{"id":40134,"date":"2016-10-05T23:36:37","date_gmt":"2016-10-06T04:36:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-diciembre-de-1998-misa-para-los-universitarios-romanos\/"},"modified":"2016-10-05T23:36:37","modified_gmt":"2016-10-06T04:36:37","slug":"15-de-diciembre-de-1998-misa-para-los-universitarios-romanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-diciembre-de-1998-misa-para-los-universitarios-romanos\/","title":{"rendered":"15 de diciembre de 1998, Misa para los universitarios romanos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA PARA LOS UNIVERSITARIOS ROMANOS<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><b><i> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/><\/font><\/i><br \/><\/b> <i>Martes 15 de diciembre de 1998<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;&laquo;El Se&ntilde;or est&aacute; cerca de quien lo busca&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Las palabras del Salmo responsorial nos recuerdan el sentido del Adviento y subrayan la actitud que debemos tomar para vivir plenamente este tiempo lit&uacute;rgico. El anuncio resulta particularmente significativo para aquellos a quienes la fe y el compromiso profesional impulsan a hacer de la b&uacute;squeda una dimensi&oacute;n importante de su vida. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Hoy, este anuncio se dirige de modo especial a vosotros, ilustres y queridos representantes de las universidades de Roma y de Italia: rectores, profesores y alumnos, cada vez m&aacute;s numerosos en esta cita tradicional de Adviento, como preparaci&oacute;n para la santa Navidad. A todos os doy mi cordial bienvenida. Saludo al ministro de Universidades e investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y a las dem&aacute;s autoridades acad&eacute;micas; saludo a la representaci&oacute;n de directores administrativos, que participan por primera vez en este encuentro. Doy las gracias al rector magn&iacute;fico y a la joven estudiante, que se han hecho int&eacute;rpretes, en cierto sentido, de toda la comunidad acad&eacute;mica romana e italiana.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">2.&nbsp;Nuestro encuentro se sit&uacute;a en el tiempo lit&uacute;rgico del Adviento, que brinda mensajes sugestivos y profundos. Ante el Se&ntilde;or ya cercano .&laquo;Dominus prope! &raquo; (<i>Flp <\/i>4, 5). y el Rey al que debemos adoraci&oacute;n .&laquo;Regem venturum, Dominum, venite adoremus&raquo; (<i>Breviario romano<\/i>)., tenemos que dejarnos interpelar por las grandes cuestiones de la vida. Se trata de interrogantes siempre actuales, que ata&ntilde;en al origen y al fin del hombre. Son preguntas que ya se plante &oacute; el concilio Vaticano II en la constituci&oacute;n <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>. Esos interrogantes nos acompa&ntilde;an constantemente; m&aacute;s a&uacute;n, podr&iacute;amos decir que existen juntamente con nosotros. &iquest;Qui&eacute;n soy? &iquest;De d&oacute;nde vengo y a d&oacute;nde voy? &iquest;Cu&aacute;l es el sentido de mi existencia y de ser una criatura humana? &iquest;Por qu&eacute; siento esta perenne &laquo;inquietud&raquo;, como sol&iacute;a llamarla san Agust&iacute;n? &iquest;Por qu&eacute; razones debo responder constantemente a las exigencias de la moral, distinguir el bien del mal, hacer el bien y evitar y vencer el mal? Nadie puede dejar de plantearse estas preguntas. La sagrada Escritura, comenzando por el libro del G&eacute;nesis, les da respuestas exhaustivas. Y esas respuestas constituyen, de alg&uacute;n modo, el contenido del Adviento de la Iglesia, que actualiza el pasado y nos proyecta al futuro. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&laquo;El Se&ntilde;or est&aacute; cerca de quien lo busca &raquo;, dice la liturgia de hoy, abri&eacute;ndonos magn&iacute;ficas perspectivas. En efecto, &laquo;cerca &raquo; y &laquo;lejos&raquo; son categor&iacute;as relacionadas con la distancia mensurable en el espacio, con la distancia mensurable en horas, a&ntilde;os, siglos y milenios. Sin embargo, el tiempo del Adviento nos invita a considerar sobre todo la dimensi&oacute;n espiritual y profunda de esa distancia, es decir, su referencia a Dios. &iquest;Qu&eacute; es y c&oacute;mo podemos percibir la cercan&iacute;a o la lejan&iacute;a de Dios? &iquest;No es en el &laquo;coraz&oacute;n inquieto &raquo; del hombre donde se percibe de modo sensible y adecuado la dimensi&oacute;n espiritual de la distancia y de la cercan&iacute;a de Dios? <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;El hombre es visibilidad y misterio, cercan&iacute;a y lejan&iacute;a de Dios, fr&aacute;gil posesi&oacute;n y b&uacute;squeda continua. S&oacute;lo captando estas coordenadas &iacute;ntimas del ser humano podemos comprender el Adviento como tiempo de espera del Mes&iacute;as. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&iquest;Qui&eacute;n es el Mes&iacute;as, Redentor del mundo? &iquest;Por qu&eacute; y en qu&eacute; consiste su venida? Una vez m&aacute;s, para adentrarnos en este camino, debemos tomar como punto de referencia el libro del G&eacute;nesis. Nos revela que el pecado y su entrada en la historia es la causa de la distancia entre el hombre y Dios, cuyo s&iacute;mbolo elocuente es la expulsi&oacute;n de nuestros primeros padres del para&iacute;so terrenal.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Dios mismo, a continuaci&oacute;n, manifiesta que el alejamiento del hombre a causa del pecado no es irrevocable. M&aacute;s a&uacute;n, exhorta a la humanidad a esperar al Mes&iacute;as, que vendr&aacute; con la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo, para enfrentarse al mal o, mejor, al pr&iacute;ncipe de la mentira. El libro del G&eacute;nesis anuncia expresamente que es el Hijo de la mujer, e invita a esperarlo y a prepararse para acogerlo dignamente. Los libros sucesivos del Antiguo Testamento, precisando y ampliando este anuncio, hablan del Mes&iacute;as que nacer&aacute; en Israel, el pueblo elegido por Dios entre todas las naciones. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">A medida que se acerca la &laquo;plenitud de los tiempos&raquo; (<i>Ga <\/i>4, 4), la espera se va cumpliendo y se comprende cada vez mejor su sentido y su valor. Con Juan el Bautista, esa espera se convierte en una pregunta concreta, la que los disc&iacute;pulos del Precursor hacen a Cristo: &laquo;&iquest;Eres t&uacute; el que ha de venir, o debemos esperar a otro?&raquo; (<i>Lc <\/i>7, 19). Esta misma pregunta se la hicieron otras muchas veces; sabemos que la respuesta de Cristo fue la causa de su crucifixi&oacute;n y de su muerte, pero podemos decir que esa respuesta fue indirectamente la causa de su resurrecci&oacute;n, de la manifestaci&oacute;n plena de su mesianidad. Eso es lo que se llama historia de la salvaci&oacute;n. De este modo admirable, se cumpli&oacute; la promesa hecha a la humanidad despu&eacute;s del pecado original.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, el tiempo de Adviento se nos da para que podamos hacer nuestro una vez m&aacute;s el contenido de esa pregunta: &iquest;Eres t&uacute; el Mes&iacute;as?, &iquest;eres t&uacute; el Hijo de Dios? No se trata simplemente de imitar a los disc&iacute;pulos de Juan el Bautista, o de proponer de nuevo el pasado; al contrario, es preciso vivir intensamente los interrogantes y las esperanzas de nuestros d&iacute;as.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">La experiencia diaria y los acontecimientos de cada &eacute;poca muestran que la humanidad y cada persona est&aacute;n en continua espera de esa respuesta de Cristo, que avanza en la historia, viene a nuestro encuentro como el cumplimiento esperado de los eventos humanos. S&oacute;lo en &eacute;l, colmado el horizonte caduco del tiempo y de las realidades terrenas, a veces maravillosas y atrayentes, encontraremos la respuesta definitiva a la pregunta sobre la venida del Mes&iacute;as que hace vibrar el coraz&oacute;n humano.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Queridos j&oacute;venes alumnos e ilustres profesores, tambi&eacute;n para vosotros la espera de Cristo debe traducirse en b&uacute;squeda diaria de la verdad, que ilumina los senderos de la vida en todas sus expresiones. Adem&aacute;s, la verdad impulsa a la caridad, testimonio aut&eacute;ntico que transforma la existencia de la persona y las estructuras de la sociedad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">La revelaci&oacute;n b&iacute;blica pone de relieve el v&iacute;nculo profundo e intr&iacute;nseco que existe entre la verdad y la caridad, cuando exhorta a &laquo;hacer la verdad en la caridad&#8230; &raquo; (<i>Ef <\/i>4, 15); y, sobre todo, cuando Jes&uacute;s, el revelador del Padre, afirma: &laquo;Yo soy el camino, la verdad y la vida&raquo; (<i>Jn <\/i>14, 6). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">La cima del conocimiento de Dios se alcanza en el amor: en el amor que ilumina y transforma con la verdad de Cristo el coraz&oacute;n del hombre. El hombre necesita amor, necesita verdad, para no dilapidar el fr&aacute;gil tesoro de la libertad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">5.&nbsp;En la universidad hay <i>un signo vivo del Evangelio: es la capilla<\/i>. Me complace ver que van multiplic&aacute;ndose en los diversos centros universitarios de la ciudad. A todas y cada una quiero entregar esta tarde <i>la cruz de la misi&oacute;n ciudadana<\/i>. Queridos hermanos, amad las capellan&iacute;as universitarias y brindad con gusto vuestra colaboraci&oacute;n para las actividades pastorales, numerosas e importantes, que se promueven gradualmente. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">Deseo expresar aqu&iacute; mi profunda estima a los profesores que est&aacute;n dedicando tiempo y energ&iacute;as <i>a la preparaci&oacute;n del jubileo de los profesores universitarios <\/i>y a quienes est&aacute;n preparando activamente la <i> Jornada mundial de la juventud del a&ntilde;o 2000<\/i>, despu&eacute;s de la de Par&iacute;s. Me complace, asimismo, el desarrollo de los <i>grupos culturales <\/i>en las diferentes facultades, y deseo que est&eacute;n al servicio de la Palabra que, sembrada en los terrenos de las investigaciones m&aacute;s osadas, las hace producir abundantes frutos de bien para el hombre. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">Tambi&eacute;n oro para que la iniciativa de las <i>catequesis sobre el Padrenuestro en la universidad, <\/i>que han ido intensific&aacute;ndose durante este a&ntilde;o de misi&oacute;n en los ambientes, ayude a cada creyente a profundizar su conciencia de la llamada a ser levadura evang&eacute;lica en el mundo universitario. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">6.&nbsp;&laquo;Regem venturum, Dominum, venite adoremus!&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">El tiempo de Adviento, y especialmente la Novena de Navidad, que comenzaremos ma&ntilde;ana, nos estimula a dirigir nuestra mirada al Se&ntilde;or que viene. Precisamente la certeza de su vuelta gloriosa da sentido a nuestra espera y a nuestro trabajo diario. Al contemplar a Jes&uacute;s con la actitud interior de Mar&iacute;a, Virgen de la escucha, se fortifica nuestro compromiso, a veces arduo y fatigoso, y se vuelve fecunda nuestra b&uacute;squeda activa. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">El Se&ntilde;or est&aacute; cerca de quien lo busca, nos repite la liturgia durante estos d&iacute;as. Dirijamos a &eacute;l nuestra mirada e invoqu&eacute;moslo: &iexcl;Ven, Se&ntilde;or Jes&uacute;s! &iexcl;Ven, Redentor del hombre! &iexcl;Ven a salvarnos! &laquo;Dominus prope&raquo;: el Se&ntilde;or est&aacute; cerca de quien lo busca. Venid y ador&eacute;moslo. Am&eacute;n. <i> <b>&nbsp;<\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> * * * *<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <i> <font face=\"Times New Roman\">(Al final de la eucarist&iacute;a entreg&oacute; la cruz de la misi&oacute;n ciudadana a treinta y cuatro j&oacute;venes para que las coloquen en las capillas universitarias)<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\">&nbsp;Queridos universitarios, Jesucristo es el &uacute;nico Salvador del mundo, ayer, hoy y siempre. Os conf&iacute;o estas cruces para que en vuestras capillas universitarias recuerden a todos los que las miren el misterio de pasi&oacute;n y gloria que da sentido a nuestro camino de fe y de vida. Mar&iacute;a, que estuvo al pie de la cruz de su Hijo, os gu&iacute;e y apoye para que acoj&aacute;is y deis a conocer a Jesucristo, &uacute;nico Salvador del mundo.<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">Copyright &copy; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA PARA LOS UNIVERSITARIOS ROMANOS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Martes 15 de diciembre de 1998 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;El Se&ntilde;or est&aacute; cerca de quien lo busca&raquo;. Las palabras del Salmo responsorial nos recuerdan el sentido del Adviento y subrayan la actitud que debemos tomar para vivir plenamente este tiempo lit&uacute;rgico. 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