{"id":40440,"date":"2016-10-05T23:45:06","date_gmt":"2016-10-06T04:45:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-armenia-celebracion-ecumenica-en-la-nueva-catedral-apostolica-de-san-gregorio-el-iluminador-erevan-26-de-septiembre-de-2001\/"},"modified":"2016-10-05T23:45:06","modified_gmt":"2016-10-06T04:45:06","slug":"viaje-apostolico-a-armenia-celebracion-ecumenica-en-la-nueva-catedral-apostolica-de-san-gregorio-el-iluminador-erevan-26-de-septiembre-de-2001","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-armenia-celebracion-ecumenica-en-la-nueva-catedral-apostolica-de-san-gregorio-el-iluminador-erevan-26-de-septiembre-de-2001\/","title":{"rendered":"Viaje apost\u00f3lico a Armenia: Celebraci\u00f3n ecum\u00e9nica en la nueva Catedral apost\u00f3lica de San Gregorio el Iluminador, Erev\u00e1n (26 de septiembre de 2001)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A ARMENIA<br \/>CELEBRACI&Oacute;N ECUM&Eacute;NICA<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE <\/font><\/b><\/p>\n<p>Catedral de Erev&aacute;n, 26 de septiembre de 2001<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>&quot;Ved:&nbsp; qu&eacute; dulzura, qu&eacute; delicia convivir los hermanos unidos&quot; (Sal 133, 1).<\/i><\/p>\n<p> <i>&iexcl;Alabado sea Jesucristo!<\/i><\/p>\n<p> 1.&nbsp;El domingo pasado, Su Santidad y todo el Catholicosado de Echmiadzin han tenido la alegr&iacute;a de consagrar esta nueva catedral de san Gregorio el Iluminador, como digno memorial de los diecisiete siglos de fidelidad de Armenia a nuestro Se&ntilde;or y Salvador Jesucristo. Este espl&eacute;ndido santuario testimonia la fe que os transmitieron vuestros padres, y nos habla a todos de la esperanza que hoy impulsa al pueblo armenio a mirar al futuro con renovada confianza y valiente determinaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Para m&iacute;, presidir con Su Santidad esta liturgia ecum&eacute;nica es fuente de gran alegr&iacute;a personal. Es como la continuaci&oacute;n de nuestra oraci&oacute;n com&uacute;n del a&ntilde;o pasado en la bas&iacute;lica de San Pedro en Roma. All&iacute;, juntos, veneramos la reliquia de san Gregorio el Iluminador, y el Se&ntilde;or nos concede hoy la gracia de repetir ese mismo gesto aqu&iacute; en Erev&aacute;n. Abrazo a Su Santidad con el mismo afecto fraterno con que usted me salud&oacute; durante su visita a Roma.<\/p>\n<p> Expreso mi gratitud a su excelencia el presidente de la Rep&uacute;blica por su presencia en este encuentro ecum&eacute;nico, signo de nuestra convicci&oacute;n com&uacute;n de que la naci&oacute;n ser&aacute; floreciente y pr&oacute;spera en virtud del respeto rec&iacute;proco y la cooperaci&oacute;n de todas sus instituciones. Mi pensamiento se dirige en este momento a Su Santidad Aram I, Catholic&oacute;s de la Gran Casa de Cilicia, as&iacute; como a los patriarcas armenios de Jerusal&eacute;n y Constantinopla:&nbsp; les env&iacute;o un saludo en el amor del Se&ntilde;or. Saludo cordialmente a los distinguidos miembros de todas las instancias civiles y religiosas, y a las comunidades aqu&iacute; representadas esta tarde.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;Cuando, por la predicaci&oacute;n de san Gregorio, el rey Tir&iacute;dates III se convirti&oacute;, una nueva luz brill&oacute; en la larga historia del pueblo armenio. La universalidad de la fe se uni&oacute; de manera inseparable a vuestra identidad nacional. La fe cristiana arraig&oacute; de modo permanente en esta tierra, situada en torno al monte Ararat, y la palabra del Evangelio influy&oacute; profundamente en la lengua, la vida familiar, la cultura y el arte del pueblo armenio.<\/p>\n<p> La Iglesia armenia, aun conservando y desarrollando su identidad propia, no dud&oacute; en comprometerse en el di&aacute;logo con las dem&aacute;s tradiciones cristianas, benefici&aacute;ndose de su patrimonio espiritual y cultural. Ya desde el inicio, no s&oacute;lo las sagradas Escrituras, sino tambi&eacute;n las principales obras de los Padres sirios, griegos y latinos, fueron traducidas al armenio. La liturgia armenia se inspir&oacute; en las tradiciones lit&uacute;rgicas de la Iglesia de Oriente y de Occidente. Gracias a esta extraordinaria apertura de esp&iacute;ritu, la Iglesia armenia, a lo largo de su historia, ha sido particularmente sensible a la causa de la unidad de los cristianos. Santos patriarcas y doctores, como san Isaac el Grande, Babgh&eacute;n de Otmus, Zacar&iacute;as de Dzag, Nerses Snorhali, Nerses de Lambron, Esteban de Salmasta, Santiago de Julfa y otros, fueron muy conocidos por su celo en favor de la unidad de la Iglesia.<\/p>\n<p> En su carta al emperador bizantino, Nerses Snorhali sugiri&oacute; principios de di&aacute;logo ecum&eacute;nico que no han perdido su actualidad. Entre sus muchas intuiciones, insiste en que la b&uacute;squeda de la unidad es un cometido de toda la comunidad y no se puede permitir que surjan divisiones dentro de las Iglesias; asimismo, ense&ntilde;a que es necesaria una purificaci&oacute;n de la memoria para superar los resentimientos y los prejuicios del pasado, como tambi&eacute;n es indispensable el respeto mutuo y un sentido de igualdad entre los interlocutores que representan a las respectivas Iglesias; por &uacute;ltimo, dice que los cristianos deben tener una profunda convicci&oacute;n interior de que la unidad es esencial no para una ventaja estrat&eacute;gica o un beneficio pol&iacute;tico, sino para bien de la predicaci&oacute;n del Evangelio como Cristo manda. Las intuiciones de este gran Doctor armenio son fruto de una extraordinaria sabidur&iacute;a pastoral, y las hago m&iacute;as hoy que estoy entre vosotros.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;&quot;Ved:&nbsp; qu&eacute; dulzura, qu&eacute; delicia convivir los hermanos unidos&quot; (<i>Sal<\/i> 133, 1). Cuando, en el a&ntilde;o 1970, el Papa Pablo&nbsp;VI y el Catholic&oacute;s Vasken I intercambiaron el beso de la paz, inauguraron una nueva era de contactos fraternos entre la Iglesia de Roma y la Iglesia armenia. Despu&eacute;s de ese encuentro se realizaron pronto otras importantes visitas. Yo mismo conservo muy buenos recuerdos de las visitas a Roma de Su Santidad Karekin I, primero como Catholic&oacute;s de la Gran Casa de Cilicia, y luego como Catholic&oacute;s de Echmiadzin. Desde que particip&oacute; como observador en el concilio ecum&eacute;nico Vaticano II, el Catholic&oacute;s Karekin I no ces&oacute; nunca de esforzarse por promover relaciones fraternas y cooperaci&oacute;n pr&aacute;ctica entre los cristianos de Oriente y Occidente.<br \/>Yo ten&iacute;a un grand&iacute;simo deseo de visitarlo aqu&iacute; en Armenia, pero el agravamiento de su salud y su prematura muerte me lo impidieron. Doy gracias al Se&ntilde;or por habernos dado este gran hombre de Iglesia, un sabio y valiente promotor de la unidad de los cristianos.<\/p>\n<p> Santidad, me alegra poder devolverle la visita que me hizo en Roma, juntamente con una delegaci&oacute;n de obispos y fieles armenios. En esa ocasi&oacute;n interpret&eacute; su generosa invitaci&oacute;n a visitar Armenia y la santa Echmiadzin como un gran signo de amistad y caridad eclesial. A lo largo de muchos siglos los contactos entre la Iglesia armenia apost&oacute;lica y la Iglesia de Roma fueron intensos y cordiales, y el deseo de la unidad plena nunca desapareci&oacute; del todo. Mi visita testimonia nuestro com&uacute;n anhelo de alcanzar la unidad plena que el Se&ntilde;or ha querido para sus disc&iacute;pulos. Estamos cerca del monte Ararat, donde, seg&uacute;n la tradici&oacute;n, atrac&oacute; el Arca de No&eacute;. Como la paloma volvi&oacute; con un ramo de olivo, s&iacute;mbolo de la paz y el amor (cf.<i> Gn<\/i> 8, 11), as&iacute; pido a Dios que mi visita sea como una <i>consagraci&oacute;n<\/i> de la rica y fructuosa colaboraci&oacute;n ya existente entre nosotros.<\/p>\n<p> Entre la Iglesia cat&oacute;lica y la Iglesia de Armenia reina una unidad real e &iacute;ntima, puesto que ambas han conservado la sucesi&oacute;n apost&oacute;lica y tienen sacramentos v&aacute;lidos, especialmente el bautismo y la Eucarist&iacute;a. Esa conciencia debe impulsar a trabajar con mayor intensidad a&uacute;n para fortalecer el di&aacute;logo ecum&eacute;nico. Ninguna cuesti&oacute;n, por m&aacute;s dif&iacute;cil que sea, deber&iacute;a quedar excluida de este di&aacute;logo de fe y amor. Consciente de la importancia del ministerio del Obispo de Roma en la b&uacute;squeda de la unidad de los cristianos, he pedido -en mi carta enc&iacute;clica <i>Ut unum sint<\/i>&#8211; que los obispos y los te&oacute;logos de nuestras Iglesias busquen &quot;formas con las que este ministerio pueda realizar un servicio de fe y de amor reconocido por unos y otros&quot; (n. 95). El ejemplo de los primeros siglos de la vida de la Iglesia nos puede guiar en este discernimiento. Pido ardientemente a Dios que se lleve a cabo de nuevo &nbsp;el &quot;intercambio &nbsp;de dones&quot; que realiz&oacute; admirablemente la Iglesia durante el primer milenio. Que la memoria del tiempo en que la Iglesia respiraba con &quot;sus dos pulmones&quot; impulse a los cristianos de Oriente y Occidente a<i> caminar juntos en la unidad de la fe y en el respeto de las leg&iacute;timas diversidades, acept&aacute;ndose y sosteni&eacute;ndose unos a otros como miembros del &uacute;nico Cuerpo de Cristo <\/i>(cf.<i> Novo millennio ineunte,<\/i> 48).<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Con un solo coraz&oacute;n contemplamos a Cristo, nuestra paz, que ha unido lo que en otro tiempo estaba separado (cf. <i>Ef<\/i> 2, 14). En verdad, el tiempo nos apremia y tenemos un deber sagrado y urgente. Debemos proclamar la buena nueva de la salvaci&oacute;n a los hombres y mujeres de nuestra &eacute;poca. Despu&eacute;s de haber experimentado el vac&iacute;o espiritual del comunismo y el materialismo, buscan el sendero de la vida y de la felicidad:&nbsp; <i>tienen sed de Evangelio<\/i>. Tenemos una gran responsabilidad con respecto a ellos, y ellos esperan de nosotros un testimonio convincente de unidad en la fe y en el amor rec&iacute;proco. Dado que trabajamos por alcanzar la comuni&oacute;n plena, hagamos juntos lo que no debemos hacer separados. Trabajemos juntos, con pleno respeto de nuestras distintas identidades y tradiciones. &iexcl;Nunca m&aacute;s, cristianos contra cristianos! &iexcl;Nunca m&aacute;s, Iglesia contra Iglesia! M&aacute;s bien, caminemos juntos, de la mano, para que el mundo del siglo XXI y del nuevo milenio pueda creer.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;Los armenios siempre han tributado gran veneraci&oacute;n a la cruz de Cristo. A lo largo de los siglos, la cruz ha sido su inagotable fuente de esperanza en tiempos de prueba y sufrimiento. Una emotiva caracter&iacute;stica de esta tierra son las numerosas cruces en forma de <i>katchkar<\/i>, que atestiguan vuestra inquebrantable fidelidad a la fe cristiana. En esta &eacute;poca del a&ntilde;o la Iglesia armenia celebra una de sus grandes fiestas:&nbsp; la Exaltaci&oacute;n de la santa Cruz.<\/p>\n<p> Levantado de la tierra sobre el &aacute;rbol de la cruz, Cristo Jes&uacute;s, nuestra salvaci&oacute;n, vida y resurrecci&oacute;n, nos atrae a todos a s&iacute; (cf. <i>Jn<\/i> 12, 32).<\/p>\n<p> &iexcl;Oh cruz de Cristo, nuestra verdadera esperanza! De vez en cuando el pecado y la debilidad humana son causa de divisi&oacute;n; danos la fuerza para perdonar y reconciliarnos unos con otros. &iexcl;Oh cruz de Cristo, s&eacute; nuestro apoyo mientras nos esforzamos por restablecer la comuni&oacute;n plena entre los que contemplamos al Se&ntilde;or crucificado como nuestro Salvador y nuestro Dios! Am&eacute;n.<\/p>\n<p> Os agradezco vuestra atenci&oacute;n e invoco la bendici&oacute;n de Dios sobre nuestros pasos hacia la unidad plena.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A ARMENIACELEBRACI&Oacute;N ECUM&Eacute;NICA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Catedral de Erev&aacute;n, 26 de septiembre de 2001 &nbsp; &quot;Ved:&nbsp; qu&eacute; dulzura, qu&eacute; delicia convivir los hermanos unidos&quot; (Sal 133, 1). &iexcl;Alabado sea Jesucristo! 1.&nbsp;El domingo pasado, Su Santidad y todo el Catholicosado de Echmiadzin han tenido la alegr&iacute;a de consagrar esta nueva catedral de san &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-armenia-celebracion-ecumenica-en-la-nueva-catedral-apostolica-de-san-gregorio-el-iluminador-erevan-26-de-septiembre-de-2001\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje apost\u00f3lico a Armenia: Celebraci\u00f3n ecum\u00e9nica en la nueva Catedral apost\u00f3lica de San Gregorio el Iluminador, Erev\u00e1n (26 de septiembre de 2001)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40440","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40440"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40440\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}