{"id":40597,"date":"2016-10-05T23:49:18","date_gmt":"2016-10-06T04:49:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-espana-santa-misa-de-canonizacion-en-la-plaza-de-colon-madrid-4-de-mayo-de-2003\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:18","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:18","slug":"viaje-apostolico-a-espana-santa-misa-de-canonizacion-en-la-plaza-de-colon-madrid-4-de-mayo-de-2003","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-a-espana-santa-misa-de-canonizacion-en-la-plaza-de-colon-madrid-4-de-mayo-de-2003\/","title":{"rendered":"Viaje Apost\u00f3lico a Espa\u00f1a: Santa misa de canonizaci\u00f3n en la Plaza de Col\u00f3n, Madrid (4 de mayo de 2003)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font size=\"3\"><b><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO<br \/> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/> A ESPA&Ntilde;A<\/font><\/b> <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA DE CANONIZACI&Oacute;N<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"4\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/i><\/b><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"3\" color=\"#663300\"><i>Plaza de Col&oacute;n, Madrid<br \/>Domingo 4 de mayo de 2003<\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. \u201cSed testigos de mi resurrecci&oacute;n\u201d (cf. <i>Lc<\/i> 24, 46-48), Jes&uacute;s dice a sus Ap&oacute;stoles en el relato del Evangelio apenas proclamado. Misi&oacute;n dif&iacute;cil y exigente, confiada a hombres que a&uacute;n <i>no se atreven a mostrarse en p&uacute;blico<\/i> por miedo de ser reconocidos como disc&iacute;pulos del Nazareno. No obstante, la primera lectura nos ha presentado a Pedro que, una vez recibido el Esp&iacute;ritu Santo en Pentecost&eacute;s, tiene la valent&iacute;a de<i> proclamar ante el pueblo la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s<\/i> y exhortar al arrepentimiento y a la conversi&oacute;n.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">Desde entonces la Iglesia, con la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo, sigue proclamando esta noticia extraordinaria a todos los hombres de todos los tiempos. Y el sucesor de Pedro, peregrino en tierras espa&ntilde;olas, os repite: <i>Espa&ntilde;a<\/i>, siguiendo un pasado de valiente evangelizaci&oacute;n: &iexcl;<i>s&eacute; tambi&eacute;n hoy testigo de Jesucristo resucitado<\/i>!<\/p>\n<p align=\"left\">2. Saludo con afecto a todo el pueblo de Dios venido desde las distintas regiones del Pa&iacute;s, y aqu&iacute; reunido para participar en esta solemne celebraci&oacute;n. Un respetuoso y deferente saludo dirijo a Sus Majestades los Reyes de Espa&ntilde;a y a la Familia Real. Agradezco cordialmente las amables palabras del Cardenal Antonio Mar&iacute;a Rouco Varela, Arzobispo de Madrid. Saludo a los Cardenales y Obispos espa&ntilde;oles, a los sacerdotes y a las personas consagradas; saludo tambi&eacute;n con afecto a los miembros de los Institutos relacionados con los nuevos santos.<\/p>\n<p align=\"left\">Agradezco particularmente la presencia aqu&iacute; de las Autoridades civiles y sobre todo la colaboraci&oacute;n que han prestado para los distintos actos de esta visita.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Los nuevos santos se presentan hoy ante nosotros como <i>verdaderos disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or y testigos de su Resurrecci&oacute;n<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\"><i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030504_poveda-castroverde_sp.html\">San Pedro Poveda<\/a><\/i>, captando la importancia de la funci&oacute;n social de la educaci&oacute;n, realiz&oacute; una importante tarea humanitaria y educativa entre los marginados y carentes de recursos. Fue maestro de oraci&oacute;n, pedagogo de la vida cristiana y de las relaciones entre la fe y la ciencia, convencido de que los cristianos deb&iacute;an aportar valores y compromisos sustanciales para la construcci&oacute;n de un mundo m&aacute;s justo y solidario. Culmin&oacute; su existencia con la corona del martirio.<\/p>\n<p align=\"left\"><i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030504_rubio-peralta_sp.html\">San Jos&eacute; Mar&iacute;a Rubio<\/a> vivi&oacute;<\/i> su sacerdocio, primero como diocesano y despu&eacute;s como jesuita, con una entrega total al apostolado de la Palabra y de los sacramentos, dedicando largas horas al confesionario y dirigiendo numerosas tandas de ejercicios espirituales en las que form&oacute; a muchos cristianos que luego morir&iacute;an m&aacute;rtires durante la persecuci&oacute;n religiosa en Espa&ntilde;a. \u201cHacer lo que Dios quiere y querer lo que Dios hace\u201d era su lema.<\/p>\n<p align=\"left\">4. <i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030504_torres-morales_sp.html\">Santa Genoveva Torres<\/a><\/i> fue instrumento de la ternura de Dios hacia las personas solas y necesitadas de amor, de consuelo y de cuidados en su cuerpo y en su esp&iacute;ritu. La nota caracter&iacute;stica que impulsaba su espiritualidad era la adoraci&oacute;n reparadora a la Eucarist&iacute;a, fundamento desde el que desplegaba un apostolado lleno de humildad y sencillez, de abnegaci&oacute;n y caridad.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">Semejante amor y sensibilidad hacia los pobres llev&oacute; a <i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030504_guerrero-gonzalez_sp.html\">Santa Angela de la Cruz<\/a><\/i> a fundar su &quot;Compa&ntilde;&iacute;a de la Cruz&quot;, con una dimensi&oacute;n caritativa y social a favor de los m&aacute;s necesitados y con un impacto enorme en la Iglesia y en la sociedad sevillanas de su &eacute;poca. Su nota distintiva era la naturalidad y la sencillez, buscando la santidad con un esp&iacute;ritu de mortificaci&oacute;n, al servicio de Dios en los hermanos.<\/p>\n<p align=\"left\"><i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030504_maravillas_sp.html\">Santa Maravillas de Jes&uacute;s<\/a> vivi&oacute;<\/i> animada por una fe heroica, plasmada en la respuesta a una vocaci&oacute;n austera, poniendo a Dios como centro de su existencia. Superadas las tristes circunstancias de la Guerra Civil espa&ntilde;ola, realiz&oacute; nuevas fundaciones de la Orden del Carmelo presididas por el esp&iacute;ritu caracter&iacute;stico de la reforma teresiana. Su vida contemplativa y la clausura del monasterio no le impidieron atender a las necesidades de las personas que trataba y a promover obras sociales y caritativas a su alrededor.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">5. Los nuevos Santos tienen rostros muy concretos y su historia es bien conocida. &iquest;Cual es su mensaje? Sus obras, que admiramos y por las que damos gracias a Dios, no se deben a sus fuerzas o a la sabidur&iacute;a humana, sino a la acci&oacute;n misteriosa del Esp&iacute;ritu Santo, que ha suscitado en ellos <i>una adhesi&oacute;n inquebrantable a Cristo crucificado y resucitado<\/i> y el prop&oacute;sito de imitarlo. Queridos fieles cat&oacute;licos de Espa&ntilde;a: &iexcl;dejaos interpelar por estos maravillosos ejemplos!<\/p>\n<p align=\"left\">Al dar gracias al Se&ntilde;or por tantos dones que ha derramado en Espa&ntilde;a, os invito a pedir conmigo que en esta tierra sigan floreciendo nuevos santos. Surgir&aacute;n otros frutos de santidad <i>si las comunidades eclesiales mantienen su fidelidad al Evangelio<\/i> que, seg&uacute;n una venerable tradici&oacute;n, fue predicado desde los primeros tiempos del cristianismo y se ha conservado a trav&eacute;s de los siglos.<\/p>\n<p align=\"left\">Surgir&aacute;n nuevos frutos de santidad <i>si la familia sabe permanecer unida<\/i>, como aut&eacute;ntico santuario del amor y de la vida. \u201cLa fe cristiana y cat&oacute;lica constituye la identidad del pueblo espa&ntilde;ol\u201d, dije cuando peregrin&eacute; a Santiago de Compostela (<i>Discurso en Santiago,<\/i> 9.11.1982). Conocer y profundizar el pasado de un pueblo es afianzar y enriquecer su propia identidad &iexcl;<i>No romp&aacute;is con vuestras ra&iacute;ces cristianas<\/i>! S&oacute;lo as&iacute; ser&eacute;is capaces de aportar al mundo y a Europa la riqueza cultural de vuestra historia.<\/p>\n<p align=\"left\">6. \u201cLes abri&oacute; el entendimiento para comprender las Escrituras\u201d (<i>Lc<\/i> 24, 45). Cristo resucitado ilumina a los Ap&oacute;stoles para que su anuncio pueda ser entendido y se transmita &iacute;ntegro a todas las generaciones; para que el hombre <i>oyendo crea, creyendo espere<\/i>, y <i>esperando ame<\/i> (cf. S. Agust&iacute;n, <i>De catechizandis rudibus<\/i>, 4,8). Al predicar a Jesucristo resucitado, la Iglesia desea anunciar a todos los hombres un camino de esperanza y acompa&ntilde;arles al encuentro con Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">Celebrando esta Eucarist&iacute;a, invoco sobre todos vosotros el gran don de la fidelidad a vuestros compromisos cristianos. Que os lo conceda Dios Padre por la intercesi&oacute;n de la Sant&iacute;sima Virgen &#8211; venerada en Espa&ntilde;a con tantas advocaciones &#8211; y de los nuevos Santos. <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II A ESPA&Ntilde;A SANTA MISA DE CANONIZACI&Oacute;N HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Plaza de Col&oacute;n, MadridDomingo 4 de mayo de 2003 &nbsp; 1. \u201cSed testigos de mi resurrecci&oacute;n\u201d (cf. Lc 24, 46-48), Jes&uacute;s dice a sus Ap&oacute;stoles en el relato del Evangelio apenas proclamado. 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