{"id":40377,"date":"2016-10-05T23:42:55","date_gmt":"2016-10-06T04:42:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-mayo-de-2000-ordenaciones-sacerdotales\/"},"modified":"2016-10-05T23:42:55","modified_gmt":"2016-10-06T04:42:55","slug":"14-de-mayo-de-2000-ordenaciones-sacerdotales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-mayo-de-2000-ordenaciones-sacerdotales\/","title":{"rendered":"14 de mayo de 2000, Ordenaciones sacerdotales"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <b>SANTA MISA CON ORDENACIONES PRESBITERALES<br \/><\/b><br \/> <\/font> <b><i><font face=\"Times\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<br \/><\/font><\/i><\/b> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <i><br \/>&nbsp;Domingo 14 de mayo <br \/><\/i><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times\" size=\"3\"><i> <\/i><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times\" size=\"3\"><i> XXXVII Jornada mundial de oraci&oacute;n por las vocaciones <\/p>\n<p> <\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">1.&nbsp;<i>&quot;Yo soy el buen pastor&quot;<\/i> (<i>Jn<\/i> 10, 11.&nbsp;14).<br \/> Estas palabras de Cristo resuenan hoy en toda la Iglesia. &Eacute;l, el Se&ntilde;or, es el Pastor que da la vida por su grey. En &eacute;l se cumple la promesa que el Dios de Israel hizo por boca de los profetas:&nbsp; &quot;Yo mismo cuidar&eacute; de mi reba&ntilde;o y velar&eacute; por &eacute;l&quot; (<i>Ez<\/i> 34, 11).<\/p>\n<p> En este domingo, que se suele llamar domingo &quot;del Buen Pastor&quot;, la Iglesia celebra la Jornada mundial de oraci&oacute;n por las vocaciones. Y me alegra ordenar, precisamente en este d&iacute;a, a veintis&eacute;is nuevos presb&iacute;teros de la di&oacute;cesis de Roma. Son los presb&iacute;teros del a&ntilde;o 2000, elegidos para anunciar el Evangelio en nuestra di&oacute;cesis. A vosotros, queridos candidatos, os dirijo mi saludo m&aacute;s cordial, que extiendo a vuestros familiares, educadores y amigos, que os acompa&ntilde;an en este inolvidable momento de vuestra existencia.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;&quot;El buen pastor da la vida por las ovejas&quot; (<i>Jn<\/i> 10, 11). Cristo apacienta al pueblo de Dios con la fuerza de su amor, entreg&aacute;ndose a s&iacute; mismo como sacrificio. Cumple su misi&oacute;n de pastor convirti&eacute;ndose en Cordero inmolado. <i>Sacerdos et hostia<\/i>. Pero nadie lo obliga:&nbsp; &eacute;l mismo entrega su vida, con absoluta libertad, para recuperarla de nuevo (cf.<i>&nbsp;Jn<\/i> 10, 17), y vencer as&iacute;, &quot;por nosotros&quot;, donde &nbsp;nosotros &nbsp;est&aacute;bamos condenados a la derrota.<i> &quot;Agnus redemit oves&quot;<\/i>.<\/p>\n<p> &Eacute;l es &quot;la piedra que, desechada por los arquitectos, &nbsp;se &nbsp;ha &nbsp;convertido &nbsp;ahora en piedra angular&quot; (cf. <i>Sal<\/i> 117, 22; <i>Hch<\/i> 4, 11). Esta es la obra admirable de Dios, que exalt&oacute; a su Hijo confiri&eacute;ndole &quot;el nombre que est&aacute; por encima de todo otro nombre&quot;:&nbsp; el &uacute;nico en el que podemos salvarnos (cf. <i>Hch<\/i> 4, 12).<\/p>\n<p> En el nombre de Jesucristo, buen pastor, vosotros, queridos di&aacute;conos, hoy sois consagrados presb&iacute;teros.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;&quot;Dad gracias al Se&ntilde;or porque es bueno, porque es eterna su misericordia&quot; (<i>Sal<\/i> 117, 1.&nbsp;29).<br \/> Amad&iacute;simos ordenandos, lleg&aacute;is a ser sacerdotes &nbsp;durante &nbsp;el &nbsp;gran jubileo, en el &quot;a&ntilde;o de misericordia del Se&ntilde;or&quot; (<i>Is<\/i>&nbsp;61, 2). La gracia inagotable del sacramento os transformar&aacute; interiormente para que vuestra vida, unida para siempre a la de Cristo sacerdote, se convierta en un c&aacute;ntico al amor de Dios:&nbsp; <i>&quot;Misericordias Domini in aeternum cantabo&quot;<\/i> (<i>Sal<\/i> 88, 2).<\/p>\n<p> El misterio del amor divino, creador y redentor, que se revel&oacute; en la encarnaci&oacute;n del Verbo y se cumpli&oacute; en su sacrificio pascual, es tan grande que colma de modo sobreabundante todos vuestros d&iacute;as y todos los momentos de vuestro ministerio. Sacad incesantemente de este misterio, sobre todo en la celebraci&oacute;n de la santa misa, la energ&iacute;a espiritual para cumplir fielmente vuestra misi&oacute;n. A trav&eacute;s de vuestras manos el buen Pastor seguir&aacute; entregando sacramentalmente su vida por la salvaci&oacute;n del mundo, atrayendo a todos hacia s&iacute; e invit&aacute;ndolos a acoger el abrazo del &uacute;nico Padre.<br \/>Sed siempre conscientes de este don y dad gracias por &eacute;l a la Providencia, que hoy os lo concede.<\/p>\n<p> Dentro de poco, la Iglesia os dirigir&aacute; a cada uno estas palabras:&nbsp; &quot;Date cuenta de lo que har&aacute;s, imita lo que celebrar&aacute;s y conforma tu vida al misterio de la cruz de Cristo Se&ntilde;or&quot; (<i>Rito<\/i>). &iexcl;Conformad vuestra vida al misterio de la cruz de Cristo!<\/p>\n<p> Es Cristo quien salva y santifica, y vosotros participar&eacute;is directamente en su obra en la medida de la intensidad de vuestra uni&oacute;n con &eacute;l. Si permanec&eacute;is en &eacute;l, dar&eacute;is mucho fruto; por el contrario, sin &eacute;l no podr&eacute;is hacer nada (cf. <i>Jn<\/i> 15, 5). &Eacute;l os ha elegido, y hoy os &quot;constituye&quot;, para que vay&aacute;is y deis fruto, y vuestro fruto permanezca (cf.<i>&nbsp;Jn<\/i>&nbsp;15,&nbsp;16).<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Queridos di&aacute;conos, pertenec&eacute;is a la <i>di&oacute;cesis de Roma<\/i>, y hab&eacute;is realizado vuestra formaci&oacute;n en los seminarios de esta Iglesia:&nbsp; el Seminario romano mayor, el Almo Colegio Capr&aacute;nica, el &quot;Redemptoris Mater&quot; y el de los Oblatos del Amor Divino. Deseo dar las gracias a cuantos os han acompa&ntilde;ado y guiado por el camino que os ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;. Pienso en vuestros padres y en los sacerdotes que, con su ejemplo y su consejo, os han ayudado en vuestra elecci&oacute;n vocacional.<br \/>Pienso en los responsables de vuestra preparaci&oacute;n teol&oacute;gica, espiritual y pastoral; en los superiores de los seminarios romanos, a quienes animo de coraz&oacute;n a proseguir con generoso empe&ntilde;o su servicio, para que la Iglesia de Roma se enriquezca con numerosos presb&iacute;teros bien formados. La alegr&iacute;a de ver que sois sacerdotes siempre fieles a vuestra misi&oacute;n ser&aacute; para todos la mayor recompensa.<\/p>\n<p> Ojal&aacute; que vuestro ejemplo aliente tambi&eacute;n a otros j&oacute;venes a seguir a Cristo con igual disponibilidad. Por eso, oremos en esta Jornada dedicada a las vocaciones, para que el &quot;Due&ntilde;o de la mies&quot; siga llamando obreros al servicio de su Reino, porque &quot;la mies es mucha&quot; (<i>Mt<\/i> 9, 37).<\/p>\n<p> 5.&nbsp;Queridos ordenandos, <i>por vuestra vocaci&oacute;n vela Mar&iacute;a sant&iacute;sima<\/i>, modelo de toda llamada de especial consagraci&oacute;n en la Iglesia. En este momento, Cristo os encomienda nuevamente a ella, repitiendo a cada uno de vosotros las palabras que, desde la cruz, dirigi&oacute; al ap&oacute;stol san Juan:&nbsp; &quot;Ah&iacute; tienes a tu madre&quot; (<i>Jn<\/i> 19, 27).<\/p>\n<p> Os encomiendo a vosotros y vuestro ministerio a la <i>Salus populi romani<\/i>. Ella sabr&aacute; guiaros, d&iacute;a a d&iacute;a, para que se&aacute;is uno con el buen Pastor, especialmente en la celebraci&oacute;n diaria de la Eucarist&iacute;a.<br \/> Y t&uacute;, &quot;buen Pastor, verdadero Pan, alim&eacute;ntanos y defi&eacute;ndenos&quot; para prestar un servicio cada vez m&aacute;s generoso a tu Iglesia, que trabaja en el mundo para la salvaci&oacute;n de la humanidad. Am&eacute;n<br \/>. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON ORDENACIONES PRESBITERALES HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE &nbsp;Domingo 14 de mayo XXXVII Jornada mundial de oraci&oacute;n por las vocaciones &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Yo soy el buen pastor&quot; (Jn 10, 11.&nbsp;14). Estas palabras de Cristo resuenan hoy en toda la Iglesia. &Eacute;l, el Se&ntilde;or, es el Pastor que da la vida por su grey. 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