{"id":40675,"date":"2016-10-06T14:33:17","date_gmt":"2016-10-06T19:33:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-agosto-de-2005-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria\/"},"modified":"2016-10-06T14:33:17","modified_gmt":"2016-10-06T19:33:17","slug":"15-de-agosto-de-2005-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-agosto-de-2005-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria\/","title":{"rendered":"15 de agosto de 2005, Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCI&Oacute;N <br \/>DE LA SANT&Iacute;SIMA VIRGEN MAR&Iacute;A<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Parroquia Pontificia de Santo Tom&aacute;s de Villanueva, Castelgandolfo <br \/>Lunes 15 de agosto de 2005<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; <br \/>queridos hermanos y hermanas:<\/i>&nbsp; <\/p>\n<p> Ante todo, os saludo cordialmente a todos. Para m&iacute; es una gran alegr&iacute;a celebrar la misa en el d&iacute;a de la Asunci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a en esta hermosa iglesia parroquial. Saludo al cardenal Sodano, al obispo de Albano, a todos los sacerdotes, al alcalde y a todos vosotros. Gracias por vuestra presencia. La fiesta de la Asunci&oacute;n es un d&iacute;a de alegr&iacute;a. Dios ha vencido. El amor ha vencido. Ha vencido la vida. Se ha puesto de manifiesto que el amor es m&aacute;s fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor. <\/p>\n<p> Mar&iacute;a fue elevada al cielo en cuerpo y alma:&nbsp; en Dios tambi&eacute;n hay lugar para el cuerpo. El cielo ya no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. &Eacute;l mismo lo dijo. La hizo madre nuestra cuando dijo al disc&iacute;pulo y a todos nosotros:&nbsp; &quot;He aqu&iacute; a tu madre&quot;. En el cielo tenemos una madre. El cielo est&aacute; abierto; el cielo tiene un coraz&oacute;n. <\/p>\n<p> En el evangelio de hoy hemos escuchado el <i>Magn&iacute;ficat<\/i>, esta gran poes&iacute;a que brot&oacute; de los labios, o mejor, del coraz&oacute;n de Mar&iacute;a, inspirada por el Esp&iacute;ritu Santo. En este canto maravilloso se refleja toda el alma, toda la personalidad de Mar&iacute;a. Podemos decir que este canto es un retrato, un verdadero icono de Mar&iacute;a, en el que podemos verla tal cual es. <\/p>\n<p> Quisiera destacar s&oacute;lo dos puntos de este gran canto. Comienza con la palabra <i> Magn&iacute;ficat<\/i>:&nbsp; mi alma &quot;engrandece&quot; al Se&ntilde;or, es decir, proclama que el Se&ntilde;or es grande. Mar&iacute;a desea que Dios sea grande en el mundo, que sea grande en su vida, que est&eacute; presente en todos nosotros. No tiene miedo de que Dios sea un &quot;competidor&quot; en nuestra vida, de que con su grandeza pueda quitarnos algo de nuestra libertad, de nuestro espacio vital. Ella sabe que, si Dios es grande, tambi&eacute;n nosotros somos grandes. No oprime nuestra vida, sino que la eleva y la hace grande:&nbsp; precisamente entonces se hace grande con el esplendor de Dios. <\/p>\n<p> El hecho de que nuestros primeros padres pensaran lo contrario fue el n&uacute;cleo del pecado original. Tem&iacute;an que, si Dios era demasiado grande, quitara algo a su vida. Pensaban que deb&iacute;an apartar a Dios a fin de tener espacio para ellos mismos. Esta ha sido tambi&eacute;n la gran tentaci&oacute;n de la &eacute;poca moderna, de los &uacute;ltimos tres o cuatro siglos. Cada vez m&aacute;s se ha pensado y dicho:&nbsp; &quot;Este Dios no nos deja libertad, nos limita el espacio de nuestra vida con todos sus mandamientos. Por tanto, Dios debe desaparecer; queremos ser aut&oacute;nomos, independientes. Sin este Dios nosotros seremos dioses, y haremos lo que nos plazca&quot;. <\/p>\n<p> Este era tambi&eacute;n el pensamiento del hijo pr&oacute;digo, el cual no entendi&oacute; que, precisamente por el hecho de estar en la casa del padre, era &quot;libre&quot;. Se march&oacute; a un pa&iacute;s lejano, donde malgast&oacute; su vida. Al final comprendi&oacute; que, en vez de ser libre, se hab&iacute;a hecho esclavo, precisamente por haberse alejado de su padre; comprendi&oacute; que s&oacute;lo volviendo a la casa de su padre podr&iacute;a ser libre de verdad, con toda la belleza de la vida. <\/p>\n<p> Lo mismo sucede en la &eacute;poca moderna. Antes se pensaba y se cre&iacute;a que, apartando a Dios y siendo nosotros aut&oacute;nomos, siguiendo nuestras ideas, nuestra voluntad, llegar&iacute;amos a ser realmente libres, para poder hacer lo que nos apetezca sin tener que obedecer a nadie. Pero cuando Dios desaparece, el hombre no llega a ser m&aacute;s grande; al contrario, pierde la dignidad divina, pierde el esplendor de Dios en su rostro. Al final se convierte s&oacute;lo en el producto de una evoluci&oacute;n ciega, del que se puede usar y abusar. Eso es precisamente lo que ha confirmado la experiencia de nuestra &eacute;poca. <\/p>\n<p> El hombre es grande, s&oacute;lo si Dios es grande. Con Mar&iacute;a debemos comenzar a comprender que es as&iacute;. No debemos alejarnos de Dios, sino hacer que Dios est&eacute; presente, hacer que Dios sea grande en nuestra vida; as&iacute; tambi&eacute;n nosotros seremos divinos:&nbsp; tendremos todo el esplendor de la dignidad divina. <\/p>\n<p> Apliquemos esto a nuestra vida. Es importante que Dios sea grande entre nosotros, en la vida p&uacute;blica y en la vida privada. En la vida p&uacute;blica, es importante que Dios est&eacute; presente, por ejemplo, mediante la cruz en los edificios p&uacute;blicos; que Dios est&eacute; presente en nuestra vida com&uacute;n, porque s&oacute;lo si Dios est&aacute; presente tenemos una orientaci&oacute;n, un camino com&uacute;n; de lo contrario, los contrastes se hacen inconciliables, pues ya no se reconoce la dignidad com&uacute;n. Engrandezcamos a Dios en la vida p&uacute;blica y en la vida privada. Eso significa hacer espacio a Dios cada d&iacute;a en nuestra vida, comenzando desde la ma&ntilde;ana con la oraci&oacute;n y luego dando tiempo a Dios, dando el domingo a Dios. No perdemos nuestro tiempo libre si se lo ofrecemos a Dios. Si Dios entra en nuestro tiempo, todo el tiempo se hace m&aacute;s grande, m&aacute;s amplio, m&aacute;s rico. <\/p>\n<p> Una segunda reflexi&oacute;n. Esta poes&iacute;a de Mar&iacute;a -el <i>Magn&iacute;ficat<\/i>&#8211; es totalmente original; sin embargo, al mismo tiempo, es un &quot;tejido&quot; hecho completamente con &quot;hilos&quot; del Antiguo Testamento, hecho de palabra de Dios. Se puede ver que Mar&iacute;a, por decirlo as&iacute;, &quot;se sent&iacute;a como en su casa&quot; en la palabra de Dios, viv&iacute;a de la palabra de Dios, estaba penetrada de la palabra de Dios. En efecto, hablaba con palabras de Dios, pensaba con palabras de Dios; sus pensamientos eran los pensamientos de Dios; sus palabras eran las palabras de Dios. Estaba penetrada de la luz divina; por eso era tan espl&eacute;ndida, tan buena; por eso irradiaba amor y bondad. Mar&iacute;a viv&iacute;a de la palabra de Dios; estaba impregnada de la palabra de Dios. Al estar inmersa en la palabra de Dios, al tener tanta familiaridad con la palabra de Dios, recib&iacute;a tambi&eacute;n la luz interior de la sabidur&iacute;a. Quien piensa con Dios, piensa bien; y quien habla con Dios, habla bien, tiene criterios de juicio v&aacute;lidos para todas las cosas del mundo, se hace sabio, prudente y, al mismo tiempo, bueno; tambi&eacute;n se hace fuerte y valiente, con la fuerza de Dios, que resiste al mal y promueve el bien en el mundo. <\/p>\n<p> As&iacute;, Mar&iacute;a habla con nosotros, nos habla a nosotros, nos invita a conocer la palabra de Dios, a amar la palabra de Dios, a vivir con la palabra de Dios, a pensar con la palabra de Dios. Y podemos hacerlo de muy diversas maneras:&nbsp; leyendo la sagrada Escritura, sobre todo participando en la liturgia, en la que a lo largo del a&ntilde;o la santa Iglesia nos abre todo el libro de la sagrada Escritura. Lo abre a nuestra vida y lo hace presente en nuestra vida. <\/p>\n<p> Pero pienso tambi&eacute;n en el <i>Compendio del Catecismo de la Iglesia cat&oacute;lica<\/i>, que hemos publicado recientemente, en el que la palabra de Dios se aplica a nuestra vida, interpreta la realidad de nuestra vida, nos ayuda a entrar en el gran &quot;templo&quot; de la palabra de Dios, a aprender a amarla y a impregnarnos, como Mar&iacute;a, de esta palabra.&nbsp;As&iacute; la&nbsp;vida resulta luminosa&nbsp;y tenemos el criterio para juzgar, recibimos bondad y fuerza al mismo tiempo. <\/p>\n<p> Mar&iacute;a fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, y con Dios es reina del cielo y de la tierra. &iquest;Acaso as&iacute; est&aacute; alejada de nosotros? Al contrario. Precisamente al estar con Dios y en Dios, est&aacute; muy cerca de cada uno de nosotros. Cuando estaba en la tierra, s&oacute;lo pod&iacute;a estar cerca de algunas personas. Al estar en Dios, que est&aacute; cerca de nosotros, m&aacute;s a&uacute;n, que est&aacute; &quot;dentro&quot; de todos nosotros, Mar&iacute;a participa de esta cercan&iacute;a de Dios. Al estar en Dios y con Dios, Mar&iacute;a est&aacute; cerca de cada uno de nosotros, conoce nuestro coraz&oacute;n, puede escuchar nuestras oraciones, puede ayudarnos con su bondad materna. Nos ha sido dada como &quot;madre&quot; -as&iacute; lo dijo el Se&ntilde;or-, a la que podemos dirigirnos en cada momento. Ella nos escucha siempre, siempre est&aacute; cerca de nosotros; y, siendo Madre del Hijo, participa del poder del Hijo, de su bondad. Podemos poner siempre toda nuestra vida en manos de esta Madre, que siempre est&aacute; cerca de cada uno de nosotros. <\/p>\n<p> En este d&iacute;a de fiesta demos gracias al Se&ntilde;or por el don de esta Madre y pidamos a Mar&iacute;a que nos ayude a encontrar el buen camino cada d&iacute;a. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2005 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCI&Oacute;N DE LA SANT&Iacute;SIMA VIRGEN MAR&Iacute;A HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Parroquia Pontificia de Santo Tom&aacute;s de Villanueva, Castelgandolfo Lunes 15 de agosto de 2005 &nbsp; Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; queridos hermanos y hermanas:&nbsp; Ante todo, os saludo cordialmente a todos. 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