{"id":40387,"date":"2016-10-05T23:43:09","date_gmt":"2016-10-06T04:43:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-abril-de-2000-beatificacion-de-m-de-j-euse-hoyos-f-j-seelos-a-r-gattorno-m-i-hesselblad-y-m-t-chiramel\/"},"modified":"2016-10-05T23:43:09","modified_gmt":"2016-10-06T04:43:09","slug":"9-de-abril-de-2000-beatificacion-de-m-de-j-euse-hoyos-f-j-seelos-a-r-gattorno-m-i-hesselblad-y-m-t-chiramel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-abril-de-2000-beatificacion-de-m-de-j-euse-hoyos-f-j-seelos-a-r-gattorno-m-i-hesselblad-y-m-t-chiramel\/","title":{"rendered":"9 de abril de 2000, Beatificaci\u00f3n de M. de J. Euse Hoyos, F. J. Seelos, A. R. Gattorno, M. I. Hesselblad y M. T. Chiramel"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/font><i><b><font face=\"Times\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/>DURANTE LA CEREMONIA DE BEATIFICACI&Oacute;N<br \/>DE CINCO SIERVOS DE DIOS<\/font><\/b> <font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/p>\n<p>Domingo 9 de abril <\/font><\/i><\/p>\n<p><i><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/font><\/i><\/p>\n<p><i><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/font> <\/i><\/p>\n<p><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/p>\n<p><\/p>\n<p><i>&quot;Queremos ver&nbsp;a Jes&uacute;s&quot; (Jn&nbsp;12,&nbsp;24).<\/i><\/p>\n<p> Esta es la petici&oacute;n que hacen a Felipe algunos griegos que hab&iacute;an subido a Jerusal&eacute;n con ocasi&oacute;n de la Pascua. Su deseo de encontrarse con Jes&uacute;s y escuchar su palabra suscita una respuesta solemne de Cristo:&nbsp; &quot;Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre&quot; (<i>Jn<\/i> 12, 23).<br \/>&iquest;Cu&aacute;l es esta &quot;hora&quot; a la que Jes&uacute;s alude? El contexto lo aclara:&nbsp; es la &quot;hora&quot; misteriosa y solemne de su muerte y su resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p> <i>Ver a Jes&uacute;s.<\/i> Como aquel grupo de griegos, innumerables hombres y mujeres, a lo largo de los siglos, han deseado conocer al Se&ntilde;or. Lo han visto con los ojos de la fe. Lo han reconocido como Mes&iacute;as, crucificado y resucitado. Se han dejado conquistar por &eacute;l y se han convertido en sus disc&iacute;pulos fieles. Son los santos y los beatos que la Iglesia se&ntilde;ala como modelos para imitar y ejemplos para seguir.<\/p>\n<p> En el marco de las celebraciones del A&ntilde;o santo, hoy tengo la alegr&iacute;a de elevar a la gloria de los altares a algunos nuevos beatos. Son cinco confesores de la fe, que anunciaron a Cristo con su palabra y dieron testimonio de &eacute;l con su incesante servicio a los hermanos. Se trata de Mariano de Jes&uacute;s Euse Hoyos, sacerdote diocesano y p&aacute;rroco; Francisco Javier Seelos, sacerdote profeso de la Congregaci&oacute;n del Sant&iacute;simo Redentor; Ana Rosa Gattorno, viuda, fundadora del instituto de las Hijas de Santa Ana; Mar&iacute;a Isabel Hesselblad, fundadora de la orden de las religiosas del Sant&iacute;simo Salvador, y Mar&iacute;a Teresa Chiramel Mankidiyan, fundadora de la congregaci&oacute;n de la Sagrada Familia.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;&quot;El que quiera servirme, que me siga, y donde est&eacute; yo, all&iacute; tambi&eacute;n estar&aacute; mi servidor&quot; (<i>Jn<\/i> 12, 26), nos ha dicho Jes&uacute;s en el evangelio que hemos escuchado. Seguidor fiel de Jesucristo, en el ejercicio abnegado del ministerio sacerdotal, fue el padre Mariano de Jes&uacute;s Euse Hoyos, colombiano, que hoy sube a la gloria de los altares. Desde su &iacute;ntima experiencia de encuentro con el Se&ntilde;or, el padre Marianito, como es conocido familiarmente en su patria, se comprometi&oacute; incansablemente en la evangelizaci&oacute;n de ni&ntilde;os y adultos, especialmente de los campesinos. No ahorr&oacute; sacrificios ni penalidades, entreg&aacute;ndose durante casi cincuenta a&ntilde;os en una modesta parroquia de Angostura, en Antioquia, a la gloria de Dios y al bien de las almas que le fueron encomendadas.<\/p>\n<p> Que su luminoso testimonio de caridad, comprensi&oacute;n, servicio, solidaridad y perd&oacute;n sean de ejemplo en Colombia y tambi&eacute;n una valiosa ayuda para seguir trabajando por la paz y la reconciliaci&oacute;n total en ese amado pa&iacute;s. Si el 9 de abril de hace cincuenta y dos a&ntilde;os marc&oacute; el inicio de violencias y conflictos, que por desgracia duran a&uacute;n, que este d&iacute;a del a&ntilde;o del gran jubileo se&ntilde;ale el comienzo de una etapa en la que todos los colombianos construyan juntos la nueva Colombia, fundamentada en la paz, la justicia social, el respeto de todos los derechos humanos y el amor fraterno entre los hijos de una misma patria.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;&quot;Devu&eacute;lveme &nbsp;la &nbsp;alegr&iacute;a de la salvaci&oacute;n; afi&aacute;nzame con esp&iacute;ritu generoso. Ense&ntilde;ar&eacute; &nbsp;a &nbsp;los &nbsp;malvados &nbsp;tus &nbsp;caminos; los pecadores volver&aacute;n a ti&quot; (<i>Sal<\/i> 50, 14-15). El padre Francisco Javier Seelos, fiel al esp&iacute;ritu y al carisma de la congregaci&oacute;n del Sant&iacute;simo Redentor a la que pertenec&iacute;a, meditaba a menudo estas palabras del salmista. Sostenido por la gracia de Dios y por una intensa vida de oraci&oacute;n, el padre Seelos dej&oacute; su nativa Baviera y se entreg&oacute; con generosidad y alegr&iacute;a al apostolado misionero entre las comunidades de emigrantes en Estados Unidos.<\/p>\n<p> En los diversos lugares en los que trabaj&oacute;, el padre Francisco Javier mostr&oacute; entusiasmo, esp&iacute;ritu de sacrificio y celo apost&oacute;lico. A los marginados y a los perdidos les predic&oacute; el mensaje de Jesucristo,&nbsp;&quot;fuente&nbsp;de&nbsp;salvaci&oacute;n&nbsp;eterna&quot;&nbsp;(<i>Hb<\/i>&nbsp;5, 9), y en las horas que pas&oacute; en el confesonario convenci&oacute; a muchos a volver a Dios. Hoy, el beato Francisco Javier Seelos invita a los miembros de la Iglesia a profundizar su uni&oacute;n con Cristo en los sacramentos de la penitencia y de la Eucarist&iacute;a. Que, por su intercesi&oacute;n, todos los que trabajan en la vi&ntilde;a para la salvaci&oacute;n del pueblo de Dios se vean impulsados y fortalecidos en su tarea.<\/p>\n<p> 4.&nbsp;&quot;Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraer&eacute; a todos hacia m&iacute;&quot; (<i>Jn<\/i> 12,&nbsp;32). En efecto, desde lo alto de la cruz, Jes&uacute;s revel&oacute; al mundo el amor ilimitado de Dios a la humanidad necesitada de salvaci&oacute;n. Ana Rosa Gattorno, atra&iacute;da irresistiblemente por este amor, transform&oacute; su vida en una continua inmolaci&oacute;n para la conversi&oacute;n de los pecadores y la santificaci&oacute;n de todos los hombres.<br \/>Ser &quot;portavoz de Jes&uacute;s&quot;, para hacer que se difunda por doquier el mensaje del amor que salva, fue el anhelo m&aacute;s profundo de su coraz&oacute;n.<\/p>\n<p> La beata Ana Rosa Gattorno, confiando totalmente en la Providencia y animada por un valiente impulso de caridad, busc&oacute; &uacute;nicamente servir a Jes&uacute;s en los miembros m&aacute;s dolientes y heridos de su Cuerpo, con sensibilidad y solicitud materna hacia toda miseria humana.<br \/> El singular testimonio de caridad que dio la nueva beata sigue constituyendo hoy un fuerte est&iacute;mulo para todos los que en la Iglesia est&aacute;n comprometidos a llevar, de modo m&aacute;s espec&iacute;fico, el anuncio del amor de Dios, que cura las heridas de cada coraz&oacute;n y ofrece a todos la plenitud de la vida inmortal.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;&quot;Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraer&eacute; a todos hacia m&iacute;&quot; (<i>Jn<\/i> 12,&nbsp;32). La promesa de Jes&uacute;s se cumpli&oacute; admirablemente tambi&eacute;n en la vida de Mar&iacute;a Isabel Hesselblad. Al igual que su paisana santa Br&iacute;gida, logr&oacute; entender a fondo la sabidur&iacute;a de la cruz por la oraci&oacute;n y en los acontecimientos de su vida. Su temprana experiencia de la pobreza, su contacto con los enfermos, que le impresionaron por su serenidad y confianza en la ayuda de Dios, y su perseverancia a pesar de los numerosos obst&aacute;culos que se le plantearon en la fundaci&oacute;n de la orden del Sant&iacute;simo Salvador de Santa Br&iacute;gida, le ense&ntilde;aron que la cruz ocupa el centro de la vida humana y es la revelaci&oacute;n definitiva del amor de nuestro Padre celestial. Meditando constantemente en la palabra de Dios, la madre Isabel se confirm&oacute; en su resoluci&oacute;n de&nbsp;trabajar y&nbsp;orar&nbsp;para&nbsp;que todos&nbsp;los&nbsp;cristianos&nbsp;sean&nbsp;uno (cf.<i>&nbsp;Jn<\/i>&nbsp;17,&nbsp;21).<\/p>\n<p> Estaba convencida de que, escuchando la voz de Cristo crucificado, llegar&iacute;an a formar un solo reba&ntilde;o bajo un solo pastor (cf. <i>Jn<\/i> 10, 16) y, desde el principio, su fundaci&oacute;n, caracterizada por su espiritualidad eucar&iacute;stica y mariana, se consagr&oacute; a la causa de la unidad de los cristianos mediante la oraci&oacute;n y el testimonio evang&eacute;lico. Que, por la intercesi&oacute;n de la beata Mar&iacute;a Isabel Hesselblad, pionera del ecumenismo, Dios bendiga y haga fecundos los esfuerzos de la Iglesia por construir una comuni&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda y por promover una cooperaci&oacute;n cada vez m&aacute;s eficaz entre todos los seguidores de Cristo:&nbsp; &quot;Ut unum sint&quot;.<\/p>\n<p> 6.&nbsp;&quot;Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda &eacute;l solo; pero si muere, da mucho fruto&quot; (<i>Jn<\/i> 12, 24). Desde su ni&ntilde;ez, Mar&iacute;a Teresa Chiramel Mankidiyan intuy&oacute; que el amor de Dios le ped&iacute;a una profunda purificaci&oacute;n personal. Entreg&aacute;ndose a una vida de oraci&oacute;n y penitencia, el deseo de la madre Mar&iacute;a Teresa de abrazar la cruz de Cristo le permiti&oacute; permanecer firme ante frecuentes malentendidos y grandes pruebas espirituales. El paciente discernimiento de su vocaci&oacute;n la llev&oacute; a la fundaci&oacute;n de la congregaci&oacute;n de la Sagrada Familia, que sigue inspir&aacute;ndose en su esp&iacute;ritu contemplativo y en su amor a los pobres.<\/p>\n<p> La madre Mar&iacute;a, convencida de que &quot;Dios dar&aacute; la vida eterna a los que convierten a los pecadores y los llevan al camino recto&quot; (<i>Carta 4 a su director espiritual<\/i>), se consagr&oacute; a esa tarea mediante sus visitas y sus exhortaciones, as&iacute; como mediante la oraci&oacute;n y la pr&aacute;ctica de la penitencia. Que, por intercesi&oacute;n de la beata Mar&iacute;a Teresa, todos los hombres y mujeres consagrados se fortalezcan en su vocaci&oacute;n de orar por los pecadores y llevar a otros a Cristo mediante su palabra y su ejemplo.<\/p>\n<p> 7.&nbsp;&quot;Yo ser&eacute; su Dios y ellos ser&aacute;n mi pueblo&quot; (<i>Jr<\/i> 31, 33). Dios es nuestro &uacute;nico Se&ntilde;or y nosotros somos su pueblo. Este inquebrantable pacto de amor entre Dios y la humanidad tuvo su realizaci&oacute;n plena en el sacrificio pascual de Cristo. En &eacute;l, nosotros, aun perteneciendo a tierras y culturas diversas, formamos un solo pueblo, una sola Iglesia, un mismo edificio espiritual, del que los santos son piedras brillantes y s&oacute;lidas.<\/p>\n<p> Demos gracias al Se&ntilde;or por el espl&eacute;ndido testimonio de estos nuevos beatos. Contempl&eacute;moslos, especialmente en este tiempo cuaresmal, a fin de que nos estimulen en la preparaci&oacute;n para las pr&oacute;ximas celebraciones pascuales.<\/p>\n<p> Mar&iacute;a, Reina de los confesores, nos ayude a seguir a su Hijo divino, como hicieron los nuevos beatos. Y vosotros, Mariano de Jes&uacute;s Euse Hoyos, Francisco Javier Seelos, Ana Rosa Gattorno, Mar&iacute;a Isabel Hesselblad y Mar&iacute;a Teresa Chiramel Mankidiyan, interceded por nosotros, para que, participando &iacute;ntimamente en la pasi&oacute;n redentora de Cristo, vivamos la fecundidad de la semilla que muere y seamos acogidos como su cosecha en el reino de los cielos. Am&eacute;n. <\/p>\n<p><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO IIDURANTE LA CEREMONIA DE BEATIFICACI&Oacute;NDE CINCO SIERVOS DE DIOS Domingo 9 de abril &quot;Queremos ver&nbsp;a Jes&uacute;s&quot; (Jn&nbsp;12,&nbsp;24). Esta es la petici&oacute;n que hacen a Felipe algunos griegos que hab&iacute;an subido a Jerusal&eacute;n con ocasi&oacute;n de la Pascua. Su deseo de encontrarse con Jes&uacute;s y escuchar su palabra suscita una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-abril-de-2000-beatificacion-de-m-de-j-euse-hoyos-f-j-seelos-a-r-gattorno-m-i-hesselblad-y-m-t-chiramel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab9 de abril de 2000, Beatificaci\u00f3n de M. de J. Euse Hoyos, F. J. Seelos, A. R. Gattorno, M. I. Hesselblad y M. T. Chiramel\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40387\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}