{"id":40528,"date":"2016-10-05T23:47:23","date_gmt":"2016-10-06T04:47:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-la-ciudad-de-guatemala-santa-misa-de-canonizacion-del-beato-hermano-pedro-de-san-jose-betancurt-en-el-hipodromo-del-sur-ciudad-de-guatemala-30-de-julio-de-2002-2\/"},"modified":"2016-10-05T23:47:23","modified_gmt":"2016-10-06T04:47:23","slug":"viaje-apostolico-a-la-ciudad-de-guatemala-santa-misa-de-canonizacion-del-beato-hermano-pedro-de-san-jose-betancurt-en-el-hipodromo-del-sur-ciudad-de-guatemala-30-de-julio-de-2002-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-la-ciudad-de-guatemala-santa-misa-de-canonizacion-del-beato-hermano-pedro-de-san-jose-betancurt-en-el-hipodromo-del-sur-ciudad-de-guatemala-30-de-julio-de-2002-2\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a la Ciudad de Guatemala: Santa misa de canonizaci\u00f3n del beato hermano Pedro de San Jos\u00e9 Betancurt en el Hip\u00f3dromo del Sur, Ciudad de Guatemala (30 de julio de 2002)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/>A TORONTO, CIUDAD DE GUATEMALA Y CIUDAD DE M&Eacute;XICO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">CANONIZACI&Oacute;N DEL BEATO HERMANO PEDRO DE SAN JOS&Eacute; DE BETANCURT<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><font size=\"4\"><br \/> <\/font> <br \/> Ciudad de Guatemala, martes 30 de julio de 2002<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. <i>&quot;Venid vosotros, benditos de mi Padre; &#8230;Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis&quot;<\/i> (<i>Mt<\/i> 25, 34.40). &iquest;C&oacute;mo no pensar que estas palabras de Jes&uacute;s, con las que se concluir&aacute; la historia de la humanidad, puedan aplicarse tambi&eacute;n al Hermano Pedro, que con tanta generosidad se dedic&oacute; al servicio de los m&aacute;s pobres y abandonados?<\/p>\n<p align=\"left\">Al inscribir hoy en el cat&aacute;logo de los Santos al <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20020730_betancurt_sp.html\"> Hermano Pedro de San Jos&eacute; de Betancurt<\/a>, lo hago convencido de la actualidad de su mensaje. El nuevo Santo, con el &uacute;nico equipaje de su fe y su confianza en Dios, surc&oacute; el Atl&aacute;ntico para atender a los pobres e ind&iacute;genas de Am&eacute;rica: primero en Cuba, despu&eacute;s en Honduras y, finalmente, en esta bendita tierra de Guatemala, su &quot;tierra prometida&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Agradezco cordialmente las amables palabras que me ha dirigido Mons. Rodolfo Quezada, Arzobispo de Guatemala, present&aacute;ndome a estas queridas comunidades eclesiales. Saludo a los Se&ntilde;ores Cardenales, a los Obispos guatemaltecos, al Obispo de Tenerife y a los venidos de otras partes del Continente americano.<\/p>\n<p align=\"left\"> Tambi&eacute;n saludo con gran estima a los sacerdotes y a los consagrados y consagradas. Un saludo especial y afectuoso tambi&eacute;n a los Hermanos de la Orden de Bel&eacute;n y a las Hermanas Bethlemitas, fruto de la inspiraci&oacute;n de la Madre Encarnaci&oacute;n Rosal, primera Beata guatemalteca y reformadora del Beaterio donde fragu&oacute; la fundaci&oacute;n para recuperar los valores fundamentales de los seguidores del Hermano Pedro.<\/p>\n<p align=\"left\"> Agradezco particularmente la presencia en esta celebraci&oacute;n de los Presidentes de las Rep&uacute;blicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panam&aacute;, Rep&uacute;blica Dominicana, del Primer Ministro de Belice y dem&aacute;s Autoridades civiles. Aprecio tambi&eacute;n la participaci&oacute;n en este acto de la Misi&oacute;n oficial que el Gobierno Espa&ntilde;ol ha querido enviar para esta feliz ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> Deseo asimismo expresar mi aprecio y cercan&iacute;a a los numerosos ind&iacute;genas. El Papa no os olvida y, admirando los valores de vuestras culturas, os alienta a superar con esperanza las situaciones, a veces dif&iacute;ciles, que atraves&aacute;is. &iexcl;Construid con responsabilidad el futuro, trabajad por el arm&oacute;nico progreso de vuestros pueblos! Merec&eacute;is todo respeto y ten&eacute;is derecho a realizaros plenamente en la justicia, el desarrollo integral y la paz.<\/p>\n<p align=\"left\">3. <i>&quot;Que su Esp&iacute;ritu los fortalezca interiormente y que Cristo habite en sus corazones. As&iacute;, arraigados y cimentados en el amor, podr&aacute;n comprender [&#8230;] la profundidad del amor de Cristo&quot;<\/i> (<i>Ef<\/i> 3, 16-19). Estas palabras de san Pablo que hemos escuchado hoy, manifiestan c&oacute;mo el encuentro interior con Cristo transforma al ser humano, llen&aacute;ndole de misericordia para con el pr&oacute;jimo.<\/p>\n<p align=\"left\"> El Hermano Pedro fue hombre de profunda oraci&oacute;n, ya en su tierra natal, Tenerife, y despu&eacute;s en todas las etapas de su vida, hasta llegar aqu&iacute;, donde, especialmente en la ermita del Calvario, buscaba asiduamente la voluntad de Dios en cada momento.<\/p>\n<p align=\"left\">Por eso es un ejemplo eximio para los cristianos de hoy, a quienes recuerda que, para ser santo, &quot;es necesario un cristianismo que se distinga ante todo en el arte de la oraci&oacute;n&quot; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_20010106_novo-millennio-ineunte.html\">Novo millennio ineunte<\/a><\/i>, 32). Por tanto, renuevo mi exhortaci&oacute;n a todas las comunidades cristianas, de Guatemala y de otros pa&iacute;ses, a ser aut&eacute;nticas escuelas de oraci&oacute;n, donde orar sea parte central de toda actividad. Una intensa vida de piedad produce siempre frutos abundantes.<\/p>\n<p align=\"left\">El Hermano Pedro forj&oacute; as&iacute; su espiritualidad, particularmente en la contemplaci&oacute;n de los misterios de Bel&eacute;n y de la Cruz. Si en el nacimiento e infancia de Jes&uacute;s ahond&oacute; en el acontecimiento fundamental de la Encarnaci&oacute;n del Verbo, que le lleva a descubrir casi con naturalidad el rostro de Dios en el hombre, en la meditaci&oacute;n sobre la Cruz encontr&oacute; la fuerza para practicar heroicamente la misericordia con los m&aacute;s peque&ntilde;os y necesitados.<\/p>\n<p align=\"left\">4. Hoy somos testigos de la profunda verdad de las palabras del Salmo que antes hemos recitado: el justo <i>&quot;no temer&aacute;. Distribuy&oacute;, dio a los pobres; su justicia permanece por los siglos de los siglos&quot;<\/i> (111, 8-9). La justicia que perdura es la que se practica con humildad, compartiendo cordialmente la suerte de los hermanos, sembrando por doquier el esp&iacute;ritu de perd&oacute;n y misericordia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Pedro de Betancurt se distingui&oacute; precisamente por practicar la misericordia con esp&iacute;ritu humilde y vida austera. Sent&iacute;a en su coraz&oacute;n de servidor la amonestaci&oacute;n del Ap&oacute;stol Pablo: <i>&quot;Todo cuanto hag&aacute;is, hacedlo de coraz&oacute;n, como para el Se&ntilde;or y no para los hombres&quot;<\/i> (<i>Col<\/i> 3, 23). Por eso fue verdaderamente hermano de todo el que vive en el infortunio y se entreg&oacute; con ternura e inmenso amor a su salvaci&oacute;n. As&iacute; se pone de manifiesto en los acontecimientos de su vida, como su dedicaci&oacute;n a los enfermos en el peque&ntilde;o hospital de Nuestra Se&ntilde;ora de Bel&eacute;n, cuna de la Orden Bethlemita.<\/p>\n<p align=\"left\">El nuevo Santo es tambi&eacute;n hoy un apremiante llamado a practicar la misericordia en la sociedad actual, sobre todo cuando son tantos los que esperan una mano tendida que los socorra. Pensemos en los ni&ntilde;os y j&oacute;venes sin hogar o sin educaci&oacute;n; en las mujeres abandonadas con muchas necesidades que remediar; en la multitud de marginados en las ciudades; en las v&iacute;ctimas de organizaciones del crimen organizado, de la prostituci&oacute;n o la droga; en los enfermos desatendidos o en los ancianos que viven en soledad.<\/p>\n<p align=\"left\">5. El Hermano Pedro &quot;es una herencia que no se ha de perder y que se ha de transmitir para un perenne deber de gratitud y un renovado prop&oacute;sito de imitaci&oacute;n&quot; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_20010106_novo-millennio-ineunte.html\">Novo millennio ineunte<\/a><\/i>, 7). Esta herencia ha de suscitar en los cristianos y en todos los ciudadanos el deseo de transformar la comunidad humana en una gran familia, donde las relaciones sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas sean dignas del hombre, y se promueva la dignidad de la persona con el reconocimiento efectivo de sus derechos inalienables.<\/p>\n<p align=\"left\"> Quisiera concluir recordando c&oacute;mo la devoci&oacute;n a la Sant&iacute;sima Virgen acompa&ntilde;&oacute; siempre la vida de piedad y misericordia del Hermano Pedro. Que Ella nos gu&iacute;e tambi&eacute;n a nosotros para que, iluminados por los ejemplos del &quot;hombre que fue caridad&quot;, como se conoce a Pedro de Betancurt, podamos llegar hasta su hijo Jes&uacute;s. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Alabado sea Jesucristo!<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Al final, el Papa dirigi&oacute; las siguientes palabras:&nbsp;<\/p>\n<p> <\/i>Antes de dejar este estupendo lugar, el lugar de la canonizaci&oacute;n del primer santo guatemalteco y tinerfe&ntilde;o, deseo deciros que me hab&eacute;is conmovido una vez m&aacute;s. Gracias, muchas gracias, Guatemala. Con esta fe, esta cordialidad, estas calles tan maravillosamente decoradas. Gracias porque s&eacute; que detr&aacute;s de cada flor hay un coraz&oacute;n. Sed fieles a Dios, a la Iglesia, a vuestra tradici&oacute;n cat&oacute;lica, iluminados por el ejemplo del santo hermano Pedro. Guatemala siempre fiel, bajo la protecci&oacute;n del Santo Cristo de Esquipulas. Guatemala, te llevo en mi coraz&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO IIA TORONTO, CIUDAD DE GUATEMALA Y CIUDAD DE M&Eacute;XICO CANONIZACI&Oacute;N DEL BEATO HERMANO PEDRO DE SAN JOS&Eacute; DE BETANCURT HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Ciudad de Guatemala, martes 30 de julio de 2002 &nbsp; 1. &quot;Venid vosotros, benditos de mi Padre; &#8230;Os aseguro que cada vez &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-la-ciudad-de-guatemala-santa-misa-de-canonizacion-del-beato-hermano-pedro-de-san-jose-betancurt-en-el-hipodromo-del-sur-ciudad-de-guatemala-30-de-julio-de-2002-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje Apost\u00f3lico a la Ciudad de Guatemala: Santa misa de canonizaci\u00f3n del beato hermano Pedro de San Jos\u00e9 Betancurt en el Hip\u00f3dromo del Sur, Ciudad de Guatemala (30 de julio de 2002)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}