{"id":40735,"date":"2016-10-06T14:55:58","date_gmt":"2016-10-06T19:55:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-diciembre-de-2007-exequias-del-card-alfons-maria-stickler\/"},"modified":"2016-10-06T14:55:58","modified_gmt":"2016-10-06T19:55:58","slug":"14-de-diciembre-de-2007-exequias-del-card-alfons-maria-stickler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-diciembre-de-2007-exequias-del-card-alfons-maria-stickler\/","title":{"rendered":"14 de diciembre de 2007: Exequias del Card. Alfons Maria Stickler"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA DE FUNERAL EN SUFRAGIO <br \/> DEL CARDENAL ALFONS MARIA STICKLER<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI<\/font><\/b><\/p>\n<p> Viernes 14 de diciembre de 2007 <\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Se&ntilde;ores cardenales;<br \/> venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; <br \/> queridos hermanos y hermanas:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p>Reunidos en oraci&oacute;n en torno a los restos mortales del querido cardenal Alfons Maria Stickler, le damos la &uacute;ltima despedida. Comparti&oacute; con nosotros muchos a&ntilde;os de trabajo en la vi&ntilde;a del Se&ntilde;or. Ahora Dios lo ha llamado a s&iacute; despu&eacute;s de una larga jornada terrena, para acogerlo entre sus brazos paternos y misericordiosos. <\/p>\n<p>Uni&eacute;ndonos con afecto a sus familiares, a la congregaci&oacute;n salesiana, en la que emiti&oacute; la primera profesi&oacute;n el 15 de agosto de 1928, y a todos los que lo conocieron y apreciaron, dirigimos con confianza la mirada hacia el cielo, de donde viene la &uacute;nica luz que puede iluminar el misterio de la vida y de la muerte. <\/p>\n<p>El tiempo lit&uacute;rgico de Adviento, a la vez que nos prepara para revivir el don del Nacimiento del Redentor, nos estimula tambi&eacute;n a proyectarnos con confianza hacia su venida &uacute;ltima y definitiva. Para este hermano nuestro ya se ha cumplido la &quot;feliz esperanza&quot; que, como repetimos cada d&iacute;a en la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, esperamos vivir en nuestra peregrinaci&oacute;n terrena &quot;libres de pecado y protegidos de toda perturbaci&oacute;n&quot;. <\/p>\n<p>El Ap&oacute;stol de los gentiles nos acaba de recordar que si morimos con Cristo &quot;tambi&eacute;n viviremos con &eacute;l; si nos mantenemos firmes, tambi&eacute;n reinaremos con &eacute;l; si lo negamos, tambi&eacute;n &eacute;l nos negar&aacute;&quot; (<i>2 Tm<\/i> 2, 11-12). Todo el proyecto de vida del cristiano no puede menos de centrarse en Cristo:&nbsp; todo con &eacute;l, por &eacute;l y en &eacute;l, para gloria de Dios Padre. <\/p>\n<p>Esta verdad fundamental fue la que orient&oacute; la existencia de este hermano nuestro. Hab&iacute;a escogido como lema episcopal:&nbsp; &quot;<i>Omnia et in omnibus Christus<\/i>&quot;; y en el ocaso de su vida explicaba que esas palabras lo guiaron en todas sus opciones y decisiones. &quot;En la base de mi actividad \u2014escribi&oacute; hace algunos a&ntilde;os\u2014 siempre ha estado el ideal de la fe y de la vida cristiana, que se centra en Cristo redentor y fundador de la Iglesia. Todos mis esfuerzos y mis estudios han servido sobre todo para profundizar el saber religioso con plena fidelidad al Papa&quot;. Y a&ntilde;ad&iacute;a:&nbsp; &quot;Como salesiano, sigo los tres ideales transmitidos por don Bosco:&nbsp; el amor a la Eucarist&iacute;a, la devoci&oacute;n a la Virgen y la fidelidad al Santo Padre&quot;. <\/p>\n<p>Sab&iacute;a bien que amar a Cristo es amar a su Iglesia, siempre santa, como anota en su testamento espiritual, &quot;a pesar de la debilidad, a veces escandalosa, de nosotros sus representantes y miembros, en el pasado y en el presente&quot;. Conoc&iacute;a las contrariedades y los desaf&iacute;os que afrontan los cristianos en nuestra &eacute;poca, y conclu&iacute;a que s&oacute;lo un verdadero amor a Cristo puede infundirles valor y perseverancia para defender las verdades de la fe cat&oacute;lica. <\/p>\n<p>A este respecto, &iexcl;cu&aacute;ntas veces el cardenal Alfons Maria Stickler habr&aacute; le&iacute;do y meditado el pasaje evang&eacute;lico que se ha proclamado tambi&eacute;n hoy en nuestra asamblea! El evangelista san Mateo, que nos acompa&ntilde;ar&aacute; a lo largo de todo este a&ntilde;o lit&uacute;rgico, a las ocho Bienaventuranzas que presenta al inicio del Serm&oacute;n de la monta&ntilde;a a&ntilde;ade la siguiente:&nbsp; &quot;Bienaventurados ser&eacute;is cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa&quot; y concluye:&nbsp; &quot;Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa ser&aacute; grande en los cielos&quot; (<i>Mt<\/i> 5, 11-12). <\/p>\n<p>Todos nosotros, queridos hermanos y hermanas, con el bautismo hemos sido llamados a seguir y servir a Jes&uacute;s; sabemos que no podemos y no debemos esperar aplausos y reconocimientos en esta tierra. La verdadera recompensa del disc&iacute;pulo fiel est&aacute; &quot;en los cielos&quot;:&nbsp; es Cristo mismo. No olvidemos nunca esta verdad. No cedamos nunca a la tentaci&oacute;n de buscar &eacute;xitos y apoyos humanos, en vez de contar s&oacute;lo y siempre con Aquel que vino al mundo para salvarnos y nos redimi&oacute; en la cruz. Cualquiera que sea el servicio que Dios nos llama a desempe&ntilde;ar en su vi&ntilde;a, debe estar siempre animado por una humilde adhesi&oacute;n a su voluntad. <\/p>\n<p>Esta fue la orientaci&oacute;n del querido cardenal Stickler, a pesar de las fragilidades y debilidades humanas, en todas las vicisitudes humanas, como se puede deducir de su testamento espiritual, en el que escribe:&nbsp; &quot;Toda mi vida ha sido un designio y una realizaci&oacute;n superior, a la que no he podido menos de adherirme, a menudo incluso sin pleno conocimiento de causa. As&iacute;, toda mi vida era y es obra de la divina Providencia&quot;. <\/p>\n<p>Su existencia se consagr&oacute; totalmente primero a la ense&ntilde;anza y despu&eacute;s al servicio de la Santa Sede. Alfons Maria naci&oacute; en Neunkirchen, en Austria inferior, el 23 de agosto de 1910; ingres&oacute; muy joven en el noviciado de la congregaci&oacute;n salesiana en Alemania. Terminados los estudios filos&oacute;ficos y teol&oacute;gicos primero en Alemania, despu&eacute;s en Austria, y sucesivamente en Tur&iacute;n y Roma, fue ordenado sacerdote hace setenta a&ntilde;os, el 27 de marzo de 1937 en la archibas&iacute;lica lateranense. <\/p>\n<p>Despu&eacute;s de concluir el curso acad&eacute;mico en el <i>Institutum utriusque iuris <\/i> del Apolinar, comenz&oacute; a ense&ntilde;ar en la facultad de derecho can&oacute;nico de la Universidad salesiana, en Tur&iacute;n y en Roma, a donde fue transferida. En esa universidad, desde 1953 hasta 1958, fue decano de la facultad de derecho can&oacute;nico y luego rector magn&iacute;fico (1958-1966) y director del reci&eacute;n fundado <i> Institutum altioris latinitatis<\/i> hasta 1968. <\/p>\n<p>Para &eacute;l fue una aut&eacute;ntica sorpresa el nombramiento, de parte del siervo de Dios Papa Pablo VI, en 1971, como prefecto de la Biblioteca apost&oacute;lica vaticana, donde llev&oacute; a cabo una intensa actividad de estudioso, como lo atestiguan en concreto varios vol&uacute;menes y ensayos de historia del derecho can&oacute;nico dirigidos por &eacute;l. Form&oacute; parte de tres comisiones del concilio Vaticano II y fue consultor de Congregaciones romanas, as&iacute; como miembro de la Comisi&oacute;n para el nuevo C&oacute;digo y del Comit&eacute; pontificio de ciencias hist&oacute;ricas, y tambi&eacute;n de muchas otras instituciones culturales internacionales. <\/p>\n<p>El 8 de septiembre de 1983 fue llamado a ser pro-bibliotecario de la santa Iglesia romana, y el 1 de noviembre sucesivo, como anota en su testamento, tuvo &quot;en edad avanzada la gran gracia de la plenitud del sacerdocio, que recibi&oacute; de manos del mismo Santo Padre&quot; Juan Pablo II, que al a&ntilde;o siguiente le encomend&oacute; tambi&eacute;n el cargo de pro-archivero de la santa Iglesia romana, y el 25 de mayo de 1985 le confiri&oacute; la dignidad cardenalicia. <\/p>\n<p>Terminado su servicio activo a la Santa Sede, este amigo nuestro sigui&oacute; realizando su acci&oacute;n cultural y pastoral, al mismo tiempo dedic&aacute;ndose a&uacute;n m&aacute;s a la reflexi&oacute;n y a la oraci&oacute;n. Cada d&iacute;a, como hac&iacute;a desde su primer a&ntilde;o de profesi&oacute;n religiosa, invocaba al Esp&iacute;ritu Santo con el himno <i>Veni Sancte Spiritus<\/i>; por eso, estaba convencido de que si hab&iacute;a podido ser &uacute;til en algo a su congregaci&oacute;n y a la Iglesia &quot;se debe al Esp&iacute;ritu Santo&quot;. El mi&eacute;rcoles pasado la muerte lo introdujo en el reino de la paz y de la luz eterna. <\/p>\n<p>Nuestro deseo fraterno es que ya est&eacute; gozando de la merecida recompensa, contemplando el esplendor de la Verdad eterna. En la primera lectura, el profeta Daniel ha recordado que &quot;los doctos brillar&aacute;n como el fulgor del firmamento, y los que ense&ntilde;aron a la multitud la justicia, como las estrellas por toda la eternidad&quot; (<i>Dn<\/i> 12, 3). Que as&iacute; sea para este estimado hermano nuestro en el sacerdocio y en el episcopado. <\/p>\n<p>Que lo acoja Mar&iacute;a sant&iacute;sima, de quien escribi&oacute;:&nbsp; &quot;La Virgen ser&aacute; tambi&eacute;n en el momento de mi muerte la verdadera madre que da su amor y su misericordia incluso a los hijos menos fieles&quot;. Que lo acompa&ntilde;en san Juan Bosco y los santos y beatos salesianos. <\/p>\n<p>Nosotros, con afecto y gratitud, nos unimos a la invocaci&oacute;n con la que el cardenal Stickler concluye su testamento espiritual:&nbsp; &quot;Creo, espero, amo; perdona mi debilidad en la fe, en la esperanza y en la caridad, y ll&eacute;vame, Dios m&iacute;o, al reino de tu amor. Am&eacute;n&quot;. <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2007 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA DE FUNERAL EN SUFRAGIO DEL CARDENAL ALFONS MARIA STICKLER HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Viernes 14 de diciembre de 2007 &nbsp; Se&ntilde;ores cardenales; venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; queridos hermanos y hermanas:&nbsp; Reunidos en oraci&oacute;n en torno a los restos mortales del querido cardenal Alfons Maria Stickler, le damos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-diciembre-de-2007-exequias-del-card-alfons-maria-stickler\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab14 de diciembre de 2007: Exequias del Card. 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