{"id":40125,"date":"2016-10-05T23:35:41","date_gmt":"2016-10-06T04:35:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-enero-de-1997-clausura-de-la-semana-de-oracion-por-la-unidad-de-los-cristianos\/"},"modified":"2016-10-05T23:35:41","modified_gmt":"2016-10-06T04:35:41","slug":"25-de-enero-de-1997-clausura-de-la-semana-de-oracion-por-la-unidad-de-los-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-enero-de-1997-clausura-de-la-semana-de-oracion-por-la-unidad-de-los-cristianos\/","title":{"rendered":"25 de enero de 1997, Clausura de la Semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <b><font color=\"#663300\">SEMANA DE ORACI&Oacute;N POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><font color=\"#663300\">MISA DE CLAUSURA<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"> <i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II <br \/> <\/font><\/b><br \/>Bas&iacute;lica romana de San Pablo extramuros<br \/>S&aacute;bado 25 de enero de 1997<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.<i>&nbsp;&laquo;Alabad al Se&ntilde;or, todas las naciones; aclamadlo, todos los pueblos. Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre&raquo; <\/i>(<i>Sal <\/i>117, 1-2). <\/p>\n<p align=\"left\">Con estas palabras del salmo el Antiguo Testamento ya anunciaba <i>el designio salv&iacute;fico de Dios con respecto a todas las naciones<\/i>. Se trata de un designio universal; es m&aacute;s, podr&iacute;a decirse &laquo;ecum&eacute;nico&raquo;, pues se refiere a toda la tierra habitada, es decir, a la <i>oikoum&eacute;ne<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\">Esta visi&oacute;n de la salvaci&oacute;n que Dios ofrece a todos los pueblos de la tierra tambi&eacute;n se presenta en la primera lectura de la liturgia de hoy a trav&eacute;s de la imagen del banquete mesi&aacute;nico. &laquo;Har&aacute; el Se&ntilde;or a todos los pueblos en este monte un banquete de manjares frescos &raquo; (<i>Is <\/i>25, 6). El profeta Isa&iacute;as nos ayuda a vislumbrar la obra misteriosa y providencial del Se&ntilde;or, que act&uacute;a en favor de la unidad y la salvaci&oacute;n de la humanidad: arranca el velo que cubre la mirada de los pueblos, aniquila la muerte y enjuga las l&aacute;grimas de todos los rostros (cf. <i>Is <\/i>25, 7-8). <\/p>\n<p align=\"left\">S&iacute;, este poder extraordinario verdaderamente proviene de Dios; en &eacute;l depositamos nuestras esperanzas. Pero, al mismo tiempo, nos sentimos comprometidos a colaborar con todas nuestras energ&iacute;as en este designio de salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Estas perspectivas universalistas, ya presentes en el Antiguo Testamento, aparecen tambi&eacute;n en el evangelio de hoy, que nos presenta el mandato misionero que Jes&uacute;s encomienda a los Ap&oacute;stoles antes de su ascensi&oacute;n al cielo: &laquo;Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creaci&oacute;n &raquo; (<i>Mc <\/i>16, 15). Despu&eacute;s a&ntilde;ade: &laquo;El que crea y se bautice se salvar&aacute;; el que se resista a creer ser&aacute; condenado &raquo; (<i>Mc <\/i>16, 16). Al t&eacute;rmino de su misi&oacute;n mesi&aacute;nica, Cristo confirma una vez m&aacute;s, con palabras fuertes y decididas, el plan universal de la salvaci&oacute;n establecido por el Padre, e indica su dimensi&oacute;n planetaria, hablando <i>de todas las naciones y de toda la tierra<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">2.&nbsp;Esta misi&oacute;n universal de salvaci&oacute;n adquiere gran importancia en el d&iacute;a en que la Iglesia recuerda <i>la conversi&oacute;n de san Pablo<\/i>. En efecto, entre los Ap&oacute;stoles, precisamente Pablo expresa y cumple de modo particular la misi&oacute;n universal de la Iglesia. En el camino de Damasco Cristo lo asocia al designio divino de la salvaci&oacute;n universal: &laquo;El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad (&#8230;), porque vas a ser su testigo ante todos los hombres&raquo; (<i>Hch <\/i>22, 14-16).<\/p>\n<p align=\"left\">Hasta aquel momento el celoso fariseo Saulo estaba convencido de que el plan de la salvaci&oacute;n se refer&iacute;a s&oacute;lo a un &uacute;nico pueblo: Israel. Por eso combat&iacute;a con todos los medios posibles a los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s de Nazaret, a los cristianos. Desde Jerusal&eacute;n se dirig&iacute;a hacia Damasco precisamente porque all&iacute;, donde el cristianismo se estaba difundiendo r&aacute;pidamente, quer&iacute;a encarcelar y castigar a todos los que, abandonando las antiguas tradiciones de los padres, abrazaban la fe cristiana. En Damasco recibe la iluminaci&oacute;n de lo alto. Cae a tierra y en ese momento dram&aacute;tico Cristo le hace ver su error. <\/p>\n<p align=\"left\">En esa circunstancia Jes&uacute;s se revela plenamente a Pablo como <i>el que ha resucitado de entre los muertos<\/i>. Al Ap&oacute;stol se le concede, as&iacute;, &laquo;ver al Justo y o&iacute;r su voz&raquo; (<i>Hch <\/i>22, 14). Desde aquel momento, Pablo es constituido &laquo;ap&oacute;stol&raquo; como los Doce, y podr&aacute; afirmar, dirigi&eacute;ndose a los G&aacute;latas: &laquo;Aquel que me escogi&oacute; desde el seno de mi madre y me llam&oacute; por su gracia, tuvo a bien revelar en m&iacute; a su Hijo, para que lo anunciase entre los gentiles&raquo; (<i>Ga <\/i>1, 15-16).<\/p>\n<p align=\"left\">La conversi&oacute;n de Pablo se realiza a trav&eacute;s del sufrimiento. Se puede decir que antes fue derrotado en &eacute;l <i>Saulo<\/i>, el perseguidor, para que pudiera nacer <i>Pablo<\/i>, el Ap&oacute;stol de los gentiles. Su llamada es, quiz&aacute;, la m&aacute;s singular de un Ap&oacute;stol: Cristo mismo derrota en &eacute;l al fariseo y lo transforma en un ardiente mensajero del Evangelio. La misi&oacute;n que Pablo recibe de Cristo est&aacute; en armon&iacute;a con la que confi&oacute; a los Doce, pero con un matiz y un itinerario particular: &eacute;l ser&aacute; el Ap&oacute;stol de los gentiles.<\/p>\n<p align=\"left\">3.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, verdaderamente es una feliz circunstancia la que nos re&uacute;ne cada a&ntilde;o en esta antigua bas&iacute;lica para la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica que concluye la <i>&laquo;Semana de oraci&oacute;n por la unidad de los cristianos &raquo;<\/i>. Recordamos la conversi&oacute;n de Pablo en este templo dedicado a &eacute;l. Desde que en Damasco se le revel&oacute; Jes&uacute;s resucitado, hasta el supremo testimonio que dio aqu&iacute; en Roma, Pablo fue un ferviente servidor de la comuni&oacute;n que debe existir entre los miembros del Cuerpo de Cristo. Su &laquo;preocupaci&oacute;n diaria&raquo; era, como &eacute;l mismo confiesa, &laquo;la solicitud por todas las Iglesias&raquo; (<i>2 Co<\/i>11,28). <\/p>\n<p align=\"left\">Precisamente el tema de la Semana de oraci&oacute;n de este a&ntilde;o se inspira en su actividad apost&oacute;lica en favor de la reconciliaci&oacute;n y la comuni&oacute;n de los creyentes: &laquo;En nombre de Cristo os suplicamos: &iexcl;reconciliaos con Dios!&raquo; (<i>2 Co <\/i>5, 20). <\/p>\n<p align=\"left\">La aspiraci&oacute;n a la reconciliaci&oacute;n en la verdad y la caridad, que ha sido objeto de nuestra oraci&oacute;n durante esta semana, debe acompa&ntilde;arnos cada d&iacute;a. La celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica de hoy constituye un signo de nuestra b&uacute;squeda de una comuni&oacute;n m&aacute;s profunda entre todos los cristianos. Adquiere un significado ecum&eacute;nico particular gracias a la presencia de nuestro <i>amad&iacute;simo hermano en Cristo<\/i>, el Catholic&oacute;s de la Gran Casa de Cilicia, <i>Su Santidad Aram I<\/i>, a quien saludo con afecto cordial y fraterno.<\/p>\n<p align=\"left\">La naci&oacute;n armenia fue bautizada al inicio del siglo IV. Son conocidas las pruebas y las persecuciones que, a lo largo de los siglos, han sufrido el pueblo armenio y su Iglesia. Precisamente por esos acontecimientos, al inicio del segundo milenio, una parte de la poblaci&oacute;n debi&oacute; huir de Armenia, refugi&aacute;ndose en Cilicia, la patria de Pablo de Tarso. El Catholicosado de la Gran Casa de Cilicia ha desempe&ntilde;ado un importante papel al asegurar la vida cristiana al pueblo armenio durante la di&aacute;spora. <\/p>\n<p align=\"left\">4.&nbsp;El abrazo de paz del Catholic&oacute;s y del Obispo de Roma, Sucesor del ap&oacute;stol Pedro, y la bendici&oacute;n que impartir&aacute;n juntos en el nombre del Se&ntilde;or, testimonian <i>el reconocimiento rec&iacute;proco de la legitimidad de la sucesi&oacute;n apost&oacute;lica<\/i>. Aun en la diversidad de las tareas encomendadas a cada uno, somos ambos corresponsables de lo que nos une: transmitir fielmente la fe recibida de los Ap&oacute;stoles, testimoniar el amor de Cristo a cada ser humano en las situaciones con frecuencia dram&aacute;ticas del mundo contempor&aacute;neo, y reforzar nuestro camino hacia la unidad plena de todos los disc&iacute;pulos de Cristo. Para hacerlo, tenemos necesidad de consultarnos peri&oacute;dicamente, de modo que podamos anunciar el Evangelio con voz concorde y servirlo con coraz&oacute;n indiviso. <\/p>\n<p align=\"left\">Amad&iacute;simos hermanos y hermanas aqu&iacute; presentes, os invito a todos a orar para que la grata visita del Catholic&oacute;s de la Gran Casa de Cilicia al Obispo de Roma nos anime a todos a vivir cada vez m&aacute;s el misterio de la comuni&oacute;n en la verdad y la caridad. Que la sangre de nuestros m&aacute;rtires y la comuni&oacute;n de nuestros santos nos ayuden a renovarnos en la Tradici&oacute;n que nos es com&uacute;n. La reciente visita del Catholic&oacute;s de todos los armenios, Su Santidad Karekin I, ha sido un testimonio elocuente de nuestra voluntad de profundizar la comuni&oacute;n en una <i>diacon&iacute;a <\/i>rec&iacute;proca: &laquo;Si sufre un miembro, todos los dem&aacute;s sufren con &eacute;l&raquo; (<i>1 Co <\/i>12, 26). De este modo, nos animamos rec&iacute;procamente a ponernos al servicio los unos de los otros por medio de la caridad (cf. <i>Ga <\/i>5, 13).<\/p>\n<p align=\"left\">5.&nbsp;En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la celebraci&oacute;n de la conversi&oacute;n de san Pablo se ha transformado en <i>la fiesta anual del compromiso ecum&eacute;nico<\/i>. En Roma, como en todo el mundo, se re&uacute;nen los disc&iacute;pulos de Cristo de las diversas Iglesias y comunidades para elevar a Dios un coro de oraciones por la unidad de los cristianos. La relaci&oacute;n de esta plegaria con la fiesta lit&uacute;rgica de la conversi&oacute;n de san Pablo pone de relieve el hecho de que la unidad y la comuni&oacute;n de todos los cristianos s&oacute;lo pueden alcanzarse <i>recorriendo el camino de la conversi&oacute;n<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">Especialmente en este d&iacute;a recordamos las palabras de la oraci&oacute;n sacerdotal de Jes&uacute;s: Padre, haz &laquo;que todos sean uno. Como t&uacute;, Padre, en m&iacute; y yo en ti, que ellos tambi&eacute;n sean uno en nosotros, para que el mundo crea que t&uacute; me has enviado &raquo; (<i>Jn <\/i>17, 21). La oraci&oacute;n de Cristo nos revela la dimensi&oacute;n profunda de la conversi&oacute;n: convertirse a la unidad significa limpiar el camino del obst&aacute;culo m&aacute;s grande para la conversi&oacute;n del mundo a Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">De la misma manera que Pablo de Tarso descubri&oacute; el verdadero camino que lleva a la salvaci&oacute;n y comprendi&oacute; que Cristo crucificado y resucitado hab&iacute;a introducido en &eacute;l al pueblo de Israel y a toda la humanidad, as&iacute; tambi&eacute;n los cristianos deben tomar conciencia del hecho de que el camino de la salvaci&oacute;n pasa a trav&eacute;s de su unidad en Cristo, y que &eacute;sta exige de todos ellos un particular compromiso espiritual. <\/p>\n<p align=\"left\">El concilio Vaticano II ha precisado el significado de la <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19641121_unitatis-redintegratio_sp.html\">Unitatis redintegratio<\/a> <\/i>entre todos los cristianos, ilustrando sus m&eacute;todos y medios en el actual momento hist&oacute;rico de la Iglesia. En la enc&iacute;clica <i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0043\/_INDEX.HTM\">Ut unum sint<\/a><\/i>, a treinta a&ntilde;os de su publicaci&oacute;n, he recordado las indicaciones de ese documento conciliar, con aplicaciones actualizadas. <\/p>\n<p align=\"left\">6.&nbsp;Hoy damos gracias a la sant&iacute;sima Trinidad por los esfuerzos realizados en estos a&ntilde;os y, al mismo tiempo, pedimos luz para los nuevos pasos que deberemos dar en este camino, con adhesi&oacute;n generosa y fiel a los impulsos del Esp&iacute;ritu Santo. <\/p>\n<p align=\"left\">Durante esta Semana de oraci&oacute;n han tenido lugar en todo el mundo encuentros ecum&eacute;nicos y celebraciones especiales para pedir a Dios el gran don de la unidad. Tambi&eacute;n la Iglesia que est&aacute; en Roma, vinculada de modo particular a la tradici&oacute;n apost&oacute;lica de los santos Pedro y Pablo, ha participado en esta oraci&oacute;n com&uacute;n de todos los cristianos. Est&aacute; fundada en las columnas de los Corifeos de los Ap&oacute;stoles. Precisamente por esta particular identidad suya, desea ofrecer signos de acogida y de comuni&oacute;n a las comunidades de los disc&iacute;pulos de Cristo de todo el mundo. Junto con ellos, tambi&eacute;n proclama en nuestro tiempo la grandeza del nombre del Se&ntilde;or a todos los pueblos.<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Alabad al Se&ntilde;or, todas las naciones; aclamadlo, todos los pueblos. Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre&raquo;. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1997 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font size=\"3\" color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SEMANA DE ORACI&Oacute;N POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS MISA DE CLAUSURA HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Bas&iacute;lica romana de San Pablo extramurosS&aacute;bado 25 de enero de 1997 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;Alabad al Se&ntilde;or, todas las naciones; aclamadlo, todos los pueblos. Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre&raquo; (Sal 117, 1-2). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-enero-de-1997-clausura-de-la-semana-de-oracion-por-la-unidad-de-los-cristianos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab25 de enero de 1997, Clausura de la Semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40125","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40125\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}