{"id":40140,"date":"2016-10-05T23:36:42","date_gmt":"2016-10-06T04:36:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-diciembre-de-1998-clausura-de-la-asamblea-especial-para-oceania-del-sinodo-de-los-obispos-2\/"},"modified":"2016-10-05T23:36:42","modified_gmt":"2016-10-06T04:36:42","slug":"12-de-diciembre-de-1998-clausura-de-la-asamblea-especial-para-oceania-del-sinodo-de-los-obispos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-diciembre-de-1998-clausura-de-la-asamblea-especial-para-oceania-del-sinodo-de-los-obispos-2\/","title":{"rendered":"12 de diciembre de 1998, Clausura de la Asamblea especial para Ocean\u00eda del S\u00ednodo de los Obispos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><i><b> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/>EN LA MISA DE CLAUSURA DE LA ASAMBLEA ESPECIAL <br \/>PARA OCEAN&Iacute;A DEL S&Iacute;NODO DE LOS OBISPOS<\/font><\/p>\n<p> <\/b>S&aacute;bado 12 de diciembre de 1998<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;&laquo;El amor de Cristo nos apremia&raquo;: &laquo;<i>Caritas Christi urget nos<\/i>&raquo; (<i>2 Co <\/i>5, 14). Estas palabras del ap&oacute;stol san Pablo nos gu&iacute;an en la meditaci&oacute;n durante esta celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica con la que clausuramos los trabajos de la Asamblea especial del S&iacute;nodo de los obispos para Australia y Ocean&iacute;a.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">El amor de Cristo impuls&oacute; a los Ap&oacute;stoles a todas las partes del mundo al comienzo de la evangelizaci&oacute;n. De modo particular, impuls&oacute; a san Pablo, llamado el Ap&oacute;stol de los gentiles, puesto que, despu&eacute;s de su conversi&oacute;n, llev&oacute; el evangelio de Cristo a muchos de los pa&iacute;ses entonces conocidos. Su evangelizaci&oacute;n tuvo lugar en la cuenca del Mediterr&aacute;neo: fue de Jerusal&eacute;n a Roma, a trav&eacute;s de Grecia, y lleg&oacute; hasta Espa&ntilde;a.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Despu&eacute;s se abrieron otros caminos, ensanchando las dimensiones de la predicaci&oacute;n cristiana a medida que los que anunciaban el Evangelio entraban en contacto con nuevas tierras. La evangelizaci&oacute;n lleg&oacute; gradualmente al norte de &Aacute;frica y a Europa, al norte de los Alpes, a las poblaciones del Imperio romano, a las germ&aacute;nicas y, luego, a las eslavas. Con el bautismo de la Rus&#8217; de Kiev no s&oacute;lo empez&oacute; la evangelizaci&oacute;n del Oriente europeo, sino tambi&eacute;n, andando el tiempo, de los grandes territorios que est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; del C&aacute;ucaso. Al Asia meridional ya hab&iacute;an llegado los misioneros de la primera generaci&oacute;n, entre ellos santo Tom&aacute;s, ap&oacute;stol de la India, seg&uacute;n una antigua tradici&oacute;n de las comunidades cristianas de ese gran pa&iacute;s. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">2.&nbsp;La evangelizaci&oacute;n de Australia y Ocean&iacute;a se realiz&oacute; despu&eacute;s, cuando los grandes navegantes desembarcaron en la parte del mundo m&aacute;s distante de Europa. Con ellos llegaron los misioneros a esas tierras, llevando el Evangelio y a menudo confirmando su verdad divina con el martirio. Nos basta mencionar solamente, entre otros, a san Pedro Chanel. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Hemos tenido la oportunidad de revivir todo eso durante estas semanas de la Asamblea especial para Ocean&iacute;a del S&iacute;nodo de los obispos. Hemos tratado de hacerlo juntos, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, conscientes de las palabras de san Pablo: <i>caritas Christi urget nos<\/i>. El tema general que nos ha guiado ha sido: &laquo;Jesucristo y los pueblos de Ocean&iacute;a: seguir su camino, proclamar su verdad y vivir su vida&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">El a&ntilde;o 2000 se est&aacute; aproximando r&aacute;pidamente, y tenemos ante nosotros el gran acontecimiento del A&ntilde;o santo. Pronto celebraremos el jubileo que conmemora el segundo milenio del nacimiento de Cristo y que tambi&eacute;n recuerda el comienzo del Evangelio y de la Iglesia. Con el nacimiento de Jes&uacute;s, el misterio trinitario de Dios, Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo, entr&oacute; en la historia humana para hacer del hombre una nueva criatura en Jesucristo. En Cristo apareci&oacute; ante el mundo la gran ley del amor proclamada en la liturgia de hoy: la nueva ley de las bienaventuranzas, que acabamos de escuchar en el evangelio. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Al acercarse el a&ntilde;o 2000, <i>tertio millennio adveniente<\/i>, la Iglesia se ha hecho peregrina, recorriendo los caminos de todo el mundo. Siente una profunda necesidad de reflexionar y, en cierto modo, de redescubrirse a s&iacute; misma a lo largo de los caminos por los que avanz&oacute; e incluso &laquo;corri&oacute;&raquo; el Evangelio, revelando el amor con la fuerza del Esp&iacute;ritu de Cristo. A lo largo de los caminos del pasado, la historia de la salvaci&oacute;n sigue avanzando. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;El S&iacute;nodo que concluye hoy, como las anteriores Asambleas especiales dedicadas a los diversos continentes, responde precisamente a esta finalidad. &laquo;Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre&raquo; (<i>Hb <\/i>13, 8). Al reafirmar esta verdad, queremos transmitir a los siglos que vendr&aacute;n y a las generaciones futuras el rico patrimonio de la evangelizaci&oacute;n de Ocean&iacute;a. En efecto, es necesario que esas poblaciones participen plenamente del amor de Cristo, que en otro tiempo impuls&oacute; a los heraldos de la buena nueva por todos los caminos del mundo, donde encontraron nuevas poblaciones y naciones, tambi&eacute;n llamadas a ser herederas del reino de Dios.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Queridos padres sinodales que form&aacute;is esta Asamblea para Australia y Ocean&iacute;a, os saludo con afecto y os agradezco el trabajo realizado, especialmente el testimonio de comuni&oacute;n que me hab&eacute;is dado a m&iacute; y a toda la Iglesia. Doy las gracias al cardenal Schotte y a sus colaboradores de la Secretar&iacute;a general del S&iacute;nodo de los obispos por su servicio a las Iglesias particulares. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Hab&eacute;is venido de Australia, de Nueva Zelanda, de las islas del Pac&iacute;fico, de Pap&uacute;a Nueva Guinea y de las Islas Salom&oacute;n, trayendo las riquezas espirituales de vuestros pueblos y tambi&eacute;n los problemas que encuentran. En efecto, &iexcl;c&oacute;mo no poner de manifiesto que, incluso en vuestras sociedades, la religi&oacute;n sufre amenazas e intentos de aislamiento! &iexcl;C&oacute;mo no se&ntilde;alar que a veces pretenden reducirla a una experiencia individual, sin ninguna influencia en la vida social! Hab&eacute;is hablado de las consecuencias de la colonizaci&oacute;n y de la inmigraci&oacute;n, de las condiciones en que viven las minor&iacute;as &eacute;tnicas, y de los problemas de fe de los j&oacute;venes. Tambi&eacute;n hab&eacute;is puesto de relieve los desaf&iacute;os de la modernidad y la secularizaci&oacute;n, que exigen solicitud y caridad pastoral en diferentes campos: vocaciones, justicia y paz, familia, comuni&oacute;n eclesial, educaci&oacute;n cat&oacute;lica, vida sacramental, ecumenismo y di&aacute;logo interreligioso.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;Todos hab&eacute;is reflexionado y hab&eacute;is buscado la unidad en torno al tema de fondo: Jesucristo, tambi&eacute;n para los pueblos de Ocean&iacute;a, es el camino que se ha de seguir, la verdad que se ha de proclamar y la vida que se ha de vivir. En el mundo entero la nueva evangelizaci&oacute;n tiene este programa y se realiza mediante la generosa colaboraci&oacute;n con el Esp&iacute;ritu Santo, que renueva la faz de la tierra (cf. <i>Sal <\/i>104, 30).<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Queridos hermanos, al saludaros a cada uno con un abrazo de paz, encomiendo al Se&ntilde;or, camino, verdad y vida, las Iglesias que est&aacute;n en Ocean&iacute;a, y me dirijo a ellas con las palabras del profeta Isa&iacute;as: &laquo;Cantad al Se&ntilde;or un c&aacute;ntico nuevo, su alabanza desde los confines de la tierra. Que le cante el mar y cuanto contiene, las islas y sus habitantes &raquo; (<i>Is <\/i>42, 10).<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Mar&iacute;a, Madre de la Iglesia, os acompa&ntilde;e. El amor de Cristo os impulse y permanezca siempre con vosotros. Am&eacute;n. <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> &nbsp; <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">Copyright &copy; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II EN LA MISA DE CLAUSURA DE LA ASAMBLEA ESPECIAL PARA OCEAN&Iacute;A DEL S&Iacute;NODO DE LOS OBISPOS S&aacute;bado 12 de diciembre de 1998 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;El amor de Cristo nos apremia&raquo;: &laquo;Caritas Christi urget nos&raquo; (2 Co 5, 14). 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