{"id":40757,"date":"2016-10-06T14:56:17","date_gmt":"2016-10-06T19:56:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-septiembre-de-2007-concelebracion-eucaristica-con-ocasion-del-agora-de-los-jovenes-italianos-en-loreto\/"},"modified":"2016-10-06T14:56:17","modified_gmt":"2016-10-06T19:56:17","slug":"2-de-septiembre-de-2007-concelebracion-eucaristica-con-ocasion-del-agora-de-los-jovenes-italianos-en-loreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-septiembre-de-2007-concelebracion-eucaristica-con-ocasion-del-agora-de-los-jovenes-italianos-en-loreto\/","title":{"rendered":"2 de septiembre de 2007: Concelebraci\u00f3n Eucar\u00edstica con ocasi\u00f3n del \u00c1gora de los j\u00f3venes italianos en Loreto"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL<br \/> DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI<br \/> A LORETO <br \/> CON OCASI&Oacute;N DEL &Aacute;GORA<br \/>DE LOS J&Oacute;VENES ITALIANOS&nbsp;&nbsp;<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>CONCELEBRACI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA <\/b> <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI <\/font><\/i><\/b> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Explanada de Montorso<br \/> Domingo 2 de septiembre de 2007 <\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas; <br \/> queridos j&oacute;venes amigos:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la vigilia de esta noche, nuestro encuentro en Loreto se concluye ahora en torno al altar con la solemne celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica. Una vez m&aacute;s os saludo cordialmente a todos. Saludo en especial a los obispos y doy las gracias al arzobispo Angelo Bagnasco, que se ha hecho int&eacute;rprete de vuestros sentimientos comunes. Saludo al arzobispo de Loreto, que nos ha acogido con afecto y solicitud. Saludo a los sacerdotes, a los religiosos, a las religiosas y a todos los que han preparado con esmero esta importante manifestaci&oacute;n de fe. Saludo con deferencia a las autoridades civiles y militares presentes, y de modo particular al vicepresidente del Gobierno, hon. Franceso Rutelli. <\/p>\n<p>Este es realmente un d&iacute;a de gracia. Las lecturas que acabamos de escuchar nos ayudan a comprender cu&aacute;n maravillosa es la obra que ha realizado el Se&ntilde;or al reunirnos aqu&iacute;, en Loreto, en tan gran n&uacute;mero y en un clima jubiloso de oraci&oacute;n y de fiesta. Con nuestro encuentro en el santuario de la Virgen se hacen realidad, en cierto sentido, las palabras de la carta a los Hebreos:&nbsp; &quot;Os hab&eacute;is acercado al monte Si&oacute;n, a la ciudad de Dios vivo&quot; (<i>Hb <\/i>12, 22). <\/p>\n<p>Al celebrar la Eucarist&iacute;a a la sombra de la Santa Casa, tambi&eacute;n nosotros nos hemos acercado a la &quot;reuni&oacute;n solemne y asamblea de los primog&eacute;nitos inscritos en los cielos&quot; (<i>Hb <\/i>12, 23). As&iacute; podemos experimentar la alegr&iacute;a de encontrarnos ante &quot;Dios, juez universal, y los esp&iacute;ritus de los justos llegados ya a su consumaci&oacute;n&quot; (<i>Hb <\/i>12, 23). Con Mar&iacute;a, Madre del Redentor y Madre nuestra, vamos sobre todo al encuentro del &quot;mediador de la nueva Alianza&quot; (<i>Hb<\/i> 12, 24). <\/p>\n<p>El Padre celestial, que muchas veces y de muchos modos habl&oacute; a los hombres (cf. <i>Hb<\/i> 1, 1), ofreciendo su alianza y encontrando a menudo resistencias y rechazos, en la plenitud de los tiempos quiso establecer con los hombres un pacto nuevo, definitivo e irrevocable, sell&aacute;ndolo con la sangre de su Hijo unig&eacute;nito, muerto y resucitado para la salvaci&oacute;n de la humanidad entera. <\/p>\n<p>Jesucristo, Dios hecho hombre, asumi&oacute; en Mar&iacute;a nuestra misma carne, tom&oacute; parte en nuestra vida y quiso compartir nuestra historia. Para realizar su alianza, Dios busc&oacute; un coraz&oacute;n joven y lo encontr&oacute; en Mar&iacute;a, &quot;una joven&quot;. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n hoy Dios busca corazones j&oacute;venes, busca j&oacute;venes de coraz&oacute;n grande, capaces de hacerle espacio a &eacute;l en su vida para ser protagonistas de la nueva Alianza. Para acoger una propuesta fascinante como la que nos hace Jes&uacute;s, para establecer una alianza con &eacute;l, hace falta ser j&oacute;venes interiormente, capaces de dejarse interpelar por su novedad, para emprender con &eacute;l caminos nuevos. <\/p>\n<p>Jes&uacute;s tiene predilecci&oacute;n por los j&oacute;venes, como lo pone de manifiesto el di&aacute;logo con el joven rico (cf. <i>Mt<\/i> 19, 16-22; <i>Mc<\/i> 10, 17-22); respeta su libertad, pero nunca se cansa de proponerles metas m&aacute;s altas para su vida:&nbsp; la novedad del Evangelio y la belleza de una conducta santa. Siguiendo el ejemplo de su Se&ntilde;or, la Iglesia tiene esa misma actitud. Por eso, queridos j&oacute;venes, os mira con inmenso afecto; est&aacute; cerca de vosotros en los momentos de alegr&iacute;a y de fiesta, al igual que en los de prueba y desvar&iacute;o; os sostiene con los dones de la gracia sacramental y os acompa&ntilde;a en el discernimiento de vuestra vocaci&oacute;n. <\/p>\n<p>Queridos j&oacute;venes, dejaos implicar en la vida nueva que brota del encuentro con Cristo y podr&eacute;is ser ap&oacute;stoles de su paz en vuestras familias, entre vuestros amigos, en el seno de vuestras comunidades eclesiales y en los diversos ambientes en los que viv&iacute;s y actu&aacute;is. <\/p>\n<p>Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que hace realmente &quot;j&oacute;venes&quot; en sentido evang&eacute;lico? Este encuentro, que tiene lugar a la sombra de un santuario mariano, nos invita a contemplar a la Virgen. Por eso, nos preguntamos:&nbsp; &iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; Mar&iacute;a su juventud? &iquest;Por qu&eacute; en ella se hizo posible lo imposible? Nos lo revela ella misma en el c&aacute;ntico del <i>Magn&iacute;ficat<\/i>:&nbsp; Dios &quot;ha puesto los ojos en la humildad de su esclava&quot; (<i>Lc<\/i> 1, 48). <\/p>\n<p>Dios aprecia en Mar&iacute;a la humildad, m&aacute;s que cualquier otra cosa. Y precisamente de la humildad nos hablan las otras dos lecturas de la liturgia de hoy. &iquest;No es una feliz coincidencia que se nos dirija este mensaje precisamente aqu&iacute;, en Loreto? Aqu&iacute;, nuestro pensamiento va naturalmente a la Santa Casa de Nazaret, que es el santuario de la humildad:&nbsp; la humildad de Dios, que se hizo carne, se hizo peque&ntilde;o; y la humildad de Mar&iacute;a, que lo acogi&oacute; en su seno. La humildad del Creador y la humildad de la criatura. <\/p>\n<p>De ese encuentro de humildades naci&oacute; Jes&uacute;s, Hijo de Dios e Hijo del hombre. &quot;Cuanto m&aacute;s grande seas, tanto m&aacute;s debes humillarte, y ante el Se&ntilde;or hallar&aacute;s gracia, pues grande es el poder&iacute;o del Se&ntilde;or, y por los humildes es glorificado&quot;, nos dice el pasaje del Sir&aacute;cida (<i>Si<\/i> 3, 18-20); y Jes&uacute;s, en el evangelio, despu&eacute;s de la par&aacute;bola de los invitados a las bodas, concluye:&nbsp; &quot;Todo el que se ensalce, ser&aacute; humillado; y el que se humille, ser&aacute; ensalzado&quot; (<i>Lc<\/i> 14, 11). <\/p>\n<p>Esta perspectiva que nos indican las Escrituras choca fuertemente hoy con la cultura y la sensibilidad del hombre contempor&aacute;neo. Al humilde se le considera un abandonista, un derrotado, uno que no tiene nada que decir al mundo. Y, en cambio, este es el camino real, y no s&oacute;lo porque la humildad es una gran virtud humana, sino, en primer lugar, porque constituye el modo de actuar de Dios mismo. Es el camino que eligi&oacute; Cristo, el mediador de la nueva Alianza, el cual, &quot;actuando como un hombre cualquiera, se rebaj&oacute; hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz&quot; (<i>Flp<\/i> 2, 8). <\/p>\n<p>Queridos j&oacute;venes, me parece que en estas palabras de Dios sobre la humildad se encierra un mensaje importante y muy actual para vosotros, que quer&eacute;is seguir a Cristo y formar parte de su Iglesia. El mensaje es este:&nbsp; no sig&aacute;is el camino del orgullo, sino el de la humildad. Id contra corriente:&nbsp; no escuch&eacute;is las voces interesadas y persuasivas que hoy, desde muchas partes, proponen modelos de vida marcados por la arrogancia y la violencia, por la prepotencia y el &eacute;xito a toda costa, por el aparecer y el tener, en detrimento del ser. <\/p>\n<p>Vosotros sois los destinatarios de numerosos mensajes, que os llegan sobre todo a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n social. Estad vigilantes. Sed cr&iacute;ticos. No vay&aacute;is tras la ola producida por esa poderosa acci&oacute;n de persuasi&oacute;n. No teng&aacute;is miedo, queridos amigos, de preferir los caminos &quot;alternativos&quot; indicados por el amor verdadero:&nbsp; un estilo de vida sobrio y solidario; relaciones afectivas sinceras y puras; un empe&ntilde;o honrado en el estudio y en el trabajo; un inter&eacute;s profundo por el bien com&uacute;n. <\/p>\n<p>No teng&aacute;is miedo de ser considerados diferentes y de ser criticados por lo que puede parecer perdedor o pasado de moda:&nbsp; vuestros coet&aacute;neos, y tambi&eacute;n los adultos, especialmente los que parecen m&aacute;s alejados de la mentalidad y de los valores del Evangelio, tienen profunda necesidad de ver a alguien que se atreva a vivir de acuerdo con la plenitud de humanidad manifestada por Jesucristo. <\/p>\n<p>As&iacute; pues, queridos j&oacute;venes, el camino de la humildad no es un camino de renuncia, sino de valent&iacute;a. No es resultado de una derrota, sino de una victoria del amor sobre el ego&iacute;smo y de la gracia sobre el pecado. Siguiendo a Cristo e imitando a Mar&iacute;a, debemos tener la valent&iacute;a de la humildad; debemos encomendarnos humildemente al Se&ntilde;or, porque s&oacute;lo&nbsp;as&iacute;&nbsp;podremos llegar a ser instrumentos d&oacute;ciles en sus manos, y le permitiremos hacer en nosotros grandes cosas. <\/p>\n<p>En Mar&iacute;a y en los santos el Se&ntilde;or obr&oacute; grandes prodigios. Pienso, por ejemplo, en san Francisco de As&iacute;s y santa Catalina de Siena, patronos de Italia. Pienso tambi&eacute;n en j&oacute;venes espl&eacute;ndidos, como santa Gema Galgani, san Gabriel de la Dolorosa, san Luis Gonzaga, santo Domingo Savio, santa Mar&iacute;a Goretti, que naci&oacute; cerca de aqu&iacute;, y los beatos Piergiorgio Frassati y Alberto Marvelli. Y pienso tambi&eacute;n en numerosos muchachos y muchachas que pertenecen a la legi&oacute;n de santos &quot;an&oacute;nimos&quot;, pero que no son an&oacute;nimos para Dios. Para &eacute;l cada persona es &uacute;nica, con su nombre y su rostro. Como sab&eacute;is bien, todos estamos llamados a ser santos. <\/p>\n<p>Como veis, queridos j&oacute;venes, la humildad que el Se&ntilde;or nos ha ense&ntilde;ado y que los santos han testimoniado, cada uno seg&uacute;n la originalidad de su vocaci&oacute;n, no es ni mucho menos un modo de vivir abandonista. Contemplemos sobre todo a Mar&iacute;a:&nbsp; en su escuela, tambi&eacute;n nosotros podemos experimentar, como ella, el &quot;s&iacute;&quot; de Dios a la humanidad del que brotan todos los &quot;s&iacute;&quot; de nuestra vida. <\/p>\n<p>En verdad, son numerosos y grandes los desaf&iacute;os que deb&eacute;is afrontar. Pero el primero sigue siendo siempre seguir a Cristo a fondo, sin reservas ni componendas. Y seguir a Cristo significa sentirse parte viva de su cuerpo, que es la Iglesia. No podemos llamarnos disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s si no amamos y no seguimos a su Iglesia. La Iglesia es nuestra familia, en la que el amor al Se&ntilde;or y a los hermanos, sobre todo en la participaci&oacute;n en la Eucarist&iacute;a, nos hace experimentar la alegr&iacute;a de poder gustar ya desde ahora la vida futura, que estar&aacute; totalmente iluminada por el Amor. <\/p>\n<p>Nuestro compromiso diario debe consistir en vivir aqu&iacute; abajo como si estuvi&eacute;ramos all&aacute; arriba. Por tanto, sentirse Iglesia es para todos una vocaci&oacute;n a la santidad; es compromiso diario de construir la comuni&oacute;n y la unidad venciendo toda resistencia y superando toda incomprensi&oacute;n. En la Iglesia aprendemos a amar educ&aacute;ndonos en la acogida gratuita del pr&oacute;jimo, en la atenci&oacute;n sol&iacute;cita a quienes atraviesan dificultades, a los pobres y a los &uacute;ltimos. <\/p>\n<p>La motivaci&oacute;n fundamental de todos los creyentes en Cristo no es el &eacute;xito, sino el bien, un bien que es tanto m&aacute;s aut&eacute;ntico cuanto m&aacute;s se comparte, y que no consiste principalmente en el tener o en el poder, sino en el ser. As&iacute; se edifica la ciudad de Dios con los hombres, una ciudad que crece desde la tierra y a la vez desciende del cielo, porque se desarrolla con el encuentro y la colaboraci&oacute;n entre&nbsp;los&nbsp;hombres&nbsp;y&nbsp;Dios (cf. <i>Ap<\/i> 21, 2-3). <\/p>\n<p>Seguir a Cristo, queridos j&oacute;venes, implica adem&aacute;s un esfuerzo constante por contribuir a la edificaci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa y solidaria, donde todos puedan gozar de los bienes de la tierra. S&eacute; que muchos de vosotros os dedic&aacute;is con generosidad a testimoniar vuestra fe en varios &aacute;mbitos sociales, colaborando en el voluntariado, trabajando por la promoci&oacute;n del bien com&uacute;n, de la paz y de la justicia en cada comunidad. Uno de los campos en los que parece urgente actuar es, sin duda, el de la conservaci&oacute;n de la creaci&oacute;n. <\/p>\n<p>A las nuevas generaciones est&aacute; encomendado el futuro del planeta, en el que son evidentes los signos de un desarrollo que no siempre ha sabido tutelar los delicados equilibrios de la naturaleza. Antes de que sea demasiado tarde, es preciso tomar medidas valientes, que puedan restablecer una fuerte alianza entre el hombre y la tierra. Es necesario un &quot;s&iacute;&quot; decisivo a la tutela de la creaci&oacute;n y un compromiso fuerte para invertir las tendencias que pueden llevar a situaciones de degradaci&oacute;n irreversible. <\/p>\n<p>Por eso, he apreciado la iniciativa de la Iglesia italiana de promover la sensibilidad frente a los problemas de la conservaci&oacute;n de la creaci&oacute;n estableciendo una Jornada nacional, que se celebra precisamente el 1 de septiembre. Este a&ntilde;o la atenci&oacute;n se centra sobre todo en el <i>agua<\/i>, un bien precios&iacute;simo que, si no se comparte de modo equitativo y pac&iacute;fico, se convertir&aacute; por desgracia en motivo de duras tensiones y &aacute;speros conflictos. <\/p>\n<p>Queridos j&oacute;venes amigos, despu&eacute;s de escuchar vuestras reflexiones de ayer por la tarde y de esta noche, dej&aacute;ndome guiar por la palabra de Dios, he querido comunicaros ahora estas consideraciones, que pretenden ser un est&iacute;mulo paterno a seguir a Cristo para ser testigos de su esperanza y de su amor. Por mi parte, seguir&eacute; acompa&ntilde;&aacute;ndoos con mi oraci&oacute;n y con mi afecto, para que prosig&aacute;is con entusiasmo el camino del <i>&Aacute;gora<\/i>, este singular itinerario trienal de escucha, di&aacute;logo y misi&oacute;n. Al concluir hoy el&nbsp;primer&nbsp;a&ntilde;o&nbsp;con&nbsp;este&nbsp;estupendo&nbsp;encuentro, no puedo por menos de invitaros a mirar ya a la gran cita de la Jornada mundial de la juventud, que se celebrar&aacute; en julio del a&ntilde;o pr&oacute;ximo en Sydney. <\/p>\n<p>Os invito a prepararos para esa gran manifestaci&oacute;n de fe juvenil meditando en mi Mensaje, que profundiza el tema del Esp&iacute;ritu Santo, para vivir juntos una nueva primavera del Esp&iacute;ritu. Os espero, por tanto, en gran n&uacute;mero tambi&eacute;n en Australia, al concluir vuestro segundo a&ntilde;o del <i>&Aacute;gora<\/i>. <\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, volvamos una vez m&aacute;s nuestra mirada a Mar&iacute;a, modelo de humildad y de valent&iacute;a. Ay&uacute;danos, Virgen de Nazaret, a ser d&oacute;ciles a la obra del Esp&iacute;ritu Santo, como lo fuiste t&uacute;. Ay&uacute;danos a ser cada vez m&aacute;s santos, disc&iacute;pulos enamorados de tu Hijo Jes&uacute;s. Sost&eacute;n y acompa&ntilde;a a estos j&oacute;venes, para que sean misioneros alegres e incansables del Evangelio entre sus coet&aacute;neos, en todos los lugares de Italia. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p align=\"left\"><i>El Papa pronunci&oacute; las siguientes palabras antes de impartir la bendici&oacute;n &nbsp;apost&oacute;lica:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos y hermanas, estamos para despedirnos de este lugar en el que hemos celebrado los santos misterios, lugar donde se hace memoria de la encarnaci&oacute;n del Verbo. El santuario lauretano nos recuerda tambi&eacute;n hoy que para acoger plenamente la Palabra de vida no basta conservar el don recibido:&nbsp; tambi&eacute;n hay que ir, con solicitud, por otros caminos y a otras ciudades, a comunicarlo con gozo y agradecimiento, como la joven Mar&iacute;a de Nazaret. Queridos j&oacute;venes, conservad en el coraz&oacute;n el recuerdo de este lugar y, como los setenta y dos disc&iacute;pulos designados por Jes&uacute;s, id con determinaci&oacute;n y libertad de esp&iacute;ritu:&nbsp; comunicad la paz, sostened al d&eacute;bil, preparad los corazones a la novedad de Cristo. Anunciad que el reino de Dios est&aacute; cerca.<i> <\/i> <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2007 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI A LORETO CON OCASI&Oacute;N DEL &Aacute;GORADE LOS J&Oacute;VENES ITALIANOS&nbsp;&nbsp; CONCELEBRACI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Explanada de Montorso Domingo 2 de septiembre de 2007 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas; queridos j&oacute;venes amigos:&nbsp; Despu&eacute;s de la vigilia de esta noche, nuestro encuentro en Loreto se concluye ahora &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-septiembre-de-2007-concelebracion-eucaristica-con-ocasion-del-agora-de-los-jovenes-italianos-en-loreto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab2 de septiembre de 2007: Concelebraci\u00f3n Eucar\u00edstica con ocasi\u00f3n del \u00c1gora de los j\u00f3venes italianos en Loreto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40757","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40757"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40757\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}