{"id":40592,"date":"2016-10-05T23:49:11","date_gmt":"2016-10-06T04:49:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-en-el-delta-de-rijeka-8-de-junio-de-2003\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:11","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:11","slug":"viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-en-el-delta-de-rijeka-8-de-junio-de-2003","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-en-el-delta-de-rijeka-8-de-junio-de-2003\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a Croacia: Santa Misa en el delta de Rijeka (8 de junio de 2003)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO<br \/> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/> A CROAZIA<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA PARA LAS FAMILIAS EN RIJEKA<\/b><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II&nbsp;<br \/><\/font><\/b><br \/>Domingo de Pentecost&eacute;s, 8 de junio de 2003<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;En los &uacute;ltimos d&iacute;as de su vida terrena, Jes&uacute;s prometi&oacute; a sus disc&iacute;pulos <i>el don del Esp&iacute;ritu Santo<\/i> como su verdadera herencia, continuaci&oacute;n de su misma presencia (cf. <i>Jn<\/i> 14, 16-17).<\/p>\n<p> El pasaje evang&eacute;lico que se acaba de proclamar nos ha hecho revivir el momento en el que esa promesa se hizo realidad:&nbsp; el Resucitado entra en el Cen&aacute;culo, saluda a los disc&iacute;pulos y, soplando sobre ellos, les dice:&nbsp; &quot;Recibid el Esp&iacute;ritu Santo&quot; (<i>Jn<\/i> 20, 22). Pentecost&eacute;s, descrito por los Hechos de los Ap&oacute;stoles, es el acontecimiento que hace evidente y p&uacute;blico, cincuenta d&iacute;as despu&eacute;s, este don que Jes&uacute;s hizo a los suyos la tarde misma del d&iacute;a de Pascua.<\/p>\n<p> La Iglesia de Cristo est&aacute; siempre, por decirlo as&iacute;, en estado de Pentecost&eacute;s. Siempre reunida en el Cen&aacute;culo para <i>orar<\/i>, est&aacute;, al mismo tiempo, bajo el viento impetuoso del Esp&iacute;ritu, siempre en camino para <i>anunciar<\/i>. La Iglesia se mantiene perennemente joven y viva, una, santa, cat&oacute;lica y apost&oacute;lica, porque el Esp&iacute;ritu <i>desciende continuamente sobre ella para recordarle<\/i> todo lo que su Se&ntilde;or le dijo (cf. <i>Jn<\/i> 14, 25), y para guiarla a la verdad plena (cf. <i>Jn<\/i> 16,&nbsp;13).<\/p>\n<p> 2.&nbsp;Hoy deseo saludar con particular afecto a <i>la porci&oacute;n de esta Iglesia que peregrina en tierra de Croacia<\/i>, aqu&iacute; congregada en torno a sus pastores y representada en su riqueza y variedad por los fieles que han venido de las diversas regiones del pa&iacute;s.<\/p>\n<p> Abrazo al arzobispo de Rijeka, monse&ntilde;or <i>Ivan Devcic, <\/i>que me ha acogido en nombre de todos vosotros, y al arzobispo em&eacute;rito, monse&ntilde;or <i>Josip Pavlisic, <\/i>que estuvo presente conmigo en el concilio Vaticano II:&nbsp; junto con &eacute;l doy gracias a Dios por el 65&deg; aniversario de su ordenaci&oacute;n sacerdotal, celebrado el pasado mes de abril. Deseo dirigir un saludo particular al presidente de la Conferencia episcopal, monse&ntilde;or <i>Josip Bozanic<\/i>, arzobispo de Zagreb, y a todo el <i>Episcopado croata<\/i>, as&iacute; como a los se&ntilde;ores cardenales y a los obispos que han venido de otros pa&iacute;ses.<\/p>\n<p> Dirijo tambi&eacute;n mi respetuoso saludo al <i>se&ntilde;or presidente de la Rep&uacute;blica<\/i> y a las dem&aacute;s <i>autoridades civiles y militares<\/i>, a las que agradezco su presencia y la valiosa ayuda brindada para la organizaci&oacute;n y la realizaci&oacute;n de mi tercer viaje apost&oacute;lico a Croacia.<\/p>\n<p> Por &uacute;ltimo, saludo de modo especial a <i>las numerosas familias<\/i> reunidas aqu&iacute; en este d&iacute;a dedicado a ellas:&nbsp; sois <i>muy valiosas para la sociedad y para la Iglesia<\/i>, ya que &quot;el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes m&aacute;s preciosos de la humanidad&quot; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html\">Familiaris consortio<\/a><\/i>, 1).<\/p>\n<p> 3.&nbsp;Estamos reunidos al pie de la colina en la que se alza <i>el santuario de Trsat<\/i>, donde, seg&uacute;n una piadosa tradici&oacute;n, estuvo un tiempo la casa de la Virgen Mar&iacute;a. El dulce recuerdo de la vida de Jes&uacute;s, Mar&iacute;a y Jos&eacute; en Nazaret evoca en nosotros la belleza austera y sencilla y el car&aacute;cter sagrado e inviolable de la familia cristiana.<\/p>\n<p> Al mirar a Mar&iacute;a y a Jos&eacute;, que presentan al Ni&ntilde;o en el templo o que van en peregrinaci&oacute;n a Jerusal&eacute;n, los padres cristianos pueden reconocerse mientras participan con sus hijos en la Eucarist&iacute;a dominical o se re&uacute;nen en sus hogares para rezar. A este prop&oacute;sito, me complace recordar el programa que, hace a&ntilde;os, vuestros obispos propusieron desde Nin:&nbsp; &quot;La familia cat&oacute;lica croata reza todos los d&iacute;as y el domingo celebra la Eucarist&iacute;a&quot;. Para que esto pueda suceder, es de fundamental importancia el respeto del car&aacute;cter sagrado del d&iacute;a festivo, que permite a los miembros de la familia reunirse y juntos dar a Dios el culto debido.<\/p>\n<p> <i>La familia<\/i> requiere hoy, tambi&eacute;n en Croacia, <i>una atenci&oacute;n privilegiada<\/i> y medidas concretas que favorezcan y tutelen su constituci&oacute;n, desarrollo y estabilidad. Pienso en los graves problemas de la vivienda y del empleo, entre otros. No hay que olvidar que, ayudando a la familia, se contribuye tambi&eacute;n a la soluci&oacute;n de otros graves problemas, como por ejemplo la asistencia a los enfermos y a los ancianos, el freno a la difusi&oacute;n de la criminalidad, y un remedio contra la droga.<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Vosotras, queridas familias cristianas, no dud&eacute;is en proponer, ante todo con el testimonio de vuestra vida, el aut&eacute;ntico proyecto de Dios sobre la familia como <i>comunidad de vida fundada en el matrimonio<\/i>, es decir, en la uni&oacute;n estable y fiel de un hombre y una mujer, unidos entre s&iacute; por un v&iacute;nculo manifestado y reconocido p&uacute;blicamente.<\/p>\n<p> A vosotros, los padres, os corresponde ocuparos con responsabilidad de la <i>educaci&oacute;n humana y cristiana de vuestros hijos<\/i>, confiando tambi&eacute;n en la ayuda experta de educadores y catequistas serios y bien formados. En esta ciudad de Rijeka se venera como patrono a san Vito, joven que no dud&oacute; en dar su vida para mantener la fidelidad a Cristo que le hab&iacute;an ense&ntilde;ado sus santos padres Modesto y Crescencia. Tambi&eacute;n vosotros, como ellos, ayudad a vuestros hijos a salir al encuentro de Jes&uacute;s, para conocerlo mejor y seguirlo, en medio de las tentaciones a las que est&aacute;n expuestos continuamente, por el camino que conduce a la alegr&iacute;a verdadera.<\/p>\n<p> En el cumplimiento de vuestro deber de padres, no os cans&eacute;is de repetir la invocaci&oacute;n que, desde hace siete siglos, los ciudadanos de Rijeka dirigen con confianza al crucifijo milagroso venerado en la catedral:&nbsp; <i>&quot;<\/i>Nos ayude la santa cruz de san Vito&quot;.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;La sociedad actual est&aacute; <i>dram&aacute;ticamente fragmentada y dividida<\/i>. Precisamente por eso, est&aacute; tan profundamente insatisfecha. Pero el cristiano no se resigna al cansancio y a la inercia. <i>Sed el pueblo de la esperanza.<\/i> Sed un pueblo que reza:&nbsp; &quot;Ven, Esp&iacute;ritu, desde los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que revivan&quot; (<i>Ez<\/i> 37, 9). Sed un pueblo que cree en las palabras que nos dijo Dios y que se realizaron en Cristo:&nbsp; &quot;Infundir&eacute; mi esp&iacute;ritu en vosotros y vivir&eacute;is; os establecer&eacute; en vuestro suelo, y sabr&eacute;is que yo, el Se&ntilde;or, lo digo y lo hago&quot; (<i>Ez<\/i> 37, 14).<\/p>\n<p> Cristo desea que todos sean uno en &eacute;l, para que en todos est&eacute; la plenitud de su alegr&iacute;a (cf. <i>Jn<\/i> 15, 11; 17, 13). Tambi&eacute;n hoy expresa este deseo para la Iglesia que somos nosotros. Por eso, juntamente con el Padre, envi&oacute; al Esp&iacute;ritu Santo. El Esp&iacute;ritu act&uacute;a de forma incansable para superar toda dispersi&oacute;n y sanar toda herida.<\/p>\n<p> 6.&nbsp;San Pablo nos ha recordado que &quot;el fruto del Esp&iacute;ritu es amor, alegr&iacute;a, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de s&iacute;&quot; (<i>Ga<\/i> 5, 22-23). El Papa invoca hoy estos dones del Esp&iacute;ritu para todos los esposos cristianos de Croacia, a fin de que con su entrega rec&iacute;proca, en la fidelidad a los compromisos del matrimonio y en el servicio a la causa del Evangelio, sean en el mundo <i>signo del amor de Dios a la humanidad<\/i>.<\/p>\n<p> El Papa invoca estos dones para todos los que particip&aacute;is en esta celebraci&oacute;n y que aqu&iacute; renov&aacute;is vuestro compromiso de dar testimonio de Cristo y de su Evangelio.<\/p>\n<p> &quot;&iexcl;Ven, Esp&iacute;ritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor!&quot; (<i>Aleluya<\/i>).<\/p>\n<p> &iexcl;Ven, Esp&iacute;ritu Santo! Am&eacute;n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II A CROAZIA SANTA MISA PARA LAS FAMILIAS EN RIJEKA HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II&nbsp;Domingo de Pentecost&eacute;s, 8 de junio de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;En los &uacute;ltimos d&iacute;as de su vida terrena, Jes&uacute;s prometi&oacute; a sus disc&iacute;pulos el don del Esp&iacute;ritu Santo como su verdadera herencia, continuaci&oacute;n de su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-en-el-delta-de-rijeka-8-de-junio-de-2003\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje Apost\u00f3lico a Croacia: Santa Misa en el delta de Rijeka (8 de junio de 2003)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}