{"id":40304,"date":"2016-10-05T23:40:49","date_gmt":"2016-10-06T04:40:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-febrero-de-1999-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-ramon-nonato\/"},"modified":"2016-10-05T23:40:49","modified_gmt":"2016-10-06T04:40:49","slug":"21-de-febrero-de-1999-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-ramon-nonato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-febrero-de-1999-visita-a-la-parroquia-romana-de-san-ramon-nonato\/","title":{"rendered":"21 de febrero de 1999, Visita a la parroquia romana de San Ram\u00f3n Nonato"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN RAM&Oacute;N NONATO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font face=\"Times\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/><\/font><\/i><\/b><font face=\"Times\" size=\"3\"><br \/><i>Domingo 21 de febrero de 1999<\/i> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. <i>&laquo;Jes&uacute;s fue llevado por el Esp&iacute;ritu al desierto para ser tentado por el diablo<\/i>&raquo; (<i>Mt<\/i> 4, 1).<\/p>\n<p align=\"left\">Al comienzo del tiempo cuaresmal, la liturgia nos presenta a Jes&uacute;s que, en el desierto, afronta al tentador. El Hijo de Dios, probado duramente por el maligno, supera las tres tentaciones fundamentales que insidian toda existencia humana: la concupiscencia, la manipulaci&oacute;n de Dios y la idolatr&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Las tres insinuaciones solapadas de satan&aacute;s: &laquo;Si eres hijo de Dios&#8230;&raquo; son el contrapunto de la proclamaci&oacute;n solemne del Padre celestial en el momento del bautismo en el Jord&aacute;n: &laquo;&Eacute;ste es mi Hijo amado&raquo; (<i>Mt<\/i> 3, 17). Constituyen, por tanto, una prueba que guarda una profunda relaci&oacute;n con la misi&oacute;n del Salvador. Y la victoria de Cristo, al comienzo de su vida p&uacute;blica, anuncia su triunfo definitivo sobre el pecado y la muerte, que se realizar&aacute; en el misterio pascual.<\/p>\n<p align=\"left\">Con su muerte y resurrecci&oacute;n, Jes&uacute;s no s&oacute;lo borrar&aacute; el pecado de los primeros padres, sino que tambi&eacute;n comunicar&aacute; al hombre, a todo hombre, la sobreabundancia de la gracia de Dios. Es lo que recuerda el ap&oacute;stol san Pablo en la segunda lectura, que acabamos de proclamar: &laquo;Como por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, as&iacute; por la obediencia de uno todos se convertir&aacute;n en justos&raquo; (<i>Rm<\/i> 5, 19).<\/p>\n<p align=\"left\">2. &laquo;No s&oacute;lo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios&raquo; (<i>Mt<\/i> 4, 4).<\/p>\n<p align=\"left\">Al comienzo de la Cuaresma, tiempo lit&uacute;rgico &laquo;fuerte&raquo; que nos invita a la conversi&oacute;n, estas palabras de Jes&uacute;s resuenan para cada uno de nosotros. Dejemos que la &laquo;palabra que sale de la boca de Dios&raquo; nos interpele y alimente nuestro esp&iacute;ritu, puesto que &laquo;no s&oacute;lo de pan vive el hombre&raquo;. Nuestro coraz&oacute;n tiene necesidad, sobre todo, de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la parroquia de San Ram&oacute;n Nonato, me alegra encontrarme entre vosotros hoy. Saludo cordialmente al cardenal vicario, al monse&ntilde;or vicegerente, a vuestro p&aacute;rroco, padre Eraclio Contu, de la orden de la sant&iacute;sima Virgen de la Merced, mercedarios, y a todos sus hermanos que comparten con &eacute;l la responsabilidad pastoral de la comunidad parroquial. Saludo a las religiosas de la Inmaculada de Ivrea, y a las personas que acogen en su instituto. Os saludo a todos vosotros, queridos feligreses, y a cuantos viven en este barrio. Saludo en particular a los miembros de los equipos y grupos parroquiales, a los catequistas, a los muchachos del movimiento juvenil mercedario, a los j&oacute;venes, a las familias y a todos los que, de diversos modos, brindan su colaboraci&oacute;n activa a la vida de la comunidad.<\/p>\n<p align=\"left\">3. El territorio de vuestra parroquia, no muy extenso, est&aacute; compuesto por dos &aacute;mbitos humanos y sociales bastante diferentes entre s&iacute;. En efecto, cerca de la iglesia est&aacute;n los antiguos asentamientos, mientras que m&aacute;s lejos, en la zona de reciente urbanizaci&oacute;n, se encuentran las familias que han llegado hace poco y que a&uacute;n est&aacute;n vinculadas con las comunidades de origen. Quiz&aacute; precisamente por su diferente composici&oacute;n, estas dos zonas encuentran algunas dificultades para comunicarse e integrarse, a veces con consecuencias negativas para la plena armon&iacute;a en las actividades lit&uacute;rgicas y pastorales.<\/p>\n<p align=\"left\">S&eacute; que os est&aacute;is esforzando por superar estas dificultades, y os exhorto a proseguir por el camino de un mayor conocimiento rec&iacute;proco para crecer juntos. Os deseo de coraz&oacute;n que reforc&eacute;is la unidad de la parroquia, transform&aacute;ndola en una aut&eacute;ntica &laquo;familia de familias&raquo;. A este respecto, os podr&aacute; resultar muy &uacute;til el proyecto &laquo;Nueva imagen de parroquia&raquo;, que hab&eacute;is elegido como vuestro itinerario pastoral. Sobre todo me alegro por el fuerte empe&ntilde;o con que est&aacute;is viviendo la <i>misi&oacute;n ciudadana<\/i>. Tambi&eacute;n por eso, deseo que el esp&iacute;ritu y el estilo de la misi&oacute;n se conviertan, tanto para vosotros como para todas las dem&aacute;s comunidades, en un estilo permanente de acci&oacute;n apost&oacute;lica.<\/p>\n<p align=\"left\">Si las personas y las familias tienden a encerrarse en s&iacute; mismas y les cuesta reunirse en torno a la parroquia, algo que puede suceder en una metr&oacute;poli como Roma, es preciso que la parroquia misma sea &laquo;misionera&raquo;. Es decir, es necesario que los cristianos se sientan impulsados a tomar la iniciativa y a encontrar a sus hermanos en las casas, en el barrio y en los lugares de vida y de trabajo donde juntos pueden ponerse a la escucha de la &uacute;nica palabra de salvaci&oacute;n, la palabra de Dios, m&aacute;s indispensable que el pan para la vida de todo hombre.<\/p>\n<p align=\"left\">4. &laquo;Misericordia, Se&ntilde;or: hemos pecado&raquo; (<i>Salmo responsorial<\/i>).<\/p>\n<p align=\"left\">Como todos sabemos, la Cuaresma es un tiempo fuerte de penitencia y de gracia. Este a&ntilde;o, invita de manera mucho m&aacute;s significativa al arrepentimiento y a la conversi&oacute;n, con vistas al jubileo del a&ntilde;o 2000. Ya sab&eacute;is que la conversi&oacute;n &laquo;comprende tanto un aspecto i.negativolt de liberaci&oacute;n del pecado, como un aspecto iepositivole de elecci&oacute;n del bien, manifestado por los valores &eacute;ticos contenidos en la ley natural, confirmada y profundizada por el Evangelio&raquo; (<i>Tertio millennio adveniente<\/i>, 50).<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos, vivamos todos la Cuaresma con este esp&iacute;ritu. Poned especial atenci&oacute;n en la celebraci&oacute;n del sacramento de la penitencia. En la recepci&oacute;n frecuente de este sacramento, el cristiano experimenta la misericordia divina y, a su vez, se hace capaz de perdonar y amar. Ojal&aacute; que la cercan&iacute;a del acontecimiento jubilar despierte en cada creyente un inter&eacute;s activo por este sacramento; que los sacerdotes est&eacute;n dispuestos a desempe&ntilde;ar con esmero y dedicaci&oacute;n este ministerio sacramental indispensable; que se multipliquen en la ciudad los lugares de celebraci&oacute;n de la penitencia, con confesores disponibles en los diversos horarios de la jornada, preparados para dispensar en abundancia la inagotable misericordia de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">5. &laquo;Misericordia, Dios m&iacute;o, por tu bondad, (&#8230;) lava del todo mi delito. (&#8230;) Crea en m&iacute; un coraz&oacute;n puro. (&#8230;) Devu&eacute;lveme la alegr&iacute;a de tu salvaci&oacute;n; afi&aacute;nzame con esp&iacute;ritu generoso. Se&ntilde;or, me abrir&aacute;s los labios, y mi boca proclamar&aacute; tu alabanza&raquo; (<i>Salmo responsorial<\/i>).<\/p>\n<p align=\"left\">Resuena en nuestro esp&iacute;ritu el eco de esta oraci&oacute;n de David, conmovido por las palabras del profeta Nat&aacute;n. Es el salmo llamado Miserere, muy utilizado por la liturgia y apreciado por la piedad popular. La Cuaresma es el tiempo propicio para hacerlo nuestro y suscitar en nuestro coraz&oacute;n las disposiciones oportunas para encontrar al Dios de la reconciliaci&oacute;n y de la paz con &laquo;un esp&iacute;ritu contrito, un coraz&oacute;n quebrantado y humillado&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Misericordia, Dios m&iacute;o, por tu bondad&raquo;: como nos sugiere la liturgia de hoy, as&iacute; emprenderemos, Se&ntilde;or, el camino cuaresmal con la fuerza de tu palabra, &laquo;para vencer las tentaciones del maligno y llegar a la Pascua con la alegr&iacute;a del Esp&iacute;ritu&raquo;. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> <font face=\"Times\" size=\"3\"> &nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN RAM&Oacute;N NONATO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO IIDomingo 21 de febrero de 1999 &nbsp;&nbsp;&nbsp; 1. &laquo;Jes&uacute;s fue llevado por el Esp&iacute;ritu al desierto para ser tentado por el diablo&raquo; (Mt 4, 1). 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