encontrar inspiraci&oacute;n y est&iacute;mulo en las ense&ntilde;anzas y en el ejemplo de su gran patrono, para contri buir eficazmente a la edificaci&oacute;n de la nueva civilizaci&oacute;n del amor? <\/p>\n<p align=\"left\"> 6.&nbsp;San Adalberto ejerce a&uacute;n hoy una fascinaci&oacute;n particular con su gran personalidad unificada, dotada de una firmeza gran&iacute;tica y abierta a las necesidades espirituales y materiales de sus hermanos. Muchos lo reconocen como un digno representante no s&oacute;lo de la naci&oacute;n checa, sino tambi&eacute;n de la tradici&oacute;n cristiana a&uacute;n felizmente indivisa. <\/p>\n<p align=\"left\"> En esta perspectiva, san Adalberto es un testigo, podr&iacute;amos decir, poli&eacute;drico, que Dios dio a la comunidad cristiana del pasado y del presente. Es un signo de la armon&iacute;a y la colaboraci&oacute;n que deben existir entre la Iglesia y la sociedad. Es un signo del v&iacute;nculo existente entre las naciones checa y polaca. Digo esto con gran satisfacci&oacute;n, ya que, si Dios quiere, dentro de un mes estar&eacute; entre mis compatriotas para celebrar con ellos el milenario de vuestro santo. Tambi&eacute;n gracias a &eacute;l el cristianismo se ha desarrollado bien en Polonia. Un n&uacute;mero considerable de sacerdotes polacos, fruto de la sangre de este gran m&aacute;rtir, vienen actualmente a las di&oacute;cesis checas, para colaborar en el trabajo pastoral de vuestras comunidades, en esta fase de esperanza, despu&eacute;s del largo per&iacute;odo de violencia y represi&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> San Adalberto es un santo para los cristianos de hoy: los invita a no encerrarse en s&iacute; mismos, guard&aacute;ndose el tesoro de las verdades que poseen, con una actitud de est&eacute;ril defensa ante el mundo. Al contrario, les pide que se abran a la sociedad actual, buscando todo lo bueno y valioso que &eacute;sta posee, para elevarlo y, si fuera necesario, purificarlo a la luz del Evangelio. <\/p>\n<p align=\"left\"> 7.&nbsp;&laquo;<i>El buen pastor da su vida por las ovejas<\/i>&raquo; (<i>Jn <\/i>10, 11). <\/p>\n<p align=\"left\"> La liturgia de la Palabra de esta solemnidad encuentra, en cierto sentido, su coronamiento en el pasaje del evangelio seg&uacute;n san Juan. La par&aacute;bola del &laquo;buen pastor&raquo; se centra en la persona y la misi&oacute;n de Cristo. &Eacute;l es precisamente el buen Pastor, que da su vida por las ovejas, como sucedi&oacute; en el Calvario con la pasi&oacute;n y la muerte en la cruz. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el momento en el que se entrega, Cristo tiene clara conciencia del valor universal que posee su sacrificio. Dice: &laquo;Doy mi vida por las ovejas&raquo; (<i>Jn <\/i>10, 15). Y a&ntilde;ade enseguida, pensando en todos aquellos por quienes se entrega: &laquo;Tengo otras ovejas, que no son de este redil; tambi&eacute;n a &eacute;sas las tengo que conducir y escuchar&aacute;n mi voz; y habr&aacute; un solo reba&ntilde;o, un solo pastor&raquo; (<i>Jn <\/i>10, 16). En el G&oacute;lgota ya est&aacute;n presentes espiritualmente los pueblos y las naciones de la tierra, llamados todos a la salvaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> 8.&nbsp;El Evangelio est&aacute; destinado a todos los hombres, puesto que todos han sido redimidos por la pasi&oacute;n, muerte y resurrecci&oacute;n de Jesucristo. Todos; por tanto, tambi&eacute;n los pueblos a los que hace mil a&ntilde;os les fue enviado san Adalberto como testigo del misterio de Cristo. <\/p>\n<p align=\"left\"> Despu&eacute;s de mil a&ntilde;os, mientras recordamos el martirio y toda la vida evang&eacute;lica de san Adalberto, cantamos con toda la comunidad cristiana: <i>Te Deum laudamus<\/i>&#8230; &laquo;Te alabamos, oh Dios. Te proclamamos Se&ntilde;or. Te aclama el c&aacute;ndido ej&eacute;rcito de los m&aacute;rtires&raquo;. <\/p>\n<p align=\"left\"> Al mismo tiempo, encomendamos a la divina Providencia la tierra natal del santo obispo, la ilustre naci&oacute;n en donde naci&oacute;, as&iacute; como los pueblos eslavos que, al comienzo de su historia, experimentaron los frutos de su misi&oacute;n. <i>Salvum fac populum tuum, Domine<\/i>&#8230; &laquo;Salva a tu pueblo, Se&ntilde;or; bendice y protege a tus hijos&raquo;. <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Salvum fac! <\/i>Quiera Dios que la obra de la salvaci&oacute;n, que san Adalberto empez&oacute; en esta tierra, se mantenga firme y fructifique abundantemente entre vosotros, sus compatriotas, as&iacute; como entre aquellos a quienes fue enviado. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A LA REP&Uacute;BLICA CHECA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II DURANTE LA MISA CELEBRADA EN LA EXPLANADA DE LETN&Aacute; Domingo 27 de abril de 1997 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;El buen pastor da su vida por las ovejas&raquo; (Jn 10, 11). 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