{"id":40301,"date":"2016-10-05T23:40:45","date_gmt":"2016-10-06T04:40:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-marzo-de-1999-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-matias-apostol\/"},"modified":"2016-10-05T23:40:45","modified_gmt":"2016-10-06T04:40:45","slug":"14-de-marzo-de-1999-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-matias-apostol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-marzo-de-1999-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-matias-apostol\/","title":{"rendered":"14 de marzo de 1999, Visita a la parroquia romana de San Mat\u00edas Ap\u00f3stol"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times\" size=\"3\" color=\"#663300\"> VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN MAT&Iacute;AS AP&Oacute;STOL <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font face=\"Times\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/p>\n<p><i>Domingo 14 de marzo de 1999<\/i> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. &laquo;Festejad a Jerusal&eacute;n, gozad con ella todos los que la am&aacute;is, alegraos de su alegr&iacute;a&raquo; (<i>Ant&iacute;fona de entrada<\/i>).<\/p>\n<p align=\"left\">Con esta invitaci&oacute;n a la alegr&iacute;a, se abre la liturgia de hoy. Ella da un tono particularmente gozoso a este cuarto domingo de Cuaresma, llamado tradicionalmente domingo <i>laetare<\/i>. S&iacute;, debemos alegrarnos, puesto que el aut&eacute;ntico esp&iacute;ritu cuaresmal es b&uacute;squeda de la alegr&iacute;a profunda, fruto de la amistad con Dios. Nos alegramos porque la Pascua ya est&aacute; cerca, y dentro de poco celebraremos nuestra liberaci&oacute;n del mal y del pecado, gracias a la vida nueva que nos trajo Cristo muerto y resucitado.<\/p>\n<p align=\"left\">En este camino hacia la Pascua, la liturgia nos exhorta a recorrer el itinerario catecumenal con los que se preparan para recibir el bautismo. El domingo pasado meditamos en el don del agua viva del Esp&iacute;ritu (cf. <i>Jn<\/i> 4, 5-42); hoy nos detenemos con el ciego de nacimiento junto a la piscina de Silo&eacute;, para acoger a Cristo, luz del mundo (cf. <i>Jn<\/i> 9, 1-41).<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;El ciego fue, se lav&oacute;, y volvi&oacute; con vista&raquo; (<i>Jn<\/i> 9, 7). Como &eacute;l, debemos dejarnos iluminar por Cristo, y renovar la fe en el Mes&iacute;as sufriente, que se revela como la luz de nuestra existencia: &laquo;Yo soy la luz del mundo; (&#8230;) quien me sigue tendr&aacute; la luz de la vida&raquo; (<i>Aclamaci&oacute;n antes del Evangelio<\/i>).<\/p>\n<p align=\"left\">El agua y la luz son elementos esenciales para la vida. Precisamente por eso, Jes&uacute;s los elev&oacute; a la categor&iacute;a de signos reveladores del gran misterio de la participaci&oacute;n del hombre en la vida divina.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la parroquia de San Mat&iacute;as Ap&oacute;stol, me alegra encontrarme entre vosotros en este domingo <i>laetare<\/i>. Mi afectuoso saludo va al cardenal vicario, al obispo auxiliar del sector, a vuestro p&aacute;rroco, monse&ntilde;or Vincenzo Josia, a los sacerdotes que colaboran con &eacute;l, y a todos vosotros, que viv&iacute;s, or&aacute;is y testimoni&aacute;is el Evangelio en este barrio. Quisiera recordar hoy de modo particular al querido primer p&aacute;rroco de esta comunidad, monse&ntilde;or Desiderio Pirovano, a quien, despu&eacute;s de una larga y grave enfermedad, afrontada con fe y dignidad ejemplares, el Se&ntilde;or ha llamado a su presencia hace casi un a&ntilde;o.<\/p>\n<p align=\"left\">S&eacute; que vuestra parroquia, que ya tiene 35 a&ntilde;os, se caracteriza por una buena participaci&oacute;n de los fieles en la vida sacramental y eclesial. Me alegro por ello, y doy gracias con vosotros al Se&ntilde;or por esta riqueza espiritual y comunitaria, que debe empe&ntilde;aros cada vez m&aacute;s en una acci&oacute;n misionera dirigida a cuantos a&uacute;n no comparten vuestra misma experiencia espiritual. La misi&oacute;n ciudadana que, si Dios quiere, concluiremos juntos el pr&oacute;ximo 22 de mayo con la solemne vigilia de Pentecost&eacute;s en la plaza de San Pedro, os es una valiosa ayuda para ello. Es preciso que el compromiso misionero contin&uacute;e tambi&eacute;n despu&eacute;s, con iniciativas adecuadas. M&aacute;s a&uacute;n, es necesario que implique cada vez m&aacute;s profundamente a las comunidades parroquiales y a toda la di&oacute;cesis, logrando que todos los bautizados est&eacute;n dispuestos a responder con valent&iacute;a a los desaf&iacute;os humanos y espirituales del momento actual. En este contexto, es importante aprender a valorar las predisposiciones y las aperturas al Evangelio presentes en la sociedad, sin detenerse en las apariencias, sino mirando al coraz&oacute;n de las situaciones. Esto es lo que recuerda la primera lectura a trav&eacute;s de la figura y la misi&oacute;n del profeta Samuel: &laquo;Los hombres ven la apariencia; el Se&ntilde;or ve el coraz&oacute;n&raquo; (<i>1 S<\/i> 16, 9). En toda persona que encontramos, aun en aquella que afirma expl&iacute;citamente que no le interesan las realidades del esp&iacute;ritu, est&aacute; viva la necesidad de Dios: es tarea de los creyentes anunciar y testimoniar la verdad liberadora del Evangelio, ofreciendo a todos la luz de Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Queridos feligreses de San Mat&iacute;as Ap&oacute;stol, me alegro con vosotros por la eficiente organizaci&oacute;n de vuestra comunidad. Me refiero, de manera especial, a las numerosas i<i>niciativas orientadas a los ni&ntilde;os y a los j&oacute;venes<\/i>, realizadas a trav&eacute;s de los itinerarios catequ&iacute;sticos y las propuestas de la Acci&oacute;n cat&oacute;lica diocesana. Continuad gastando generosamente vuestro tiempo y vuestras energ&iacute;as en favor de los ni&ntilde;os, los adolescentes y los j&oacute;venes, que son la esperanza de la Iglesia del nuevo milenio. Que todo vuestro trabajo formativo tienda a darles a conocer cada vez mejor a Jes&uacute;s, &uacute;nico Salvador del mundo, hacerles experimentar la misericordia divina y traducir cuanto han aprendido a trav&eacute;s de la catequesis y la experiencia comunitaria de oraci&oacute;n en un fuerte testimonio de vida. &iexcl;Ojal&aacute; que el encuentro del pr&oacute;ximo jueves 25 de marzo en la sala Pablo VI, como preparaci&oacute;n para la XIV Jornada mundial de la juventud, sea una etapa significativa de este itinerario de profundizaci&oacute;n religiosa! Queridos muchachos y muchachas de esta parroquia, acudid en gran n&uacute;mero y predisponed vuestro esp&iacute;ritu para que esta manifestaci&oacute;n, que ya se ha convertido en una cita del Papa con los j&oacute;venes de la di&oacute;cesis, sea para todos una aut&eacute;ntica experiencia de fe.<\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Acaso no es verdad que hoy m&aacute;s que nunca las j&oacute;venes generaciones tienen un viv&iacute;simo deseo de verdad y se sienten cada vez m&aacute;s cansadas de seguir ilusiones vanas? Es indispensable proponerles con fuerza y amor el Evangelio, y ayudarles a conjugar la fe con la vida para resistir a las m&uacute;ltiples tentaciones del mundo moderno. Por eso, como sucedi&oacute; al ciego de nacimiento, del que habla el pasaje evang&eacute;lico de hoy, es indispensable encontrar personalmente a Jes&uacute;s. <\/p>\n<p align=\"left\">4. Al entrar esta ma&ntilde;ana en vuestra sugestiva iglesia, he notado c&oacute;mo tambi&eacute;n su estructura arquitect&oacute;nica fue concebida para favorecer la concentraci&oacute;n de la atenci&oacute;n de los fieles en el lugar en que se celebra el <i>misterio eucar&iacute;stico<\/i>. La Eucarist&iacute;a, culminaci&oacute;n y fuente de la existencia cristiana, es Jes&uacute;s presente en medio de nosotros, que se transforma en alimento y bebida para nuestra salvaci&oacute;n. Una comunidad podr&aacute; ser verdadera, una Iglesia podr&aacute; ser aut&eacute;ntica s&oacute;lo si aprende a crecer en la escuela de la Eucarist&iacute;a y si se alimenta en la mesa de la palabra y del pan de vida eterna. Es preciso que todos aprendamos a dejarnos plasmar por el misterio eucar&iacute;stico. A este prop&oacute;sito, el pensamiento va naturalmente al <i>Congreso eucar&iacute;stico internacional<\/i>, que tendr&aacute; lugar en Roma del 18 al 25 de junio del a&ntilde;o 2000.<\/p>\n<p align=\"left\">La Eucarist&iacute;a, misterio supremo de amor, requiere tambi&eacute;n el compromiso de la solidaridad y de la cercan&iacute;a concreta con el necesitado. Deseo animaros a prodigaros cada vez m&aacute;s en este importante sector, para ser testigos cre&iacute;bles del amor providente de Dios hacia toda criatura humana. Entre vosotros hay personas y familias que necesitan apoyo; hay pobres que viven en el &aacute;mbito de la parroquia. Acoger a los hermanos que atraviesan dificultades y abrirles las puertas del coraz&oacute;n, ayuda a aumentar el clima de fraternidad y amistad que el mundo necesita. S&oacute;lo as&iacute; seremos ap&oacute;stoles aut&eacute;nticos de Jes&uacute;s, que nos dej&oacute; como regla de vida el mandamiento del amor; s&oacute;lo as&iacute; seremos hijos de la luz, es decir, de la verdad y del amor.<\/p>\n<p align=\"left\">5. &laquo;Caminad como hijos de la luz&raquo; (<i>Ef<\/i> 5, 8). Las palabras del ap&oacute;stol san Pablo, en la segunda lectura, nos estimulan a recorrer este camino de conversi&oacute;n y renovaci&oacute;n espiritual. En virtud del bautismo, los cristianos son &laquo;iluminados&raquo;; ya han recibido la luz de Cristo. Por tanto, est&aacute;n llamados a conformar su existencia con el don de Dios: &iexcl;a ser hijos de la luz!<\/p>\n<p align=\"left\">Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, el Se&ntilde;or os abra los ojos de la fe, como hizo con el ciego de nacimiento, para que aprend&aacute;is a reconocer su rostro en el de vuestros hermanos, especialmente en los m&aacute;s necesitados.<\/p>\n<p align=\"left\">Mar&iacute;a, que ofreci&oacute; a Cristo a todo el mundo, nos ayude tambi&eacute;n a nosotros a acogerlo en nuestras familias, en nuestras comunidades y en todos los ambientes de vida y trabajo de nuestra ciudad. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN MAT&Iacute;AS AP&Oacute;STOL HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 14 de marzo de 1999 &nbsp; 1. &laquo;Festejad a Jerusal&eacute;n, gozad con ella todos los que la am&aacute;is, alegraos de su alegr&iacute;a&raquo; (Ant&iacute;fona de entrada). Con esta invitaci&oacute;n a la alegr&iacute;a, se abre la liturgia de hoy. 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