{"id":40606,"date":"2016-10-05T23:49:30","date_gmt":"2016-10-06T04:49:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vii-jornada-mundial-de-la-vida-consagrada-homilia-de-juan-pablo-ii-1-de-febrero-de-2003\/"},"modified":"2016-10-05T23:49:30","modified_gmt":"2016-10-06T04:49:30","slug":"vii-jornada-mundial-de-la-vida-consagrada-homilia-de-juan-pablo-ii-1-de-febrero-de-2003","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vii-jornada-mundial-de-la-vida-consagrada-homilia-de-juan-pablo-ii-1-de-febrero-de-2003\/","title":{"rendered":"VII Jornada Mundial de la Vida Consagrada, Homil\u00eda de Juan Pablo II (1 de febrero de 2003)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VII JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p>S&aacute;bado 1 de febrero de 2003<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1.&nbsp;&quot;Cuando lleg&oacute; el tiempo de la purificaci&oacute;n (&#8230;), llevaron a Jes&uacute;s a Jerusal&eacute;n, para presentarlo al Se&ntilde;or&quot; (<i>Lc<\/i> 2, 22). El <i>Ni&ntilde;o Jes&uacute;s<\/i> entra <i>en el templo<\/i> de Jerusal&eacute;n <i>en los brazos de la Virgen Madre.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&quot;Nacido de mujer, nacido bajo la ley&quot; (<i>Ga<\/i> 4, 4), sigue el destino de todo primog&eacute;nito var&oacute;n de su pueblo:&nbsp; seg&uacute;n la ley del Se&ntilde;or, debe ser &quot;rescatado&quot; con un sacrificio, cuarenta d&iacute;as despu&eacute;s del nacimiento (cf. <i>Ex<\/i> 13, 2.&nbsp;12; <i>Lv<\/i> 12,&nbsp;1-8).<\/p>\n<p align=\"left\">Aquel reci&eacute;n nacido, externamente en todo semejante a los dem&aacute;s, no pasa inadvertido:&nbsp; el Esp&iacute;ritu Santo abre los ojos de la fe al anciano Sime&oacute;n, que se acerca y, tomando al Ni&ntilde;o en sus brazos, reconoce en &eacute;l al Mes&iacute;as y bendice a Dios (cf. <i>Lc<\/i> 2, 25-32). Este Ni&ntilde;o -profetiza- ser&aacute; luz de las naciones y gloria de Israel (cf. v. 32), pero tambi&eacute;n &quot;signo de contradicci&oacute;n&quot; (v. 34) porque, seg&uacute;n las Escrituras, realizar&aacute; el juicio de Dios. Y a la Madre, asombrada, el piadoso anciano le predice que eso suceder&aacute; a trav&eacute;s del sufrimiento, en el que participar&aacute; tambi&eacute;n ella (cf. v. 35).<\/p>\n<p align=\"left\">2.&nbsp;Cuarenta d&iacute;as despu&eacute;s de la Navidad, la Iglesia celebra este sugestivo <i>misterio gozoso<\/i>, que de alg&uacute;n modo anticipa el <i>dolor<\/i> del Viernes santo y la <i>alegr&iacute;a<\/i> de la Pascua. La tradici&oacute;n oriental llama a esta fiesta la &quot;fiesta del encuentro&quot;, porque, en el espacio sagrado del templo de Jerusal&eacute;n, tiene lugar el abrazo entre la condescendencia de Dios y la espera del pueblo elegido.<br \/> Todo ello cobra significado y valor <i>escatol&oacute;gico<\/i> en Cristo:&nbsp; &eacute;l es el Esposo que viene a realizar la alianza nupcial con Israel. Muchos son los llamados, pero &iquest;cu&aacute;ntos est&aacute;n efectivamente dispuestos a acogerlo, con la mente y el coraz&oacute;n vigilantes? (cf. <i>Mt<\/i> 22, 14). En la liturgia de hoy contemplamos a Mar&iacute;a, modelo de los que esperan y abren, d&oacute;ciles, el coraz&oacute;n al encuentro con el Se&ntilde;or.<\/p>\n<p align=\"left\">3.&nbsp;Desde esta perspectiva, la fiesta de la Presentaci&oacute;n de Jes&uacute;s en el templo resulta particularmente adecuada para que <i>las personas consagradas eleven a Dios su acci&oacute;n de gracias<\/i>, y con mucha raz&oacute;n, desde hace algunos a&ntilde;os, se celebra precisamente en esta fecha la <i>Jornada de la vida consagrada. <\/i>El icono de Mar&iacute;a, que <i>en el templo ofrece a Dios a su Hijo<\/i>, habla con elocuencia al coraz&oacute;n de los hombres y mujeres que <i>se han ofrecido totalmente al Se&ntilde;or<\/i> mediante los votos de pobreza, castidad y obediencia por el reino de los cielos.<\/p>\n<p align=\"left\">El tema de la ofrenda espiritual se funde con el de la <i>luz<\/i>, introducido por las palabras de Sime&oacute;n. As&iacute;, la Virgen se presenta como candelabro que lleva a Cristo, <i>luz del mundo<\/i>. Juntamente con Mar&iacute;a, miles de religiosos, religiosas y laicos consagrados, se re&uacute;nen hoy en todo el mundo y renuevan su consagraci&oacute;n, teniendo en las manos los cirios encendidos, expresi&oacute;n de su existencia ardiente de fe y amor.<\/p>\n<p align=\"left\">4.&nbsp;Tambi&eacute;n aqu&iacute;, en la bas&iacute;lica de San Pedro, se eleva esta tarde una solemne <i>acci&oacute;n de gracias a Dios por el don de la vida consagrada en la di&oacute;cesis de Roma y en la Iglesia universal<\/i>. Saludo muy cordialmente al se&ntilde;or cardenal Eduardo Mart&iacute;nez Somalo, prefecto de la Congregaci&oacute;n para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apost&oacute;lica, y a sus colaboradores. Con afecto os saludo tambi&eacute;n a vosotros, hermanos y hermanas, religiosos, religiosas y laicos consagrados. Con vuestra presencia numerosa, devota y alegre, imprim&iacute;s a esta asamblea lit&uacute;rgica el rostro de la Iglesia-esposa, completamente dispuesta, como Mar&iacute;a, a cumplir sin reservas la palabra divina.<\/p>\n<p align=\"left\">Desde lo alto de sus hornacinas, a lo largo de las paredes de esta bas&iacute;lica, los fundadores y fundadoras de muchos de vuestros institutos velan sobre vosotros. Recuerdan el misterio de la <i>comuni&oacute;n de los santos<\/i>, en virtud del cual, en la Iglesia peregrinante se renueva de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n la opci&oacute;n de seguir a Cristo con una especial consagraci&oacute;n, seg&uacute;n <i>los m&uacute;ltiples carismas<\/i> suscitados por el Esp&iacute;ritu. Al mismo tiempo, esas veneradas figuras invitan a dirigir la mirada a la patria celestial, donde, en la asamblea de los santos, muchas almas consagradas alaban en plena bienaventuranza al Dios uno y trino, al que en la tierra amaron y sirvieron con coraz&oacute;n libre e indiviso.<\/p>\n<p align=\"left\">5.&nbsp;Pobreza, castidad y obediencia son caracteres distintivos del hombre redimido, liberado en su interior de la esclavitud del ego&iacute;smo. <i>Libres para amar<\/i>, <i>libres para servir<\/i>:&nbsp; as&iacute; son los hombres y las mujeres que renuncian a s&iacute; mismos por el reino de los cielos. Siguiendo las huellas de Cristo, crucificado y resucitado, viven esta <i>libertad como solidaridad<\/i>, llevando sobre sus hombros las cargas espirituales y materiales de sus hermanos.<\/p>\n<p align=\"left\">Es el <i>multiforme &quot;servitium caritatis&quot;<\/i>, que se realiza en la clausura y en los hospitales, en las parroquias y en las escuelas, entre los pobres y los emigrantes, y en los nuevos are&oacute;pagos de la misi&oacute;n. De mil maneras la vida consagrada es epifan&iacute;a del amor de Dios en el mundo (cf. <i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031996_vita-consecrata.html\">Vita consecrata<\/a>, <\/i>cap. III).<\/p>\n<p align=\"left\">Con el alma llena de gratitud, bendigamos hoy a Dios por cada uno de ellos. Que el Se&ntilde;or, por intercesi&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a, enriquezca cada vez m&aacute;s a su Iglesia con este gran don. Para alabanza y gloria de su nombre, y para la difusi&oacute;n de su reino. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"3\" color=\"#663300\"> &copy; Copyright 2003 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VII JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II S&aacute;bado 1 de febrero de 2003 &nbsp; 1.&nbsp;&quot;Cuando lleg&oacute; el tiempo de la purificaci&oacute;n (&#8230;), llevaron a Jes&uacute;s a Jerusal&eacute;n, para presentarlo al Se&ntilde;or&quot; (Lc 2, 22). 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