{"id":40176,"date":"2016-10-05T23:37:20","date_gmt":"2016-10-06T04:37:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-junio-de-1998-misa-para-el-seminario-romano-mayor\/"},"modified":"2016-10-05T23:37:20","modified_gmt":"2016-10-06T04:37:20","slug":"14-de-junio-de-1998-misa-para-el-seminario-romano-mayor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-junio-de-1998-misa-para-el-seminario-romano-mayor\/","title":{"rendered":"14 de junio de 1998, Misa para el Seminario romano mayor"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><i><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><b> <font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/>DURANTE LA MISA EN LA GRUTA DE LOURDES <br \/>DE LOS JARDINES VATICANOS<\/font><\/p>\n<p><\/b>Domingo 14 de junio de 1998<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"><b>&nbsp;<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\"><i>Amad&iacute;simos hermanos: <\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;El pasado mes de febrero, con ocasi&oacute;n de la fiesta anual de la Virgen de la Confianza, patrona del seminario romano mayor, no me fue posible ir a visitar a vuestra comunidad, a pesar de que ten&iacute;a gran deseo de hacerlo. Por eso, me alegra particularmente acogeros hoy para esta celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica en un marco tan singular, junto a la gruta de Lourdes, en los jardines vaticanos, que recuerda la presencia espiritual de la Virgen inmaculada. <\/p>\n<p align=\"left\">Saludo al cardenal vicario, que ha querido estar presente; al rector, monse&ntilde;or Pierino Fragnelli; a los superiores y a todos vosotros, queridos alumnos del seminario. <\/p>\n<p align=\"left\">Celebramos juntos la eucarist&iacute;a, en este und&eacute;cimo domingo del tiempo ordinario. El sacrificio eucar&iacute;stico es la fuente y cima de la vida de la Iglesia y de nuestro camino personal de santificaci&oacute;n (cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\"> Lumen gentium<\/a><\/i>, 11). El jueves pasado, solemnidad de <i>Corpus Christi<\/i>, nos reunimos para celebrar la eucarist&iacute;a en la bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n, y acompa&ntilde;amos todos al sant&iacute;simo Sacramento en la tradicional procesi&oacute;n hasta Santa Mar&iacute;a la Mayor. Hoy celebramos este mismo misterio <i>bajo la mirada sol&iacute;cita de la Madre de los sacerdotes. <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">2.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos, la Virgen gu&iacute;a a todos los hombres hacia Cristo; sabe que para ello es necesario el servicio generoso de ministros santos de la Eucarist&iacute;a. Por eso, <i>Mar&iacute;a os indica el altar<\/i>, que, desde el d&iacute;a de la ordenaci&oacute;n, se convierte en el lugar principal del encuentro diario del sacerdote con su Se&ntilde;or. En efecto, sobre todo en la santa misa, el sacerdote recorre el itinerario de su conformaci&oacute;n a Cristo. <\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Estoy crucificado con Cristo: vivo yo, pero ya no soy yo, es Cristo quien vive en m&iacute;&raquo; (<i>Ga <\/i>2, 20). Las palabras del ap&oacute;stol Pablo a los G&aacute;latas, que acabamos de escuchar en la segunda lectura, expresan sint&eacute;ticamente el fruto existencial de la comuni&oacute;n eucar&iacute;stica: la inhabitaci&oacute;n de Cristo en el alma, por obra del Esp&iacute;ritu Santo. &iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s que el sacerdote est&aacute; llamado a hacer suyas estas palabras y a propon&eacute;rselas como programa de vida? &iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s que &eacute;l vive &iacute;ntegramente del pan de vida eterna, que Cristo dio para la salvaci&oacute;n del mundo? <\/p>\n<p align=\"left\">3.&nbsp;La misa es, de verdad, el centro de la vida del sacerdote, el centro de toda su jornada. Esta centralidad es, por tanto, el objetivo prioritario del proyecto formativo del seminario, y exige la adhesi&oacute;n consciente y total de cada candidato al sacerdocio. El seminarista es, ante todo, <i>un apasionado de la Eucarist&iacute;a<\/i>: reconoce que su vocaci&oacute;n lo orienta a la participaci&oacute;n asidua y cada vez m&aacute;s interior e intensa en el sacrificio de la misa, participaci&oacute;n que, en determinado momento, cobra el significado de una llamada personal&iacute;sima. El &laquo;haced esto en conmemoraci&oacute;n m&iacute;a&raquo; habla a su coraz&oacute;n con &iacute;ntima elocuencia. Reconoce en la Eucarist&iacute;a el sacra Cristo y, por eso, siente que s&oacute;lo puede pagarlo con la entrega de s&iacute; mismo. <\/p>\n<p align=\"left\">Cuando un joven da esta respuesta de fe y amor, el coraz&oacute;n de la Iglesia se alegra; se alegra el coraz&oacute;n de Mar&iacute;a, cuya solicitud materna precede y acompa&ntilde;a el nacimiento de toda vocaci&oacute;n. Ella, invocada con el t&iacute;tulo de <i>Virgen de la Confianza<\/i>, vela en particular por cada uno de vosotros, queridos alumnos del seminario romano mayor. En esta misa oro por vosotros, para que se&aacute;is sacerdote santos. Oro por vuestros superiores y profesores, que os gu&iacute;an en este camino. Oro tambi&eacute;n por vuestros familiares, que siguen conmovidos vuestros pasos con la discreta atenci&oacute;n con que Mar&iacute;a segu&iacute;a los de su hijo Jes&uacute;s. <\/p>\n<p align=\"left\">4.&nbsp;Que la Inmaculada os obtenga cultivar siempre un notable <i> sentido de Dios<\/i>, de su amor gratuito y providencial, de su iniciativa de gracia, que merece una respuesta generosa, como la de la mujer pecadora, de la que habla el evangelio de hoy, que no se avergonzaba de manifestar su amor agradecido a Jes&uacute;s, su Salvador. As&iacute; ser&eacute;is siempre testigos convencidos del amor misericordioso de Dios, fuente inagotable de conversi&oacute;n y perd&oacute;n, y, una vez ordenados sacerdotes, ministros celosos del sacramento de la reconciliaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">Que el Esp&iacute;ritu Santo realice todo esto, obrando en la intimidad de vuestro coraz&oacute;n. Que as&iacute; como plasm&oacute; el coraz&oacute;n sacerdotal de Cristo, desde el seno de Mar&iacute;a hasta la suprema oblaci&oacute;n en la cruz y la plenitud de vida de la resurrecci&oacute;n, as&iacute; tambi&eacute;n forme vuestro coraz&oacute;n seg&uacute;n la medida de la plena madurez de Cristo, buen pastor, para la salvaci&oacute;n de las almas y la gloria de Dios. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> &nbsp; <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">Copyright &copy; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II DURANTE LA MISA EN LA GRUTA DE LOURDES DE LOS JARDINES VATICANOS Domingo 14 de junio de 1998 &nbsp; Amad&iacute;simos hermanos: 1.&nbsp;El pasado mes de febrero, con ocasi&oacute;n de la fiesta anual de la Virgen de la Confianza, patrona del seminario romano mayor, no me fue posible ir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-junio-de-1998-misa-para-el-seminario-romano-mayor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab14 de junio de 1998, Misa para el Seminario romano mayor\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40176","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}