{"id":40150,"date":"2016-10-05T23:36:50","date_gmt":"2016-10-06T04:36:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-noviembre-de-1998-visita-a-la-iglesia-nacional-argentina-de-roma\/"},"modified":"2016-10-05T23:36:50","modified_gmt":"2016-10-06T04:36:50","slug":"13-de-noviembre-de-1998-visita-a-la-iglesia-nacional-argentina-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-noviembre-de-1998-visita-a-la-iglesia-nacional-argentina-de-roma\/","title":{"rendered":"13 de noviembre de 1998, Visita a la iglesia nacional Argentina de Roma"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA A LA IGLESIA NACIONAL ARGENTINA EN ROMA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><b><i> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/i><\/p>\n<p><\/b> <i>Viernes 13 de noviembre de 1998<\/i> <\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><i><font face=\"Times New Roman\">Amados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; <br \/>excelent&iacute;simas autoridades; <br \/>queridos hermanos y hermanas en el Se&ntilde;or: <\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;&laquo;Mujer, aqu&iacute; tienes a tu hijo&raquo; (<i>Jn<\/i>&nbsp;19, 26). Estas palabras de Jes&uacute;s, dirigidas desde el &aacute;rbol de la cruz a Mar&iacute;a, su Madre, ante la mirada atenta del disc&iacute;pulo Juan, que las refiere en su evangelio, nos indican la voluntad del Se&ntilde;or de dar como Madre a su Iglesia naciente la misma mujer que un d&iacute;a lo concibi&oacute; en su seno inmaculado por obra y gracia del Esp&iacute;ritu Santo. Desde entonces, el pueblo cristiano no ha dudado en acoger a la Virgen Mar&iacute;a con amor filial, viendo en ella un don excelente de Cristo. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">2.&nbsp;Con gran gozo vengo en esta tarde a visitar la iglesia nacional argentina de Roma para encontrarme con todos vosotros y celebrar juntos la palabra de Dios, con ocasi&oacute;n de la entronizaci&oacute;n en este templo de la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Luj&aacute;n, que tuve la dicha de bendecir durante la &uacute;ltima visita <i>ad limina <\/i>de los obispos argentinos. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Agradezco las amables palabras que al principio de la celebraci&oacute;n me ha dirigido, en nombre de todo el episcopado argentino, mons. Estanislao Karlic, presidente de la Conferencia episcopal. Correspondo a ellas renov&aacute;ndole a usted, as&iacute; como al se&ntilde;or cardenal Ra&uacute;l Francisco Primatesta, arzobispo de C&oacute;rdoba y titular de esta iglesia, y a los dem&aacute;s obispos de la Argentina, mi profundo aprecio en el Se&ntilde;or, que extiendo a todos los sacerdotes, comunidades religiosas y fieles de sus di&oacute;cesis, los cuales hoy est&aacute;n representados en cierto modo aqu&iacute; a trav&eacute;s de la colonia argentina en Roma, atendida pastoralmente por la comunidad de sacerdotes residentes en esta iglesia, con su rector al frente, el p.&nbsp;Antonio Cavalieri. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Saludo deferentemente al se&ntilde;or presidente de la naci&oacute;n argentina, doctor Carlos Sa&uacute;l Menem, as&iacute; como a los miembros del Gobierno y autoridades civiles que lo acompa&ntilde;an, que han querido participar en esta celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica llena de significado simb&oacute;lico por tener lugar en este templo, patria espiritual de los cat&oacute;licos argentinos en la ciudad eterna y expresi&oacute;n visible de los profundos v&iacute;nculos de comuni&oacute;n y afecto entre el querido pueblo argentino y la Sede de Pedro. Esta hermosa iglesia dedicada a Nuestra Se&ntilde;ora de los Dolores fue construida gracias al tes&oacute;n de mons. Jos&eacute; Le&oacute;n Gallardo, cuyos restos aqu&iacute; reposan, y se honra de ser la primera iglesia nacional de una rep&uacute;blica americana en Roma. As&iacute; pues, ha de seguir siendo la casa romana de todos los fieles argentinos, lugar de encuentro y acogida, de amistad y reconciliaci&oacute;n fraternas. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;Como nos ense&ntilde;a san Pablo en la primera lectura, debemos dar gracias a Dios, Padre de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, porque nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes, nos ha elegido en &eacute;l para que fu&eacute;semos santos por el amor y nos ha destinado en la persona del Hijo a ser tambi&eacute;n nosotros hijos suyos adoptivos (cf. <i>Ef <\/i> 1, 3-6). &iexcl;Hijos de Dios y hermanos en Cristo! &Eacute;ste es el misterio de la filiaci&oacute;n divina. De aqu&iacute; brota la com&uacute;n dignidad y la igualdad fundamental de todos los cristianos, unidos entre s&iacute; por lazos sobrenaturales de fraternidad m&aacute;s profundos y duraderos que las ideolog&iacute;as, los partidismos o los intereses de grupo de nuestro mundo. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;Dios Padre, rico en misericordia, ha querido dar a sus hijos de la tierra una Madre inmaculada: la Madre de Jes&uacute;s. Como hemos escuchado en el Evangelio, desde lo alto de la cruz, c&aacute;tedra suprema del amor y el sacrificio, Jes&uacute;s habla a su Madre y habla al disc&iacute;pulo. Dijo a la Madre: &laquo;Mujer, aqu&iacute; tienes a tu hijo&raquo;. Luego dijo al disc&iacute;pulo: &laquo;Aqu&iacute; tienes a tu Madre&raquo; (cf. <i>Jn <\/i>19, 25-27). Mirando a la Virgen Dolorosa que preside el &aacute;bside de este templo, podemos comprender mejor que la nueva maternidad de Mar&iacute;a en el orden de la gracia es fruto del amor que madur&oacute; en ella definitivamente junto a la cruz, mediante su participaci&oacute;n en el amor redentor del Hijo. De este modo, Mar&iacute;a adquiri&oacute; en el Calvario un nuevo t&iacute;tulo por el que es y puede ser llamada Madre espiritual de los hermanos de su Hijo. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&iexcl;Jes&uacute;s nos entreg&oacute; a Mar&iacute;a por Madre, y Mar&iacute;a nos recibi&oacute; a todos por hijos! &Eacute;ste es el testamento de Cristo en la cruz. De una parte, conf&iacute;a la Iglesia al cuidado de su propia Madre; de otra, encomienda su Madre al cuidado de la Iglesia. La escena del Calvario nos revela el secreto de la verdadera piedad mariana, que es amor filial de entrega y gratitud a Mar&iacute;a, amor de imitaci&oacute;n y consagraci&oacute;n a su persona. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">5.&nbsp;Al igual que san Juan, el disc&iacute;pulo amado, recibi&oacute; a Mar&iacute;a en su casa, tambi&eacute;n hoy el pueblo argentino la recibe en esta casa suya de Roma entronizando su santa imagen de Luj&aacute;n. Dar albergue a Mar&iacute;a, ofrecerle el trono del coraz&oacute;n y de la mente tiene un significado profundo que va m&aacute;s all&aacute; del simple sentimiento: es la experiencia de la propia indigencia que recurre confiada a la omnipotencia suplicante de Mar&iacute;a ante el Padre; es unir la propia voluntad a la de Mar&iacute;a pronunciando como ella un &laquo;s&iacute;&raquo; para que Cristo entre plenamente en nuestra vida. Hoy, al entronizar esta imagen de la Virgen, todos los cat&oacute;licos argentinos pueden sentir la invitaci&oacute;n maternal de Mar&iacute;a a renovar su amor a Cristo y a medirse con la verdad del Evangelio, que renueva los individuos y las instituciones, y sobre cuya respuesta seremos juzgados al final de nuestra vida. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">6.&nbsp;Ante tu imagen de la pura y limpia Concepci&oacute;n, Virgen de Luj&aacute;n, patrona de la Argentina, me postro en este d&iacute;a junto con todos los hijos e hijas de esa tierra querida, cuyas miradas y cuyos corazones convergen hacia ti. En la encrucijada del tercer milenio te encomiendo, Madre santa de Luj&aacute;n, la patria argentina: las esperanzas y anhelos de sus gentes; sus familias y hogares, para que vivan en santidad; sus ni&ntilde;os y j&oacute;venes, para que crezcan en paz y armon&iacute;a y puedan encontrar la plenitud de su vocaci&oacute;n humana y cristiana; te encomiendo tambi&eacute;n el esfuerzo cotidiano y el di&aacute;logo solidario de los empresarios, trabajadores y pol&iacute;ticos, que en la doctrina social de la Iglesia encuentran su inspiraci&oacute;n m&aacute;s genuina. Acoge bajo tu amparo a todos los que sufren, a los pobres, a los enfermos, a los marginados. Haz que la Argentina entera sea fiel a tu Hijo, y abra de par en par su coraz&oacute;n a Cristo, el Redentor del hombre, la esperanza cierta de la humanidad. <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Virgen de Luj&aacute;n, cuida al pueblo argentino, sostenlo en la defensa de la vida, consu&eacute;lalo en la tribulaci&oacute;n, acomp&aacute;&ntilde;alo en la alegr&iacute;a y ay&uacute;dalo siempre a elevar la mirada al cielo, donde los colores de su bandera se confunden con los colores de tu manto inmaculado. &iexcl;A ti el honor y la alabanza de la Iglesia por siempre, Madre de Jes&uacute;s y Madre nuestra! <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> &nbsp; <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">Copyright &copy; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA IGLESIA NACIONAL ARGENTINA EN ROMA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Viernes 13 de noviembre de 1998 &nbsp; Amados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; excelent&iacute;simas autoridades; queridos hermanos y hermanas en el Se&ntilde;or: 1.&nbsp;&laquo;Mujer, aqu&iacute; tienes a tu hijo&raquo; (Jn&nbsp;19, 26). 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