{"id":40596,"date":"2016-10-05T23:49:17","date_gmt":"2016-10-06T04:49:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-mayo-de-2003-ordenacion-sacerdotal-de-diaconos-de-la-diocesis-de-roma\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:17","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:17","slug":"11-de-mayo-de-2003-ordenacion-sacerdotal-de-diaconos-de-la-diocesis-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-mayo-de-2003-ordenacion-sacerdotal-de-diaconos-de-la-diocesis-de-roma\/","title":{"rendered":"11 de mayo de 2003, Ordenaci\u00f3n sacerdotal de di\u00e1conos de la di\u00f3cesis de Roma"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL PAPA JUAN PABLO II<br \/>DURANTE LA MISA DE ORDENACI&Oacute;N SACERDOTAL<br \/>DE 31 DI&Aacute;CONOS DE LA DI&Oacute;CESIS DE ROMA<\/font><\/b><\/p>\n<p>Domingo 11 de mayo de 2003<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.<i>&nbsp;&quot;Yo soy el buen Pastor&quot;<\/i> (<i>Jn<\/i> 10, 11).<\/p>\n<p> En la p&aacute;gina evang&eacute;lica que nos propone la liturgia de hoy Jes&uacute;s se define a s&iacute; mismo como el buen Pastor que da la vida por sus ovejas.<\/p>\n<p> El mercenario, que no siente como suyas las ovejas, ante las dificultades y los peligros las abandona y huye. El pastor, en cambio, que conoce a cada una de sus ovejas, entabla con ellas una relaci&oacute;n de familiaridad tan profunda, que est&aacute; dispuesto a dar su vida por ellas.<\/p>\n<p> Jes&uacute;s, ejemplo sublime de entrega amorosa, invita a sus disc&iacute;pulos, en particular a los sacerdotes, a seguir sus mismas huellas. Llama a cada presb&iacute;tero a ser buen pastor de la grey que la Providencia le conf&iacute;a.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;Amad&iacute;simos ordenandos presb&iacute;teros, hoy tambi&eacute;n vosotros sois configurados con el buen Pastor, convirti&eacute;ndoos en colaboradores de los sucesores de los Ap&oacute;stoles.<\/p>\n<p> Os saludo con afecto a todos. Saludo, en primer lugar, al cardenal vicario, al monse&ntilde;or vicegerente y a los obispos auxiliares. Saludo a los rectores y a los superiores del Pontificio Seminario Romano Mayor y del seminario diocesano <i>Redemptoris Mater<\/i>, que han velado por vuestra formaci&oacute;n. Saludo al cardenal Andrzej Mar&iacute;a Deskur y a los formadores de los &quot;Hijos de la Cruz&quot;, a los responsables y a los formadores de cuantos, entre vosotros, pertenecen a la Sociedad de Nuestra Se&ntilde;ora de la Sant&iacute;sima Trinidad y a la Sociedad del Apostolado Cat&oacute;lico.<\/p>\n<p> Deseo expresar mi agradecimiento a vuestras comunidades parroquiales, a las asociaciones, a los movimientos y a los grupos de pertenencia, as&iacute; como a cuantos os han ayudado a reconocer y acoger la llamada del Se&ntilde;or y, especialmente, a vuestras familias, que os han educado en la fe y hoy se alegran juntamente con vosotros.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;Amad&iacute;simos ordenandos, este d&iacute;a ser&aacute; inolvidable para cada uno de vosotros. Hoy sois &quot;promovidos para servir a Cristo maestro, sacerdote y rey, participando en su ministerio, que construye sin cesar la Iglesia aqu&iacute; en la tierra como pueblo de Dios, cuerpo de Cristo y templo del Esp&iacute;ritu Santo&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html\">Presbyterorum ordinis<\/a><\/i>, 1).<\/p>\n<p> Quisiera simplemente atraer vuestra atenci&oacute;n hacia algunos rasgos que ponen de relieve <i>qui&eacute;n es<\/i>, en el proyecto salv&iacute;fico de Dios, <i>el sacerdote<\/i>, y qu&eacute; esperan de &eacute;l la Iglesia y el mundo. El sacerdote es el <i>hombre de la Palabra<\/i>, a quien corresponde la tarea de llevar el anuncio evang&eacute;lico a los hombres y a las mujeres de su tiempo. Debe hacerlo con gran sentido de responsabilidad, comprometi&eacute;ndose a estar siempre en plena sinton&iacute;a con el magisterio de la Iglesia. Es tambi&eacute;n el <i>hombre de la Eucarist&iacute;a<\/i>, mediante la cual penetra en el coraz&oacute;n del misterio pascual. Especialmente en la santa misa siente la exigencia de una configuraci&oacute;n cada vez m&aacute;s &iacute;ntima con Jes&uacute;s, buen Pastor, sumo y eterno Sacerdote.<\/p>\n<p> Por eso, alimentaos de la palabra de Dios; conversad todos los d&iacute;as con Cristo realmente presente en el Sacramento del altar. Dejaos conquistar por el amor infinito de su Coraz&oacute;n y prolongad la adoraci&oacute;n eucar&iacute;stica en los momentos importantes de vuestra vida, en los de las decisiones personales y pastorales dif&iacute;ciles, al inicio y al final de vuestras jornadas. Puedo aseguraros que &quot;yo he hecho esta experiencia y en ella he encontrado fuerza, consuelo y apoyo&quot; (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_20030417_eccl-de-euch.html\">Ecclesia de Eucharistia<\/a><\/i>, 25).<\/p>\n<p> 4.&nbsp;Configurados con Cristo, buen Pastor, queridos ordenandos, ser&eacute;is <i>los ministros de la misericordia divina<\/i>. Administrar&eacute;is el sacramento de la reconciliaci&oacute;n, cumpliendo as&iacute; el mandato que el Se&ntilde;or transmiti&oacute; a los Ap&oacute;stoles despu&eacute;s de su resurrecci&oacute;n:&nbsp; &quot;Recibid el Esp&iacute;ritu Santo. A quienes perdon&eacute;is los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los reteng&aacute;is, les quedan retenidos&quot; (<i>Jn<\/i> 20, 22-23). &iexcl;De cu&aacute;ntos milagros y prodigios realizados por la misericordia de Dios en el confesonario ser&eacute;is testigos!<\/p>\n<p> Pero, para poder cumplir dignamente la misi&oacute;n que hoy se os conf&iacute;a, deber&eacute;is manteneros constantemente unidos a Dios en la oraci&oacute;n, y experimentar vosotros mismos su amor misericordioso mediante una pr&aacute;ctica regular de la confesi&oacute;n, dej&aacute;ndoos tambi&eacute;n guiar por expertos consejeros espirituales, sobre todo en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles de la existencia.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;Amad&iacute;simos hermanos y hermanas de la di&oacute;cesis de Roma y vosotros que acompa&ntilde;&aacute;is a estos ordenandos:&nbsp; El sacerdote, llamado de modo especial <i>a tender a la santidad<\/i>, es para todo el pueblo cristiano <i>el testigo del amor y de la alegr&iacute;a <\/i>de Cristo. Imitando el ejemplo del buen Pastor, ayuda a los creyentes a seguir a Cristo, correspondiendo a su amor. Estad cerca de vuestros sacerdotes; acompa&ntilde;adlos con constante oraci&oacute;n y pedid al Se&ntilde;or con insistencia&nbsp;que no falten obreros en su mies.<\/p>\n<p> Y t&uacute;, Mar&iacute;a, &quot;Mujer eucar&iacute;stica&quot;, Madre y modelo de todo sacerdote, permanece junto a estos hijos tuyos hoy y a lo largo de los a&ntilde;os de su ministerio pastoral. Como el ap&oacute;stol san Juan, hoy te acogen &quot;en su casa&quot;. Haz que conformen su vida al divino Maestro, que los ha elegido como ministros suyos. Que el &quot;&iexcl;presente!&quot;, que acaba de pronunciar cada uno con entusiasmo juvenil, se exprese cada d&iacute;a en la generosa adhesi&oacute;n a las tareas del ministerio y florezca en la alegr&iacute;a del &quot;magn&iacute;ficat&quot; por las &quot;maravillas&quot; que la misericordia de Dios quiera realizar a trav&eacute;s de sus manos.<br \/>Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"3\" color=\"#663300\"> &copy; Copyright 2003 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL&Iacute;A DEL PAPA JUAN PABLO IIDURANTE LA MISA DE ORDENACI&Oacute;N SACERDOTALDE 31 DI&Aacute;CONOS DE LA DI&Oacute;CESIS DE ROMA Domingo 11 de mayo de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Yo soy el buen Pastor&quot; (Jn 10, 11). 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