{"id":40168,"date":"2016-10-05T23:37:05","date_gmt":"2016-10-06T04:37:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-a-las-diocesis-de-chiavari-y-brescia-santa-misa-de-beatificacion-de-giuseppe-tovini-en-brescia-20-de-septiembre-de-1998\/"},"modified":"2016-10-05T23:37:05","modified_gmt":"2016-10-06T04:37:05","slug":"visita-pastoral-a-las-diocesis-de-chiavari-y-brescia-santa-misa-de-beatificacion-de-giuseppe-tovini-en-brescia-20-de-septiembre-de-1998","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-a-las-diocesis-de-chiavari-y-brescia-santa-misa-de-beatificacion-de-giuseppe-tovini-en-brescia-20-de-septiembre-de-1998\/","title":{"rendered":"Visita pastoral a las di\u00f3cesis de Chi\u00e1vari y Brescia: Santa misa de beatificaci\u00f3n de Giuseppe Tovini en Brescia (20 de septiembre de 1998)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A CHI&Aacute;VARI Y BRESCIA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><b><i> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/>DURANTE LA MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DE GIUSEPPE TOVINI<\/font><\/i> <\/p>\n<p><\/b><i>Estadio municipal de Brescia<br \/>Domingo 20 de septiembre de 1998<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;&laquo;<i>Pedro, &iquest;me amas?&raquo; <\/i>(cf.<i> Jn<\/i> 21, 15). <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">En esta solemne celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, con la que concluye el centenario del nacimiento del siervo de Dios Pablo VI, se ha proclamado el evangelio en que Cristo pregunta a Pedro si lo ama. Antes de encomendarle la funci&oacute;n de jefe del colegio apost&oacute;lico y la misi&oacute;n de ser el fundamento de la unidad de la Iglesia, Cristo examina a Pedro sobre el amor: <i>&laquo;&iquest;Me amas?&raquo;. <\/i>Y lo hace porque el servicio al que quiere llamarlo es un servicio de amor a Dios, a la Iglesia y a la humanidad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">En la primera lectura hemos escuchado tambi&eacute;n las palabras del libro del profeta Isa&iacute;as: &laquo;El Se&ntilde;or (&#8230;) me ha enviado a anunciar la buena nueva a los pobres&raquo; (<i>Is <\/i>61, 1). Esas palabras traen a la memoria el testimonio evang&eacute;lico de Giuseppe Tovini, a quien hoy he tenido la alegr&iacute;a de elevar al honor de los altares. Muri&oacute; el mismo a&ntilde;o en que naci&oacute; Giovanni Battista Montini. El futuro Papa testimoni&oacute; en numerosas ocasiones que hab&iacute;a o&iacute;do de labios de su padre y de amigos de su familia muchos episodios acerca del compromiso cat&oacute;lico de Tovini y de las iniciativas que hab&iacute;a promovido con otros brescianos valientes. Me alegra que la beatificaci&oacute;n de esta figura tan destacada se haya llevado a cabo durante la clausura del centenario del nacimiento de Pablo VI. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Os saludo con afecto a todos vosotros, amad&iacute;simos hermanos y hermanas que tom&aacute;is parte en esta solemne asamblea eucar&iacute;stica. Saludo al obispo de Brescia, el querido monse&ntilde;or Bruno Foresti, al se&ntilde;or cardenal Martini y a todos los obispos de Lombard&iacute;a, as&iacute; como a los obispos hu&eacute;spedes. Dirijo un saludo particular a monse&ntilde;or Giovanni Battista Re, que naci&oacute; en esta tierra y se form&oacute; en el seminario de Brescia. Saludo, asimismo, a monse&ntilde;or Pasquale Macchi, que durante muchos a&ntilde;os fue secretario particular del Papa Pablo VI. Dirijo un cordial saludo al representante del Gobierno y a todas las autoridades presentes. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Con intenso afecto te saludo a ti, ciudad de Brescia, tan rica en obras de inspiraci&oacute;n cristiana; saludo a tus sacerdotes, a los religiosos, a las religiosas y a los numeros&iacute;simos laicos que se han distinguido y se distinguen en los diferentes cargos eclesiales y civiles por su compromiso religioso, social y cultural. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">2.<i>&nbsp;&laquo;Pedro, &iquest;me amas?&raquo;<\/i>. Podemos decir que toda la vida de Pablo VI fue una respuesta a esta pregunta de Cristo: una gran prueba de amor a Dios, a la Iglesia y a los hombres. Am&oacute; a Dios como Padre condescendiente y sol&iacute;cito y, en los momentos importantes de su existencia, especialmente en los de mayor dificultad y sufrimiento, mostr&oacute; siempre un fort&iacute;simo sentido de la paternidad divina. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Cuando, siendo arzobispo de Mil&aacute;n, decidi&oacute; realizar una misi&oacute;n popular para dar un nuevo impulso a la tradici&oacute;n cristiana de la ciudad, eligi&oacute; como tema fundamental: <i>Dios es Padre<\/i>. Asimismo, al concluir su vida terrena en Castelgandolfo, el 6 de agosto de hace veinte a&ntilde;os, quiso rezar como &uacute;ltima oraci&oacute;n el <i>padrenuestro<\/i>. &iquest;Y qu&eacute; decir de su amor apasionado a Cristo? Su espiritualidad fue esencialmente cristoc&eacute;ntrica. En la homil&iacute;a que pronunci&oacute; al comienzo de su pontificado explic&oacute; que hab&iacute;a elegido el nombre de Pablo, porque es el Ap&oacute;stol &laquo;que am&oacute; en grado supremo a Cristo, que en grado supremo dese&oacute; y se esforz&oacute; por llevar el evangelio de Cristo a todas las gentes, y que dio su vida por el nombre de Cristo&raquo; (<i>Homil&iacute;a <\/i> del 30 de junio de 1963). Y en otra ocasi&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; que es imposible prescindir de Cristo, &laquo;si queremos saber algo seguro, completo y revelado, sobre Dios; o, mejor, si queremos tener una relaci&oacute;n viva, directa y aut&eacute;ntica con Dios&raquo; (<i>Audiencia general <\/i>del 18 de diciembre de 1968). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;Adem&aacute;s de su amor a Dios Padre y a Cristo Maestro, Pablo VI tuvo un intenso amor a la Iglesia, por la que consumi&oacute; todas sus energ&iacute;as f&iacute;sicas, intelectuales y espirituales, como testimonia la conmovedora confesi&oacute;n que hizo en su <i>Meditaci&oacute;n ante la muerte<\/i>: &laquo;La Iglesia. Puedo decir que siempre la he amado; (&#8230;) y para ella, no para otra cosa, me parece haber vivido&raquo; (<i>L&#8217;Osservatore Romano<\/i>, edici&oacute;n en lengua espa&ntilde;ola, 12 de agosto de 1979, p. 12). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">De ese amor a Cristo y a la Iglesia brotaba casi espont&aacute;neamente su celo pastoral por el hombre, con aguda intuici&oacute;n de las dificultades y las expectativas de la &eacute;poca contempor&aacute;nea. Pocos como &eacute;l supieron interpretar las inquietudes, los anhelos, los esfuerzos y las aspiraciones de los hombres de nuestro siglo. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Quiso caminar a su lado; por eso, se hizo peregrino por sus sendas, saliendo a su encuentro donde viv&iacute;an y luchaban por construir un mundo m&aacute;s atento y respetuoso de la dignidad de todo ser humano. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Quiso ser servidor de una Iglesia evangelizadora de los pobres, llamada a construir, junto con todas las personas de buena voluntad, la &laquo;civilizaci&oacute;n del amor&raquo;, donde a los &uacute;ltimos no les tocan s&oacute;lo las migajas del progreso econ&oacute;mico y civil, sino donde deben reinar la justicia y la solidaridad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;Esta singular sensibilidad del Papa Montini por las grandes cuestiones sociales de nuestro siglo hunde sus ra&iacute;ces en la tierra bresciana. En su misma familia, y despu&eacute;s, durante los a&ntilde;os de la juventud que pas&oacute; en Brescia, respir&oacute; el clima y el fervor de iniciativas que hicieron del catolicismo bresciano uno de los puntos de referencia significativos de la presencia de los cat&oacute;licos en la vida social y pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Al comienzo de su pontificado, dirigi&eacute;ndose a sus paisanos, Pablo VI expresaba esta deuda de gratitud: &laquo;Brescia, ciudad donde nac&iacute; y donde recib&iacute; en gran parte la tradici&oacute;n civil, espiritual y humana; adem&aacute;s, me ense&ntilde;&oacute; qu&eacute; es la vida en este mundo y siempre me ofreci&oacute; un marco que, a mi parecer, resiste ante las sucesivas experiencias, dispuestas en el decurso de los a&ntilde;os por la divina Providencia&raquo; (<i>Discurso a una peregrinaci&oacute;n de Mil&aacute;n y Brescia, <\/i>29 de junio de 1963). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">5.&nbsp;Un gran testigo del Evangelio encarnado en las vicisitudes sociales y econ&oacute;micas de la Italia del siglo pasado es, ciertamente, el beato Giuseppe Tovini. Brilla por su fuerte personalidad, por su profunda espiritualidad familiar y laical, as&iacute; como por el empe&ntilde;o con que se prodig&oacute; para mejorar la sociedad. Si observamos bien, entre Tovini y Giovanni Battista Montini existe un &iacute;ntimo y profundo v&iacute;nculo espiritual e ideal. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">En efecto, el mismo Pont&iacute;fice escribi&oacute; sobre Tovini: &laquo;El recuerdo que dej&oacute; entre las primeras personas que conoc&iacute; y estim&eacute; era tan vivo y presente, que muy a menudo escuch&eacute; comentarios y encomios de su singular persona y de sus diversas actividades; o&iacute; con sorpresa expresiones de admiraci&oacute;n ante su virtud y de a&ntilde;oranza por su muerte prematura &raquo; (<i>Pr&oacute;logo <\/i>de Giovanni Battista Montini a la biograf&iacute;a de Giuseppe Tovini, escrita por el padre Antonio Cistellini en 1953, p. I). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">6.&nbsp;Giuseppe Tovini, ferviente, leal y activo en la vida social y pol&iacute;tica, proclam&oacute; con su vida el mensaje cristiano, siempre fiel a las indicaciones del Magisterio de la Iglesia. La defensa de la fe fue su constante preocupaci&oacute;n, pues, como afirm&oacute; en un congreso, estaba convencido de que &laquo;nuestros hijos sin la fe no ser&aacute;n jam&aacute;s ricos; con la fe no ser&aacute;n jam&aacute;s pobres&raquo;. Vivi&oacute; en un per&iacute;odo delicado de la historia italiana y de la misma Iglesia, y vio muy claro que no era posible responder plenamente a la llamada de Dios sin una entrega generosa y desinteresada a los problemas sociales. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Tuvo una mirada prof&eacute;tica, respondiendo con audacia apost&oacute;lica a las exigencias de los tiempos que, a la luz de las nuevas formas de discriminaci&oacute;n, ped&iacute;an que los creyentes realizaran una obra m&aacute;s eficaz de animaci&oacute;n de las realidades temporales. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Gracias a la competencia jur&iacute;dica y al rigor profesional que lo distingu&iacute;an, promovi&oacute; y gui&oacute; numerosas organizaciones sociales, asumiendo tambi&eacute;n cargos pol&iacute;ticos en Cividate Camuno y en Brescia, con el deseo de dar a conocer la doctrina y la moral cristiana al pueblo. Consider&oacute; el esfuerzo por la educaci&oacute;n como una prioridad, y, entre sus numerosas iniciativas, sobresali&oacute; la defensa de la escuela y de la libertad de ense&ntilde;anza. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Con medios humildes y con gran valent&iacute;a, se prodig&oacute; incansablemente para salvar lo m&aacute;s caracter&iacute;stico de la sociedad bresciana e italiana, es decir, su patrimonio religioso y moral. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">La honradez y la coherencia de Tovini ten&iacute;an sus ra&iacute;ces en su relaci&oacute;n profunda y vital con Dios, que alimentaba constantemente con la Eucarist&iacute;a, la meditaci&oacute;n y la devoci&oacute;n a la Virgen. De la escucha de Dios en la oraci&oacute;n constante obten&iacute;a la luz y la fortaleza para las grandes batallas sociales y pol&iacute;ticas que debi&oacute; sostener a fin de tutelar los valores cristianos. Testigo de su piedad es la iglesia de San Lucas, con la hermosa imagen de la Inmaculada, donde se encuentran ahora sus restos mortales. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Ya en v&iacute;speras del tercer milenio, Giuseppe Tovini, a quien hoy contemplamos en la gloria del para&iacute;so, nos anima. Queridos fieles laicos de Brescia y de Italia, os invito sobre todo a vosotros a dirigir vuestra mirada a este gran ap&oacute;stol social, que supo dar esperanza a cuantos no ten&iacute;an voz en la sociedad de su tiempo, para que su ejemplo os estimule y aliente a todos a trabajar tambi&eacute;n hoy y siempre con generosidad en la <i>defensa <\/i>y en la <i>difusi&oacute;n <\/i>de la verdad y de las exigencias del Evangelio. Que &eacute;l desde el cielo os proteja y os sostenga con su intercesi&oacute;n. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Queridos brescianos, hab&eacute;is recibido una gran herencia religiosa y civil: conservadla como un patrimonio incomparable, y dad testimonio activo de ella con la genialidad y la coherencia, la fidelidad y la perseverancia que distinguieron a Pablo VI y a Giuseppe Tovini. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">7.&nbsp;&laquo;He librado una buena batalla (&#8230;). El Se&ntilde;or me ha asistido&raquo; (<i>2Tm <\/i>4, 7.17). Estas palabras de la segunda lectura de la misa resumen la experiencia espiritual de las dos personalidades que hoy recordamos con devota admiraci&oacute;n. Demos gracias a Dios por su testimonio: es un don precioso no s&oacute;lo para Brescia, sino tambi&eacute;n para Italia y para la humanidad entera. El paso del tiempo no debe debilitar su recuerdo. En campos diversos y con responsabilidades diferentes, sembraron mucho bien y libraron una buena batalla: la batalla de la verdad y de la civilizaci&oacute;n del amor. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">Que Mar&iacute;a, Madre de la Iglesia, nos ayude a recoger su herencia y a seguir sus huellas, para que tambi&eacute;n nosotros, como el ap&oacute;stol Pedro, podamos responder a Cristo: &laquo;Se&ntilde;or, t&uacute; lo sabes todo; t&uacute; sabes que te amo&raquo; (<i>Jn <\/i>21, 17). Am&eacute;n. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A CHI&Aacute;VARI Y BRESCIA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II DURANTE LA MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DE GIUSEPPE TOVINI Estadio municipal de BresciaDomingo 20 de septiembre de 1998 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;Pedro, &iquest;me amas?&raquo; (cf. Jn 21, 15). 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