{"id":40449,"date":"2016-10-05T23:45:17","date_gmt":"2016-10-06T04:45:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/20-de-julio-de-2001-santa-misa-con-los-sacerdotes-de-la-diocesis-de-aosta\/"},"modified":"2016-10-05T23:45:17","modified_gmt":"2016-10-06T04:45:17","slug":"20-de-julio-de-2001-santa-misa-con-los-sacerdotes-de-la-diocesis-de-aosta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/20-de-julio-de-2001-santa-misa-con-los-sacerdotes-de-la-diocesis-de-aosta\/","title":{"rendered":"20 de julio de 2001: Santa misa con los sacerdotes de la di\u00f3cesis de Aosta"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><font size=\"3\"><font color=\"#663300\">MISA CONCELEBRADA CON LOS SACERDOTES DE AOSTA<\/font><b>&nbsp;&nbsp;<\/b><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font size=\"3\">20 de julio de 2001<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> 1.&nbsp;&quot;&iquest;C&oacute;mo pagar&eacute; al Se&ntilde;or todo el bien que me ha hecho? Alzar&eacute; el c&aacute;liz de la salvaci&oacute;n, invocando su nombre&quot; (<i>Salmo responsorial<\/i>). <\/p>\n<p align=\"left\"> Las palabras del Salmo responsorial, que acabamos de escuchar, se adaptan muy bien a esta liturgia eucar&iacute;stica, que tengo la alegr&iacute;a de celebrar juntamente con vosotros, amad&iacute;simos sacerdotes de la di&oacute;cesis de Aosta. Os saludo cordialmente a cada uno y os doy las gracias por haber venido aqu&iacute;, a Les Combes, donde estoy a punto de concluir mi saludable estancia entre los montes del Valle de Aosta. Saludo, en particular, a vuestro obispo, y le agradezco de coraz&oacute;n su sol&iacute;cita cercan&iacute;a, que he apreciado mucho. Saludo a la comunidad salesiana, que con generosidad me hospeda en esta casa. Renuevo mi gratitud a todos los que durante estos d&iacute;as han contribuido, de diversas maneras, a que tuviera una estancia serena. Por cada uno ofrezco al Se&ntilde;or esta celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2.&nbsp;&quot;Te ofrecer&eacute; un sacrificio de alabanza&quot; (<i>Salmo responsorial<\/i>). <\/p>\n<p align=\"left\"> El &quot;sacrificio de alabanza&quot; por excelencia es la Eucarist&iacute;a. Cada vez que la celebramos, ofrecemos al Padre, por el Hijo, en el Esp&iacute;ritu Santo, el sacrificio agradable a &eacute;l, para la salvaci&oacute;n del mundo. <\/p>\n<p align=\"left\"> La vida y la misi&oacute;n del sacerdote est&aacute;n &iacute;ntimamente vinculadas a la realizaci&oacute;n de este sacrificio eucar&iacute;stico. Es m&aacute;s, se puede decir que el presb&iacute;tero est&aacute; llamado a identificarse con &eacute;l, a convertirse &eacute;l mismo en &quot;sacrificio de alabanza&quot;. Pienso, en este momento, en los innumerables santos sacerdotes que se han inmolado juntamente con Cristo al servicio del pueblo cristiano. <\/p>\n<p align=\"left\"> Pienso en los que han difundido el buen olor de Cristo en vuestra tierra, sirviendo a la Iglesia de san Anselmo, a la que pertenec&eacute;is. &quot;Han cumplido al Se&ntilde;or sus votos, en presencia de todo el pueblo&quot; (cf. <i>Salmo responsorial<\/i>). <\/p>\n<p align=\"left\"> 3.&nbsp;El evangelio de hoy, tomado de san Mateo, nos ayuda a profundizar en esta verdad, cuando refiere la c&eacute;lebre expresi&oacute;n &nbsp;que &nbsp;el Se&ntilde;or dirigi&oacute; a los fariseos:&nbsp; &quot;Si comprendierais lo que significa:&nbsp; &quot;Misericordia quiero y no sacrificio&quot;&#8230;&quot; (<i>Mt<\/i> 12, 7). <\/p>\n<p align=\"left\"> En realidad, en la <i>Eucarist&iacute;a<\/i> se hace presente todo el misterio de la <i>misericordia divina<\/i>, que se revel&oacute; y cumpli&oacute; en la pasi&oacute;n, muerte y resurrecci&oacute;n del Hijo de Dios. El sacrificio que &eacute;l, Sacerdote de la Alianza nueva y eterna, ofreci&oacute; al Padre y orden&oacute; perpetuar en el memorial eucar&iacute;stico, no se realiza seg&uacute;n la antigua ley, sino seg&uacute;n el Esp&iacute;ritu, y lleva a cabo la redenci&oacute;n de la humanidad porque cumple el designio misericordioso de Dios sobre ella. <\/p>\n<p align=\"left\"> En esta l&iacute;nea, en este mismo misterio, se sit&uacute;a tambi&eacute;n -por bondad del Se&ntilde;or que nos ha llamado- nuestro servicio sacerdotal y toda nuestra existencia. El sacerdote, tal como Jes&uacute;s mismo lo quiso, uni&eacute;ndolo indisolublemente a los sacramentos de la Eucarist&iacute;a y de la reconciliaci&oacute;n, es ministro de Cristo, de su sacrificio y de su misericordia. <\/p>\n<p align=\"left\"> 4.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos, entreg&aacute;ndoos de nuevo idealmente la <i>Carta<\/i> que escrib&iacute; <i>a los sacerdotes<\/i> de todo el mundo para el Jueves santo de este a&ntilde;o, oro en particular por vosotros y por cuantos trabajan en esta di&oacute;cesis. Que la experiencia de la misericordia divina os santifique y os convierta en ministros generosos del perd&oacute;n y la reconciliaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Todo es gracia! Lo es, de modo singular, la vida del sacerdote, ministro de la gracia divina y, por ello, llamado a &quot;vivir con sentido de infinita gratitud el don del ministerio&quot; (<i>Carta a los sacerdotes con motivo del Jueves santo de 2001<\/i>, n. 10:&nbsp; <i>L&#8217;Osservatore &nbsp;Romano<\/i>, edici&oacute;n en lengua espa&ntilde;ola, 6 de abril de 2001, p. 7). <\/p>\n<p align=\"left\"> Queridos sacerdotes, no tem&aacute;is dedicar tiempo y energ&iacute;as al sacramento de la reconciliaci&oacute;n. Hoy, m&aacute;s que nunca, el pueblo &nbsp;de Dios necesita redescubrirlo, en su &nbsp;sobria dignidad lit&uacute;rgica, como &nbsp;camino &nbsp;ordinario &nbsp;para el perd&oacute;n de &nbsp;los &nbsp;pecados &nbsp;graves &nbsp;y &nbsp;tambi&eacute;n en su &nbsp;ben&eacute;fica funci&oacute;n &quot;humanizadora&quot; (cf. <i>ib.<\/i>, 12-13). Que el santo cura de Ars sea vuestro modelo y gu&iacute;a. <\/p>\n<p align=\"left\"> Vele sobre vosotros y sobre vuestro ministerio la Virgen sant&iacute;sima, Madre de la misericordia. A ella os encomiendo a todos vosotros y a vuestras comunidades. Por mi parte, os aseguro un recuerdo constante en la oraci&oacute;n, para que repit&aacute;is todos los d&iacute;as con gratitud:&nbsp; &quot;&iquest;C&oacute;mo pagar&eacute; al Se&ntilde;or todo el bien que me ha hecho? Alzar&eacute; el c&aacute;liz de la salvaci&oacute;n, invocando su nombre&quot;. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;MISA CONCELEBRADA CON LOS SACERDOTES DE AOSTA&nbsp;&nbsp; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II 20 de julio de 2001 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;&iquest;C&oacute;mo pagar&eacute; al Se&ntilde;or todo el bien que me ha hecho? Alzar&eacute; el c&aacute;liz de la salvaci&oacute;n, invocando su nombre&quot; (Salmo responsorial). 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