{"id":40759,"date":"2016-10-06T14:56:18","date_gmt":"2016-10-06T19:56:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-agosto-de-2007-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-santa-misa-en-la-parroquia-de-santo-tomas-de-villanueva-castelgandolfo\/"},"modified":"2016-10-06T14:56:18","modified_gmt":"2016-10-06T19:56:18","slug":"15-de-agosto-de-2007-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-santa-misa-en-la-parroquia-de-santo-tomas-de-villanueva-castelgandolfo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-agosto-de-2007-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-santa-misa-en-la-parroquia-de-santo-tomas-de-villanueva-castelgandolfo\/","title":{"rendered":"15 de agosto de 2007: Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda &#8211; Santa Misa en la parroquia de Santo Tom\u00e1s de Villanueva, Castelgandolfo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCI&Oacute;N DE LA VIRGEN MAR&Iacute;A <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI <\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Parroquia de Santo Tom&aacute;s de Villanueva, Castel Gandolfo <br \/> Mi&eacute;rcoles 15 de agosto de 2007<\/font><\/i> <\/p>\n<p align=\"left\">\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas: <\/i> <\/p>\n<p>En su gran obra &quot;La ciudad de Dios&quot;, san Agust&iacute;n dice una vez que toda la historia humana, la historia del mundo, es una lucha entre dos amores: el amor a Dios hasta la p&eacute;rdida de s&iacute; mismo, hasta la entrega de s&iacute; mismo, y el amor a s&iacute; mismo hasta el desprecio de Dios, hasta el odio a los dem&aacute;s. Esta misma interpretaci&oacute;n de la historia como lucha entre dos amores, entre el amor y el ego&iacute;smo, aparece tambi&eacute;n en la lectura tomada del Apocalipsis, que acabamos de escuchar. Aqu&iacute; estos dos amores se presentan en dos grandes figuras. Ante todo, est&aacute; el drag&oacute;n rojo fort&iacute;simo, con una manifestaci&oacute;n impresionante e inquietante del poder sin gracia, sin amor, del ego&iacute;smo absoluto, del terror, de la violencia. <\/p>\n<p>Cuando san Juan escribi&oacute; el Apocalipsis, para &eacute;l este drag&oacute;n personificaba el poder de los emperadores romanos anticristianos, desde Ner&oacute;n hasta Domiciano. Este poder parec&iacute;a ilimitado; el poder militar, pol&iacute;tico y propagand&iacute;stico del Imperio romano era tan grande que ante &eacute;l la fe, la Iglesia, parec&iacute;a una mujer inerme, sin posibilidad de sobrevivir, y mucho menos de vencer. &iquest;Qui&eacute;n pod&iacute;a oponerse a este poder omnipresente, que aparentemente era capaz de hacer todo? Y, sin embargo, sabemos que al final venci&oacute; la mujer inerme; no venci&oacute; el ego&iacute;smo ni el odio, sino el amor de Dios, y el Imperio romano se abri&oacute; a la fe cristiana. <\/p>\n<p>Las palabras de la sagrada Escritura trascienden siempre el momento hist&oacute;rico. As&iacute;, este drag&oacute;n no s&oacute;lo indica el poder anticristiano de los perseguidores de la Iglesia de aquel tiempo, sino tambi&eacute;n las dictaduras materialistas anticristianas de todos los tiempos. Vemos de nuevo que este poder, esta fuerza del drag&oacute;n rojo, se personifica en las grandes dictaduras del siglo pasado: la dictadura del nazismo y la dictadura de Stalin ten&iacute;an todo el poder, penetraban en todos los lugares, hasta los &uacute;ltimos rincones. Parec&iacute;a imposible que, a largo plazo, la fe pudiera sobrevivir ante ese drag&oacute;n tan fuerte, que quer&iacute;a devorar al Dios hecho ni&ntilde;o y a la mujer, a la Iglesia. Pero en realidad, tambi&eacute;n en este caso, al final el amor fue m&aacute;s fuerte que el odio. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n hoy el drag&oacute;n existe con formas nuevas, diversas. Existe en la forma de ideolog&iacute;as materialistas, que nos dicen: es absurdo pensar en Dios; es absurdo cumplir los mandamientos de Dios; es algo del pasado. Lo &uacute;nico que importa es vivir la vida para s&iacute; mismo, tomar en este breve momento de la vida todo lo que nos es posible tomar. S&oacute;lo importa el consumo, el ego&iacute;smo, la diversi&oacute;n. Esta es la vida. As&iacute; debemos vivir. Y, de nuevo, parece absurdo, parece imposible oponerse a esta mentalidad dominante, con toda su fuerza medi&aacute;tica, propagand&iacute;stica. Parece imposible a&uacute;n hoy pensar en un Dios que ha creado al hombre, que se ha hecho ni&ntilde;o y que ser&iacute;a el verdadero dominador del mundo. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n ahora este drag&oacute;n parece invencible, pero tambi&eacute;n ahora sigue siendo verdad que Dios es m&aacute;s fuerte que el drag&oacute;n, que triunfa el amor y no el ego&iacute;smo. Habiendo considerado as&iacute; las diversas representaciones hist&oacute;ricas del drag&oacute;n, veamos ahora la otra imagen: la mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies, coronada por doce estrellas. Tambi&eacute;n esta imagen presenta varios aspectos. Sin duda, un primer significado es que se trata de la Virgen Mar&iacute;a vestida totalmente de sol, es decir, de Dios; es Mar&iacute;a, que vive totalmente en Dios, rodeada y penetrada por la luz de Dios. Est&aacute; coronada por doce estrellas, es decir, por las doce tribus de Israel, por todo el pueblo de Dios, por toda la comuni&oacute;n de los santos, y tiene bajo sus pies la luna, imagen de la muerte y de la mortalidad. Mar&iacute;a super&oacute; la muerte; est&aacute; totalmente vestida de vida, elevada en cuerpo y alma a la gloria de Dios; as&iacute;, en la gloria, habiendo superado la muerte, nos dice: &quot;&iexcl;&Aacute;nimo, al final vence el amor! En mi vida dije: &quot;&iexcl;He aqu&iacute; la esclava del Se&ntilde;or!&quot;. En mi vida me entregu&eacute; a Dios y al pr&oacute;jimo. Y esta vida de servicio llega ahora a la vida verdadera. Tened confianza; tened tambi&eacute;n vosotros la valent&iacute;a de vivir as&iacute; contra todas las amenazas del drag&oacute;n&quot;. <\/p>\n<p>Este es el primer significado de la mujer, es decir, Mar&iacute;a. La &quot;mujer vestida de sol&quot; es el gran signo de la victoria del amor, de la victoria del bien, de la victoria de Dios. Un gran signo de consolaci&oacute;n. Pero esta mujer que sufre, que debe huir, que da a luz con gritos de dolor, tambi&eacute;n es la Iglesia, la Iglesia peregrina de todos los tiempos. En todas las generaciones debe dar a luz de nuevo a Cristo, darlo al mundo con gran dolor, con gran sufrimiento. Perseguida en todos los tiempos, vive casi en el desierto perseguida por el drag&oacute;n. Pero en todos los tiempos la Iglesia, el pueblo de Dios, tambi&eacute;n vive de la luz de Dios y \u2014como dice el Evangelio\u2014 se alimenta de Dios, se alimenta con el pan de la sagrada Eucarist&iacute;a. As&iacute;, la Iglesia, sufriendo, en todas las tribulaciones, en todas las situaciones de las diversas &eacute;pocas, en las diferentes partes del mundo, vence. Es la presencia, la garant&iacute;a del amor de Dios contra todas las ideolog&iacute;as del odio y del ego&iacute;smo. <\/p>\n<p>Ciertamente, vemos c&oacute;mo tambi&eacute;n hoy el drag&oacute;n quiere devorar al Dios que se hizo ni&ntilde;o. No tem&aacute;is por este Dios aparentemente d&eacute;bil. La lucha es algo ya superado. Tambi&eacute;n hoy este Dios d&eacute;bil es fuerte: es la verdadera fuerza. As&iacute;, la fiesta de la Asunci&oacute;n de Mar&iacute;a es una invitaci&oacute;n a tener confianza en Dios y tambi&eacute;n una invitaci&oacute;n a imitar a Mar&iacute;a en lo que ella misma dijo: &quot;&iexcl;He aqu&iacute; la esclava del Se&ntilde;or!, me pongo a disposici&oacute;n del Se&ntilde;or&quot;. Esta es la lecci&oacute;n: seguir su camino; dar nuestra vida y no tomar la vida. Precisamente as&iacute; estamos en el camino del amor, que consiste en perderse, pero en realidad este perderse es el &uacute;nico camino para encontrarse verdaderamente, para encontrar la verdadera vida.<\/p>\n<p>Contemplemos a Mar&iacute;a elevada al cielo. Renovemos nuestra fe y celebremos la fiesta de la alegr&iacute;a: Dios vence. La fe, aparentemente d&eacute;bil, es la verdadera fuerza del mundo. El amor es m&aacute;s fuerte que el odio. Y digamos con Isabel: &quot;Bendita t&uacute; eres entre todas las mujeres&quot;. Te invocamos con toda la Iglesia: Santa Mar&iacute;a, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2007 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\"> <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCI&Oacute;N DE LA VIRGEN MAR&Iacute;A HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Parroquia de Santo Tom&aacute;s de Villanueva, Castel Gandolfo Mi&eacute;rcoles 15 de agosto de 2007 Queridos hermanos y hermanas: En su gran obra &quot;La ciudad de Dios&quot;, san Agust&iacute;n dice una vez que toda la historia humana, la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-agosto-de-2007-solemnidad-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria-santa-misa-en-la-parroquia-de-santo-tomas-de-villanueva-castelgandolfo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab15 de agosto de 2007: Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda &#8211; Santa Misa en la parroquia de Santo Tom\u00e1s de Villanueva, Castelgandolfo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40759","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40759\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}