{"id":40594,"date":"2016-10-05T23:49:14","date_gmt":"2016-10-06T04:49:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-de-beatificacion-de-sor-maria-petkovic-en-la-plaza-del-puerto-dubrovnik-6-de-junio-de-2003\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:14","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:14","slug":"viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-de-beatificacion-de-sor-maria-petkovic-en-la-plaza-del-puerto-dubrovnik-6-de-junio-de-2003","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-de-beatificacion-de-sor-maria-petkovic-en-la-plaza-del-puerto-dubrovnik-6-de-junio-de-2003\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a Croacia: Santa Misa de Beatificaci\u00f3n de Sor Mar\u00eda Petkovic en la Plaza del Puerto, Dubrovnik (6 de junio de 2003)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO<br \/> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/> A CROAZIA<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">BEATIFICACI&Oacute;N DE SOR MAR&Iacute;A DE JES&Uacute;S CRUCIFICADO PETKOVIC<\/font><\/b> <\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"3\" color=\"#663300\"><i>Puerto de Dubrovnik<br \/>Viernes 6 de junio de 2003<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp; <\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;&quot;<i>Maestro bueno, &iquest;qu&eacute; he de hacer para tener en herencia la vida eterna?&quot;<\/i> (<i>Mc<\/i> 10, 17), pregunt&oacute; el joven que aquel d&iacute;a se present&oacute; ante Jes&uacute;s, poni&eacute;ndose de rodillas.<\/p>\n<p> Amad&iacute;simos hermanos y hermanas, tambi&eacute;n nosotros, en la asamblea lit&uacute;rgica en que nos reunimos como disc&iacute;pulos del &quot;Maestro bueno&quot;, le dirigimos hoy la misma pregunta para saber <i>cu&aacute;l es el camino que nos conduce a la vida eterna<\/i>.<\/p>\n<p> La respuesta es sencilla e inmediata:&nbsp; &quot;Cumple los mandamientos&quot;. Y viene de Aquel que es el verdadero manantial de la verdad y de la vida. <i>El pueblo de Dubrovnik<\/i>, reunido para esta celebraci&oacute;n festiva, juntamente con los peregrinos que han venido del resto de Croacia, de Bosnia y &nbsp;Herzegovina, de Montenegro y de los dem&aacute;s pa&iacute;ses, acoge con emoci&oacute;n la invitaci&oacute;n del &quot;Maestro bueno&quot;, e implora su ayuda y su gracia para poder corresponder con generosidad y empe&ntilde;o.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;Os saludo con afecto, amad&iacute;simos hermanos y hermanas, juntamente con vuestros obispos, los sacerdotes, los religiosos y las religiosas que os acompa&ntilde;an en vuestro camino de testimonio cristiano. Dirijo mi saludo cordial al obispo de esta di&oacute;cesis, monse&ntilde;or<i> Zelimir Puljic, <\/i>a quien agradezco las amables palabras que me ha dirigido; a los cardenales <i>Joachim Meisner <\/i>y <i>Vinko Puljic; <\/i>y de modo especial a las religiosas <i>Hijas de la Misericordia<\/i>, fundadas por la nueva beata. Saludo con deferencia tambi&eacute;n a las <i>autoridades civiles y militares<\/i>, a las que doy las gracias, as&iacute; como a todos los que han trabajado para hacer posible mi visita.<\/p>\n<p> Recordando a mi predecesor P&iacute;o IV, que fue arzobispo aqu&iacute;, he venido con alegr&iacute;a a esta antigua y gloriosa ciudad de Dubrovnik, orgullosa de su historia y de sus tradiciones de libertad, justicia y <i>promoci&oacute;n del bien com&uacute;n<\/i>, testimoniadas por las lapidarias palabras grabadas en la fortaleza de San Lorenzo:&nbsp; <i>Non bene pro toto libertas venditur auro <\/i>(&quot;La libertad no se vende ni por todo el oro del mundo&quot;) y sobre la puerta de la sala del Consejo, en el palacio del gobernador:&nbsp; <i>Obliti privatorum, publica curate<\/i> (&quot;Olvidando el inter&eacute;s privado, preocupaos por el p&uacute;blico&quot;).<\/p>\n<p> Deseo que el patrimonio de valores humanos y cristianos, acumulado a lo largo de los siglos, con la ayuda de Dios y de vuestro protector san Blas, siga constituyendo el tesoro m&aacute;s valioso de la gente de este pa&iacute;s.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;&quot;Maestro bueno, &iquest;qu&eacute; he de hacer para tener en herencia la vida eterna?&quot; (<i>Mc<\/i> 10, 17). Es la pregunta que tambi&eacute;n <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030606_petkovic_sp.html\">sor Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Crucificado<\/a><\/i> hizo a su Se&ntilde;or desde que, siendo joven, colaboraba en la parroquia de Blato, en la isla de Korcula, y se prodigaba al servicio del pr&oacute;jimo en las asociaciones del Buen Pastor y de las Madres cat&oacute;licas, as&iacute; como en la cocina popular.<\/p>\n<p> La respuesta reson&oacute; n&iacute;tidamente en su coraz&oacute;n:&nbsp; &quot;&iexcl;Ven y s&iacute;gueme!&quot;. As&iacute;, conquistada por el amor de Dios, eligi&oacute; consagrarse para siempre a &eacute;l, realizando la aspiraci&oacute;n de entregarse totalmente al bien espiritual y material de las personas m&aacute;s necesitadas. Luego fund&oacute; la <i>congregaci&oacute;n de las Hijas de la Misericordia de la Tercera Orden Regular de San Francisco<\/i>, con la misi&oacute;n espec&iacute;fica de &quot;difundir y propagar, mediante las obras de misericordia espirituales y corporales, el conocimiento del Amor divino&quot;. No faltaron dificultades, pero sor Mar&iacute;a sigui&oacute; adelante con ind&oacute;mita valent&iacute;a, <i>ofreciendo sus sufrimientos como actos de culto<\/i> y sosteniendo a sus hermanas con la palabra y con el ejemplo. Durante cuarenta a&ntilde;os gobern&oacute; con sabidur&iacute;a materna su instituto, abri&eacute;ndolo al compromiso misionero en diversos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n<p> 4.&nbsp;La figura de la beata Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Crucificado me lleva a pensar en <i>todas las mujeres de Croacia<\/i>, tanto en las que est&aacute;n casadas y son madres felices, como en las que est&aacute;n marcadas para siempre por el dolor de la p&eacute;rdida de un familiar en la cruel guerra de la d&eacute;cada de 1990, o por otras amargas desilusiones sufridas.<\/p>\n<p> Pienso en ti, mujer, porque con tu sensibilidad, generosidad y fortaleza &quot;enriqueces la comprensi&oacute;n del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas&quot; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/letters\/documents\/hf_jp-ii_let_29061995_women.html\">Carta a las mujeres<\/a><\/i>, 2). Dios te ha confiado de modo especial las criaturas, y por ello est&aacute;s llamada a convertirte en <i>un apoyo importante para la existencia de toda persona<\/i>, en particular en el &aacute;mbito de la familia.<br \/> El ritmo fren&eacute;tico de la vida moderna puede llevar al ofuscamiento e, incluso, a la p&eacute;rdida de lo que es humano. Nuestro tiempo, tal vez m&aacute;s que cualquier otra &eacute;poca de la historia, necesita &quot;<i>el &quot;genio&quot; de la mujer, <\/i>que asegure en toda circunstancia la sensibilidad por el hombre&quot; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_15081988_mulieris-dignitatem.html\">Mulieris dignitatem<\/a><\/i>, 30).<\/p>\n<p> Mujeres croatas, conscientes de vuestra alt&iacute;sima vocaci&oacute;n de &quot;esposas&quot; y &quot;madres&quot;, <i>seguid mirando a toda persona con los ojos del coraz&oacute;n<\/i>, salid a su encuentro y acompa&ntilde;adla con la sensibilidad propia del instinto materno. Vuestra presencia es indispensable en la familia, en la sociedad y en la comunidad eclesial.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;De modo particular, pienso en vosotras, <i>mujeres consagradas como Mar&iacute;a Petkovic<\/i>, que hab&eacute;is acogido la invitaci&oacute;n a seguir con coraz&oacute;n indiviso a Cristo, casto, pobre y obediente.<\/p>\n<p> No os cans&eacute;is de responder fielmente al &uacute;nico Amor de vuestra existencia. En efecto, la vida consagrada no es s&oacute;lo compromiso generoso de un ser humano; es, ante todo, <i>respuesta a un don que viene de lo alto<\/i> y que se debe acoger con plena disponibilidad. Que la experiencia diaria del amor gratuito de Dios a vosotras os impulse a entregar sin reservas vuestra vida al servicio de la Iglesia y de los hermanos, poni&eacute;ndolo todo, presente y futuro, en sus manos.<\/p>\n<p> 6.&nbsp;&quot;Jes&uacute;s, fijando en &eacute;l su mirada, lo am&oacute;&quot; (<i>Mc<\/i> 10, 21). Dios dirige una mirada llena de ternura a quien desea cumplir su voluntad y caminar por sus sendas (cf. <i>Sal<\/i> 1, 1-3). En efecto, cada uno, seg&uacute;n su vocaci&oacute;n propia, est&aacute; llamado a <i>realizar, en s&iacute; y en torno a s&iacute;, el proyecto de Dios<\/i>. Con este fin, el Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or reviste al hombre fiel a Dios &quot;de entra&ntilde;as de misericordia, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia&quot; (<i>Col<\/i> 3, 12). S&oacute;lo as&iacute; se puede edificar la ciudad terrena a imagen de la ciudad celestial.<\/p>\n<p> Que <i>vuestra comunidad cristiana<\/i> <i>crezca y se fortalezca<\/i> en el perd&oacute;n rec&iacute;proco, en la caridad y en la paz:&nbsp; esta es la oraci&oacute;n que hoy el Papa eleva al Se&ntilde;or por todos vosotros.<br \/> &quot;Y todo cuanto hag&aacute;is, de palabra y de obra, hacedlo todo en el nombre del Se&ntilde;or Jes&uacute;s, dando gracias por medio de &eacute;l a Dios Padre&quot; (<i>Col<\/i> 3, 17).<\/p>\n<p> A &eacute;l la gloria por los siglos de los siglos.<\/p>\n<p> <i>Al final de la misa el Santo Padre dirigi&oacute; las siguientes palabras:&nbsp; <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> <i><br \/> <\/i>Siempre dese&eacute; visitar Dubrovnik. Esto se ha cumplido hoy. Doy gracias a Dios. Y os doy las gracias a todos vosotros por la cordial acogida, por esta liturgia, por estas bellezas naturales. Os bendigo a todos vosotros. Bendigo a vuestras familias. Bendigo a los j&oacute;venes, y les digo:&nbsp; &iexcl;&Aacute;nimo! Bendigo a los ni&ntilde;os y a los enfermos. Que Dios bendiga el pa&iacute;s natal de la nueva beata, la ciudad de Dubrovnik y toda Croacia.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II A CROAZIA BEATIFICACI&Oacute;N DE SOR MAR&Iacute;A DE JES&Uacute;S CRUCIFICADO PETKOVIC HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II Puerto de DubrovnikViernes 6 de junio de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Maestro bueno, &iquest;qu&eacute; he de hacer para tener en herencia la vida eterna?&quot; (Mc 10, 17), pregunt&oacute; el joven que aquel d&iacute;a se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-croacia-santa-misa-de-beatificacion-de-sor-maria-petkovic-en-la-plaza-del-puerto-dubrovnik-6-de-junio-de-2003\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje Apost\u00f3lico a Croacia: Santa Misa de Beatificaci\u00f3n de Sor Mar\u00eda Petkovic en la Plaza del Puerto, Dubrovnik (6 de junio de 2003)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40594","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40594"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40594\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}