{"id":40455,"date":"2016-10-05T23:45:25","date_gmt":"2016-10-06T04:45:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-junio-de-2001-solemnidad-del-corpus-christi\/"},"modified":"2016-10-05T23:45:25","modified_gmt":"2016-10-06T04:45:25","slug":"14-de-junio-de-2001-solemnidad-del-corpus-christi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-junio-de-2001-solemnidad-del-corpus-christi\/","title":{"rendered":"14 de junio de 2001, Solemnidad del Corpus Christi"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\" style=\"text-align:center\"><font color=\"#663300\">SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI<\/font><i><\/p>\n<p><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;Bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n<br \/>Jueves 14 de junio de 2001<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i><\/p>\n<p><i> <\/i><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;<i>&quot;Ecce panis angelorum, factus cibus viatorum:&nbsp; vere panis filiorum&quot;<\/i>:&nbsp; &quot;Este es el pan de los &aacute;ngeles, pan de los peregrinos, verdadero pan de los hijos&quot; (<i>Secuencia<\/i>).<\/p>\n<p> Hoy la Iglesia muestra al mundo el <i>Corpus Christi<\/i>, el Cuerpo de Cristo. E invita a adorarlo:&nbsp; <i>Venite, adoremus, <\/i>Venid, adoremos.<\/p>\n<p> La mirada de los creyentes se concentra en el Sacramento, donde Cristo se nos da totalmente a s&iacute; mismo:&nbsp; cuerpo, sangre, alma y divinidad. Por eso siempre ha sido considerado el m&aacute;s santo:&nbsp; el &quot;sant&iacute;simo Sacramento&quot;, memorial vivo del sacrificio redentor.<\/p>\n<p> En la solemnidad del <i>Corpus Christi<\/i> volvemos a aquel &quot;jueves&quot; que todos llamamos &quot;santo&quot;, en el que el Redentor celebr&oacute; su &uacute;ltima Pascua con los disc&iacute;pulos:&nbsp; fue la &uacute;ltima Cena, culminaci&oacute;n de la cena pascual jud&iacute;a e inauguraci&oacute;n del rito eucar&iacute;stico.<\/p>\n<p> Por eso, la Iglesia, desde hace siglos, ha elegido un jueves para la solemnidad del <i>Corpus Christi<\/i>, fiesta de adoraci&oacute;n, de contemplaci&oacute;n y de exaltaci&oacute;n. Fiesta en la que el pueblo de Dios se congrega en torno al tesoro m&aacute;s valioso que hered&oacute; de Cristo, el sacramento de su misma presencia, y &nbsp;lo alaba, lo canta, lo lleva en procesi&oacute;n por las calles de la ciudad.<\/p>\n<p> 2.<i>&nbsp;&quot;Lauda, Sion, Salvatorem!&quot;<\/i> (<i>Secuencia<\/i>).<\/p>\n<p> La nueva Si&oacute;n, la Jerusal&eacute;n espiritual, en la que se re&uacute;nen los hijos de Dios de todos los pueblos, lenguas y culturas, alaba al Salvador con himnos y cantos. En efecto, son inagotables el asombro y la gratitud por el don recibido. Este don &quot;supera toda alabanza, no hay canto que sea digno de &eacute;l&quot; (<i>ib.<\/i>).<\/p>\n<p> Se trata de un misterio sublime e inefable. Misterio ante el cual quedamos at&oacute;nitos y silenciosos, en actitud de contemplaci&oacute;n profunda y extasiada.<\/p>\n<p> 3.<i>&nbsp;&quot;Tantum ergo sacramentum veneremur cernui&quot;<\/i>:&nbsp; &quot;Adoremos, postrados, tan gran sacramento&quot;.<\/p>\n<p> En la santa Eucarist&iacute;a est&aacute; realmente presente Cristo, muerto y resucitado por nosotros.<br \/> En el pan y en el vino consagrados permanece con nosotros <i>el mismo Jes&uacute;s de los evangelios<\/i>, que los disc&iacute;pulos encontraron y siguieron, que vieron crucificado y resucitado, y cuyas llagas toc&oacute; Tom&aacute;s, postr&aacute;ndose en adoraci&oacute;n y exclamando:&nbsp; &quot;Se&ntilde;or m&iacute;o y Dios m&iacute;o&quot; (<i>Jn<\/i> 20, 28; cf. 20, 17-20).<\/p>\n<p> En el Sacramento del altar se ofrece a nuestra contemplaci&oacute;n amorosa <i>toda la profundidad del misterio de Cristo<\/i>, el Verbo y la carne, la gloria divina y su tienda entre los hombres. Ante &eacute;l no podemos dudar de que Dios est&aacute; &quot;con nosotros&quot;, que asumi&oacute; en Jesucristo todas las dimensiones humanas, menos el pecado, despoj&aacute;ndose de su gloria para revestirnos a nosotros de ella (cf. <i>Jn<\/i> 20, 21-23).<\/p>\n<p> En su cuerpo y en su sangre se manifiesta el <i>rostro invisible de Cristo<\/i>, el Hijo de Dios, con la modalidad m&aacute;s sencilla y, al mismo tiempo, m&aacute;s elevada posible en este mundo. A los hombres de todos los tiempos, que piden perplejos:&nbsp; &quot;Queremos ver a Jes&uacute;s&quot; (<i>Jn<\/i> 12, 21), la comunidad eclesial responde repitiendo el gesto que el Se&ntilde;or mismo realiz&oacute; para los disc&iacute;pulos de Ema&uacute;s:&nbsp; <i>parte el pan<\/i>. Al partir el pan se abren los ojos de quien lo busca con coraz&oacute;n sincero. En la Eucarist&iacute;a la mirada del coraz&oacute;n reconoce a Jes&uacute;s y su amor inconfundible, que se entrega &quot;hasta el extremo&quot; (<i>Jn<\/i> 13, 1). <i>Y en &eacute;l, en ese gesto suyo, reconoce el rostro de Dios<\/i>.<\/p>\n<p> 4.<i>&nbsp;&quot;Ecce panis angelorum&#8230;, vere panis filiorum<\/i>&quot;:&nbsp; &quot;He aqu&iacute; el pan de los &aacute;ngeles&#8230;, verdadero pan de los hijos&quot;.<\/p>\n<p> Con este pan nos alimentamos para convertirnos en testigos aut&eacute;nticos del Evangelio. Necesitamos este pan para crecer en el amor, condici&oacute;n indispensable para reconocer el rostro de Cristo en el rostro de los hermanos.<\/p>\n<p> Nuestra comunidad diocesana necesita la Eucarist&iacute;a <i>para proseguir en el camino de renovaci&oacute;n misionera<\/i> que ha emprendido. Precisamente en d&iacute;as pasados se ha celebrado en Roma la asamblea diocesana; en ella se analizaron &quot;las perspectivas de comuni&oacute;n, de formaci&oacute;n y de car&aacute;cter misionero en la di&oacute;cesis de Roma para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os&quot;. Es preciso seguir nuestro camino &quot;recomenzando&quot; desde Cristo, es decir, desde la Eucarist&iacute;a. Caminemos con generosidad y valent&iacute;a, buscando la comuni&oacute;n dentro de nuestra comunidad eclesial y dedic&aacute;ndonos con amor al servicio humilde y desinteresado de todos, especialmente de las personas m&aacute;s necesitadas.<\/p>\n<p> En este camino Jes&uacute;s nos precede con su entrega hasta el sacrificio y se nos ofrece como alimento y apoyo. M&aacute;s a&uacute;n, no cesa de repetir en todo tiempo a los pastores del pueblo de Dios:&nbsp; &quot;Dadles vosotros de comer&quot; (<i>Lc<\/i> 9, 13); partid para todos este pan de vida eterna.<\/p>\n<p> Se trata de una tarea dif&iacute;cil y exaltante, una misi&oacute;n que dura hasta el final de los siglos.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;&quot;Comieron todos hasta saciarse&quot; (<i>Lc<\/i> 9, 17). A trav&eacute;s de las palabras del evangelio que acabamos de escuchar nos llega el eco de una fiesta que, desde hace dos mil a&ntilde;os, no tiene fin. Es la <i>fiesta del pueblo en camino en el &eacute;xodo del mundo<\/i>, alimentado por Cristo, verdadero pan de salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Al final de la santa misa tambi&eacute;n nosotros nos pondremos en camino en el centro de Roma, <i>llevando el cuerpo de Cristo escondido en nuestro coraz&oacute;n y muy visible en el ostensorio<\/i>.<br \/>Acompa&ntilde;aremos el Pan de vida inmortal por las calles de la ciudad. Lo adoraremos y en torno a &eacute;l se congregar&aacute; la Iglesia, ostensorio vivo del Salvador del mundo.<\/p>\n<p> Ojal&aacute; que los cristianos de Roma, fortalecidos por su Cuerpo y su Sangre, muestren a Cristo a todos con su modo de vivir:&nbsp; con su <i>unidad<\/i>, con su <i>fe gozosa<\/i> y con su <i>bondad<\/i>.<\/p>\n<p> Que nuestra comunidad diocesana recomience intr&eacute;pidamente desde Cristo, Pan de vida inmortal.<br \/> Y t&uacute;, Jes&uacute;s, Pan vivo que da la vida, Pan de los peregrinos, &quot;alim&eacute;ntanos y defi&eacute;ndenos, ll&eacute;vanos a los bienes eternos en la tierra de los vivos&quot;. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II &nbsp;Bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;nJueves 14 de junio de 2001 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Ecce panis angelorum, factus cibus viatorum:&nbsp; vere panis filiorum&quot;:&nbsp; &quot;Este es el pan de los &aacute;ngeles, pan de los peregrinos, verdadero pan de los hijos&quot; (Secuencia). 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