{"id":40567,"date":"2016-10-05T23:48:50","date_gmt":"2016-10-06T04:48:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-octubre-de-2003-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales\/"},"modified":"2016-10-05T23:48:50","modified_gmt":"2016-10-06T04:48:50","slug":"21-de-octubre-de-2003-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-octubre-de-2003-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales\/","title":{"rendered":"21 de octubre de 2003, Consistorio ordinario p\u00fablico para la creaci\u00f3n de nuevos cardenales"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times\" size=\"3\"> <font color=\"#663300\">CONSISTORIO ORDINARIO P<\/font><\/font><font color=\"#663300\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">&Uacute;<\/font><font face=\"Times\" size=\"3\">BLICO<br \/>PARA LA CREACI<\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">&Oacute;<\/font><font face=\"Times\" size=\"3\">N DE NUEVOS CARDENAL<\/font><\/font><font face=\"Times\" color=\"#663300\">ES<\/font> <font face=\"Times\" size=\"4\" color=\"#663300\"> <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times\" size=\"4\" color=\"#663300\"> <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times\" size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>H<\/i><\/b><\/font><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\" face=\"Times\">OMIL<\/font><font color=\"#663300\" size=\"4\" face=\"Times New Roman\">&Iacute;<\/font><font face=\"Times\" size=\"4\" color=\"#663300\">A<\/font><font face=\"Times\" size=\"4\" color=\"#663300\"> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times\" size=\"3\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> <i><font color=\"#663300\">Martes 21 de octubre de 2003<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Venerados y queridos hermanos:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p> 1.&nbsp;El encuentro de hoy constituye otro momento m&aacute;s de gracia en estos d&iacute;as particularmente ricos en acontecimientos eclesiales. En este Consistorio tengo la alegr&iacute;a de imponer la birreta cardenalicia a treinta benem&eacute;ritos eclesi&aacute;sticos, reservando &quot;<i>in pectore<\/i>&quot; el nombre de otro. Algunos de estos son mis &iacute;ntimos colaboradores en la Curia romana; otros desempe&ntilde;an su ministerio en venerables Iglesias de antigua tradici&oacute;n o de reciente fundaci&oacute;n; algunos tambi&eacute;n se han distinguido en el estudio y en la defensa de la doctrina cat&oacute;lica y en el di&aacute;logo ecum&eacute;nico. <\/p>\n<p> A todos y a cada uno dirijo mi cordial saludo. De modo especial, saludo &nbsp;a &nbsp;monse&ntilde;or <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/2003\/documents\/ns_lit_doc_20031021_tauran-consistory_sp.html\">Jean-Louis Tauran<\/a> y le agradezco las ponderadas palabras que me ha dirigido en nombre de cuantos hoy son agregados al Colegio cardenalicio. Saludo tambi&eacute;n con afecto a los se&ntilde;ores cardenales, a los venerados patriarcas, a los obispos, a los sacerdotes, a los religiosos, a las religiosas y a los fieles de todas las partes del mundo, que han venido para acompa&ntilde;ar a cuantos son elevados hoy a la dignidad cardenalicia. <\/p>\n<p> En esta plaza, como se ha destacado oportunamente, resplandece hoy la Iglesia de Cristo, antigua y siempre nueva, reunida en torno al Sucesor de Pedro. <\/p>\n<p> 2.&nbsp;El Colegio cardenalicio, enriquecido con nuevos miembros, al mismo tiempo que refleja a&uacute;n m&aacute;s la multiplicidad de razas y culturas que caracterizan al pueblo cristiano, resalta m&aacute;s evidentemente la unidad de cada porci&oacute;n de la grey de Cristo con la c&aacute;tedra del Obispo de Roma. <\/p>\n<p> Vosotros, venerados hermanos cardenales, por el &quot;t&iacute;tulo&quot; que se os atribuye, pertenec&eacute;is al clero de esta ciudad, cuyo Obispo es el Sucesor de Pedro. De este modo, por una parte, dilat&aacute;is, en cierto sentido, la comunidad eclesial que est&aacute; en Roma hasta los &uacute;ltimos confines de la tierra, y, por otra, hac&eacute;is presente en ella a la Iglesia universal. As&iacute;, se expresa la naturaleza misma del Cuerpo m&iacute;stico de Cristo, familia de Dios que abraza a pueblos y naciones de todas partes, estrech&aacute;ndolos en el v&iacute;nculo de la &uacute;nica fe y caridad. Y es Pedro el fundamento visible de esta comuni&oacute;n. En el desempe&ntilde;o de su ministerio, el Sucesor del Pescador de Galilea cuenta con vuestra colaboraci&oacute;n fiel; os pide que lo acompa&ntilde;&eacute;is con la oraci&oacute;n, a la vez que invoca al Esp&iacute;ritu Santo para que no se debilite jam&aacute;s la comuni&oacute;n entre todos aquellos a quienes el Se&ntilde;or &quot;ha elegido como vicarios de su Hijo y ha constituido pastores&quot; (cf. <i>Misal romano, <\/i>Prefacio I de los Ap&oacute;stoles). <\/p>\n<p> 3.&nbsp;El rojo p&uacute;rpura de las vestiduras cardenalicias evoca el color de la sangre y recuerda el hero&iacute;smo de los m&aacute;rtires. Es el s&iacute;mbolo de un amor a Jes&uacute;s y a su Iglesia que no conoce l&iacute;mites:&nbsp; amor hasta el sacrificio de la vida, &quot;<i>usque ad sanguinis effusionem&quot;. <\/p>\n<p> Por tanto, el don que recib&iacute;s es grande, e igualmente grande es la responsabilidad que comporta. El ap&oacute;stol san Pedro, en su primera carta, recuerda cu&aacute;les son los deberes fundamentales de todo pastor:&nbsp; &quot;Sed pastores del reba&ntilde;o de Dios que ten&eacute;is a vuestro cargo&#8230;, convirti&eacute;ndoos en modelos del reba&ntilde;o&quot; (1&nbsp;P<\/i>&nbsp;5, 1-2). Es preciso predicar con la palabra y con el ejemplo, como pone de relieve tambi&eacute;n la exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica postsinodal <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_20031016_pastores-gregis.html\">Pastores gregis<\/a>, <\/i>que firm&eacute; el pasado jueves en presencia de muchos de vosotros. Si esto vale para todo pastor, vale a&uacute;n m&aacute;s para vosotros, queridos y venerados miembros del Colegio cardenalicio.<br \/>&nbsp;<br \/> 4.&nbsp;En la p&aacute;gina evang&eacute;lica que acabamos de proclamar, Jes&uacute;s indica, con su ejemplo, c&oacute;mo cumplir esta misi&oacute;n:&nbsp; &quot;El que quiera ser grande -conf&iacute;a a sus disc&iacute;pulos-, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos&quot; (<i>Mc <\/i>10, 44). Sin embargo, s&oacute;lo despu&eacute;s de su muerte los Ap&oacute;stoles comprendieron el pleno significado de estas palabras y, con la ayuda del Esp&iacute;ritu, aceptaron hasta las &uacute;ltimas consecuencias esta &quot;l&oacute;gica&quot; exigente. <\/p>\n<p> El Redentor sigue presentando este mismo programa a quienes asocia, con el sacramento del orden, de manera m&aacute;s &iacute;ntima, a su misma misi&oacute;n. Les pide que se conviertan a su &quot;l&oacute;gica&quot;, que est&aacute; en claro contraste con la del mundo:&nbsp; morir a s&iacute; mismos para convertirse en servidores humildes y desinteresados de los hermanos, evitando toda tentaci&oacute;n de carrera y de inter&eacute;s personal. <\/p>\n<p> 5.&nbsp;Queridos y venerados hermanos, s&oacute;lo si os convert&iacute;s en servidores de todos podr&eacute;is cumplir vuestra misi&oacute;n y ayudar&eacute;is al Sucesor de Pedro a ser, a su vez, el &quot;siervo de los&nbsp;siervos de Dios&quot;, como sol&iacute;a definirse mi santo predecesor Gregorio Magno. <\/p>\n<p> Ciertamente, se trata de un ideal dif&iacute;cil de realizar, pero el buen Pastor nos asegura su apoyo. Adem&aacute;s, podemos contar con la protecci&oacute;n de Mar&iacute;a, Madre de la Iglesia, y de los ap&oacute;stoles san Pedro y san Pablo, columnas y fundamento del pueblo cristiano. <\/p>\n<p> En cuanto a m&iacute;, os renuevo la expresi&oacute;n de mi estima y os acompa&ntilde;o con un constante recuerdo en la oraci&oacute;n. Dios os conceda gastar totalmente vuestra vida por las almas, en los diversos ministerios que &eacute;l os encomienda. <\/p>\n<p> A todos imparto con afecto mi bendici&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"3\" color=\"#663300\"> &copy; Copyright 2003 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font><\/p>\n<\/p>\n<p><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONSISTORIO ORDINARIO P&Uacute;BLICOPARA LA CREACI&Oacute;N DE NUEVOS CARDENALES HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Martes 21 de octubre de 2003 &nbsp; Venerados y queridos hermanos:&nbsp; 1.&nbsp;El encuentro de hoy constituye otro momento m&aacute;s de gracia en estos d&iacute;as particularmente ricos en acontecimientos eclesiales. 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