{"id":4051,"date":"2015-12-01T13:04:47","date_gmt":"2015-12-01T18:04:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cura-del-odio\/"},"modified":"2015-12-01T13:04:47","modified_gmt":"2015-12-01T18:04:47","slug":"la-cura-del-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cura-del-odio\/","title":{"rendered":"La Cura del Odio"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Max Lucado<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La clave para perdonar a otros es dejar de mirar lo que te hicieron y empezar a mirar lo que Dios hizo por ti.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la que muchos consideran la carta final de Pablo, este insta a Timoteo a que se esfuerce \u201cen la gracia que es en Cristo Jes\u00fas\u201d (2 Timoteo 2.1). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCu\u00e1nta percepci\u00f3n hay en esta \u00faltima exhortaci\u00f3n. Pablo no insta a Timoteo a esforzarse en la oraci\u00f3n, ni en el estudio b\u00edblico, ni en la benevolencia, vital como cada una de estas cosas pudiera ser.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nQuiere que su hijo en la fe se especialice en la gracia. Anhela este territorio. Mora en esta verdad. Si se pierde algo, que no sea la gracia de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuanto m\u00e1s caminemos en el jard\u00edn, m\u00e1s se nos pegar\u00e1 el aroma de las flores. Cuanto m\u00e1s nos sumerjamos en la gracia, m\u00e1s daremos gracia. \u00bfPudiera ser esta la clave para enfrentar la ira? \u00bfPudiera ser que el secreto no es exigir el pago sino meditar en lo que tu Salvador pag\u00f3? <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfRompe tu amigo sus promesas? \u00bfNo hizo honor a sus palabras tu jefe? Lo lamento, pero antes de hacer algo, responde esta pregunta: \u00bfC\u00f3mo reacciona Dios cuando rompes las promesas que le haces? <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfTe han mentido? El enga\u00f1o duele. Pero antes de que contraigas los pu\u00f1os, piensa: \u00bfC\u00f3mo respondi\u00f3 Dios cuando le mentiste? <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfTe han echado a un lado? \u00bfTe han olvidado? \u00bfTe han dejado atr\u00e1s? El rechazo duele. Pero antes de desquitarte, s\u00e9 franco contigo mismo. \u00bfAlguna vez has descuidado a Dios? \u00bfHas estado siempre atento a su voluntad? Ninguno lo ha estado. \u00bfC\u00f3mo reacciona \u00c9l cuando lo descuidas? <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa clave para perdonar a otros es dejar de mirar lo que te hicieron y empezar a mirar lo que Dios hizo por ti. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero, Max, \u00a1eso no es justo! Alguien tiene que pagar por lo que este hombre me hizo. Estoy de acuerdo. Alguien debe pagar, y Alguien ya lo ha hecho. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo comprendes, Max, este hombre no merece gracia. No merece misericordia. No es digno de perd\u00f3n. No digo que lo sea. Pero, \u00bflo eres t\u00fa? <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAdem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 otra alternativa tienes? \u00bfOdio? La alternativa no es atractiva. Mira lo que ocurre cuando te niegas a perdonar: <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u201cEntonces su se\u00f1or, enojado, le entreg\u00f3 a los verdugos, hasta que pagase todo lo que deb\u00eda\u201d (Mateo 18.34). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLos siervos que no perdonan siempre acaban en prisi\u00f3n. Prisiones de ira, culpa y depresi\u00f3n. Dios no tiene que meternos en la c\u00e1rcel; creamos una propia. \u201cHay quienes llegan a la muerte llenos de vigor, felices y tranquilos\u2026 Otros, en cambio, viven amargados y mueren sin haber probado la felicidad\u201d (Job 21.23-25, VP). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAh, el apret\u00f3n gradual del odio. Su da\u00f1o empieza como una rajadura en el parabrisas. Gracias a un cami\u00f3n que corr\u00eda a toda velocidad por una carretera de grava, mi parabrisas sufri\u00f3 un deterioro. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCon el tiempo la muesca se hizo una rajadura y esta se convirti\u00f3 en una serpenteante fisura. Pronto, el parabrisas era una telara\u00f1a de fragmentos. No pod\u00eda conducir mi autom\u00f3vil sin pensar en el tonto que condujo su cami\u00f3n demasiado r\u00e1pido. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAun cuando nunca pude verlo, pod\u00eda describirlo. Sin duda es un vagabundo insensible que le es infiel a la esposa, conduce con una decena de cervezas en su asiento y sube el volumen del televisor tan alto que los vecinos no pueden dormir. Su descuido bloque\u00f3 mi visi\u00f3n. (Tampoco hizo gran cosa por mi vista fuera del parabrisas). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfHas o\u00eddo alguna vez la expresi\u00f3n \u201cira ciega\u201d? <\/p>\n<p align=\"justify\">\nPerm\u00edteme ser muy claro. El odio te amargar\u00e1 la perspectiva y te romper\u00e1 la espalda. La amargura es una carga sencillamente demasiado pesada. Las rodillas se doblar\u00e1n por el esfuerzo y el coraz\u00f3n se romper\u00e1 bajo el peso.   <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa monta\u00f1a que tienes delante es ya bastante empinada sin el peso del odio en la espalda. La alternativa m\u00e1s sabia, la \u00fanica alternativa, es que deseches la ira. Jam\u00e1s te llamar\u00e1n a que des a nadie m\u00e1s gracia de la que Dios ya te ha dado. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDurante la Segunda Guerra Mundial un soldado alem\u00e1n se lanz\u00f3 a un cr\u00e1ter de mortero fuera del camino. All\u00ed encontr\u00f3 a un enemigo herido. El soldado ca\u00eddo estaba empapado en sangre y a minutos de la muerte. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nConmovido por la suerte del hombre, el alem\u00e1n le ofreci\u00f3 agua. Mediante esta peque\u00f1a bondad se form\u00f3 un v\u00ednculo. El moribundo se\u00f1al\u00f3 el bolsillo de su camisa; el alem\u00e1n sac\u00f3 de all\u00ed una billetera y de esta unos retratos de familia. Los sostuvo frente al herido para que este pudiera contemplar a sus seres queridos por \u00faltima vez. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCon las balas silbando por encima de sus cabezas y la guerra rugiendo a su alrededor, estos dos enemigos fueron, por unos momentos, amigos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 en ese cr\u00e1ter de mortero? \u00bfCes\u00f3 todo el mal? \u00bfSe arreglaron todas las ofensas? No. Lo que ocurri\u00f3 fue simplemente esto: Dos enemigos se vieron cada uno como humanos necesitados. Esto es perd\u00f3n. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl perd\u00f3n empieza al elevarse por encima de la guerra, al mirar m\u00e1s all\u00e1 del uniforme y al decidir ver al otro, no como un enemigo y ni siquiera como amigo, sino solo como un compa\u00f1ero de luchas que anhela llegar seguro a casa. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomado del libro: En manos de la gracia<\/p>\n<p align=\"justify\">\nEditorial: Betania     <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Max Lucado La clave para perdonar a otros es dejar de mirar lo que te hicieron y empezar a mirar lo que Dios hizo por ti. 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