{"id":40383,"date":"2016-10-05T23:43:04","date_gmt":"2016-10-06T04:43:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-abril-de-2000-vigilia-pascal\/"},"modified":"2016-10-05T23:43:04","modified_gmt":"2016-10-06T04:43:04","slug":"22-de-abril-de-2000-vigilia-pascal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-abril-de-2000-vigilia-pascal\/","title":{"rendered":"22 de Abril de 2000, Vig\u00edlia Pascal"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font size=\"4\">HOMILIA DEL SANTO PADRE<br \/> EN LA VIGILIA PASCUAL<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i>S&aacute;bado Santo, 22 de abril de 2000<br \/> <\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">1. <i> &quot;Ten&eacute;is guardias. Id, aseguradlo como sab&eacute;is&quot;<\/i> (<i>Mt<\/i> 27, 65).<\/p>\n<p align=\"justify\"> La tumba de Jes&uacute;s fue cerrada y sellada. Seg&uacute;n la petici&oacute;n de los sumos sacerdotes y los fariseos, se pusieron soldados de guardia para que nadie pudiera robarlo (<i>Mt<\/i> 27, 62-64). Este es el acontecimiento del que parte la liturgia de la Vigilia Pascual.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Vigilaban junto al sepulcro aquellos que hab&iacute;an querido la muerte de Cristo, consider&aacute;ndolo un &quot;impostor&quot; (<i>Mt<\/i> 27, 63). Su deseo era que &Eacute;l y su mensaje fueran enterrados para siempre.<br \/> Velan, no muy lejos de all&iacute;, Mar&iacute;a y, con ella, los Ap&oacute;stoles y algunas mujeres. Ten&iacute;an a&uacute;n impresa en el coraz&oacute;n la imagen perturbadora de hechos que acaban de ocurrir.<\/p>\n<p align=\"justify\">2. Vela la Iglesia, esta noche, en todos los rincones de la tierra, y revive las etapas fundamentales de la historia de la salvaci&oacute;n. La solemne liturgia que estamos celebrando es una expresi&oacute;n de este &quot;vigilar&quot; que, en cierto modo, recuerda el mismo de Dios, al que se refiere el Libro del &Eacute;xodo: &quot;Noche de guardia fue &eacute;sta para Yahveh, para sacarlos de la tierra de Egipto. Esta misma noche ser&aacute; la noche de guardia en honor de Yahveh &#8230;, por todas sus generaciones&quot; (<i>Ex<\/i> 12, 42).<\/p>\n<p align=\"justify\"> En su amor providente y fiel, que supera el tiempo y el espacio, Dios vela sobre el mundo. Canta el salmista: &quot;Yahveh es tu guardi&aacute;n, tu sombra, Yahveh, a tu diestra. De d&iacute;a el sol no te har&aacute; da&ntilde;o, ni la luna de noche. Te guarda Yahveh de todo mal, &eacute;l guarda tu alma;&#8230; desde ahora y por siempre&quot; (<i>Sal<\/i> 120, 4-5.8).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tambi&eacute;n el pasaje que estamos viviendo entre el segundo y el tercer milenio est&aacute; guardado en el misterio del Padre. &Eacute;l &quot;obra siempre&quot; (<i>Jn<\/i> 5, 7) por la salvaci&oacute;n del mundo y, mediante el Hijo hecho hombre, gu&iacute;a a su pueblo de la esclavitud a la libertad. Toda la &quot;obra&quot; del Gran Jubileo del a&ntilde;o 2000 est&aacute;, por decirlo as&iacute;, inscrita en esta noche de Vigilia, que lleva a cumplimiento aquella del Nacimiento del Se&ntilde;or. Bel&eacute;n y el Calvario remiten al mismo misterio de amor de Dios, que tanto am&oacute; al mundo &quot;que dio a su Hijo &uacute;nico, para que todo el que crea en &eacute;l no perezca, sino que tenga vida eterna&quot; (<i>Jn<\/i> 3, 16).<\/p>\n<p align=\"justify\">3. En esta Noche, la Iglesia, en su velar, se centra sobre los textos de la Escritura, que trazan el designio divino de salvaci&oacute;n desde el G&eacute;nesis al Evangelio y que, gracias tambi&eacute;n a los ritos del agua y del fuego, confieren a esta singular celebraci&oacute;n una dimensi&oacute;n c&oacute;smica. Todo el universo creado est&aacute; llamado a velar en esta noche junto al sepulcro de Cristo. Pasa ante nuestros ojos la historia de la salvaci&oacute;n, desde la creaci&oacute;n a la redenci&oacute;n, desde el &eacute;xodo a la Alianza en el Sina&iacute;, de la antigua a la nueva y eterna Alianza. En esta noche santa se cumple el proyecto eterno de Dios que arrolla la historia del hombre y del cosmos.<\/p>\n<p align=\"justify\">4. En la vigilia pascual, madre de todas las vigilias, cada hombre puede reconocer tambi&eacute;n la propia historia de salvaci&oacute;n, que tiene su punto fundamental en el renacer en Cristo mediante el Bautismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esta es, de manera muy especial, vuestra experiencia, queridos Hermanos y Hermanas que dentro de poco recibir&eacute;is los sacramentos de la iniciaci&oacute;n cristiana: el Bautismo, la Confirmaci&oacute;n y la Eucarist&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ven&iacute;s de diversos Pa&iacute;ses del mundo: Jap&oacute;n, China, Camer&uacute;n, Albania e Italia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La variedad de vuestras naciones de origen pone de relieve la universalidad de la salvaci&oacute;n tra&iacute;da por Cristo. Dentro de poco, queridos, ser&eacute;is insertos &iacute;ntimamente en el misterio de amor de Dios, Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo. Que vuestra existencia se haga un canto de alabanza a la Sant&iacute;sima Trinidad y un testimonio de amor que no conozca fronteras.<\/p>\n<p align=\"justify\">5. &quot;<i>Ecce lignum Crucis, in quo salus mundi pependit: venite adoremus<\/i>!&quot; Esto ha cantado ayer la Iglesia, mostrando el &aacute;rbol la Cruz, &quot;donde estuvo clavada la salvaci&oacute;n del mundo&quot;. &quot;Fue crucificado, muerto y sepultado&quot;, recitamos en el Credo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El sepulcro. El lugar donde lo hab&iacute;an puesto (cf. <i>Mc<\/i> 16, 6). All&iacute; est&aacute; espiritualmente presente toda la Comunidad eclesial de cada rinc&oacute;n de la tierra. Estamos tambi&eacute;n nosotros con las tres mujeres que se acercan al sepulcro, antes del alba, para ungir el cuerpo sin vida de Jes&uacute;s (cf. <i>Mc<\/i> 16, 1). Su diligencia es nuestra diligencia. Con ellas descubrimos que la piedra sepulcral ha sido retirada y el cuerpo ya no est&aacute; all&iacute;. &quot;No est&aacute; aqu&iacute;&quot;, anuncia el &Aacute;ngel, mostrando el sepulcro vac&iacute;o y las vendas por tierra. La muerte ya no tiene poder sobre &Eacute;l (cf <i>Rm<\/i> 6, 9).<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iexcl;Cristo ha resucitado! Anuncia al final de esta noche de Pascua la Iglesia, que ayer hab&iacute;a proclamado la muerte de Cristo en la Cruz. Es un anuncia de verdad y de vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;<i>Surrexit Dominus de sepulcro, qui pro nobis pependit in ligno. Alleluia<\/i>!&quot;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Ha resucitado del sepulcro el Se&ntilde;or, que por nosotros fue colgado a la cruz.<br \/> S&iacute;, Cristo ha resucitado verdaderamente y nosotros somos testigos de ello.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo gritamos al mundo, para que la alegr&iacute;a que nos embarga llegue a tantos otros corazones, encendiendo en ellos la luz de la esperanza que no defrauda.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cristo ha resucitado, alleluya <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMILIA DEL SANTO PADRE EN LA VIGILIA PASCUAL S&aacute;bado Santo, 22 de abril de 2000 1. &quot;Ten&eacute;is guardias. Id, aseguradlo como sab&eacute;is&quot; (Mt 27, 65). La tumba de Jes&uacute;s fue cerrada y sellada. 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