{"id":40118,"date":"2016-10-05T23:35:29","date_gmt":"2016-10-06T04:35:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-marzo-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gaudencio-en-torre-nova\/"},"modified":"2016-10-05T23:35:29","modified_gmt":"2016-10-06T04:35:29","slug":"9-de-marzo-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gaudencio-en-torre-nova","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-marzo-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gaudencio-en-torre-nova\/","title":{"rendered":"9 de marzo de 1997, Visita a la parroquia romana de San Gaudencio en Torre Nova"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN GAUDENCIO EN TORRE NOVA<\/font><\/p>\n<p><b> <\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/i> <i><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p>Domingo 9 de marzo de 1997<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.&nbsp;&laquo;Tanto am&oacute; Dios al mundo, que entreg&oacute; a su Hijo &uacute;nico, para que no perezca ninguno de los que creen en &eacute;l, sino que tengan vida eterna&raquo; (<i>Jn <\/i>3, 16). <\/p>\n<p>Estas palabras, que Jes&uacute;s pronunci&oacute; durante el di&aacute;logo con Nicodemo, expresan de modo sint&eacute;tico y eficaz el tema principal de la liturgia de hoy. En efecto, hacen referencia a la salvaci&oacute;n que el Hijo unig&eacute;nito de Dios trajo al mundo, revel&aacute;ndola en su realidad profunda, en cuanto obra del &laquo;Dios rico en misericordia&raquo;: <i>Dives in misericordia<\/i>. <\/p>\n<p>San Pablo, escribiendo a los Efesios, se hace eco del Evangelio: &laquo;Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos am&oacute;, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo&raquo; (<i>Ef <\/i>2, 4-5). De ese modo, la liturgia nos introduce en la perspectiva pascual, pues &iquest;qu&eacute; es la salvaci&oacute;n sino la participaci&oacute;n en la muerte y la resurrecci&oacute;n de Cristo? <\/p>\n<p>El Ap&oacute;stol presenta la obra de la salvaci&oacute;n, indicando los frutos que produce en la vida de los creyentes. Considera la redenci&oacute;n como una nueva creaci&oacute;n, la creaci&oacute;n que inserta al hombre en Jesucristo, haci&eacute;ndolo capaz de realizar obras buenas seg&uacute;n el plan de Dios (cf. <i>Ef <\/i>2, 10). <\/p>\n<p>2.&nbsp;La salvaci&oacute;n y la redenci&oacute;n, que Dios da a la humanidad con la muerte de su Hijo unig&eacute;nito, se describen en la primera lectura y en el Salmo responsorial como liberaci&oacute;n de la esclavitud, con referencia a la esclavitud babil&oacute;nica que padecieron los hijos de Israel con la ca&iacute;da del reino de Jud&aacute;. Esa experiencia dolorosa resuena de forma muy po&eacute;tica en las lamentaciones del salmista: &laquo;Junto a los canales de Babilonia nos sentamos a llorar con nostalgia de Si&oacute;n&#8230;&raquo; (<i>Sal <\/i>136, 1). El autor de este salmo recuerda con im&aacute;genes vivas el sufrimiento del exilio y la nostalgia de Jerusal&eacute;n, que experimentan los deportados: &laquo;Si me olvido de ti, Jerusal&eacute;n, que se me paralice la mano derecha; que mi lengua se me pegue al paladar, si no me acuerdo de ti&raquo; (<i>Sal <\/i>136, 5-6). <\/p>\n<p>El segundo libro de las Cr&oacute;nicas nos recuerda que la deportaci&oacute;n a Babilonia fue un castigo que el Se&ntilde;or infligi&oacute; a su pueblo por sus graves pecados, especialmente por el de la idolatr&iacute;a. Sin embargo, el per&iacute;odo de la esclavitud ten&iacute;a como fin que se arrepintiera y se convirtiera, y termin&oacute; cuando Ciro, rey de Persia, permiti&oacute; a los israelitas volver a su patria y reconstruir en Jerusal&eacute;n el templo destruido. <\/p>\n<p>Ciro representa, en cierto sentido, al Mes&iacute;as que esperaba Israel. Es la imagen del Redentor prometido, que deb&iacute;a liberar al pueblo de Dios de la esclavitud del pecado, para introducirlo en el reino de la verdadera libertad. <\/p>\n<p>3.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la parroquia de San Gaudencio en Torre Nova, con gran alegr&iacute;a celebro hoy la Eucarist&iacute;a en esta nueva iglesia parroquial, junto con vuestra joven comunidad. Saludo cordialmente al cardenal vicario y al obispo vicegerente, a vuestro querido p&aacute;rroco, don Virginio Bolchini, al vicario parroquial y a todos los presb&iacute;teros que colaboran con &eacute;l en la direcci&oacute;n de la parroquia. Vuestro p&aacute;rroco procede de la di&oacute;cesis de Novara, lo cual me brinda la oportunidad de expresar mi sincera gratitud al obispo y a toda la di&oacute;cesis de Novara por la generosidad con la que han ofrecido algunos sacerdotes a la Iglesia de Roma, para que desempe&ntilde;en su ministerio entre nosotros. <\/p>\n<p>Dirijo, asimismo, un saludo particular a las religiosas de Mar&iacute;a Auxiliadora y de Nuestra Se&ntilde;ora de la Merced y, especialmente, a los miembros de la comunidad de San Egidio que, desde 1977, han sostenido, animado y promovido la pastoral y la caridad en este barrio. <\/p>\n<p>La nueva iglesia est&aacute; dedicada a san Gaudencio, patrono de Novara. &iquest;C&oacute;mo no pensar en este momento en el recordado cardenal Ugo Poletti, tambi&eacute;n &eacute;l originario de esa amada di&oacute;cesis, y a quien Dios ha llamado recientemente? Bajo la protecci&oacute;n de san Gaudencio, este ilustre y generoso colaborador m&iacute;o comenz&oacute; en Novara su ministerio sacerdotal y episcopal, que despu&eacute;s continu&oacute; en esta Iglesia de Roma, que tanto amaba. &iexcl;Que el Se&ntilde;or lo recompense por su incansable servicio al Evangelio, que prodig&oacute; a manos llenas durante toda su vida! <\/p>\n<p>4.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos, vuestra comunidad es joven. Es joven la parroquia, porque su fundaci&oacute;n es reciente; y, sobre todo, por la edad de los feligreses, pues abundan los muchachos y muchachas. Por eso, la atenci&oacute;n a las nuevas generaciones debe ser una de vuestras prioridades pastorales. En efecto, con demasiada frecuencia los j&oacute;venes, que tienen tantas potencialidades y dones, se encuentran sin trabajo, sin una formaci&oacute;n adecuada y sin el apoyo de una aut&eacute;ntica familia. Por eso, a menudo son v&iacute;ctimas de la soledad, de la falta de proyectos y de la desilusi&oacute;n, cuando no acaban en la red de la drogadicci&oacute;n, de la delincuencia y de otras desviaciones. <\/p>\n<p>Vuestra comunidad parroquial ha sido instituida recientemente. Sin embargo, el primer asentamiento en esta zona se remonta al a&ntilde;o 1600, cuando Beatriz Cenci hizo construir en el castillo una torre y una iglesia dedicada a san Clemente. As&iacute;, este lugar se convirti&oacute; en una etapa natural para los peregrinos que, deseosos de visitar los monumentos de los Ap&oacute;stoles, llegaban a las cercan&iacute;as de la ciudad de Roma. Durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, gran n&uacute;mero de fieles y turistas vendr&aacute;n a Roma con ocasi&oacute;n del gran jubileo del a&ntilde;o 2000. Deseo que encuentren comunidades acogedoras y vivas en la fe. Ojal&aacute; que la misi&oacute;n ciudadana, que tambi&eacute;n est&aacute;is celebrando con entusiasmo y generosidad en esta parroquia, sea como un taller del Esp&iacute;ritu, abierto y laborioso, para construir una comunidad diocesana cada vez m&aacute;s generosa y solidaria. <\/p>\n<p>5.&nbsp;&laquo;<i>La luz vino al mundo, pero los hombres prefirieron las tinieblas a la luz<\/i>&raquo; (<i>Jn <\/i>3, 19). <\/p>\n<p>La liturgia de la Palabra presenta la ant&iacute;tesis entre la esclavitud y la libertad, ilustrada por las lecturas del Antiguo Testamento, paralelamente a la ant&iacute;tesis entre las tinieblas y la luz, que desarrolla el evangelio. Jes&uacute;s, en su di&aacute;logo con Nicodemo, propone esta &uacute;ltima contraposici&oacute;n, que recoge, en forma de discurso, uno de los rasgos caracter&iacute;sticos del evangelio de Juan, ya presente en las primeras expresiones del Pr&oacute;logo: &laquo;En el principio exist&iacute;a la Palabra (&#8230;). En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron&raquo; (<i>Jn <\/i>1, 1. 4-5). <\/p>\n<p>En el di&aacute;logo con Nicodemo est&aacute; presente esta misma contraposici&oacute;n radical entre la luz y las tinieblas: &laquo;La luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz (&#8230;). Pues todo el que obra perversamente detesta la luz (&#8230;). En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras est&aacute;n hechas seg&uacute;n Dios&raquo; (<i>Jn <\/i>3, 19-21). <\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo no subrayar la alusi&oacute;n al juicio divino? El hombre es juzgado no s&oacute;lo por un juez externo, sino tambi&eacute;n por la luz interior que se manifiesta mediante la voz de una conciencia recta. Es lo que ha recordado el concilio Vaticano II en la constituci&oacute;n pastoral <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a> <\/i> sobre la Iglesia en el mundo contempor&aacute;neo: &laquo;En lo profundo de su conciencia, el hombre descubre una ley que &eacute;l no se da a s&iacute; mismo, sino a la que debe obedecer (&#8230;). La conciencia es el n&uacute;cleo m&aacute;s secreto y el sagrario del hombre, en el que est&aacute; solo con Dios, cuya voz resuena en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de ella&raquo; (n. 16). <\/p>\n<p>Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, en nuestro itinerario cuaresmal hacia la Pascua ya cercana, dej&eacute;monos guiar por la voz de Dios, que nos llama a trav&eacute;s de la conciencia. As&iacute;, podremos salir a su encuentro con una vida santa y rica en obras buenas, siempre conforme con su voluntad y seg&uacute;n su coraz&oacute;n. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1997 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font size=\"3\" color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN GAUDENCIO EN TORRE NOVA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 9 de marzo de 1997 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;Tanto am&oacute; Dios al mundo, que entreg&oacute; a su Hijo &uacute;nico, para que no perezca ninguno de los que creen en &eacute;l, sino que tengan vida eterna&raquo; (Jn 3, 16). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-marzo-de-1997-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gaudencio-en-torre-nova\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab9 de marzo de 1997, Visita a la parroquia romana de San Gaudencio en Torre Nova\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40118","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}