{"id":40426,"date":"2016-10-05T23:44:54","date_gmt":"2016-10-06T04:44:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-noviembre-de-2001-beatificacion-de-8-siervos-de-dios\/"},"modified":"2016-10-05T23:44:54","modified_gmt":"2016-10-06T04:44:54","slug":"4-de-noviembre-de-2001-beatificacion-de-8-siervos-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-noviembre-de-2001-beatificacion-de-8-siervos-de-dios\/","title":{"rendered":"4 de noviembre de 2001, Beatificaci\u00f3n de 8 siervos de Dios"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DE OCHO SIERVOS DE DIOS<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/font><\/b><\/p>\n<p>Domingo 4 de noviembre&nbsp;de 2001<\/i><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;<i>&quot;Todas las cosas&#8230; son tuyas, Se&ntilde;or, amigo de la vida&quot;<\/i> (<i>Sb<\/i> 11, 26). <\/p>\n<p align=\"left\">Las palabras del libro de la Sabidur&iacute;a nos invitan a reflexionar en el gran mensaje de santidad que nos propone esta solemne celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, en la que han sido proclamados ocho nuevos beatos:&nbsp; Pablo Pedro Gojdic, Metodio Domingo Trcka, Juan Antonio Farina, Bartolom&eacute; Fernandes de los M&aacute;rtires, Luis Tezza, Pablo Manna, Cayetana Sterni y Mar&iacute;a Pilar Izquierdo Albero.<\/p>\n<p> Con su existencia totalmente gastada por la gloria de Dios y el bien de los hermanos, siguen siendo en la Iglesia y para el mundo signo elocuente del amor de Dios, fuente primera y fin &uacute;ltimo de todos los seres vivientes.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;&quot;El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido&quot; (<i>Lc<\/i> 19, 10):&nbsp; la misi&oacute;n salv&iacute;fica, proclamada por Cristo en este pasaje evang&eacute;lico de san Lucas, fue compartida profundamente por el obispo <i>Pablo Pedro Gojdi<\/i>c y por el redentorista <i>Metodio Domingo Trcka,<\/i> hoy proclamados beatos. Unidos en su generoso y valiente servicio a la Iglesia greco-cat&oacute;lica en Eslovaquia, soportaron los mismos sufrimientos a causa de su fidelidad al Evangelio y al Sucesor de Pedro, y comparten ahora la misma corona de gloria.<\/p>\n<p> <i>Pablo Pedro Gojdi<\/i>c, confirmado por la experiencia asc&eacute;tica en la Orden de San Basilio Magno, primero como obispo de la eparqu&iacute;a de Presov y, despu&eacute;s, como administrador apost&oacute;lico de Mukacevo, procur&oacute; constantemente realizar el programa pastoral que se hab&iacute;a propuesto:&nbsp; &quot;Con la ayuda de Dios, quiero llegar a ser padre de los hu&eacute;rfanos, ayuda de los pobres y consolador de los afligidos&quot;. Conocido por la gente como un &quot;hombre de coraz&oacute;n de oro&quot;, para los representantes del Gobierno de su tiempo se hab&iacute;a convertido en una verdadera &quot;espina en el costado&quot;. Cuando el r&eacute;gimen comunista declar&oacute; ilegal a la Iglesia greco-cat&oacute;lica, fue detenido y encarcelado. Comenz&oacute; as&iacute; para &eacute;l un largo calvario de sufrimientos, malos tratos y humillaciones, que lo llev&oacute; a la muerte por su fidelidad a Cristo y su amor a la Iglesia y al Papa.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n <i>Metodio Domingo Trcka<\/i> puso toda su existencia al servicio de la causa del Evangelio y de la salvaci&oacute;n de los hermanos, llegando hasta el supremo sacrificio de su vida. Como superior de la comunidad redentorista de Stropkov, en el este de Eslovaquia, realiz&oacute; una ferviente actividad misionera en las tres eparqu&iacute;as de Presov, Uzhorod y Krizevci. Con la llegada del r&eacute;gimen comunista fue llevado, como otros hermanos redentoristas suyos, al campo de concentraci&oacute;n. All&iacute;, sostenido siempre por la oraci&oacute;n, afront&oacute; con fuerza y determinaci&oacute;n los sufrimientos y las humillaciones que le impusieron a causa del Evangelio. Su calvario termin&oacute; en la c&aacute;rcel de Leopoldov, donde, debido a las privaciones y enfermedades, muri&oacute; despu&eacute;s de perdonar a sus verdugos.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;La luminosa imagen de pastor del pueblo de Dios, modelada seg&uacute;n el ejemplo de Cristo, nos la propone tambi&eacute;n hoy el obispo <i>Juan Antonio Farina<\/i>, cuyo largo ministerio pastoral, primero en la comunidad cristiana de Treviso y despu&eacute;s en la de Vicenza, se caracteriz&oacute; por una vasta actividad apost&oacute;lica, orientada constantemente a la formaci&oacute;n doctrinal y espiritual del clero y de los fieles.<br \/>Al observar su obra, dedicada a la b&uacute;squeda de la gloria de Dios, a la formaci&oacute;n de la juventud y al testimonio de caridad para con los m&aacute;s pobres y abandonados, nos vienen a la memoria las palabras del ap&oacute;stol san Pablo que hemos escuchado en la segunda lectura:&nbsp; todo debe cumplirse para que &quot;el nombre de nuestro Se&ntilde;or Jes&uacute;s sea glorificado&quot; (<i>2 Ts<\/i> 1, 12). El testimonio del nuevo beato sigue produciendo a&uacute;n hoy abundantes frutos, en particular a trav&eacute;s de la familia religiosa fundada por &eacute;l, las Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, entre las cuales resplandece la santidad de Mar&iacute;a Bertilla Boscardin, canonizada por mi venerado predecesor, el Papa Juan XXIII.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n en el padre <i>Pablo Manna<\/i> vislumbramos un reflejo especial de la gloria de Dios. Gast&oacute; toda su existencia por la causa misionera. En todas las p&aacute;ginas de sus escritos emerge de un modo vivo la persona de Jes&uacute;s, centro de la vida y raz&oacute;n de ser de la misi&oacute;n. En una de sus Cartas a los misioneros afirma:&nbsp; &quot;El misionero de hecho no es nada si no encarna a Jesucristo&#8230; S&oacute;lo el misionero que copia fielmente a Jesucristo en s&iacute; mismo&#8230; puede reproducir su imagen en las almas de los dem&aacute;s&quot; (<i>Carta<\/i>&nbsp;6). En realidad, no hay misi&oacute;n sin santidad, como reafirm&eacute; en la enc&iacute;clica <i>Redemptoris missio<\/i>:&nbsp; &quot;La espiritualidad misionera de la Iglesia es un camino hacia la santidad. (&#8230;) Es necesario suscitar un nuevo anhelo de santidad entre los misioneros y en toda la comunidad cristiana&quot; (n. 90).<\/p>\n<p> 4.&nbsp;&quot;Pedimos continuamente a Dios que os considere dignos de vuestra vocaci&oacute;n, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe&quot; (<i>2 Ts<\/i> 1, 11).<\/p>\n<p> Esta reflexi&oacute;n del ap&oacute;stol san Pablo sobre la fe, que pide traducirse en prop&oacute;sitos y obras de bien, nos ayuda a comprender mejor el retrato espiritual del beato <i>Luis Tezza<\/i>, ejemplo f&uacute;lgido de una existencia entregada totalmente al ejercicio de la caridad y de la misericordia para con cuantos sufren en el cuerpo y en el alma. Para ellos fund&oacute; el instituto de las Hijas de San Camilo, a las cuales ense&ntilde;&oacute; a poner en pr&aacute;ctica una confianza absoluta en el Se&ntilde;or. &quot;&iexcl;La voluntad de Dios! Esta es mi &uacute;nica gu&iacute;a -exclamaba-, el &uacute;nico objetivo de mis anhelos, al que quiero sacrificar todo&quot;. En este abandono confiado a la voluntad de Dios, tuvo como modelo a la Virgen Mar&iacute;a, amada con ternura y contemplada particularmente en el momento del <i>fiat<\/i> y en la presencia silenciosa al pie de la cruz.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n la beata <i>Cayetana Sterni<\/i>, habiendo comprendido que la voluntad de Dios es siempre amor, se dedic&oacute; con infatigable caridad a los excluidos y a los que sufr&iacute;an. Trat&oacute; siempre a esos hermanos suyos con la dulzura y el amor de quien, en los pobres, sirve al Se&ntilde;or mismo. A semejante ideal exhortaba a sus hijas espirituales, las Hijas de la Divina Voluntad, invit&aacute;ndolas, como escrib&iacute;a en las Reglas, a &quot;estar dispuestas y contentas de soportar privaciones, fatigas y cualquier sacrificio con tal de ayudar al pr&oacute;jimo necesitado en todo lo que el Se&ntilde;or pudiera querer de ellas&quot;. El testimonio de caridad evang&eacute;lica dado por la beata Sterni exhorta a cada uno de los creyentes a la b&uacute;squeda de la voluntad de Dios, en el abandono confiado a &eacute;l y en el generoso servicio a sus hermanos.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;El beato <i>Bartolom&eacute; de los M&aacute;rtires,<\/i> arzobispo de Braga, se dedic&oacute; con suma vigilancia y celo apost&oacute;lico a la salvaguardia y renovaci&oacute;n de la Iglesia en sus piedras vivas, sin despreciar los andamios provisionales que son las piedras muertas. De entre las piedras vivas, privilegi&oacute; las que ten&iacute;an poco o nada de que vivir. Se quit&oacute; el pan de la boca para darlo a los pobres. Criticado por la lamentable impresi&oacute;n que daba por lo poco que le quedaba, respond&iacute;a:&nbsp; &quot;Nunca me ver&aacute;n tan distra&iacute;do como para gastar, con ociosos, aquello con que puedo dar vida a muchos pobres&quot;.<br \/>Siendo la ignorancia religiosa la mayor pobreza, el arzobispo hizo todo lo posible por remediarla, comenzando por la reforma moral y la elevaci&oacute;n cultural del clero, &quot;porque es evidente -escrib&iacute;a- que si vuestro celo correspondiera al oficio, (&#8230;) no andar&iacute;an las ovejas de Cristo tan apartadas del camino del cielo&quot;. Con su saber, su ejemplo y su intrepidez apost&oacute;lica, conmovi&oacute; e inflam&oacute; los &aacute;nimos de los padres conciliares de Trento para que se procediera a la reforma necesaria de la Iglesia, que despu&eacute;s se empe&ntilde;&oacute; en realizar con perseverante e inquebrantable valent&iacute;a.<\/p>\n<p> 6.&nbsp;&quot;Te ensalzar&eacute;, Dios m&iacute;o, mi Rey&quot; (<i>Sal<\/i> 144, 1). Esta exclamaci&oacute;n del Salmo responsorial refleja toda la existencia de la madre <i>Mar&iacute;a Pilar Izquierdo<\/i>, fundadora de la Obra Misionera de Jes&uacute;s y Mar&iacute;a:&nbsp; alabar a Dios y cumplir en todo su voluntad. Su corta vida, tan s&oacute;lo 39 a&ntilde;os, se puede resumir afirmando que quiso alabar a Dios, ofreci&eacute;ndole su amor y su sacrificio. Su vida estuvo marcada por un continuo sufrir, no s&oacute;lo f&iacute;sicamente, haciendo todo por amor de Aquel que nos am&oacute; primero y sufri&oacute; por la salvaci&oacute;n de todos. El amor a Dios, a la cruz de Jes&uacute;s, al pr&oacute;jimo necesitado de ayuda material, fueron los grandes afanes de la nueva beata. Ella fue consciente de la necesidad de catequizar con el Evangelio en los suburbios y de dar de comer al hambriento, para configurarse con Cristo mediante las obras de misericordia. Su inspiraci&oacute;n fundamental sigue viva hoy all&iacute; donde est&aacute; presente la Obra Misionera de Jes&uacute;s y Mar&iacute;a, desarrollando su labor en conformidad con su esp&iacute;ritu. Que su ejemplo de vida abnegada y generosa ayude a comprometerse cada vez m&aacute;s en el servicio a los necesitados para que el mundo actual sea testigo de la fuerza renovadora del Evangelio de Cristo.<\/p>\n<p> 7.&nbsp;Al inicio de esta Eucarist&iacute;a hemos vuelto a escuchar del libro de la Sabidur&iacute;a el gran mensaje del amor eterno e incondicional de Dios a toda criatura:&nbsp; &quot;Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho&quot; (<i>Sb<\/i> 11, 24). Los nuevos beatos son signo elocuente de este amor fundamental de Dios. En efecto, con su ejemplo y su poderosa intercesi&oacute;n proclaman el anuncio de la salvaci&oacute;n ofrecida por Dios a todos los hombres en Cristo. Acojamos su testimonio, sirviendo por nuestra parte a Dios &quot;de modo digno y agradable&quot;, para caminar sin tropiezos hacia los bienes prometidos&nbsp;(cf. <i>Oraci&oacute;n colecta<\/i>).Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DE OCHO SIERVOS DE DIOS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Domingo 4 de noviembre&nbsp;de 2001 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Todas las cosas&#8230; son tuyas, Se&ntilde;or, amigo de la vida&quot; (Sb 11, 26). 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