{"id":40135,"date":"2016-10-05T23:36:38","date_gmt":"2016-10-06T04:36:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-diciembre-de-1998-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-julia-billiart\/"},"modified":"2016-10-05T23:36:38","modified_gmt":"2016-10-06T04:36:38","slug":"13-de-diciembre-de-1998-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-julia-billiart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-diciembre-de-1998-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-julia-billiart\/","title":{"rendered":"13 de diciembre de 1998, Visita a la parroquia romana de Santa Julia Billiart"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SANTA JULIA BILLIART<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><b><i> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/i><\/p>\n<p><\/b> <i>Domingo 13 de diciembre de 1998<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> 1.&nbsp;&laquo;Alegraos siempre en el Se&ntilde;or; os lo repito: alegraos. El Se&ntilde;or est&aacute; cerca&raquo; (<i>Ant&iacute;fona de entrada<\/i>). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> De esta apremiante invitaci&oacute;n a la alegr&iacute;a, que caracteriza la liturgia de hoy, recibe su nombre el tercer domingo de Adviento, llamado tradicionalmente <i>domingo &laquo;Gaudete&raquo;. <\/i>En efecto, &eacute;sta es la primera palabra en lat&iacute;n de la misa de hoy: &laquo;Gaudete&raquo;, es decir, alegraos porque el Se&ntilde;or est&aacute; cerca. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> El texto evang&eacute;lico nos ayuda a comprender el motivo de nuestra alegr&iacute;a, subrayando el gran misterio de salvaci&oacute;n que se realiza en Navidad. El evangelista san Mateo nos habla de Jes&uacute;s, &laquo;el que ha de venir&raquo; (<i>Mt <\/i>11, 3), que se manifiesta como el Mes&iacute;as esperado mediante su obra salv&iacute;fica: &laquo;Los ciegos ven y los cojos andan, (&#8230;) y se anuncia a los pobres la buena nueva&raquo; (<i>Mt <\/i>11, 5). Viene a consolar, a devolver la serenidad y la esperanza a los que sufren, a los que est&aacute;n cansados y desmoralizados en su vida.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Tambi&eacute;n en nuestros d&iacute;as son numerosos los que est&aacute;n envueltos en las tinieblas de la ignorancia y no han recibido la luz de la fe; son numerosos los cojos, que tienen dificultades para avanzar por los caminos del bien; son numerosos los que se sienten defraudados y desalentados; son numerosos los que est&aacute;n afectados por la lepra del mal y del pecado y esperan la salvaci&oacute;n. A todos ellos se dirige la &laquo;buena nueva&raquo; del Evangelio, encomendada a la comunidad cristiana. La Iglesia, en el umbral del tercer milenio, proclama con vigor que Cristo es el verdadero liberador del hombre, el que lleva de nuevo a toda la humanidad al abrazo paterno y misericordioso de Dios. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> 2.&nbsp;&laquo;Sed fuertes, no tem&aacute;is. Vuestro Dios va a venir a salvaros&raquo; (<i>Is <\/i>35, 4). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la parroquia de Santa Julia Billiart, al saludaros con gran afecto, hago m&iacute;as las palabras del profeta Isa&iacute;as que acabamos de proclamar: &laquo;Sed fuertes, no tem&aacute;is. (&#8230;) El Se&ntilde;or va a venir a salvaros &raquo;. Estas palabras expresan mi mejor deseo, que renuevo a todos aquellos con quienes Dios me permite encontrarme en cualquier parte del mundo. Resumen lo que quiero repetiros tambi&eacute;n a vosotros esta ma&ntilde;ana. Mi presencia desea ser una invitaci&oacute;n a tener valor, a perseverar dando raz&oacute;n de la esperanza que la fe suscita en cada uno de vosotros.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> &laquo;Sed fuertes&raquo;. No tem&aacute;is las dificultades que se han de afrontar en el anuncio del Evangelio. Sostenidos por la gracia del Se&ntilde;or, no os cans&eacute;is de ser ap&oacute;stoles de Cristo en nuestra ciudad que, aunque se ciernen sobre ella los numerosos peligros de la secularizaci&oacute;n t&iacute;picos de las metr&oacute;polis, mantiene firmes sus ra&iacute;ces cristianas, de las que puede recibir la savia espiritual necesaria para responder a los desaf&iacute;os de nuestro tiempo. Los frutos positivos que la misi&oacute;n ciudadana est&aacute; produciendo, y por los que damos gracias al Se&ntilde;or, son est&iacute;mulos para proseguir sin vacilaci&oacute;n la obra de la nueva evangelizaci&oacute;n. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Con estos sentimientos, saludo al cardenal vicario, al monse&ntilde;or vicegerente, a vuestro p&aacute;rroco, el padre Adriano Graziani, de los Hijos de Mar&iacute;a Inmaculada (Pavonianos), y a sus hermanos que comparten con &eacute;l la responsabilidad en la gu&iacute;a de la comunidad. Mi cordial saludo va asimismo a los miembros del consejo pastoral y a todos los integrantes de los grupos, asociaciones y movimientos que trabajan en la parroquia. Recordemos tambi&eacute;n con gratitud al p&aacute;rroco fallecido, padre Fortunato Dellandrea, que tanto am&oacute; la parroquia y con tanto celo trabaj&oacute; por la construcci&oacute;n de este nuevo templo, en el que ahora nos encontramos. Asimismo, recordemos a todos los difuntos de la comunidad, encomend&aacute;ndolos a la misericordia de Dios. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> 3.&nbsp;Vuestra comunidad surgi&oacute; en 1976, al separarse del populoso territorio de la parroquia de San Bernab&eacute; Ap&oacute;stol, tambi&eacute;n encomendada al cuidado pastoral de los queridos padres Pavonianos. El barrio de Torpignattara, habitado sobre todo por personas que llegaron en la d&eacute;cada de 1960 desde el centro y el sur de Italia, fue poco a poco desarroll&aacute;ndose hasta que, durante el &uacute;ltimo decenio, muchos j&oacute;venes, al casarse, se han ido a vivir a otros lugares.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Como en otras zonas de la periferia, donde faltan lugares adecuados de encuentro, instrucci&oacute;n y distracci&oacute;n, tambi&eacute;n aqu&iacute; la parroquia es pr&aacute;cticamente el &uacute;nico centro de reuni&oacute;n social. Por eso, se la ha dotado convenientemente de una iglesia nueva y hermosa as&iacute; como de salas destinadas a actividades apost&oacute;licas y comunitarias.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> En este d&iacute;a, dedicado a recoger fondos para la edificaci&oacute;n de las nuevas iglesias, doy gracias a Dios por la obra de construcci&oacute;n de nuevos e indispensables centros de culto para la periferia de la ciudad. Al mismo tiempo, invito a todos los fieles a colaborar con generosidad en la importante obra eclesial denominada &laquo;50 iglesias para Roma 2000&raquo;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Por otra parte, aqu&iacute;, como en otros barrios, existen muchas dificultades para educar en la fe a los ni&ntilde;os, los adolescentes y los j&oacute;venes. S&eacute; tambi&eacute;n que vuestra parroquia ha querido responder a este desaf&iacute;o con una pastoral familiar renovada. Me congratulo con vosotros, y os exhorto a proseguir este proyecto de apoyo a las familias, especialmente a las que tienen dificultades, a fin de que las generaciones j&oacute;venes encuentren, precisamente en un sano ambiente familiar, la ayuda para madurar en sus opciones de fe y de vida cristiana.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> No dej&eacute;is de brindar a los j&oacute;venes ocasiones oportunas de acogida y formaci&oacute;n, sobre todo cuando, desgraciadamente, no puedan contar con el apoyo de su familia. En esos casos, la comunidad parroquial est&aacute; llamada a intervenir mediante la contribuci&oacute;n de personas dispuestas a escuchar sus peticiones y a responder a sus expectativas existenciales y religiosas.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> 4.&nbsp;&laquo;El Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or (&#8230;) me ha enviado para dar la buena nueva a los pobres&raquo;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Estas palabras del <i>Aleluya <\/i>reflejan bien el clima de la misi&oacute;n ciudadana, que ya ha entrado en su &uacute;ltima fase, en la que todos los cristianos son impulsados a llevar el Evangelio a los diversos ambientes de la ciudad. El martes pasado, fiesta de la Inmaculada Concepci&oacute;n, se hizo p&uacute;blica la carta que les dirig&iacute;. En ella subray&eacute; que &laquo;la calidad del ambiente depende, ante todo, de las personas. En efecto, su esfuerzo puede convertirlo en lugar vital de colaboraci&oacute;n, comuni&oacute;n y relaciones marcadas por el respeto y la estima rec&iacute;proca, por la colaboraci&oacute;n y la solidaridad, y por el testimonio coherente con los valores morales de la propia profesi&oacute;n. Como recuerda la Escritura: Un hermano ayudado por su hermano es como una plaza fuerte (cf. <i>Pr <\/i>18, 19)&raquo; (n. 6).<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Esta ma&ntilde;ana, al entregaros esa carta simb&oacute;licamente a vosotros, como a todas las parroquias de Roma, deseo de coraz&oacute;n que todos los cristianos sientan la urgencia de transmitir a los dem&aacute;s, especialmente a los j&oacute;venes, los valores evang&eacute;licos que favorecen la instauraci&oacute;n de la &laquo;civilizaci&oacute;n del amor&raquo;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> 5.&nbsp;&laquo;Tened paciencia (&#8230;) hasta la venida del Se&ntilde;or&raquo; (<i>St <\/i>5, 7). Al mensaje de alegr&iacute;a, t&iacute;pico de este domingo &laquo;Gaudete &raquo;, la liturgia une la invitaci&oacute;n a la paciencia y a la espera vigilante, con vistas a la venida del Salvador, ya pr&oacute;xima.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Desde esta perspectiva, es preciso saber aceptar y afrontar con alegr&iacute;a las dificultades y las adversidades, esperando con paciencia al Salvador que viene. Es elocuente el ejemplo del labrador que nos propone la carta del ap&oacute;stol Santiago: &laquo;aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tard&iacute;a&raquo;. &laquo;Tened paciencia tambi&eacute;n vosotros .a&ntilde;ade.; manteneos firmes, porque la venida del Se&ntilde;or est&aacute; cerca&raquo; (<i>St <\/i>5, 7-8). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"> Abramos nuestro esp&iacute;ritu a esa invitaci&oacute;n; avancemos con alegr&iacute;a hacia el misterio de la Navidad. Mar&iacute;a, que esper&oacute; en silencio y orando el nacimiento del Redentor, nos ayude a hacer que nuestro coraz&oacute;n sea una morada para acogerlo dignamente. Am&eacute;n. <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> &nbsp; <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">Copyright &copy; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SANTA JULIA BILLIART HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 13 de diciembre de 1998 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;Alegraos siempre en el Se&ntilde;or; os lo repito: alegraos. El Se&ntilde;or est&aacute; cerca&raquo; (Ant&iacute;fona de entrada). De esta apremiante invitaci&oacute;n a la alegr&iacute;a, que caracteriza la liturgia de hoy, recibe su nombre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-diciembre-de-1998-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-julia-billiart\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab13 de diciembre de 1998, Visita a la parroquia romana de Santa Julia Billiart\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40135","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40135\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}