{"id":40170,"date":"2016-10-05T23:37:11","date_gmt":"2016-10-06T04:37:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-a-las-diocesis-de-chiavari-y-brescia-santa-misa-en-chiavari-19-de-septiembre-de-1998\/"},"modified":"2016-10-05T23:37:11","modified_gmt":"2016-10-06T04:37:11","slug":"visita-pastoral-a-las-diocesis-de-chiavari-y-brescia-santa-misa-en-chiavari-19-de-septiembre-de-1998","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-a-las-diocesis-de-chiavari-y-brescia-santa-misa-en-chiavari-19-de-septiembre-de-1998\/","title":{"rendered":"Visita pastoral a las di\u00f3cesis de Chi\u00e1vari y Brescia: Santa misa en Chi\u00e1vari (19 de septiembre de 1998)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A CHI&Aacute;VARI Y BRESCIA<\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><i><b> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/>EN LA MISA CELEBRADA EN CHI&Aacute;VARI<\/font><\/b><\/p>\n<p>S&aacute;bado 19 de septiembre de 1998<\/i><\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\"><i><b><span lang=\"es\">&nbsp;<\/span><\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">1.&nbsp;<i>&laquo;Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen&raquo;<\/i> (<i>Lc <\/i>11, 28). <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Estas palabras de Cristo, que acabamos de escuchar, tomadas del evangelio de san Lucas, ponen <i>en el centro de nuestra celebraci&oacute;n la figura de Mar&iacute;a sant&iacute;sima<\/i>, icono del perfecto disc&iacute;pulo y de la santa Iglesia. Respondiendo a la exclamaci&oacute;n de una mujer del pueblo, Jes&uacute;s hace una afirmaci&oacute;n que, a primera vista, puede sorprender, pero que, si se mira a fondo, revela la verdadera grandeza de la Virgen: Mar&iacute;a es realmente dichosa, no s&oacute;lo porque engendr&oacute; y cri&oacute; a Jes&uacute;s, sino porque <i>acogi&oacute; con fe la voluntad del Se&ntilde;or <\/i>y la puso en pr&aacute;ctica. Esta es la aut&eacute;ntica grandeza de Mar&iacute;a y es tambi&eacute;n su bienaventuranza: <i>la bienaventuranza de la fe<\/i>, que abre la vida del hombre a la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo y la hace fecunda con frutos benditos para la gloria de Dios. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">En este icono, amad&iacute;simos hermanos y hermanas, se refleja hoy vuestra comunidad diocesana, la Iglesia que est&aacute; en Chi&aacute;vari. Se refleja en Mar&iacute;a como en su modelo sublime, y la contempla con la esperanza de que se apliquen a ella las palabras que Jes&uacute;s pronunci&oacute; aquel d&iacute;a: &laquo;&iexcl;Dichosa t&uacute;, Iglesia de Chi&aacute;vari, que escuchas la palabra de Dios y la cumples!&raquo;. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Amad&iacute;simos hermanos, el Papa ha venido a vosotros sobre todo para traeros la palabra salv&iacute;fica del Evangelio y para ayudaros a hacer esa comprobaci&oacute;n. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">2.&nbsp;Amad&iacute;simos habitantes de Chi&aacute;vari, es grande mi alegr&iacute;a al encontrarme hoy entre vosotros. Saludo con afecto a vuestro obispo, monse&ntilde;or Alberto Mar&iacute;a Careggio. Os lo he mandado como pastor a &eacute;l, que me acompa&ntilde;&oacute; por los senderos de la monta&ntilde;a, para que os acompa&ntilde;e por los senderos que llevan hacia el cielo. Ayudadle a ser para todos vosotros un buen gu&iacute;a. Asimismo, saludo a vuestro obispo em&eacute;rito, monse&ntilde;or Daniele Ferrari, que ha hecho tanto por esta di&oacute;cesis. Saludo cordialmente al cardenal arzobispo de G&eacute;nova y a todo el episcopado de Liguria. Saludo tambi&eacute;n a los obispos hu&eacute;spedes y les agradezco su presencia. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Dirijo un saludo cordial especialmente <i>a los sacerdotes, a los religiosos y a las religiosas<\/i>, felicit&aacute;ndolos por la generosidad con que cumplen su servicio eclesial, sin preocuparse de fatigas e incomodidades. Mi saludo se extiende tambi&eacute;n a los <i>laicos comprometidos<\/i>, cuya valiosa colaboraci&oacute;n es indispensable para la actividad pastoral en las diferentes comunidades. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Asimismo, mi saludo deferente va a las <i>autoridades civiles<\/i>, a quienes doy gracias por su presencia en esta celebraci&oacute;n. Mi pensamiento se dirige tambi&eacute;n a los que se hallan unidos a nosotros a trav&eacute;s de la radio y la televisi&oacute;n. Pienso, en particular, en los ancianos y en los enfermos que nos siguen desde sus casas. A todos les aseguro una oraci&oacute;n especial. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">3.<i>&nbsp;En la comunidad de Chi&aacute;vari la sant&iacute;sima Virgen es particularmente amada y venerada<\/i>. Mar&iacute;a, con el t&iacute;tulo de Nuestra Se&ntilde;ora del Huerto, es la patrona de la di&oacute;cesis. Pero, &iquest;qui&eacute;n no conoce el hermoso santuario de Montallegro, cerca de la ciudad de Rapallo? Tambi&eacute;n all&iacute; una c&eacute;lebre imagen evoca la presencia espiritual de la Madre de Dios. Asimismo es conocido el santuario de Velva, dedicado a la Virgen de la Guardia. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Seg&uacute;n la ense&ntilde;anza del concilio ecum&eacute;nico Vaticano II, es preciso conservar y valorar este rico patrimonio de piedad popular mariana para que, a trav&eacute;s de la Virgen sant&iacute;sima, tambi&eacute;n las nuevas generaciones encuentren a Cristo, &uacute;nico Mediador entre Dios y el hombre, y en &eacute;l hallen la salvaci&oacute;n. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">4.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; puede significar, en concreto para vosotros, comunidad eclesial de Chi&aacute;vari, el compromiso de escuchar y cumplir la palabra de Dios? Significa, ciertamente, leerla y meditarla en la Biblia, pero tambi&eacute;n escucharla y ponerla en pr&aacute;ctica seg&uacute;n la mediaci&oacute;n que hizo de ella el <i> S&iacute;nodo diocesano<\/i>, concluido en 1992, cien a&ntilde;os despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de esta Iglesia particular. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Como Sucesor de Pedro, os invito a <i>crecer en la unidad y en el esp&iacute;ritu misionero<\/i>, siguiendo las directrices del S&iacute;nodo. Estad cada vez m&aacute;s unidos entre vosotros y, al mismo tiempo, abr&iacute;os a los amplios horizontes de la evangelizaci&oacute;n: os deb&eacute;is interesar por todos los que a&uacute;n no han encontrado a Cristo y a la Iglesia, desde vuestro territorio hasta los pa&iacute;ses de misi&oacute;n. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Tened siempre presentes las palabras de Cristo: &laquo;En esto conocer&aacute;n todos que sois disc&iacute;pulos m&iacute;os: si os ten&eacute;is amor los unos a los otros&raquo; (<i>Jn <\/i>13, 35). En la comunidad eso implica llevar cada uno las cargas de los dem&aacute;s, compartir, colaborar y sentirse corresponsables. Todos .obispo, sacerdotes, religiosos y laicos; asociaciones, movimientos y grupos . est&aacute;n llamados a crear ese estilo de comuni&oacute;n. El primer &aacute;mbito en el que es preciso formar comunidad es la parroquia: las parroquias, como teselas de un mosaico, componen la comunidad diocesana; y &eacute;sta, por su parte, est&aacute; insertada en el organismo vivo de la Iglesia universal. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">En vuestro territorio merecen atenci&oacute;n particular dos clases de personas: <i>los turistas y los ancianos<\/i>. Es importante que los veraneantes, al venir en gran n&uacute;mero a pasar per&iacute;odos incluso largos a la orilla del mar, encuentren comunidades vivas, acogedoras, en las que puedan sentirse a gusto, en un clima de familia. Por otra parte, ser&aacute; preciso no descuidar a los numerosos ancianos locales, que constituyen una inestimable riqueza humana y espiritual. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">5.&nbsp;La sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a es la tierra buena y fecunda que acogi&oacute; con fe la semilla de la palabra de Dios y dio el fruto mesi&aacute;nico, bendici&oacute;n salv&iacute;fica para todo el g&eacute;nero humano. La Iglesia se refleja en ese modelo: cada comunidad diocesana se puede comparar al <i>jard&iacute;n <\/i>del que habla el profeta Isa&iacute;as, <i>en el que florecen muchos carismas <\/i>que manifiestan la acci&oacute;n de la gracia y enriquecen al pueblo de Dios. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Pienso en los numerosos <i>santos y beatos de esta tierra<\/i>: el obispo san Antonio Mar&iacute;a Gianelli y santa Catalina Fieschi Adorno; los beatos Alberto y Baltasar de Chi&aacute;vari, el beato Agust&iacute;n Roscelli y la reciente beata Br&iacute;gida Morello, fundadora de las Ursulinas de Mar&iacute;a Inmaculada. A ellos se a&ntilde;aden algunos venerables y siervos de Dios. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Pienso en los diversos <i>institutos de vida consagrada<\/i>, tanto femeninos como masculinos, e invito a los j&oacute;venes a conocerlos, porque en alguno de ellos podr&iacute;an encontrar el carisma que corresponde a su b&uacute;squeda de sentido y de entrega a Dios y a los hermanos. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Pienso tambi&eacute;n en las <i>asociaciones<\/i>, en los <i> movimientos<\/i>, en las <i>comunidades <\/i>y en los <i>grupos <\/i>laicales, que dan una contribuci&oacute;n indispensable a la misi&oacute;n de la Iglesia, tanto en la formaci&oacute;n como en la animaci&oacute;n espiritual, caritativa, social y cultural. Para cada una de estas realidades eclesiales invoco la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo y las invito a actuar siempre en armon&iacute;a con la pastoral diocesana seg&uacute;n las directrices del obispo. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Os aliento a proseguir la intensa labor de <i>pastoral juvenil<\/i>, formando a los &laquo;cercanos&raquo; y, al mismo tiempo, buscando a los &laquo;alejados&raquo;. Os deseo que tengan un desarrollo fructuoso vuestras numerosas iniciativas, tanto antiguas como nuevas, entre las que quiero recordar los programas de formaci&oacute;n de la Acci&oacute;n cat&oacute;lica, la catequesis interparroquial para el sacramento de la confirmaci&oacute;n y, como &laquo;&aacute;rbol&raquo; muy floreciente en el jard&iacute;n de la di&oacute;cesis, la Obra de la Ciudad de los ni&ntilde;os. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Invito a promover de modo cada vez m&aacute;s org&aacute;nico y capilar la <i>pastoral familiar, <\/i>que tiene su punto de referencia en el centro de espiritualidad &laquo;Madonnina del Grappa&raquo;. La familia es el elemento fundamental de la vida social y s&oacute;lo trabajando mucho y bien con las familias se puede renovar el entramado de la comunidad eclesial y la misma sociedad civil. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">6.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de Chi&aacute;vari, en esta solemne eucarist&iacute;a, <i>os encomiendo a todos a la Madre de Dios y de la Iglesia<\/i>. Que ella est&eacute; siempre en el centro de vuestra comunidad, como lo estuvo entre los primeros disc&iacute;pulos, en Jerusal&eacute;n. Por su intercesi&oacute;n, en este segundo a&ntilde;o de preparaci&oacute;n inmediata para el gran jubileo del a&ntilde;o 2000, invoquemos juntos una renovada efusi&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo sobre esta joven di&oacute;cesis, para que escuche siempre la palabra de Dios y la ponga en pr&aacute;ctica, y, para que, adem&aacute;s de sus bellezas naturales, sobresalga por su fe, su esperanza y su amor. &laquo;Como esposa que se adorna con sus joyas&raquo; (<i>Is<\/i> 61, 10). <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">&iexcl;Dichosa t&uacute;, Iglesia de Chi&aacute;vari, si sabes escuchar la palabra de Dios y te esfuerzas por cumplirla! (cf. <i>Lc <\/i>11, 28) <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Ojal&aacute; seas el jard&iacute;n del que habla el profeta Isa&iacute;as: el Se&ntilde;or Dios haga que florezca en ti la justicia y esto te proporcione &laquo;alabanza ante todos los pueblos&raquo; (cf. <i>Is <\/i>61, 11). Am&eacute;n. <\/span> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">Copyright &copy; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A CHI&Aacute;VARI Y BRESCIA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II EN LA MISA CELEBRADA EN CHI&Aacute;VARI S&aacute;bado 19 de septiembre de 1998 &nbsp; 1.&nbsp;&laquo;Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen&raquo; (Lc 11, 28). 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