{"id":4071,"date":"2015-12-01T13:04:56","date_gmt":"2015-12-01T18:04:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdad-consigo-mismo\/"},"modified":"2015-12-01T13:04:56","modified_gmt":"2015-12-01T18:04:56","slug":"la-verdad-consigo-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdad-consigo-mismo\/","title":{"rendered":"La Verdad Consigo Mismo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Mario Vega<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros debemos manifestar la verdad de la Palabra de Dios no solo a otros sino que tambi\u00e9n debemos usarla con nosotros mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esto te confieso, que seg\u00fan el Camino que ellos llaman herej\u00eda, as\u00ed sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas est\u00e1n escritas; teniendo esperanza en Dios, la cual ellos tambi\u00e9n abrigan, de que ha de haber resurrecci\u00f3n de los muertos, as\u00ed de justos como de injustos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nY por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres. <\/p>\n<p align=\"justify\">\nHECHOS 24:14-16<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nHermanos, continuamos reflexionando con el tema del ministro y su relaci\u00f3n con la verdad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nHemos ya comentado sobre la necesidad de tener un encuentro con la verdad, la necesidad de hacer de nuestra vida una manifestaci\u00f3n de la verdad y de hacer valer la palabra dada. Pero existe otro tema importante acerca de la verdad. Alguien podr\u00eda reunir los elementos mencionados y, a\u00fan as\u00ed, no haber alcanzado aquello que est\u00e1 a la base de todo ello. Este tema importante es el de la verdad que debemos tener para con nosotros mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNosotros debemos manifestar la verdad no solo a otros sino que tambi\u00e9n debemos usarla con nosotros mismos. Que en nuestras conciencias pueda estar la verdad arraigada de tal manera que envuelva nuestros corazones, nuestras mentes y nuestras convicciones m\u00e1s profundas. La verdad trae consigo rectitud, honestidad e integridad, elementos que son cualidades que todo ministro cristiano deber\u00eda poseer. Por ese motivo es tan importante que podamos tener la verdad para con nosotros mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nUna persona puede manifestar la verdad hacia otros o puede mantener la palabra dicha y todav\u00eda as\u00ed no haber alcanzado la verdad para s\u00ed mismo. De este tema es que pablo estaba hablando aqu\u00ed mientras testificaba ante F\u00e9lix: \u201c Esto te confieso (abri\u00e9ndole su coraz\u00f3n), que seg\u00fan el camino que ellos llaman herej\u00eda, as\u00ed sirvo al Dios de mis padres.\u201d Esa era la convicci\u00f3n de pablo, en primer lugar, que serv\u00eda a Dios; en segundo lugar, le dice: \u201c Creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas est\u00e1n escritas. \u201d El est\u00e1 declarando su convicci\u00f3n de que las escrituras eran la palabra de Dios. Tercero, en el vers\u00edculo quince: \u201cteniendo esperanza en Dios, la cual ellos tambi\u00e9n abrigan, de que ha de haber resurrecci\u00f3n de muertos, as\u00ed de justos como de injustos.\u201d En estos tres puntos lo que pablo ha hecho es sintetizar todo su mensaje; pero, al mismo tiempo, la verdad que \u00e9l ten\u00eda para consigo mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPablo siempre fue un hombre independiente en el sentido que \u00e9l viv\u00eda sus propias convicciones sin importar lo que otras personas pudieran pensar. Cuando escribe a los romanos, \u00e9l dice: \u201cEn cuanto a m\u00ed, pronto estoy a anunciaros el evangelio tambi\u00e9n a vosotros.\u201d (Romanos 1:15) \u201cLo que puedan pensar otras personas como Cefas o Apolos, pues no s\u00e9, pero en cuanto a m\u00ed&#8230;\u201d El ten\u00eda convicciones personales.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuando \u00e9l iba camino a Jerusal\u00e9n el esp\u00edritu le anunciaba en todas las ciudades las cadenas que le esperaban y los hermanos, en amor, trataban de disuadirlo. Pero pablo les respond\u00eda: \u201c\u00bf Que hac\u00e9is llorando y quebrant\u00e1ndome el coraz\u00f3n? Por que yo estoy dispuesto no s\u00f3lo a ser atado, mas aun a morir en Jerusal\u00e9n por el nombre del se\u00f1or Jes\u00fas.\u201d (Hechos 21:13). Su resoluci\u00f3n era tal que los hermanos terminaban diciendo: \u201cH\u00e1gase la voluntad del se\u00f1or.\u201d (Hechos 21:14).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPablo conoc\u00eda una verdad y esa verdad no hallaba un choque, una contradicci\u00f3n, una colisi\u00f3n con su conciencia; de manera que pod\u00eda decir, en el vers\u00edculo diecis\u00e9is: \u201cProcuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.\u201d Pablo no ten\u00eda nada que lo acusara pues procuraba hacer todas las cosas con integridad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPara darme a entender de mejor manera quiz\u00e1 deb\u00ed haber comenzado hablando un poco acerca de la conciencia. Lo m\u00e1s probable es que todos tenemos una idea de lo que es la conciencia aunque definirla es una cosa dif\u00edcil. Es m\u00e1s f\u00e1cil explicar los efectos que la conciencia produce que tratar de definirla en s\u00ed misma. La conciencia es una sensibilidad natural que Dios ha colocado en los seres humanos. De alguna manera se relaciona con el esp\u00edritu del hombre. El libro de proverbios dice: \u201cL\u00e1mpara de Jehov\u00e1 es el esp\u00edritu del hombre, la cual escudri\u00f1a lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n. (Proverbios 20:27)<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLas l\u00e1mparas se utilizan para iluminar y la conciencia es una forma de iluminaci\u00f3n. Las personas pueden llamarle la voz interna, el \u00e1ngel interno y otras ocurrencias. Pero, en todo ello hay una verdad y es que de acuerdo a la palabra de Dios la conciencia es una impresi\u00f3n interna que en alg\u00fan momento todos hemos experimentado. El Ap\u00f3stol Juan dice: \u201csi nuestro coraz\u00f3n nos reprende, mayor que nuestro coraz\u00f3n es Dios, y \u00e9l sabe todas las cosas. Amados, si nuestro coraz\u00f3n no nos reprende, confianza tenemos en Dios. (1 Juan 3:20-21)<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero, \u00bf c\u00f3mo se podr\u00eda explicar la conciencia ? O \u00bf c\u00f3mo entender esa sensaci\u00f3n ? La explicaci\u00f3n se vuelve compleja por que se trata de un elemento que entra en el campo de lo inmaterial, de lo espiritual. Las relaciones entre la parte inmaterial y la material del hombre son siempre complejas. Ambas naturalezas est\u00e1n unidas en nosotros y no podemos divorciar la una de la otra.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuando una persona hace lo malo o tiene la intenci\u00f3n de hacerlo, inmediatamente siente que su conciencia lo reprende. Sabe que el asunto es indebido. La persona, entonces, puede hacer dos cosas a partir de ese momento: o sigue adelante sin hacer caso de lo que su conciencia le indica o se detiene y permite que la conciencia pueda guiarlo a lo que verdaderamente es la voluntad de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nA eso se refer\u00eda Pablo cuando dec\u00eda que \u00e9l trataba de \u201ctener una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres\u201d. En otras palabras, que no hubiera algo que lo redarguyera. El ten\u00eda tal cuidado que cuando sent\u00eda que la conciencia lo reprend\u00eda por hacer algo indebido o incorrecto, se deten\u00eda. En ese detenerse es exactamente donde se encuentra la verdad a si mismo. Vive conforme a sus convicciones y no la contradice con pensamientos, con obras, con omisiones ni con ninguna otra manera que pudiera llevarle a un choque con su conciencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDebemos aplicarnos la verdad de tal manera que nos resulte imposible en cualquier momento hacer lo malo. No podremos vencer a los enemigos de nuestra alma de la noche a la ma\u00f1ana. David no comenz\u00f3 matando gigantes o peleando grandes batallas; \u00e9l comenz\u00f3 garroteando leones y osos. Con su vara de pastor, con pedradas y con hondazos defend\u00eda a las ovejas de su padre. Esa fue su escuela. Tales recuerdos lo dotaron de la valent\u00eda y la f\u00e9 necesaria para derrotar a Goliat. Todo eso le tom\u00f3 varios a\u00f1os. De igual manera, no podremos llegar a tener la victoria de la integridad si no comenzamos a cultivar el respeto hacia nuestra conciencia en las m\u00ednimas cosas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl \u00e9xito que obtuvo Jos\u00e9 sobre las provocaciones de la esposa de Potifar no fue una cuesti\u00f3n de la noche a la ma\u00f1ana. Jos\u00e9 tambi\u00e9n hab\u00eda pasado toda una escuela. Su juventud dedicada a cultivar la integridad fue lo que le permiti\u00f3 poder decir en el momento justo: No. Sin esa escuela \u00e9l hubiera su*****bido a la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDaniel pudo continuar orando a\u00fan cuando el decreto real dec\u00eda: \u201ccualquiera que en el espacio de treinta d\u00edas demande petici\u00f3n de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones .\u201d (Daniel 6:7). Daniel sol\u00eda orar tres veces al d\u00eda; dejar de orar era algo que iba en contra de su conciencia. Por ello, a pesar del decreto, continu\u00f3 orando abiertas las ventas en direcci\u00f3n a Jerusal\u00e9n. El ser arrojado al foso de los leones no dobleg\u00f3 la verdad que hab\u00eda en \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero, de la misma manera que las grandes victorias se construyen con el tiempo a trav\u00e9z de una vida disciplinada, tambi\u00e9n las grandes derrotas y los grandes fracasos se van fraguando con el tiempo en la medida que se permiten ciertas cosas que atacan la conciencia sin que a uno le importe.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTodo puede comenzar con cosas que parecen insignificantes. Por ejemplo, una infracci\u00f3n a las leyes de tr\u00e1nsito; una cosa peque\u00f1a pero que es incorrecta. Tal vez usted le ha hablado a sus hijos sobre que hay que ser respetuosos de la ley, pero, luego le ven irrespetando la ley. Aparte que le hace da\u00f1o a sus hijos tal acto es un atentado contra su conciencia, porque no es acorde con la verdad. Eso no es integridad, no es acorde con la verdad. Eso no es integridad, no es honestidad, no es pureza.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLo mismo puede ocurrir cuando hay otros aspectos en las cuales las cosas no se hacen bien y se miente. En ese momento, cuando se produce un choque en la conciencia es vital mostrarnos sensibles. Si no tenemos la verdad para nosotros mismos puede ocurrirnos lo que Pablo advert\u00eda cuando escribi\u00f3: \u201c manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregu\u00e9 a Satan\u00e1s para que aprendan a no blasfemar.\u201d (1 Timoteo 1:19-20). Los nombres de estos hombres quedaran consignados para siempre en las escrituras por que no supieron guardar su conciencia con limpieza.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNuestra verdadera fortaleza es interna y solamente los de esp\u00edritu recto pueden perseverar. Usted podr\u00e1 levantar la frente en alto solamente cuando tenga una limpia conciencia, cuando su coraz\u00f3n est\u00e9 en paz. Entonces su esp\u00edritu ser\u00e1 fortalecido, su car\u00e1cter tomar\u00e1 consistencia por que es alguien que no permite que su conciencia sea lastimada con algo que ofende a Dios o a los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa Biblia tambi\u00e9n habla de c\u00f3mo la conciencia se puede cicatrizar. Una herida abierta es muy sensible pero cuando cicatriza pierde su extrema sensibilidad. La conciencia puede tambi\u00e9n llegar a cicatrizar si un apersona se da el lujo de permitir ciertos elementos que le hacen sentir mal, a pesar de todas las justificaciones o racionalizaciones que se pretendan arg\u00fcir.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLe pregunt\u00e9 a un predicador que actualmente vive en pecado c\u00f3mo pod\u00eda utilizar el p\u00falpito para predicar en contra del pecado cuando \u00e9l mismo se encuentra en pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n-\u00bfc\u00f3mo le hace?- Le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n-No pienso en eso- me respondi\u00f3 \u2013yo predico lo que la Biblia dice y no pienso en nada m\u00e1s- <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\npero en la tragedia de esta persona tenemos una cuesti\u00f3n m\u00e1s de fondo y es: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 su conciencia? Cuando se poseen convicciones y valores una persona honrada simplemente no podr\u00eda hacerlo. No ser\u00eda un sinverg\u00fcenza ni un hip\u00f3crita. No manchar\u00eda el p\u00falpito con tanta deshonra, no denigrar\u00eda a la novia de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo debemos pecar. Como Juan lo dec\u00eda: \u201cestas cosas os escribo para que no pequ\u00e9is.\u201d (1 Juan 2:1). Esa es la voluntad de Dios: que no pequemos. Pero si por desgracia alg\u00fan d\u00eda lleg\u00e1ramos a fallar, lo m\u00e1s justo que podr\u00edamos hacer es no seguir adelante. El pecado nos descalificar\u00eda para seguir adelante. Ser\u00e1 una mancha que siempre nos perseguir\u00e1. Siempre habr\u00e1 alguien que con justa raz\u00f3n saque a menci\u00f3n nuestro pecado. Muchos podr\u00e1n llegar a escucharnos; pero, los m\u00e1s, lo har\u00e1n por curiosidad. La curiosidad de saber c\u00f3mo predica un farsante . la curiosidad de escuchar hasta donde puede llegar la hipocres\u00eda de un predicador.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMientras tanto, el se\u00f1or hip\u00f3crita continuar\u00e1 minti\u00e9ndose a s\u00ed mismo, neg\u00e1ndose a su conciencia. \u00a1Que desgracia! Por eso, hermanos, debemos ser muy sensibles al esp\u00edritu de Dios, a su palabra y a los dictados de la conciencia que nos muestran, de alguna manera, cuando algo no est\u00e1 bien o no es correcto. Ante ella es muy importante ser sinceros hasta llegar al punto de decirnos la verdad a nosotros mismos. Hasta el punto de tener la humildad necesaria para reconocer cuando nos equivocamos y cu\u00e1ndo cometimos un error.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl ideal de nuestra vida no debe ser el aparentar ser superhombres que no se equivocan jam\u00e1s; las equivocaciones vendr\u00e1n pues todos cometemos errores. La diferencia la hace lo que hacemos cuando nos damos cuenta que hemos errado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSi comenzamos a inventar justificaciones y todo tipo de explicaciones estamos alej\u00e1ndonos de la sinceridad. Pero si estamos resueltos a decirnos la verdad a nosotros mismos debemos reconocer cu\u00e1ndo nos encontramos en malas condiciones, cu\u00e1ndo hemos descuidado la vida devocional. Al reconocer esa realidad no nos ser\u00e1 dif\u00edcil solicitar dos o tres semanas de receso para buscar a Dios. Aceptando el hecho que no se puede continuar fingiendo lo que en realidad no se tiene.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuando nos apropiamos de la verdad para nosotros mismos no podremos hacer m\u00e1s las cosas que ser\u00e1n para la destrucci\u00f3n de nuestras almas. Eso fue lo que impuls\u00f3 a Daniel a no dejar de orar. El tuvo la opci\u00f3n de dejar de orar, pero \u00e9l sab\u00eda que eso lo da\u00f1ar\u00eda. Lo mismo ocurri\u00f3 en el caso de Jos\u00e9, le respondi\u00f3 a la mujer seductora: \u201c\u00bfc\u00f3mo, pues, har\u00eda yo este grande mal, y pecar\u00eda contra Dios?\u201d (G\u00e9nesis 39:9). Esa respuesta obedec\u00eda a una convicci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nUna persona puede volverse indulgente con el pecado confiando en que Dios es misericordioso y que podr\u00e1 reconciliarse con \u00e9l. Una vez reconciliado comenzar con sus malabares mentales luchando por convencerse que el pecado ya qued\u00f3 atr\u00e1s y que Dios lo ha olvidado. Pero a\u00fan cuando ese arrepentimiento sea sincero all\u00ed algo ocurri\u00f3, se perdi\u00f3 algo, se ech\u00f3 a perder la integridad, la rectitud. Esas p\u00e9rdidas da\u00f1an fatalmente la espiritualidad de cualquier persona produciendo un deterioro progresivo. Normalmente cuando una persona se permite una falta, luego vendr\u00e1 otra. La segunda vez ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil y la tercera a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPor la operaci\u00f3n del misterio de iniquidad puede ocurrir que un predicador piense: \u201cdesde que estoy en pecado veo que logro m\u00e1s conversiones, estoy predicando mejor que nunca \u00a1Qu\u00e9 grande es la gracia de Dios!\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero, en realidad esa persona ha tomado un sendero en el cual se est\u00e1 mintiendo a s\u00ed misma una y otra vez. Y no hay peor enga\u00f1o que el que una persona se causa a s\u00ed misma. Pudiera ser que alguien nos enga\u00f1ara y nos mintiera. Podr\u00edamos ser ingenuos, tal vez bobos, tal vez tontos y ser enga\u00f1ados. Pero en todos esos casos siempre es otra la persona que nos enga\u00f1a. El problemas es cuando somos nosotros mismos los que tratamos de enga\u00f1arnos. Cuando tratamos de convencernos que nuestra falta de rectitud no es ning\u00fan problema. Cuando tratamos de ver la inmoralidad sexual como una mera funci\u00f3n natural de los cuerpos que no toca el alma. \u201cEs la amante perfecta por que ha sabido guardar el secreto, es discreta no ha dicho una palabra.\u201d Pero el da\u00f1o ya est\u00e1 all\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDentro de usted hay una delicada cadena que se llama integridad y que puede romperse con facilidad y una vez rota no se puede reconstruir. Nadie puede recuperar la inocencia. Cuando la inocencia se pierde, se pierde para siempre. Es como un invicto que alguien pierde: una vez perdido ya no se puede recuperar sin importar cuantos a\u00f1os se conserv\u00f3; no importa. Una vez perdi\u00f3 ya no es un invicto.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfcontinuamos invictos sobre el pecado?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n\u00bfInvictos sobre la falsedad, la mentira, la hipocres\u00eda y sobre aquellas cosas que sabemos no son correctas? Nadie puede hacernos da\u00f1o, nadie. Solamente nosotros mismos. Podemos ser nuestra propia ||ruina, nuestra propia perdici\u00f3n, si no nos presentamos la verdad a nosotros mismos y mucho menos si no nos la apropiamos y no la vivimos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPablo dijo: \u201cha de haber resurrecci\u00f3n de los muertos, as\u00ed de justos como de injustos.\u201d Dios juzgar\u00e1 todas las cosas. No solamente las cosas que los hombres hicieron sino tambi\u00e9n las motivaciones de cada uno. \u201cpor esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa\u201d. Una conciencia sin ofensa significa que no haya nada que atente contra nuestra integridad. Una conciencia sin ofensa tambi\u00e9n significa que no haya una espina que tengamos que llevar todo el tiempo y que cuando menos se espere nos lo echar\u00e1n en cara.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAnte tal confrontaci\u00f3n usted podr\u00e1 enojarse y actuar malcriadamente y callar con sus gritos a la otra persona o puede reaccionar de manera tranquila y esforzarse por dar una explicaci\u00f3n, pero, despu\u00e9s de eso siempre cargar\u00e1 con su espina. Siempre tendr\u00e1 que llevar el dolor de haber perdido la integridad. Por que cuando una persona deja de ser irreprensible, deja de serlo para siempre. Ya posee un antecedente. Si la persona se arrepiente sinceramente, el se\u00f1or le perdona y le restaura; pero, su antecedente no se puede remediar. Ya es parte de su historia y ha quedado grabado en el coraz\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEntre la integridad y la hipocres\u00eda solamente existe una delgada l\u00ednea de separaci\u00f3n y es tan f\u00e1cil pasar de un lado al otro. Pero cuando pasamos de la integridad a la hipocres\u00eda ya no se puede regresar. Satan\u00e1s har\u00e1 todo lo que est\u00e9 a su alcance a fin que crucemos la l\u00ednea; pero, si manejamos la verdad para nosotros mismos el diablo podr\u00e1 ofrecer lo que desee ofrecer y nuestra respuesta siempre ser\u00e1: No, no y no.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa tentaci\u00f3n puede parecer atractiva, que vale la pena. Pero, en el momento que usted acceda se sentir\u00e1 el ser m\u00e1s desdichado que pueda existir en la tierra. Pero, entonces, \u00bfc\u00f3mo regresar? No se puede. Ante esto es f\u00e1cil que cualquiera piense que la vida es cruel; pero, no, la vida es hermosa porque Jes\u00fas dijo: \u201cyo soy la vida.\u201d (Juan 14:6). Y Jes\u00fas es hermoso, el arruinado es usted; la vida no es cruel, usted es cruel consigo mismo al irrespetar su conciencia y sus principios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuando Lutero tuvo que ir a la dieta de Worms \u00e9l sab\u00eda que no tendr\u00eda la oportunidad de una justa defensa y, en realidad, no la tuvo. Ni siquiera quisieron o\u00edrlo. Solamente le dieron un d\u00eda para que se retractara. \u00c9l sab\u00eda que si no se retractaba lo matar\u00edan. Toda esa noche pas\u00f3 pensando en que respuesta dar. Luego resolvi\u00f3 lo que habr\u00eda de responder y al d\u00eda siguiente lo dijo muy claro ante las autoridades cat\u00f3licas: \u201cMi conciencia es cautiva de la palabra de Dios. No puedo retractarme y no me retractar\u00e9 de nada, pues ir contra la conciencia no es justo ni seguro. No retroceder\u00e9. No puedo hacer otra cosa. Dios me ayude. Am\u00e9n.\u201d (Bainton, Roland H. \u201cLutero.\u201d Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1955. P\u00e1gina 204.)<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDespu\u00e9s de eso le permitieron volver a su casa pero todos sab\u00edan que no lograr\u00eda llegar a su casa jam\u00e1s: en el camino le esperar\u00edan para matarlo. Pero uno de los pr\u00edncipes intervino y lo condujo ocultamente hasta el castillo de Wartburgo. Durante varios a\u00f1os permaneci\u00f3 oculto en el anonimato del castillo y all\u00ed fue donde tradujo la Biblia al Alem\u00e1n. Pero lo que deseo se\u00f1alar es que \u00e9l estuvo dispuesto a ofrecer su vida. El dijo: \u201cno puedo retractarme y no me retractar\u00e9 de nada, pues ir contra la conciencia no es justo ni seguro.\u201d La pregunta que debemos respondernos es si nuestras convicciones alcanzan hasta ese punto o si nos venderemos yendo en contra de nuestra conciencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDespu\u00e9s de pecar contra Dios ser\u00e1 in\u00fatil preguntar: \u00bfy usted no sab\u00eda que eso era malo? Claro que s\u00ed sab\u00eda que era malo. Entonces tendremos que preguntar: \u00bfpor que lo hizo? No, no es necesario preguntarlo. La respuesta es que no fue verdadero consigo mismo. Si hemos de tomar la verdad debe ser de manera total y debe comenzar desde nuestro interior. A partir de all\u00ed debemos comenzar a vivir en la sinceridad de lo que es correcto hasta en las cosas m\u00e1s peque\u00f1as: evitar la mentira, los rencores, todo aquello que usted sabe que lo reprende. Conflictos no resueltos, faltas no perdonadas o situaciones en las cuales somos nosotros los que debemos pedir perd\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa verdad implica alcanzar una humildad que nos permita reconocer nuestros errores. No estamos tratando de demostrar que somos perfectos sino que lo \u00fanico que queremos es la verdad. Si no estoy en la verdad, pido perd\u00f3n y me arrepiento. Pero al hacer eso crezco y contin\u00fao conociendo cada vez m\u00e1s y m\u00e1s verdad. Porque no quiero mentirme. No reconocer un error es no abrazar la verdad, es no decirnos la verdad a nosotros mismos y si no podemos ser sinceros ni con nosotros mismos entonces no lo seremos con nadie.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nComo lo dije la primera noche: decidamos qu\u00e9 queremos ser. Si queremos ser hombres de Dios debemos procurar la integridad, la rectitud, la honestidad. Debemos evitar la mentira, el fingir, inflar datos. Tales son los hombres de Dios. Ahora si a usted lo que le atrae son otras cosas como ir a jugar boliche, ir a comer, ir a pasear, ir por la zona rosa all\u00e1 por las ocho de la noche del d\u00eda viernes entonces podr\u00eda decirse que usted es un hombre de mundo, quiz\u00e1 un Play Boy, un vago o algo parecido. Si esas son las cosas que le gustan est\u00e1 en todo el derecho que le gusten y no hay problema; pero lo que no es correcto es vernos en una contradicci\u00f3n delante de la Biblia, delante de Dios o delante de nosotros mismos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomado del Libro: \u201cReflexiones sobre la verdad\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Mario Vega Nosotros debemos manifestar la verdad de la Palabra de Dios no solo a otros sino que tambi\u00e9n debemos usarla con nosotros mismos. Pero esto te confieso, que seg\u00fan el Camino que ellos llaman herej\u00eda, as\u00ed sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdad-consigo-mismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Verdad Consigo Mismo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4071","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4071"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4071\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}