{"id":40474,"date":"2016-10-05T23:45:53","date_gmt":"2016-10-06T04:45:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-marzo-de-2001-solemnidad-de-san-jose-ordenaciones-episcopales\/"},"modified":"2016-10-05T23:45:53","modified_gmt":"2016-10-06T04:45:53","slug":"19-de-marzo-de-2001-solemnidad-de-san-jose-ordenaciones-episcopales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-marzo-de-2001-solemnidad-de-san-jose-ordenaciones-episcopales\/","title":{"rendered":"19 de marzo de 2001, Solemnidad de San Jos\u00e9\u00a0&#8211; Ordenaciones episcopales"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><font color=\"#663300\">CAPILLA PONTIFICIA PARA&nbsp; LA ORDENACI&Oacute;N DE 9 OBISPOS&nbsp;<br \/> EN LA SOLEMNIDAD DE SAN JOS&Eacute;<\/font><\/p>\n<p> <i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p> <i>Lunes 19 de marzo de 2001<\/i><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><i><\/i><\/p>\n<p><i> <\/i><\/p>\n<p><i> <br \/> <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-size:12.0pt;font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-fareast-font-family:\n&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:\nEN-US;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA\">1.&nbsp;<i>&quot;Este es el siervo fiel y prudente &nbsp;a &nbsp;quien &nbsp;el Se&ntilde;or ha puesto al frente de su familia&quot; <\/i>(cf.<i> Lc<\/i> 12, 42).<\/p>\n<p> As&iacute; nos presenta la liturgia de hoy a san Jos&eacute;, esposo de la sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a y custodio del Redentor. &Eacute;l, siervo fiel y prudente, acept&oacute; con obediente docilidad la voluntad del Se&ntilde;or, que le confi&oacute; &quot;su&quot; familia en la tierra, para que la cuidara con solicitud diaria.<\/p>\n<p> San Jos&eacute; persever&oacute; con fidelidad y amor en esa misi&oacute;n. Por eso la Iglesia nos lo presenta como <i>modelo singular de servicio <\/i>a Cristo y a su misterioso designio de salvaci&oacute;n. Y lo invoca como <i>patrono y protector especial <\/i>de toda la familia de los creyentes. De modo especial, nos presenta hoy a san Jos&eacute;, en el d&iacute;a de su fiesta, como el santo bajo cuyo eficaz patrocinio la divina Providencia quiso poner a las personas y el ministerio de cuantos est&aacute;n llamados <i>a ser<\/i> <i>&quot;padres&quot; <\/i>y<i> &quot;custodios&quot;<\/i> en el pueblo cristiano.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;&quot;&quot;Mira, tu padre y yo, angustiados, te and&aacute;bamos buscando&quot;. (&#8230;) &quot;Y &iquest;por qu&eacute; me buscabais? &iquest;No sab&iacute;ais que yo deb&iacute;a ocuparme de las cosas de mi Padre?&quot;&quot; (<i>Lc<\/i> 2, 48-49).<br \/> En este sencillo di&aacute;logo familiar entre la Madre y el Hijo, que el evangelio acaba de proponernos, se encuentran <i>las coordenadas de la santidad <\/i>de Jos&eacute;. Responden al <i>designio divino sobre &eacute;l<\/i>, que, como hombre justo, supo secundar con admirable fidelidad.<\/p>\n<p> &quot;Tu padre y yo, angustiados, te and&aacute;bamos buscando&quot;, dice Mar&iacute;a. &quot;Yo debo ocuparme de las cosas de mi Padre&quot;, replica Jes&uacute;s. Precisamente estas palabras del Hijo nos ayudan a comprender <i>el misterio de la &quot;paternidad&quot;<\/i> de san Jos&eacute;. Al recordar a sus padres el primado de Aquel a quien llama &quot;mi Padre&quot;, Jes&uacute;s revela la verdad del papel de Mar&iacute;a y de Jos&eacute;. Este <i>es verdaderamente &quot;esposo&quot; de Mar&iacute;a y &quot;padre&quot; de Jes&uacute;s<\/i>, como ella afirma cuando dice:&nbsp; &quot;Tu padre y yo te and&aacute;bamos buscando&quot;. Pero su esponsalidad y paternidad es <i>totalmente relativa a la de Dios<\/i>. Jos&eacute; de Nazaret est&aacute; llamado a convertirse, a su vez, en disc&iacute;pulo de Jes&uacute;s dedicando su vida al servicio del Hijo unig&eacute;nito del Padre y de Mar&iacute;a, la Virgen Madre.<\/p>\n<p> Se trata de una misi&oacute;n que &eacute;l prolonga con respecto a la Iglesia, Cuerpo m&iacute;stico de Cristo, a la que siempre brinda su pr&oacute;vida asistencia, como hizo con la humilde Familia de Nazaret.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;En este marco, es f&aacute;cil dirigir nuestra atenci&oacute;n a lo que constituye hoy el centro de nuestra celebraci&oacute;n. Dentro de pocos momentos impondr&eacute; las manos a nueve sacerdotes, llamados a asumir la responsabilidad de obispos en la Iglesia. El obispo desempe&ntilde;a en la comunidad cristiana una funci&oacute;n que tiene muchas analog&iacute;as con la de san Jos&eacute;. El <i>Prefacio<\/i> de esta solemnidad lo pone muy bien de relieve, indicando a san Jos&eacute; como &quot;siervo fiel y prudente puesto al frente de la Sagrada Familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara al Hijo de Dios&quot;. &quot;Padres&quot; y &quot;custodios&quot; son los pastores en la Iglesia, llamados a actuar como &quot;siervos&quot; fieles y prudentes. A ellos se ha confiado la solicitud diaria del pueblo cristiano que, gracias a su ayuda, puede avanzar con seguridad por el camino de la perfecci&oacute;n cristiana.<\/p>\n<p> Venerados y queridos hermanos ordenandos, la Iglesia os acompa&ntilde;a y os asegura su oraci&oacute;n, para que desempe&ntilde;&eacute;is con fiel generosidad, a ejemplo de san Jos&eacute;, vuestro ministerio pastoral. Os aseguran su oraci&oacute;n, en particular, quienes os acompa&ntilde;an en este d&iacute;a de fiesta:&nbsp; vuestros familiares, los sacerdotes y los amigos, as&iacute; como las comunidades de las que proced&eacute;is y a las que est&aacute;is destinados.<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Las ordenaciones episcopales, que suelo conferir el d&iacute;a de la Epifan&iacute;a, este a&ntilde;o han sido aplazadas a causa de la conclusi&oacute;n del gran jubileo. As&iacute;, tengo la oportunidad de realizar este rito en la solemnidad de San Jos&eacute;, tan querida para el pueblo cristiano. Esto me permite encomendaros con particular insistencia a cada uno de vosotros a la incesante protecci&oacute;n de san Jos&eacute;, patrono de la Iglesia universal.<\/p>\n<p> Queridos hermanos, os saludo con gran cordialidad a vosotros y a todos los que se unen a vuestra alegr&iacute;a. Os deseo de coraz&oacute;n que prosig&aacute;is con generosidad renovada el servicio que ya prest&aacute;is a la causa del Evangelio.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;A ti, monse&ntilde;or <b>Fernando Filoni, <\/b>se te ha confiado la misi&oacute;n de nuncio apost&oacute;lico en Irak y Jordania, para que sostengas a las comunidades cristianas esparcidas por esas tierras:&nbsp; estoy seguro de que ser&aacute;s para ellas un mensajero de paz y esperanza. T&uacute;, monse&ntilde;or <b>Henryk J&oacute;zef Nowacki, <\/b>despu&eacute;s de trabajar mucho tiempo a mi lado, ser&aacute;s, como representante de la Sede apost&oacute;lica en Eslovaquia, sol&iacute;cito heraldo del Evangelio en ese pa&iacute;s de antigua tradici&oacute;n cristiana. Y t&uacute;, monse&ntilde;or <b>Timothy Paul Broglio, <\/b>a quien agradezco la fiel cooperaci&oacute;n brindada al cardenal secretario de Estado, ir&aacute;s a las puertas del continente americano como nuncio en la Rep&uacute;blica Dominicana y delegado apost&oacute;lico en Puerto Rico:&nbsp; en medio de esas queridas poblaciones s&eacute; testigo del afecto del Sucesor de Pedro.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n a ti, monse&ntilde;or <b>Domenico Sorrentino, <\/b>te agradezco el valioso servicio que has prestado en la Secretar&iacute;a de Estado, y ahora, al confiarte la prelatura de Pompeya y su c&eacute;lebre santuario mariano, pongo tu ministerio bajo la mirada y la bendici&oacute;n de la Virgen del Santo Rosario, pidi&eacute;ndole que gu&iacute;e tus pasos tras las huellas de san Paulino, obispo de Nola, tu tierra natal, y orgullo de la Campania. La Virgen sant&iacute;sima siga velando tambi&eacute;n sobre tus pasos, monse&ntilde;or <b>Tomasz Peta, <\/b>llamado a encargarte de la Administraci&oacute;n apost&oacute;lica de Astana, en Kazajst&aacute;n, donde desde hace varios a&ntilde;os ya trabajas con laudable celo apost&oacute;lico.<\/p>\n<p> T&uacute;, monse&ntilde;or <b>Marcelo S&aacute;nchez Sorondo, <\/b>proseguir&aacute;s en el apreciado servicio de canciller de la Academia pontificia de ciencias y de la de ciencias sociales, instituciones a las que atribuyo gran importancia para el di&aacute;logo de la Iglesia con el mundo de la cultura. A ti, monse&ntilde;or <b>Marc Ouellet, <\/b>he querido confiarte el cargo de secretario del Consejo pontificio para la promoci&oacute;n de la unidad de los cristianos, tarea de particular relieve por la nobil&iacute;sima finalidad que lo inspira y por las renovadas esperanzas que la celebraci&oacute;n del A&ntilde;o jubilar ha suscitado en el coraz&oacute;n de tantos cristianos.<\/p>\n<p> Y t&uacute;, monse&ntilde;or <b>Giampaolo Crepaldi, <\/b>desempe&ntilde;ar&aacute;s la funci&oacute;n de secretario del Consejo pontificio Justicia y paz, prosiguiendo con mayores responsabilidades tu ya cualificado servicio en ese dicasterio. Por &uacute;ltimo, te abrazo con afecto a ti, monse&ntilde;or <b>Djura Dzudzar, <\/b>a quien he elegido como auxiliar del eparca de Mukacevo en Transcarpacia, Ucrania, pa&iacute;s que, si Dios quiere, dentro de poco tendr&eacute; la alegr&iacute;a de visitar y al que desde ahora env&iacute;o un saludo cordial as&iacute; como mis mejores deseos.<\/p>\n<p> 6.&nbsp;Queridos hermanos, como san Jos&eacute;, modelo y gu&iacute;a de vuestro ministerio, <i>amad y servid a la Iglesia<\/i>. Imitad el ejemplo de este gran santo, as&iacute; como el de su Esposa, Mar&iacute;a. Cuando encontr&eacute;is dificultades y obst&aacute;culos, no dud&eacute;is en aceptar sufrir con Cristo en favor de su Cuerpo m&iacute;stico (cf. <i>Col<\/i> 1, 24), para que con &eacute;l pod&aacute;is alegraros de una Iglesia toda hermosa, sin mancha ni arruga, santa e inmaculada (cf. <i>Ef<\/i> 5, 27). El Se&ntilde;or, que os dar&aacute; siempre su gracia, hoy <i>os consagra<\/i> y <i>os env&iacute;a como ap&oacute;stoles<\/i> al mundo. Llevad grabadas en vuestro coraz&oacute;n sus palabras:&nbsp; &quot;Yo estoy con vosotros todos los d&iacute;as&quot; (<i>Mt<\/i> 28, 20), y no tem&aacute;is. Como Mar&iacute;a, como Jos&eacute;, confiad siempre en &eacute;l. &Eacute;l ha vencido al mundo.<\/span> <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAPILLA PONTIFICIA PARA&nbsp; LA ORDENACI&Oacute;N DE 9 OBISPOS&nbsp; EN LA SOLEMNIDAD DE SAN JOS&Eacute; HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II Lunes 19 de marzo de 2001 1.&nbsp;&quot;Este es el siervo fiel y prudente &nbsp;a &nbsp;quien &nbsp;el Se&ntilde;or ha puesto al frente de su familia&quot; (cf. Lc 12, 42). As&iacute; nos presenta la liturgia de hoy a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-marzo-de-2001-solemnidad-de-san-jose-ordenaciones-episcopales\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab19 de marzo de 2001, Solemnidad de San Jos\u00e9\u00a0&#8211; Ordenaciones episcopales\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40474","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40474\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}