{"id":40288,"date":"2016-10-05T23:40:25","date_gmt":"2016-10-06T04:40:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-mayo-de-1999-vigilia-de-pentecostes\/"},"modified":"2016-10-05T23:40:25","modified_gmt":"2016-10-06T04:40:25","slug":"22-de-mayo-de-1999-vigilia-de-pentecostes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-mayo-de-1999-vigilia-de-pentecostes\/","title":{"rendered":"22 de mayo de 1999, Vigilia de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <font color=\"#663300\">VIGILIA DE PENTECOST&Eacute;S<\/font> <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font face=\"Times\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/p>\n<p><i>Plaza de San Pedro, s&aacute;bado 22 de mayo de 1999<\/i> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">1. &laquo;Abre las puertas a Cristo, tu Salvador&raquo;: esta invitaci&oacute;n, que ha resonado con fuerza durante los tres a&ntilde;os de preparaci&oacute;n para el gran jubileo, ha caracterizado nuestra misi&oacute;n ciudadana. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Demos gracias a Dios por este extraordinario acontecimiento, que ha sido un acto de amor a la ciudad y a cada uno de sus habitantes. En efecto, la misi&oacute;n ciudadana ha brindado a las comunidades cristianas un itinerario de intensa espiritualidad, alimentado por la oraci&oacute;n y la escucha de la palabra de Dios. Adem&aacute;s, ha permitido incrementar la comuni&oacute;n eclesial, que el S&iacute;nodo romano hab&iacute;a indicado como condici&oacute;n indispensable para la nueva evangelizaci&oacute;n. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Toda la comunidad diocesana, en sus diversos ministerios, vocaciones y carismas, ha dado de forma un&aacute;nime su aportaci&oacute;n de oraci&oacute;n, anuncio, testimonio y servicio. Hemos experimentado juntos que formamos un &laquo;pueblo de Dios en misi&oacute;n&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Siento el deber de dar las gracias a quienes han tomado parte de diferentes modos en esta importante iniciativa pastoral. Ante todo a usted, se&ntilde;or cardenal vicario, que ha guiado con celo la misi&oacute;n, en estrecha colaboraci&oacute;n con los obispos auxiliares, a quienes saludo cordialmente. Quisiera recordar tambi&eacute;n a los dem&aacute;s prelados que han prestado su valiosa colaboraci&oacute;n y, entre ellos, a monse&ntilde;or Clemente Riva, que en paz descanse. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Pienso con gratitud en vosotros, queridos misioneros, sacerdotes, religiosos, religiosas y, sobre todo, laicos, que hab&eacute;is sido los primeros beneficiarios de la gracia de la misi&oacute;n. El generoso empe&ntilde;o con que os hab&eacute;is preparado y hab&eacute;is llevado el Evangelio a las casas y a los ambientes de la ciudad, ha abierto caminos nuevos de evangelizaci&oacute;n y de presencia cristiana en el entramado diario de la vida de nuestra gente. El Esp&iacute;ritu Santo os ha guiado paso a paso, os ha inspirado las palabras adecuadas para anunciar a Cristo y os ha sostenido en los inevitables momentos de dificultad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Demos gracias al Se&ntilde;or por cuanto ha hecho, mostrando en todas las circunstancias los signos de su misericordia y de su amor. El gran jubileo, ya a las puertas, nos impulsa a proseguir este esfuerzo misionero con el mismo &iacute;mpetu, para consolidar y ampliar los resultados alcanzados por la misi&oacute;n. De este modo, podremos mostrar a los numerosos peregrinos que vengan a Roma el pr&oacute;ximo a&ntilde;o el rostro de nuestra Iglesia, acogedora y abierta, renovada en la fe y rica en obras de caridad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">2. Para que suceda esto, es necesario que la obra misionera, que ha comenzado tan felizmente, se consolide y desarrolle. Es preciso seguir sosteniendo a las personas y a las familias ya contactadas en sus casas y en los lugares de trabajo, y tambi&eacute;n llegar a cuantos, por diversos motivos, no ha sido posible contactar durante estos a&ntilde;os. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Por tanto, la visita anual a las familias y los centros de escucha del Evangelio, que es preciso multiplicar, deben ser el alma de la pastoral de las parroquias, gracias a la colaboraci&oacute;n de las asociaciones eclesi&aacute;sticas, los movimientos y los grupos. La celebraci&oacute;n de la palabra de Dios tiene que marcar el camino de fe de las comunidades parroquiales, sobre todo en los tiempos fuertes del a&ntilde;o lit&uacute;rgico. El signo de la caridad para con los pobres y los que sufren ha de acompa&ntilde;ar el anuncio del Se&ntilde;or, mostrando su presencia viva, con el testimonio diario del amor fraterno. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Es necesario afianzar la comuni&oacute;n entre los cristianos que act&uacute;an en los ambientes de trabajo y estudio, en los lugares de asistencia y entretenimiento, donde se ha propuesto de forma concreta el Evangelio. La semilla de la novedad evang&eacute;lica, sembrada con la misi&oacute;n, debe crecer y fructificar en todas partes, incluso donde a&uacute;n no se han podido promover iniciativas misioneras espec&iacute;ficas. Con esta finalidad, nuestro testimonio resulta m&aacute;s urgente a&uacute;n. En efecto, ninguna realidad es impenetrable para el Evangelio; m&aacute;s a&uacute;n, Cristo resucitado ya est&aacute; misteriosamente presente mediante su santo Esp&iacute;ritu. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">3. Una empresa apost&oacute;lica tan vasta requiere una labor de formaci&oacute;n y catequesis dirigida a todo el pueblo de Dios, a fin de que tome mayor conciencia de su vocaci&oacute;n misionera y est&eacute; preparado para dar raz&oacute;n de su fe en Cristo siempre y por doquier. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">A las parroquias, las comunidades religiosas, las asociaciones, los movimientos y los grupos corresponde impartir esa formaci&oacute;n, preparando itinerarios de fe, de oraci&oacute;n y de experiencia cristiana ricos en contenido teol&oacute;gico, espiritual y cultural. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Vosotros, queridos sacerdotes, sois los primeros a quienes se conf&iacute;a esta misi&oacute;n: sed gu&iacute;as sabios y maestros atentos de la fe en vuestras comunidades. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Vosotros, queridos religiosos y religiosas, que tanto hab&eacute;is contribuido a la misi&oacute;n, seguid sosteni&eacute;ndola con vuestra oraci&oacute;n, con vuestra santidad de vida y con vuestros carismas propios, en los m&uacute;ltiples campos apost&oacute;licos en los que est&aacute;is comprometidos. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Vosotros, queridos laicos, est&aacute;is llamados a impulsar un gran movimiento misionero permanente en la ciudad y en todos sus ambientes. No dej&eacute;is de dar vuestra aportaci&oacute;n en las familias, en el vasto y complejo mundo del trabajo y la cultura, en la escuela y la universidad, en las instituciones de salud, en los medios de comunicaci&oacute;n social y en las actividades del tiempo libre, para que el anuncio del Evangelio influya en toda la sociedad. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Y no podemos olvidar la contribuci&oacute;n que los enfermos han dado a la misi&oacute;n, y que est&aacute;n llamados a renovar, con la ofrenda de su sufrimiento, as&iacute; como la de las monjas de clausura con su oraci&oacute;n constante. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">A todos y a cada uno agradezco su valiosa ayuda espiritual. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">4. Repasando estos tres a&ntilde;os de la misi&oacute;n ciudadana, nos damos cuenta con facilidad de que la palabra de Dios se ha sembrado abundantemente. Para que esta semilla divina no quede infecunda, para que eche ra&iacute;ces s&oacute;lidas y d&eacute; frutos en la vida y en la pastoral diaria, ser&aacute; necesario favorecer una reflexi&oacute;n espec&iacute;fica que, implicando a todos los componentes eclesiales, culmine en un congreso. Pienso en un gran encuentro que, con la base de la experiencia de la misi&oacute;n ciudadana, servir&aacute; para trazar las l&iacute;neas directrices de un compromiso constante de evangelizaci&oacute;n y celo misionero. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Ser Iglesia en misi&oacute;n es el gran desaf&iacute;o de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os para Roma y para el mundo entero. Os doy esta consigna a vosotros, queridos sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y, de modo especial, a vosotros, movimientos y nuevas comunidades, recordando el encuentro de hace un a&ntilde;o, en la vigilia de Pentecost&eacute;s, en esta misma plaza. Es necesario abrirse con docilidad a la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu, acogiendo con gratitud y obediencia los dones que no deja de derramar en beneficio de toda la Iglesia. Esta tarde Cristo os repite a cada uno: &laquo;Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva a toda la creaci&oacute;n&raquo; (<i>Mc<\/i> 16, 15). <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Queridos hermanos, el evangelio que Cristo nos ha encomendado es el evangelio de la paz. No podemos tenerlo s&oacute;lo para nosotros, sobre todo en este momento en que la violencia y la guerra est&aacute;n sembrando destrucci&oacute;n y muerte en la cercana regi&oacute;n de los Balcanes. El Esp&iacute;ritu nos impulsa a ser heraldos y constructores de paz, mediante la justicia y la reconciliaci&oacute;n. Desde este punto de vista, quisiera que en la pr&oacute;xima fiesta del <i>Corpus Christi<\/i> toda la Iglesia de Roma elevara una insistente invocaci&oacute;n por la paz. Por eso, os invito a todos vosotros, sacerdotes, religiosos y fieles, a uniros a m&iacute; la tarde del jueves 3 de junio en San Juan de Letr&aacute;n, para participar en la misa y en la procesi&oacute;n del <i>Corpus Christi<\/i>, durante la cual imploraremos juntos el don de la paz en los Balcanes. Que el d&iacute;a del sant&iacute;simo Cuerpo y Sangre de Cristo se caracterice este a&ntilde;o por una intensa oraci&oacute;n por la paz. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">5. &laquo;&iexcl;Ven, Esp&iacute;ritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor!&raquo;. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">&iexcl;Ven, Esp&iacute;ritu Santo! La invocaci&oacute;n, que resuena en la liturgia de esta vigilia de Pentecost&eacute;s, nos llena de alegr&iacute;a y esperanza. Esp&iacute;ritu Santo, art&iacute;fice y alma de la misi&oacute;n, suscita en la Iglesia de Roma muchos misioneros entre los j&oacute;venes, los adultos y las familias, e infunde en cada uno el fuego inextinguible de tu amor. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Esp&iacute;ritu, &laquo;luz de los corazones&raquo;, se&ntilde;ala los caminos nuevos para la misi&oacute;n ciudadana y universal en el tercer milenio, que est&aacute; a punto de comenzar. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">&laquo;Consolador perfecto&raquo;, sost&eacute;n a quien ha perdido la confianza, confirma el entusiasmo de quien ha experimentado la alegr&iacute;a de la evangelizaci&oacute;n, fortalece en todos los fieles el deseo y la valent&iacute;a de ser diariamente misioneros del Evangelio en su propio ambiente de vida y trabajo. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">&laquo;Dulce hu&eacute;sped del alma&raquo;, abre el coraz&oacute;n de todas las personas, familias y comunidades religiosas y parroquiales, para que acojan con generosidad a los peregrinos pobres que participen en los acontecimientos del jubileo. En efecto, &eacute;ste ser&aacute; uno de los frutos m&aacute;s hermosos y fecundos de la misi&oacute;n ciudadana: la actuaci&oacute;n concreta de la caridad romana, fruto de la fe, que ha acompa&ntilde;ado siempre la celebraci&oacute;n de los A&ntilde;os santos. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\">Mar&iacute;a sant&iacute;sima, que desde Pentecost&eacute;s velas con la Iglesia invocando la venida del Esp&iacute;ritu Santo, permanece en medio de nosotros en el centro de nuestro singular cen&aacute;culo. A ti, a quien veneramos como Virgen del Amor divino, te encomendamos los frutos de la misi&oacute;n ciudadana para que, con tu intercesi&oacute;n, la di&oacute;cesis de Roma d&eacute; al mundo un testimonio convencido de Cristo, nuestro Salvador. <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIGILIA DE PENTECOST&Eacute;S HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Plaza de San Pedro, s&aacute;bado 22 de mayo de 1999 &nbsp; 1. &laquo;Abre las puertas a Cristo, tu Salvador&raquo;: esta invitaci&oacute;n, que ha resonado con fuerza durante los tres a&ntilde;os de preparaci&oacute;n para el gran jubileo, ha caracterizado nuestra misi&oacute;n ciudadana. 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