{"id":40588,"date":"2016-10-05T23:49:05","date_gmt":"2016-10-06T04:49:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-bosnia-y-herzegovina-santa-misa-de-beatificacion-de-ivan-merz-banja-luka-22-de-junio-de-2003-2\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:05","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:05","slug":"viaje-apostolico-a-bosnia-y-herzegovina-santa-misa-de-beatificacion-de-ivan-merz-banja-luka-22-de-junio-de-2003-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-bosnia-y-herzegovina-santa-misa-de-beatificacion-de-ivan-merz-banja-luka-22-de-junio-de-2003-2\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a Bosnia y Herzegovina: Santa Misa de Beatificaci\u00f3n de Ivan Merz, Banja Luka (22 de junio de 2003)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO<br \/> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/> A BOSNIA Y HERZEGOVINA<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DEL SIERVO DE DIOS IV&Aacute;N MERZ<\/b><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A<\/font><\/i><\/b><i><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Banja Luka<\/font><\/i><font color=\"#663300\" size=\"3\"><i><br \/> Domingo 22 de junio de 2003<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;&quot;Vosotros sois la luz del mundo&quot;. Esta afirmaci&oacute;n, amad&iacute;simos hermanos y hermanas, nos la repite hoy Jes&uacute;s a nosotros, en nuestra asamblea lit&uacute;rgica. No es una simple exhortaci&oacute;n moral. Es <i>una constataci&oacute;n<\/i>, que expresa <i>una exigencia imperiosa, <\/i>pues deriva del bautismo recibido. <\/p>\n<p>En efecto, en virtud de este sacramento, el ser humano se injerta en el Cuerpo m&iacute;stico de Cristo (cf. <i>Rm<\/i> 6,&nbsp;3-5). El ap&oacute;stol san Pablo afirma:&nbsp; &quot;Todos los bautizados en Cristo os hab&eacute;is revestido de Cristo&quot; (<i>Ga<\/i> 3, 27). Por tanto, con raz&oacute;n san Agust&iacute;n exclamaba:&nbsp; &quot;Alegr&eacute;monos y demos gracias:&nbsp; no s&oacute;lo nos hemos convertido en cristianos, sino tambi&eacute;n en Cristo. (&#8230;) Asombraos y regocijaos:&nbsp; nos hemos convertido en Cristo&quot; (<i>In Ioannis Evangelium tractatus<\/i> 21, 8:&nbsp; <i>CCL<\/i> 36, 216). <\/p>\n<p>Cristo es &quot;la luz verdadera que ilumina a todo hombre&quot; (<i>Jn<\/i> 1, 9). Por eso, el cristiano est&aacute; llamado a ser, a su vez, <i>reflejo de esta luz<\/i>, siguiendo e imitando a Jes&uacute;s. Por tanto, ha de escuchar y meditar su palabra, participar de modo consciente y activo en la vida lit&uacute;rgica y sacramental de la Iglesia, y practicar el mandamiento del amor, sirviendo a los hermanos, especialmente a los humildes, a los pobres y a los que sufren. <\/p>\n<p>2.&nbsp;Saludo con afecto al obispo de Banja Luka y presidente de la Conferencia episcopal, monse&ntilde;or Franjo Komarica, y le agradezco las cordiales palabras que me ha dirigido al inicio de esta celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica. Mi deferente saludo va, asimismo, a los dem&aacute;s obispos de Bosnia y Herzegovina, en particular al se&ntilde;or cardenal Vinko Puljic, arzobispo de Vrhbosna y originario de esta di&oacute;cesis, y a los dem&aacute;s cardenales y obispos que nos acompa&ntilde;an. Un saludo en el Se&ntilde;or a todos los peregrinos que han venido aqu&iacute; de las diversas partes del pa&iacute;s y de las naciones vecinas. <\/p>\n<p>Env&iacute;o un saludo fraterno a Su Beatitud el Patriarca Pavle y a los miembros del Santo S&iacute;nodo de la Iglesia ortodoxa serbia. El nuevo vigor que, en tiempos recientes, ha cobrado nuestro camino hacia la comprensi&oacute;n muta, el respeto rec&iacute;proco y la solidaridad fraterna son motivo de alegr&iacute;a y esperanza para esta regi&oacute;n. <\/p>\n<p>Mi saludo va tambi&eacute;n a los fieles de las dem&aacute;s comunidades eclesiales de Bosnia y Herzegovina, as&iacute; como a los fieles de la comunidad jud&iacute;a y de la comunidad isl&aacute;mica. <\/p>\n<p>Saludo a los se&ntilde;ores miembros de la Presidencia de Bosnia y Herzegovina y a todas las dem&aacute;s autoridades civiles y militares. Aprecio mucho vuestra presencia y os agradezco cuanto hab&eacute;is hecho con vistas a la organizaci&oacute;n de mi visita a vuestra tierra. <\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, a vosotros, <i>amados hijos de esta Iglesia<\/i> peregrina en Bosnia y Herzegovina, <i>os abro mis brazos<\/i> para acogeros y deciros que ocup&aacute;is un lugar importante en el coraz&oacute;n del Papa, el cual presenta constantemente en la oraci&oacute;n ante el Se&ntilde;or el sufrimiento que a&uacute;n hace pesado vuestro camino, y comparte vuestra esperanza de que vengan d&iacute;as mejores. <\/p>\n<p>Desde esta ciudad, marcada a lo largo de la historia por tantos sufrimientos y tanta sangre, suplico al Se&ntilde;or omnipotente que tenga misericordia de las culpas cometidas contra el hombre, contra su dignidad y libertad, tambi&eacute;n por hijos de la Iglesia cat&oacute;lica, e infunda en todos el deseo del perd&oacute;n rec&iacute;proco. Solamente en un clima de verdadera reconciliaci&oacute;n, el recuerdo de tantas v&iacute;ctimas inocentes y de su sacrificio no ser&aacute; vano y nos impulsar&aacute; a construir relaciones nuevas de fraternidad y comprensi&oacute;n. <\/p>\n<p>3.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, <i>el justo<\/i>, inundado por la luz divina, se convierte a su vez en <i>una antorcha que alumbra y da calor<\/i>. Es lo que nos ense&ntilde;a hoy <i>la figura del nuevo beato Iv&aacute;n Merz<\/i>. <\/p>\n<p>Joven brillante, supo multiplicar los ricos talentos naturales de que estaba dotado y obtuvo <i>numerosos &eacute;xitos humanos<\/i>:&nbsp; se puede hablar de su vida como de <i>una vida realizada plenamente.<\/i> Pero no es esta la raz&oacute;n por la que hoy es inscrito en el cat&aacute;logo de los beatos. Lo que lo introduce en el coro de los beatos es <i>su &eacute;xito ante Dios. <\/i>En efecto, la gran aspiraci&oacute;n de toda su vida consisti&oacute; en &quot;no olvidar jam&aacute;s a Dios y desear siempre unirse a &eacute;l&quot;. En todas sus actividades puso de manifiesto &quot;la sublimidad del conocimiento de Jesucristo&quot;, y se dej&oacute; &quot;conquistar&quot; por &eacute;l (cf.<i> Flp<\/i> 3, 8.&nbsp;12). <\/p>\n<p>4.&nbsp;En la escuela de la liturgia, fuente y cumbre de la vida de la Iglesia (cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html\">Sacrosanctum Concilium<\/a><\/i>, 10), Iv&aacute;n Merz creci&oacute; hasta <i>la plenitud de la madurez cristiana<\/i>, y se convirti&oacute; en uno de los <i>promotores de la renovaci&oacute;n lit&uacute;rgica <\/i>en su patria. <\/p>\n<p>Participando en la misa y aliment&aacute;ndose del Cuerpo de Cristo y de la palabra de Dios, recibi&oacute; la fuerza para ser ap&oacute;stol de los j&oacute;venes. No por casualidad eligi&oacute; como lema:&nbsp; &quot;Sacrificio, Eucarist&iacute;a y apostolado&quot;. Consciente de la vocaci&oacute;n recibida en el bautismo, hizo de su existencia <i>una carrera hacia la santidad<\/i>, &quot;alto grado&quot; de la vida cristiana (cf. <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_20010106_novo-millennio-ineunte.html\">Novo millennio ineunte<\/a><\/i>, 31). Por eso, como afirma la primera lectura, &quot;no desaparecer&aacute; su recuerdo, su nombre vivir&aacute; de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n&quot; (<i>Si<\/i> 39, 9). <\/p>\n<p>5.&nbsp;El nombre de <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030622_merz_sp.html\">Iv&aacute;n Merz<\/a> ha significado un programa de vida y de acci&oacute;n <i>para toda una generaci&oacute;n de j&oacute;venes cat&oacute;licos<\/i>. Debe seguir si&eacute;ndolo tambi&eacute;n hoy. Vuestra patria y vuestra Iglesia, amad&iacute;simos j&oacute;venes, han vivido momentos dif&iacute;ciles, y ahora es necesario trabajar para que <i>la vida se reanude plenamente en todos los niveles<\/i>. Por tanto, me dirijo a cada uno de vosotros, invit&aacute;ndoos a ser valientes, <i>a no ceder a la tentaci&oacute;n del desaliento, <\/i>sino a multiplicar las iniciativas, para que Bosnia y Herzegovina vuelva a ser tierra de reconciliaci&oacute;n, de encuentro y de paz. <\/p>\n<p><i>El futuro de estas comarcas depende tambi&eacute;n de vosotros<\/i>. No busqu&eacute;is en otros lugares una vida m&aacute;s c&oacute;moda; no huy&aacute;is de vuestras responsabilidades, esperando que otros resuelvan los problemas; al contrario, venced decididamente al mal con la fuerza del bien. <\/p>\n<p>Como el beato Iv&aacute;n, buscad <i>el encuentro personal con Cristo<\/i>, que ilumina la vida con una luz nueva. Que el Evangelio sea el gran criterio que gu&iacute;e vuestras orientaciones y vuestras opciones. As&iacute; os convertir&eacute;is en misioneros con gestos y palabras y ser&eacute;is signos del amor de Dios, testigos cre&iacute;bles de la presencia misericordiosa de Cristo. No lo olvid&eacute;is:&nbsp; &quot;No se enciende una l&aacute;mpara para ponerla debajo del celem&iacute;n&quot; (<i>Mt<\/i>&nbsp;5, 15). <\/p>\n<p>6.&nbsp;Queridos hermanos y hermanas que particip&aacute;is con tanto fervor en esta celebraci&oacute;n:&nbsp; la paz de Dios Padre, que supera todo sentimiento, conserve vuestro coraz&oacute;n y vuestro esp&iacute;ritu en el conocimiento y en el amor de Dios y de su Hijo, nuestro Se&ntilde;or Jesucristo. <\/p>\n<p>Esta es la oraci&oacute;n y este es el deseo que, por intercesi&oacute;n del beato Iv&aacute;n Merz, el Papa eleva hoy por vosotros y por todos los pueblos de Bosnia y Herzegovina.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p> <i>Despu&eacute;s de la bendici&oacute;n apost&oacute;lica, el Papa entreg&oacute; a los j&oacute;venes la cruz con una reliquia del nuevo beato. El Santo Padre les dijo:&nbsp; <\/p>\n<p><\/i>Queridos j&oacute;venes, al final de esta solemne liturgia en la que he proclamado beato a Iv&aacute;n Merz, un joven de vuestra tierra, deseo entregaros la cruz venerada en el altar durante esta celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica. El beato Iv&aacute;n puso en el centro de su estudio, de su ense&ntilde;anza y de su apostolado el misterio pascual que se celebra en la liturgia, fuente y culmen de la vida de la Iglesia. Acoged en vuestra vida la cruz gloriosa de Cristo. A ejemplo del beato Iv&aacute;n sed los testigos de la belleza del culto cristiano y expresad en la vida cuanto hab&eacute;is recibido en la fe. Que en vuestra peregrinaci&oacute;n hacia el reino la cruz sea siempre para vosotros luz y gu&iacute;a. Marchad con la alegr&iacute;a del Se&ntilde;or. <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II A BOSNIA Y HERZEGOVINA SANTA MISA DE BEATIFICACI&Oacute;N DEL SIERVO DE DIOS IV&Aacute;N MERZ HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II Banja Luka Domingo 22 de junio de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Vosotros sois la luz del mundo&quot;. 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