{"id":40421,"date":"2016-10-05T23:44:51","date_gmt":"2016-10-06T04:44:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-noviembre-de-2001-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-madre-de-dios-2\/"},"modified":"2016-10-05T23:44:51","modified_gmt":"2016-10-06T04:44:51","slug":"11-de-noviembre-de-2001-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-madre-de-dios-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-noviembre-de-2001-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-madre-de-dios-2\/","title":{"rendered":"11 de noviembre de 2001, Visita pastoral a la parroquia romana de Santa Mar\u00eda Madre de Dios"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA<br \/>DE SANTA MAR&Iacute;A MADRE DE DIOS<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;Domingo 11 de noviembre de 2001<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;<i>&quot;Dios no es Dios de muertos, sino de vivos:&nbsp; porque para &eacute;l todos est&aacute;n vivos&quot;<\/i> (<i>Lc<\/i> 20, 38).<\/p>\n<p> El 2 de noviembre celebramos la conmemoraci&oacute;n de Todos los fieles difuntos. La liturgia de este XXXII domingo del tiempo ordinario vuelve nuevamente a este misterio, y nos invita a reflexionar en la realidad consoladora de la resurrecci&oacute;n de los muertos. La tradici&oacute;n b&iacute;blica y cristiana, fund&aacute;ndose en la palabra de Dios, afirma con certeza que, despu&eacute;s de esta existencia terrena, se abre para el hombre un futuro de inmortalidad. No se trata de una afirmaci&oacute;n gen&eacute;rica, que quiere satisfacer la aspiraci&oacute;n del ser humano a una vida sin fin. La fe en la resurrecci&oacute;n de los muertos se basa, como recuerda la p&aacute;gina evang&eacute;lica de hoy, en la fidelidad misma de Dios, que no es Dios de muertos, sino de vivos, y comunica a cuantos conf&iacute;an en &eacute;l la misma vida que posee plenamente.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;&quot;Al despertar me saciar&eacute; de tu semblante, Se&ntilde;or&quot; (<i>Salmo responsorial<\/i>). La ant&iacute;fona del Salmo responsorial nos proyecta a esa vida m&aacute;s all&aacute; de la muerte, que es meta y realizaci&oacute;n plena de nuestra peregrinaci&oacute;n aqu&iacute; en la tierra. En el Antiguo Testamento se asiste al paso de la antigua concepci&oacute;n de una oscura supervivencia de las almas en el <i>sheol<\/i> a la doctrina mucho m&aacute;s expl&iacute;cita de la resurrecci&oacute;n de los muertos. Lo testimonia el libro de Daniel (cf. <i>Dn<\/i> 12, 2-3) y, de manera ejemplar, el segundo libro de los Macabeos, del que ha sido tomada la primera lectura que se acaba de proclamar. En una &eacute;poca en la que el pueblo elegido era perseguido ferozmente, siete hermanos no dudaron en afrontar juntamente con su madre los sufrimientos y el martirio, con tal de no faltar a su fidelidad al Dios de la Alianza. Vencieron la terrible prueba, puesto que estaban sostenidos por la esperanza de que &quot;Dios mismo nos resucitar&aacute;&quot; (<i>2&nbsp;Mac<\/i> 7, 14).<\/p>\n<p> Al admirar el ejemplo de los siete hermanos narrado en el libro de los Macabeos, reafirmamos con firmeza nuestra fe en la resurrecci&oacute;n de los muertos ante posiciones cr&iacute;ticas incluso del pensamiento contempor&aacute;neo. Este es uno de los puntos fundamentales de la doctrina cristiana, que ilumina consoladoramente la entera existencia terrena.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la parroquia de <i>Santa Mar&iacute;a Madre de Dios<\/i>, con gran alegr&iacute;a me encuentro hoy con vuestra acogedora comunidad cristiana, alojada en este Centro Don Orione de Monte Mario, que tuve la alegr&iacute;a de visitar hace quince a&ntilde;os. Vuelvo de buen grado a vosotros, queridos hermanos, y a todos os dirijo mi afectuoso saludo.<\/p>\n<p> Saludo ante todo al cardenal vicario y al obispo auxiliar del sector. Saludo al director general de los Hijos de la Divina Providencia y al director provincial. Saludo a vuestro celoso p&aacute;rroco, don Savino Lombardi, a los vicarios parroquiales, a la comunidad del Instituto teol&oacute;gico y a todos los religiosos de Don Orione que trabajan en este vasto complejo al servicio de los m&aacute;s pobres. Extiendo mi saludo a los colaboradores, voluntarios y laicos comprometidos en las m&uacute;ltiples actividades pastorales y sociales. Saludo a las religiosas de los cinco institutos que viven en el barrio. Tanta riqueza de carismas y de personas consagradas constituye un gran don para toda la parroquia.<\/p>\n<p> Os abrazo con afecto y cari&ntilde;o especialmente a vosotros, queridos muchachos y hu&eacute;spedes del instituto Don Orione, que sois el coraz&oacute;n de esta obra en la que se refleja bien el esp&iacute;ritu de su fundador. Extiendo tambi&eacute;n mi saludo a los enfermos, a las personas solas y ancianas y a todos los habitantes de este barrio.<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, s&eacute; que os hab&eacute;is preparado para el encuentro de hoy meditando juntos en la carta apost&oacute;lica <i>Novo millennio ineunte<\/i>. Permitidme que os repita tambi&eacute;n a vosotros la invitaci&oacute;n de Cristo a san Pedro:&nbsp; <i>&quot;Duc in altum,<\/i> rema mar adentro&quot; (<i>Lc<\/i> 5, 4). Rema mar adentro y no temas, comunidad parroquial de <i>Santa Mar&iacute;a Madre de Dios<\/i>, animada por el deseo de servir a Cristo y testimoniar su Evangelio de salvaci&oacute;n. Que en este gran esfuerzo apost&oacute;lico participen concordes quienes trabajan en los varios &aacute;mbitos pastorales, de la catequesis a la liturgia y de la cultura a la caridad.<\/p>\n<p> Vuestro barrio est&aacute; habitado por muchos profesionales, periodistas y docentes universitarios. Esto ofrece la oportunidad de desarrollar una provechosa experiencia pastoral, implicando a estos expertos y agentes del lenguaje y de la comunicaci&oacute;n en itinerarios de reflexi&oacute;n y profundizaci&oacute;n sobre temas fundamentales de la doctrina cristiana. La relaci&oacute;n entre fe y vida constituye hoy uno de los desaf&iacute;os m&aacute;s dif&iacute;ciles para la nueva evangelizaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Adem&aacute;s, en este Centro, que es el coraz&oacute;n de la parroquia, es fuerte la referencia al beato Luis Orione, ap&oacute;stol infatigable de la caridad y la fidelidad a la Iglesia. Queridos hermanos, seguid sus pasos, imit&aacute;ndolo en la obediencia filial a la Iglesia, en la b&uacute;squeda incansable del bien de las almas, y en la atenci&oacute;n a los pobres y a las personas necesitadas. Est&aacute;n ante vosotros las &quot;antiguas&quot; y las &quot;nuevas&quot; pobrezas, que esperan vuestra generosa disponibilidad.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;Un saludo especial os dirijo a vosotros, queridos j&oacute;venes. S&eacute; cu&aacute;nto os empe&ntilde;asteis en la preparaci&oacute;n y celebraci&oacute;n de la Jornada mundial de la juventud en agosto del a&ntilde;o pasado. Al final de la inolvidable vigilia de oraci&oacute;n en Tor Vergata invit&eacute; a los j&oacute;venes del mundo entero a ser <i>centinelas de la ma&ntilde;ana en este amanecer del tercer milenio<\/i>. Os renuevo ahora esta exhortaci&oacute;n, para que se&aacute;is &quot;centinelas&quot; atentos y vigilantes, que esperan despiertos a Cristo. Sed misioneros de vuestros coet&aacute;neos, sin desanimaros ante las dificultades y buscando formas de evangelizaci&oacute;n adecuadas al mundo juvenil.<\/p>\n<p> A este respecto, pienso en el bien que realiza desde hace muchos a&ntilde;os el &quot;Polideportivo Don Orione&quot;, integrado ahora perfectamente en la comunidad parroquial, as&iacute; como en las oportunidades apost&oacute;licas que ofrecen los Centros de formaci&oacute;n profesional. Me congratulo tambi&eacute;n con vosotros, queridos j&oacute;venes de la parroquia, por haber dado vida a la significativa iniciativa denominada &quot;Nochevieja alternativa&quot;, que implica ya a muchos otros coet&aacute;neos vuestros. Todos los a&ntilde;os re&uacute;ne aqu&iacute;, en Roma, durante los &uacute;ltimos d&iacute;as de diciembre, a muchachos y muchachas de diversas regiones italianas y se extiende progresivamente a otros pa&iacute;ses y continentes.<\/p>\n<p> Con el entusiasmo que caracteriza a vuestra edad, preparaos para la pr&oacute;xima Jornada mundial de la juventud, que se celebrar&aacute;, si Dios quiere, en Toronto, en julio de 2002, profundizando su mensaje, que se inspira en la frase evang&eacute;lica:&nbsp; &quot;Vosotros sois la sal de la tierra&#8230;, vosotros sois la&nbsp;luz del&nbsp;mundo&quot; (<i>Mt<\/i>&nbsp;5,&nbsp;13-14).<\/p>\n<p> 6.&nbsp;Dios Padre, que en Cristo Jes&uacute;s &quot;nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os d&eacute; fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas&quot; (<i>2 Ts<\/i> 2, 16-17).<\/p>\n<p> Queridos hermanos y hermanas, con estas palabras del ap&oacute;stol san Pablo, que han resonado en nuestra asamblea lit&uacute;rgica, os animo a proseguir vuestro diario compromiso cristiano. Para un fecundo apostolado de bien, sed fieles a la oraci&oacute;n y permaneced anclados en la s&oacute;lida roca que es Cristo. Que os ayude en este itinerario espiritual el beato Luis Orione. Os asista la Virgen, que desde esta colina vela sobre la ciudad y a la que vosotros, feligreses, ten&eacute;is como patrona con el hermoso t&iacute;tulo de Santa Mar&iacute;a Madre de Dios. A ella, Madre de Dios y de la Iglesia, os encomiendo a todos. Que os proteja y acompa&ntilde;e en cada momento. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANADE SANTA MAR&Iacute;A MADRE DE DIOS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II &nbsp;Domingo 11 de noviembre de 2001 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Dios no es Dios de muertos, sino de vivos:&nbsp; porque para &eacute;l todos est&aacute;n vivos&quot; (Lc 20, 38). El 2 de noviembre celebramos la conmemoraci&oacute;n de Todos los fieles difuntos. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-noviembre-de-2001-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-madre-de-dios-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab11 de noviembre de 2001, Visita pastoral a la parroquia romana de Santa Mar\u00eda Madre de Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40421"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40421\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}