{"id":40181,"date":"2016-10-05T23:37:27","date_gmt":"2016-10-06T04:37:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-vercelli-y-turin-beatificacion-de-tres-siervos-de-dios-en-la-plaza-vittorio-veneto-de-turin-24-de-mayo-de-1998\/"},"modified":"2016-10-05T23:37:27","modified_gmt":"2016-10-06T04:37:27","slug":"visita-pastoral-vercelli-y-turin-beatificacion-de-tres-siervos-de-dios-en-la-plaza-vittorio-veneto-de-turin-24-de-mayo-de-1998","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-vercelli-y-turin-beatificacion-de-tres-siervos-de-dios-en-la-plaza-vittorio-veneto-de-turin-24-de-mayo-de-1998\/","title":{"rendered":"Visita pastoral &#8211; Vercelli y Tur\u00edn: Beatificaci\u00f3n de tres siervos de Dios en la plaza Vittorio Veneto de Tur\u00edn (24 de mayo de 1998)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> &nbsp;<\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A LAS ARCHIDI&Oacute;CESIS DE VERCELLI Y TUR&Iacute;N<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" face=\"Times New Roman\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <br \/>DURANTE LA MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DE TRES SIERVOS DE DIOS<br \/><\/font><\/b><\/i><br \/><i>Tur&iacute;n, Plaza Vittorio Veneto<br \/>Domingo 24 de mayo de 1998<\/i><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\"><i>&laquo;Cuando el Esp&iacute;ritu Santo descienda sobre vosotros, recibir&eacute;is fuerza para ser mis testigos&raquo; <\/i>(Hch<i> <\/i>1, 8). <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">1.&nbsp;Jes&uacute;s pronuncia estas palabras antes de su ascensi&oacute;n al cielo. Con ellas, traza a su Iglesia el futuro programa, la <i>misi&oacute;n<\/i>, y llama a realizarlo a cuantos han sido <i>testigos<\/i>. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Ante todo, a los Ap&oacute;stoles, que hab&iacute;an &laquo;visto&raquo; los acontecimientos de la pasi&oacute;n: hab&iacute;an quedado desconcertados cuando &eacute;l fue crucificado, y despu&eacute;s se hab&iacute;an regocijado por su resurrecci&oacute;n. En el misterio pascual, Cristo manifiesta toda la verdad de su filiaci&oacute;n divina y de su misi&oacute;n mesi&aacute;nica. En el camino de Ema&uacute;s, explica a los dos disc&iacute;pulos que el Mes&iacute;as deb&iacute;a padecer todo eso para entrar as&iacute; en la gloria del Padre (cf. <i>Lc <\/i>24, 26). Ahora, en el momento de dejar la tierra para volver al cielo, pide a los &laquo;suyos&raquo; que se conviertan en testigos de esos hechos en Jerusal&eacute;n, en Judea, en Samaria y en todo el mundo. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">La ense&ntilde;anza que deber&aacute;n propagar no es un sistema abstracto de ideas, sino la <i>Palabra relacionada con una realidad viva<\/i>. Y precisamente en virtud de esa Palabra, la Iglesia se difundir&aacute; en todo el mundo. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Esta Palabra, llevada m&aacute;s all&aacute; de los confines de Palestina por los primeros testigos, <i>ha engendrado una multitud innumerable de nuevos testigos <\/i>en todos los rincones del mundo. No conocemos los nombres de la mayor parte; pero la Iglesia guarda un vivo recuerdo de algunos de ellos. Por ejemplo, de los que hoy son proclamados beatos aqu&iacute;, en Tur&iacute;n: Teresa Bracco, Giovanni Maria Boccardo y Teresa Grillo Michel. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">2.<i>&nbsp;Don Giovanni Maria Boccardo <\/i>fue un hombre de profunda espiritualidad y, a la vez, un ap&oacute;stol din&aacute;mico, promotor de la vida religiosa y del laicado, siempre atento a discernir los signos de los tiempos. Escuchando, en la oraci&oacute;n, la palabra de Dios, madur&oacute; una fe viv&iacute;sima y profunda. Escribi&oacute;: &laquo;S&iacute;, Dios m&iacute;o, lo que quieres t&uacute;, lo quiero tambi&eacute;n yo&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Y &iquest;qu&eacute; decir de su infatigable celo en favor de los m&aacute;s pobres? Supo acercarse a todas las miserias humanas con el esp&iacute;ritu de san Cayetano de Thiene, esp&iacute;ritu que infundi&oacute; en la congregaci&oacute;n femenina que fund&oacute; para el cuidado de los ancianos y los enfermos, y para la educaci&oacute;n de la juventud. Hizo suya la invitaci&oacute;n evang&eacute;lica: &laquo;Buscad primero el reino de Dios y su justicia&raquo; (<i>Mt <\/i>6, 33). <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Como el santo cura de Ars, del que era devoto, indic&oacute; a sus parroquianos, con su palabra y sobre todo con su ejemplo, el camino del cielo. El d&iacute;a de su ingreso en Pancalieri como p&aacute;rroco, dijo a los fieles: &laquo;Vengo aqu&iacute;, queridos hermanos, para vivir como uno de vosotros, como vuestro padre, vuestro hermano y vuestro amigo, y para compartir con vosotros las alegr&iacute;as y las penas de la vida (&#8230;). Vengo como servidor de todos, y cada uno podr&aacute; disponer de m&iacute;, y yo me considerar&eacute; siempre dichoso y feliz de poderos servir, buscando s&oacute;lo hacer el bien a todos&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Se declaraba siempre hijo devoto de la Virgen, y a ella recurr&iacute;a con constante confianza. A una persona que le pregunt&oacute;: &laquo;&iquest;Es tan dif&iacute;cil ganar el Para&iacute;so?&raquo;, le respondi&oacute;: &laquo;S&eacute; devoto de Mar&iacute;a, que es su .puerta., y entrar&aacute;s&raquo;. Su ejemplo sigue vivo en la memoria de la gente, que a partir de hoy puede invocarlo como intercesor en el cielo. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">3.&nbsp;Otro testigo de luminosa caridad evang&eacute;lica es <i>Teresa Grillo Michel<\/i>, llamada por el Se&ntilde;or a difundir el amor, sobre todo entre los m&aacute;s pobres, mediante la congregaci&oacute;n, fundada por ella, de las Hermanitas de la Divina Providencia. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">De familia aristocr&aacute;tica y rica, sigui&oacute; primero la vocaci&oacute;n al matrimonio, cas&aacute;ndose con el capit&aacute;n de los <i>bersaglieri <\/i>Giovanni Battista Michel; pero, al quedar viuda a los 36 a&ntilde;os, sin tener hijos, se sinti&oacute; impulsada a entregarse completamente al servicio de los &uacute;ltimos. As&iacute;, se convirti&oacute; en madre de muchos abandonados: hu&eacute;rfanos, ancianos y enfermos. &laquo;Los pobres aumentan cada vez m&aacute;s, y quisiera poder extender mis brazos para acoger a muchos bajo las alas de la divina Providencia&raquo;, dijo cuando comenz&oacute; su obra en Alessandria, su ciudad natal. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">En el centro de su vida espiritual y de la vida de sus religiosas est&aacute; la Eucarist&iacute;a, cuya imagen quiso que estuviera muy visible en el h&aacute;bito religioso. Teresa se inspiraba y sacaba fuerzas de su prolongada oraci&oacute;n ante el sant&iacute;simo Sacramento para su entrega diaria, as&iacute; como para sus valientes iniciativas misioneras, que la llevaron muchas veces a Brasil. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Esta generosa hija del Piamonte sigue las huellas de los santos y beatos que, a lo largo de los siglos, han llevado al mundo el mensaje del amor divino a trav&eacute;s del servicio efectivo a sus hermanos necesitados. Demos gracias a Dios por el vivo testimonio de santidad de esta mujer, que enriquece a vuestra regi&oacute;n y a la Iglesia entera. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">4.&nbsp;Si en Giovanni Maria Boccardo y Teresa Grillo Michel resplandece sobre todo la virtud de la caridad, en <i>Teresa Bracco <\/i>brilla la castidad, defendida y testimoniada hasta el martirio. Ten&iacute;a veinte a&ntilde;os cuando, durante la segunda guerra mundial, prefiri&oacute; morir con tal de no ceder ante la violencia de un militar que atentaba contra su virginidad. Esa actitud valiente era la consecuencia l&oacute;gica de una firme voluntad de mantenerse fiel a Cristo, seg&uacute;n su prop&oacute;sito manifestado muchas veces. Cuando supo lo que hab&iacute;a sucedido a otras j&oacute;venes en ese per&iacute;odo de des&oacute;rdenes y violencias, exclam&oacute; sin dudar: &laquo;Antes que ser profanada, prefiero morir&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Eso fue lo que sucedi&oacute; durante una redada. El martirio fue el coronamiento de un camino de maduraci&oacute;n cristiana, realizado d&iacute;a tras d&iacute;a, con la fuerza que le daban la comuni&oacute;n eucar&iacute;stica diaria y una profunda devoci&oacute;n a la Virgen Madre de Dios. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">&iexcl;Qu&eacute; significativo testimonio evang&eacute;lico para las j&oacute;venes generaciones que se acercan al tercer milenio! &iexcl;Qu&eacute; mensaje de esperanza para quien se esfuerza por ir contra corriente frente al esp&iacute;ritu del mundo! Sobre todo a los j&oacute;venes les se&ntilde;alo el ejemplo de esta muchacha, que la Iglesia hoy proclama beata, para que aprendan de ella la l&iacute;mpida fe testimoniada en el esfuerzo diario, en la coherencia moral sin componendas, y en la valent&iacute;a de sacrificar tambi&eacute;n, si fuera necesario, la vida para no traicionar los valores que dan sentido a la existencia. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Pensando en el ambiente rural en que creci&oacute; Teresa, me complace dirigir unas palabras de afecto a los agricultores de la regi&oacute;n de Langhe y de todo el Piamonte, que han venido en gran n&uacute;mero hoy para rendirle homenaje y encomendarse a su intercesi&oacute;n. Tambi&eacute;n quisiera enviar mi saludo a las monjas de la cartuja de la Trinidad, situada cerca de la zona donde tuvo lugar el martirio de Teresa. Estas hermanas nuestras, fieles a la regla que las consagra a la oraci&oacute;n y a la contemplaci&oacute;n, en la soledad y el silencio, aunque est&aacute;n ausentes f&iacute;sicamente, se hallan presentes espiritualmente en esta solemne celebraci&oacute;n. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">5.&nbsp;Las figuras de los nuevos beatos nos remiten con el pensamiento al cielo, en el que entr&oacute; el Se&ntilde;or en el misterio de su Ascensi&oacute;n. Nos ha hablado de &eacute;l en t&eacute;rminos muy sugestivos la <i>carta a los Hebreos<\/i>, poniendo ante nuestros ojos a Cristo que penetr&oacute; como sumo Sacerdote, no &laquo;en un santuario hecho por mano de hombre (&#8230;), sino en el mismo cielo (&#8230;), para la destrucci&oacute;n del pecado mediante su sacrificio&raquo; (<i>Hb <\/i>9, 24. 26). Se trata de una perspectiva que nos permite comprender mejor <i>el men<\/i>saje de la S&aacute;bana santa, icono conmovedor de la pasi&oacute;n de Cristo. Doy gracias al Se&ntilde;or porque me ha dado la oportunidad de volver a Tur&iacute;n para contemplar esta tarde, una vez m&aacute;s, este extraordinario testimonio de los sufrimientos de Cristo. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Me alegra saludar nuevamente a todos los presentes, comenzando por el arzobispo de Tur&iacute;n, el querido cardenal Giovanni Saldarini, as&iacute; como a los obispos del Piamonte y a las autoridades civiles, en especial al representante del Gobierno italiano. Saludo al clero, a los religiosos y a las religiosas, a los laicos comprometidos y a todos los presentes, en particular a los peregrinos que han venido con devoci&oacute;n a rendir homenaje a la S&aacute;bana santa. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">&iexcl;La S&aacute;bana santa! &iexcl;Qu&eacute; elocuente mensaje de sufrimiento y amor, de muerte y vida inmortal! Nos permite comprender las condiciones a trav&eacute;s de las cuales quiso pasar Jes&uacute;s antes de subir al cielo. Este precios&iacute;simo lienzo, con su elocuencia dram&aacute;tica, nos ofrece el mensaje m&aacute;s significativo para nuestra vida: la fuente de toda existencia cristiana es la redenci&oacute;n que nos consigui&oacute; el Salvador, que asumi&oacute; nuestra condici&oacute;n humana, sufri&oacute;, muri&oacute; y resucit&oacute; por nosotros. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">La S&aacute;bana santa nos habla de todo esto. Es un testimonio &uacute;nico. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">6.&nbsp;Los beatos que hoy veneramos por primera vez acogieron e hicieron suyo ese mensaje salv&iacute;fico. Al contemplarlos, la Iglesia exulta. Exulta en el Esp&iacute;ritu, porque en ellos ya vislumbra la patria celestial, la casa gloriosa de Dios, en la que nos esperan a todos. &laquo;En la casa de mi Padre hay muchas mansiones (&#8230;); voy a prepararos un lugar&raquo; (<i>Jn <\/i>14, 2), dijo Jes&uacute;s a sus disc&iacute;pulos la v&iacute;spera de su pasi&oacute;n. Los nuevos beatos ya llegaron al lugar que les prepar&oacute; Cristo, tras su ascensi&oacute;n al cielo. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Ahora el compromiso pasa a nosotros, peregrinos, a&uacute;n de camino en la tierra. Despu&eacute;s de la Ascensi&oacute;n de Jes&uacute;s, dos &aacute;ngeles preguntaron a los Ap&oacute;stoles: &laquo;&iquest;Qu&eacute; hac&eacute;is ah&iacute; mirando al cielo? El mismo Jes&uacute;s (&#8230;) volver&aacute;&raquo; (<i>Hch <\/i>1, 11). La pregunta va dirigida tambi&eacute;n a nosotros: ahora estamos en el tiempo de la espera, activa y vigilante, del regreso glorioso de Cristo. <\/font> <\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\">Nuestro esp&iacute;ritu, animado por una gran esperanza, se alegra e invoca: &laquo;&iexcl;Ven, Se&ntilde;or, Jes&uacute;s!&raquo;. Y la respuesta, recogida en el libro del <i>Apocalipsis<\/i>, colma de alegr&iacute;a nuestro coraz&oacute;n y el de todo creyente: &laquo;S&iacute;, vengo en seguida. Am&eacute;n&raquo; (<i>Ap <\/i>22, 20). <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;VISITA PASTORAL A LAS ARCHIDI&Oacute;CESIS DE VERCELLI Y TUR&Iacute;N HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II DURANTE LA MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DE TRES SIERVOS DE DIOSTur&iacute;n, Plaza Vittorio VenetoDomingo 24 de mayo de 1998 &nbsp; &laquo;Cuando el Esp&iacute;ritu Santo descienda sobre vosotros, recibir&eacute;is fuerza para ser mis testigos&raquo; (Hch 1, 8). 1.&nbsp;Jes&uacute;s pronuncia estas palabras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/visita-pastoral-vercelli-y-turin-beatificacion-de-tres-siervos-de-dios-en-la-plaza-vittorio-veneto-de-turin-24-de-mayo-de-1998\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVisita pastoral &#8211; Vercelli y Tur\u00edn: Beatificaci\u00f3n de tres siervos de Dios en la plaza Vittorio Veneto de Tur\u00edn (24 de mayo de 1998)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40181","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40181"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40181\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}