{"id":40591,"date":"2016-10-05T23:49:10","date_gmt":"2016-10-06T04:49:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-celebracion-de-la-palabra-en-el-foro-de-zadar-9-de-junio-de-2003\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:10","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:10","slug":"viaje-apostolico-a-croacia-celebracion-de-la-palabra-en-el-foro-de-zadar-9-de-junio-de-2003","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-celebracion-de-la-palabra-en-el-foro-de-zadar-9-de-junio-de-2003\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a Croacia: Celebraci\u00f3n de la Palabra en el Foro de Zadar (9 de junio de 2003)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO<br \/> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/> A CROAZIA<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">CELEBRACI&Oacute;N DE LA HORA SEXTA EN LA FIESTA DE MAR&Iacute;A,<br \/>MADRE DE LA IGLESIA <br \/><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Zadar, lunes 9 de junio de 2003 <\/i> <\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;Con alegr&iacute;a, al final de mi viaje apost&oacute;lico a Croacia, me encuentro con vosotros, amad&iacute;simos fieles de la archidi&oacute;cesis de Zadar y de las regiones vecinas, que hab&eacute;is venido a esta plaza del Foro a la sombra de la catedral de Santa Anastasia, m&aacute;rtir de Sirmio. Nos hemos reunido aqu&iacute; para celebrar juntos <i>la plegaria de la hora Sexta<\/i>.<\/p>\n<p> Os saludo con afecto en nombre del Se&ntilde;or, recordando la presencia en vuestra ciudad de mi predecesor, el Papa Alejandro III, que &nbsp;en &nbsp;marzo &nbsp;de 1177 se detuvo aqu&iacute; mientras visitaba tambi&eacute;n algunas localidades cercanas. Saludo a vuestro arzobispo, monse&ntilde;or<i> Ivan Prendja<\/i>, que me ha acogido en nombre de todos, y al arzobispo em&eacute;rito, monse&ntilde;or <i>Marijan Oblak<\/i>, que particip&oacute; conmigo en el concilio ecum&eacute;nico Vaticano&nbsp;II. Dirijo un saludo fraterno a los <i>obispos croatas<\/i>, que hoy me rodean y me han acompa&ntilde;ado durante este viaje apost&oacute;lico. Saludo cordialmente a los cardenales Sodano, Vlk y Puljic. Mi saludo se extiende tambi&eacute;n al obispo serbio-ortodoxo de Dalmacia <i>Fotije<\/i>.<\/p>\n<p> Por &uacute;ltimo, saludo con deferencia al se&ntilde;or <i>presidente de la Rep&uacute;blica<\/i>, al que agradezco vivamente su presencia en este encuentro, y a las dem&aacute;s <i>autoridades civiles y militares<\/i>, a las que expreso mi gratitud por cuanto han hecho para la realizaci&oacute;n de mi visita.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;Nuestra asamblea lit&uacute;rgica tiene lugar al d&iacute;a siguiente de la solemnidad de Pentecost&eacute;s, d&iacute;a en que celebr&aacute;is <i>la fiesta de Mar&iacute;a, Madre de la Iglesia<\/i>. La lectura que acaba de proclamarse la presenta en el Cen&aacute;culo, rodeada por la comunidad primitiva. El peque&ntilde;o grupo, reunido &quot;en la estancia superior&quot; de la casa (<i>Hch<\/i> 1, 13), ora y espera. Vendr&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo, y entonces se abrir&aacute;n de par en par las puertas del Cen&aacute;culo para permitir que el anuncio evang&eacute;lico salga a la plaza de Jerusal&eacute;n, y se encamine despu&eacute;s por las sendas del mundo.<\/p>\n<p> Como en el d&iacute;a de Pentecost&eacute;s, la Virgen ha permanecido espiritualmente en medio de los fieles a lo largo de los siglos, para invocar la constante efusi&oacute;n de los dones del Esp&iacute;ritu sobre la Iglesia, que afronta los desaf&iacute;os que se le van planteando en las diversas &eacute;pocas de la historia.<\/p>\n<p> As&iacute;, Mar&iacute;a realiza plenamente <i>su misi&oacute;n materna:&nbsp; <\/i>no es madre s&oacute;lo porque dio a luz y aliment&oacute; al Hijo de Dios; es madre tambi&eacute;n porque es &quot;la Virgen hecha Iglesia&quot;, como sol&iacute;a saludarla <i>san Francisco de As&iacute;s<\/i> (cf. <i>FF<\/i> 259), el cual seg&uacute;n la tradici&oacute;n pas&oacute; por Zadar al inicio del siglo XIII durante su viaje a Oriente y a Tierra Santa.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;La Virgen Mar&iacute;a, congregando en torno a s&iacute; a los Ap&oacute;stoles y a los disc&iacute;pulos tentados de dispersarse, <i>les entrega al &quot;fuego&quot; del Esp&iacute;ritu<\/i>, que los impulsar&aacute; a la aventura de la misi&oacute;n. El <i>sensus fidei<\/i> del pueblo cristiano reconocer&aacute; la presencia activa de Mar&iacute;a no s&oacute;lo en la comunidad primitiva, sino tambi&eacute;n en los eventos sucesivos de la Iglesia. Por eso, no dudar&aacute; en atribuirle el t&iacute;tulo de &quot;Reina de los Ap&oacute;stoles&quot;.<\/p>\n<p> La Virgen sant&iacute;sima, que seg&uacute;n el evangelista san Lucas &quot;guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su coraz&oacute;n&quot; (<i>Lc<\/i> 2, 19), sigue proponiendo a la memoria de los creyentes los acontecimientos hist&oacute;ricos que fundan su fe. Mar&iacute;a, testigo de los or&iacute;genes y garante de la fidelidad de las generaciones cristianas, repite en todo tiempo las palabras que pronunci&oacute; en las bodas de Can&aacute;:&nbsp; &quot;Haced lo que &eacute;l os diga&quot; (<i>Jn<\/i> 2, 5).<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Las palabras y el ejemplo de Mar&iacute;a constituyen <i>una sublime escuela de vida<\/i>, en la que se forman los ap&oacute;stoles, tanto los de ayer como los de hoy. Mar&iacute;a los prepara continuamente para la misi&oacute;n con su oraci&oacute;n asidua al Padre, con su adhesi&oacute;n al Hijo y con su docilidad a las inspiraciones del Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p> Me alegra saber que esta archidi&oacute;cesis ha visto florecer y multiplicarse en los &uacute;ltimos a&ntilde;os <i>diversas formas de compromiso y de apostolado laical<\/i>. Queridos hermanos y hermanas, aprended de Mar&iacute;a a ser testigos cre&iacute;bles y ap&oacute;stoles generosos, dando vuestra contribuci&oacute;n a la gran obra de la nueva evangelizaci&oacute;n. Y recordad siempre que el aut&eacute;ntico apostolado requiere como condici&oacute;n previa el encuentro personal con Jes&uacute;s, el Viviente, el Se&ntilde;or (cf. <i>Ap<\/i> 1, 17-18).<\/p>\n<p> 5.&nbsp;Mar&iacute;a sant&iacute;sima sigue siendo <i>modelo de los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en pr&aacute;ctica <\/i>(cf. <i>Lc<\/i> 8, 21). As&iacute; pues, es natural que haya un profundo entendimiento espiritual entre los creyentes y la Virgen del <i>Magn&iacute;ficat.<\/i> Los pobres y los humildes de todos los tiempos no se han equivocado al hacer de <i>Mar&iacute;a en el silencio<\/i> su portavoz y de <i>Mar&iacute;a en el servicio<\/i> su reina.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n nosotros nos acercamos a ella, para aprender su docilidad y su apertura a Dios. Tambi&eacute;n nosotros, peregrinos del tercer milenio, nos encomendamos a su intercesi&oacute;n, para que con su oraci&oacute;n sostenga nuestra fe, alimente nuestra esperanza y haga activa nuestra caridad.<\/p>\n<p> Santa Mar&iacute;a, Madre de Dios y Madre nuestra,&nbsp;<br \/> acu&eacute;rdate de todos tus hijos,<br \/>ven en nuestro auxilio.<\/p>\n<p> Gu&iacute;anos al encuentro con Cristo,&nbsp;<br \/> camino, verdad y vida;&nbsp;<br \/> alc&aacute;nzanos del Padre los dones del Esp&iacute;ritu,&nbsp;<br \/> la protecci&oacute;n de las insidias y la liberaci&oacute;n del mal.<\/p>\n<p> Ay&uacute;danos a testimoniar&nbsp;<br \/> en toda circunstancia la fecundidad del amor&nbsp;<br \/> y el sentido aut&eacute;ntico de la vida;&nbsp;<br \/> ens&eacute;&ntilde;anos a edificar contigo el reino de tu Hijo,&nbsp;<br \/> reino de justicia, de amor y de paz.<\/p>\n<p> Ruega por nosotros y s&eacute; nuestra patrona ahora y siempre.&nbsp;<br \/> A ti, que eres tambi&eacute;n la Virgen del Gran Voto Bautismal &nbsp;de &nbsp;Croacia,&nbsp;<br \/> la &nbsp;Reina &nbsp;del Santo Rosario,<br \/>te encomendamos nuestras personas,&nbsp;<br \/> esta tierra y a todo el pueblo croata.<\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"left\"><i>Palabras del Papa al final de la celebraci&oacute;n en Zadar <\/i><\/p>\n<p>A punto de regresar a Roma, deseo dirigir una vez m&aacute;s a todos y cada uno mi saludo y mi agradecimiento.<\/p>\n<p> Gracias, ante todo, a mis hermanos <i>obispos de Croacia, <\/i>que me han acogido y acompa&ntilde;ado en sus Iglesias locales, cuya vitalidad y celo apost&oacute;lico he podido admirar. Llevo en mi coraz&oacute;n estos momentos de comuni&oacute;n.<\/p>\n<p> Gracias a <i>las autoridades del pa&iacute;s<\/i>, en particular al se&ntilde;or presidente de la Rep&uacute;blica. Les expreso mi gratitud por el empe&ntilde;o puesto en la organizaci&oacute;n de esta visita. Gracias a los responsables de la seguridad, a los agentes de la comunicaci&oacute;n social, y a todos los que, de diversas maneras, m&aacute;s o menos visibles, han colaborado en&nbsp;el&nbsp;&eacute;xito de estas jornadas.<\/p>\n<p> Gracias especialmente a ti, <i>amado pueblo de Croacia<\/i>, que me has abierto los brazos y el coraz&oacute;n por los caminos de Dalmacia, Eslavonia y Carnaro. Recuerdo el sufrimiento causado por una guerra que a&uacute;n marca tu rostro y tu vida, y me siento cerca de los que sufren sus tristes consecuencias. Sin embargo, conozco tambi&eacute;n tu fuerza, tu valent&iacute;a y tu esperanza, y s&eacute; que la constancia en el empe&ntilde;o te permitir&aacute; ver d&iacute;as mejores.<\/p>\n<p> Gracias tambi&eacute;n a ti, juventud croata. &iexcl;Que Dios te proteja!<\/p>\n<p> Tierra&nbsp;de&nbsp;Croacia, &iexcl;Dios&nbsp;te&nbsp;bendiga!<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II A CROAZIA CELEBRACI&Oacute;N DE LA HORA SEXTA EN LA FIESTA DE MAR&Iacute;A,MADRE DE LA IGLESIA HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II Zadar, lunes 9 de junio de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;Con alegr&iacute;a, al final de mi viaje apost&oacute;lico a Croacia, me encuentro con vosotros, amad&iacute;simos fieles de la archidi&oacute;cesis &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-celebracion-de-la-palabra-en-el-foro-de-zadar-9-de-junio-de-2003\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje Apost\u00f3lico a Croacia: Celebraci\u00f3n de la Palabra en el Foro de Zadar (9 de junio de 2003)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40591","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40591\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}