{"id":40604,"date":"2016-10-05T23:49:27","date_gmt":"2016-10-06T04:49:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/23-de-marzo-de-2003-beatificacion-de-5-siervos-de-dios\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:27","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:27","slug":"23-de-marzo-de-2003-beatificacion-de-5-siervos-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/23-de-marzo-de-2003-beatificacion-de-5-siervos-de-dios\/","title":{"rendered":"23 de marzo de 2003, Beatificaci\u00f3n de 5 siervos de Dios"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">BEATIFICACI&Oacute;N DE 5 SIERVOS DE DIOS<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p>Domingo 23 de marzo de 2003<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;&quot;Tanto am&oacute; Dios al mundo, que entreg&oacute; a su Hijo &uacute;nico. Todo el que cree en &eacute;l tiene vida eterna&quot; (Aleluya; cf. <i>Jn<\/i> 3, 16). Estas palabras de la liturgia de este tercer domingo de Cuaresma nos invitan a contemplar, con los ojos de la fe, el gran misterio que celebraremos en Pascua. Es el don pleno y definitivo del amor de Dios realizado en la muerte y en la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p> El misterio de la redenci&oacute;n, en el que todos los fieles est&aacute;n llamados a participar, fue vivido de modo singular por los nuevos beatos, a quienes tengo la alegr&iacute;a de elevar hoy a la gloria de los altares:&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030323_bonhomme_sp.html\">Pedro Bonhomme<\/a>, presb&iacute;tero, fundador de la congregaci&oacute;n de las Religiosas de Nuestra Se&ntilde;ora del Calvario; <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030323_rodriguez_sp.html\"> Mar&iacute;a Dolores Rodr&iacute;guez Sope&ntilde;a<\/a>, virgen, fundadora del Instituto Catequista Dolores Sope&ntilde;a; <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030323_brader_sp.html\"> Mar&iacute;a Caridad Brader<\/a>, virgen, fundadora de la congregaci&oacute;n de las Religiosas Franciscanas de Mar&iacute;a Inmaculada; <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030323_condesa_sp.html\"> Juana Mar&iacute;a Condesa Lluch<\/a>, virgen, fundadora de la congregaci&oacute;n de las Esclavas de Mar&iacute;a Inmaculada; y <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20030323_batthyany_sp.html\"> Ladislao Batthy&aacute;ny-Strattmann<\/a>, laico, padre de familia.<\/p>\n<p> 2.&nbsp;&quot;La norma del Se&ntilde;or es l&iacute;mpida y da luz a los ojos&quot; (<i>Sal<\/i> 18, 10). Esto se aplica naturalmente al padre Pedro Bonhomme, que encontr&oacute; en la escucha de la palabra de Dios, sobre todo de las bienaventuranzas y de los relatos de la pasi&oacute;n del Se&ntilde;or, la orientaci&oacute;n para vivir en intimidad con Cristo y para imitarlo, guiado por Mar&iacute;a. La meditaci&oacute;n de la Escritura fue la fuente incomparable de su actividad pastoral, en particular de su atenci&oacute;n a los pobres, a los enfermos, a los sordomudos y a las personas discapacitadas, para las que fund&oacute; el instituto de las &quot;Religiosas de Nuestra Se&ntilde;ora del Calvario&quot;. Siguiendo el ejemplo del nuevo beato, podemos afirmar:&nbsp; &quot;Mi modelo ser&aacute; Jesucristo. Cada uno trata de parecerse a aquel a quien ama&quot;. Que el padre Bonhomme nos impulse a familiarizarnos con la Escritura, para amar al Salvador y ser sus testigos incansables con la palabra y con la vida.<\/p>\n<p> 3.&nbsp;&quot;Yo soy el Se&ntilde;or, tu Dios, que te saqu&eacute; de Egipto, de la esclavitud&quot; (<i>Ex<\/i> 20, 1). La gran revelaci&oacute;n del Sina&iacute; nos muestra a Dios que rescata y libera de toda esclavitud, llevando despu&eacute;s a plenitud ese designio en el misterio redentor de su Hijo unig&eacute;nito, Jesucristo. &iquest;C&oacute;mo no hacer llegar ese sublime mensaje, sobre todo, a los que no lo sienten en su coraz&oacute;n por ignorancia del Evangelio?<\/p>\n<p> Dolores Rodr&iacute;guez Sope&ntilde;a palp&oacute; esta necesidad y quiso responder al reto de hacer presente la redenci&oacute;n de Cristo en el mundo del trabajo. Por eso, ella se propuso como meta &quot;hacer de todos los hombres una sola familia en Cristo Jes&uacute;s&quot; (<i>Constituciones de 1907<\/i>).<\/p>\n<p> Este esp&iacute;ritu se cristaliz&oacute; en las tres entidades fundadas por la nueva beata:&nbsp; el Movimiento de laicos Sope&ntilde;a, el Instituto de Damas Catequistas, llamadas hoy Catequistas Sope&ntilde;a, y la Obra social y cultural Sope&ntilde;a. A trav&eacute;s de ellas, en Espa&ntilde;a y Latinoam&eacute;rica, se contin&uacute;a una espiritualidad que fomenta la construcci&oacute;n de un mundo m&aacute;s justo, anunciando el mensaje salvador de Jesucristo.<\/p>\n<p> 4.&nbsp;&quot;Durante seis d&iacute;as trabaja y haz tus tareas, pero el d&iacute;a s&eacute;ptimo es un d&iacute;a de descanso &nbsp;dedicado al Se&ntilde;or&quot; &nbsp;(<i>Ex<\/i> 20, 9-10). La lectura del &Eacute;xodo que hemos escuchado nos recuerda el deber de trabajar, para colaborar con nuestro esfuerzo en la obra del Creador y hacer as&iacute; un mundo mejor y m&aacute;s humano. Sin embargo, en el siglo XIX la incorporaci&oacute;n de la mujer al trabajo asalariado fuera del hogar increment&oacute; los riesgos para su vida de fe y su dignidad humana. De ello se percat&oacute; la beata Juana Condesa Lluch, movida por su exquisita sensibilidad religiosa. Ella tuvo una juventud profundamente cristiana:&nbsp; asist&iacute;a a misa diariamente en la iglesia del Patriarca; afianzaba su fe con la oraci&oacute;n asidua. As&iacute; se prepar&oacute; para entregarse totalmente al amor de Dios, fundando la congregaci&oacute;n de las Esclavas de Mar&iacute;a Inmaculada que, fiel a su carisma, sigue comprometida en la promoci&oacute;n de la mujer trabajadora.<\/p>\n<p> 5.&nbsp;&quot;Nosotros predicamos a Cristo crucificado (&#8230;), fuerza de Dios y sabidur&iacute;a de Dios&quot; (<i>1 Co<\/i> 1, 23-24) En la segunda lectura de hoy, san Pablo relata c&oacute;mo anunciaba a Jesucristo, incluso ante quienes esperaban m&aacute;s bien portentos o sabidur&iacute;a humana. El cristiano debe anunciar siempre a su Se&ntilde;or, sin detenerse ante las dificultades, por grandes que estas sean.<\/p>\n<p> A lo largo de la historia, innumerables hombres y mujeres han anunciado el reino de Dios en todo el mundo. Entre estos se encuentra la madre Caridad Brader, fundadora de las Misioneras Franciscanas de Mar&iacute;a Inmaculada.<\/p>\n<p> De la intensa vida contemplativa en el convento de Mar&iacute;a Hilf, en Suiza, su patria, parti&oacute; un d&iacute;a la nueva beata para dedicarse completamente a la misi&oacute;n <i>ad gentes, <\/i>primero en Ecuador y despu&eacute;s en Colombia. Con ilimitada confianza en la divina Providencia fund&oacute; escuelas y asilos, sobre todo en barrios pobres, y difundi&oacute; en ellos una profunda devoci&oacute;n eucar&iacute;stica.<\/p>\n<p> A punto de morir, dec&iacute;a a sus hermanas:&nbsp; &quot;No abandon&eacute;is las buenas obras de la Congregaci&oacute;n, las limosnas y mucha caridad con los pobres, mucha caridad entre las hermanas, adhesi&oacute;n a los obispos y sacerdotes&quot;. &iexcl;Hermosa lecci&oacute;n de una vida misionera al servicio de Dios y de los hombres!<\/p>\n<p> 6.&nbsp;&quot;Lo d&eacute;bil de Dios es m&aacute;s fuerte que la fuerza de los hombres&quot; (<i>1 Co<\/i> 1, 25). Estas palabras del ap&oacute;stol san Pablo reflejan la devoci&oacute;n y el estilo de vida del&nbsp;beato&nbsp;Ladislao&nbsp;Batthy&aacute;ny-Strattmann, que fue padre de familia y m&eacute;dico. Utiliz&oacute; la rica herencia de sus nobles antepasados para curar gratuitamente a los pobres y construir dos hospitales. Su mayor inter&eacute;s no eran los bienes materiales; en su vida no busc&oacute; el &eacute;xito y la carrera. Eso fue lo que ense&ntilde;&oacute; y vivi&oacute; en su familia, convirti&eacute;ndose as&iacute; en el mejor testigo de la fe para sus hijos. Sacando su fuerza espiritual de la Eucarist&iacute;a, mostr&oacute; a cuantos la divina Providencia pon&iacute;a en su camino la fuente de su vida y de su misi&oacute;n.<\/p>\n<p> El beato Ladislao Batthy&aacute;ny-Strattmann &nbsp;jam&aacute;s &nbsp;antepuso &nbsp;las &nbsp;riquezas &nbsp;de la tierra al verdadero bien, que est&aacute; en los cielos. Que su ejemplo de vida familiar y de generosa solidaridad cristiana anime a todos a seguir fielmente el Evangelio.<\/p>\n<p> 7.&nbsp;La santidad de los nuevos beatos nos estimula a tender tambi&eacute;n nosotros a la perfecci&oacute;n evang&eacute;lica, poniendo en pr&aacute;ctica todas las palabras de Jes&uacute;s. Se trata, ciertamente, de un itinerario asc&eacute;tico arduo, pero posible para todos.<\/p>\n<p> La Virgen Mar&iacute;a, Reina de todos los santos, nos sostenga con su intercesi&oacute;n materna.<br \/> Que estos nuevos beatos sean nuestros gu&iacute;as seguros hacia la santidad. Am&eacute;n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"3\" color=\"#663300\"> &copy; Copyright 2003 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BEATIFICACI&Oacute;N DE 5 SIERVOS DE DIOS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 23 de marzo de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Tanto am&oacute; Dios al mundo, que entreg&oacute; a su Hijo &uacute;nico. Todo el que cree en &eacute;l tiene vida eterna&quot; (Aleluya; cf. Jn 3, 16). 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