{"id":40783,"date":"2016-10-06T14:56:51","date_gmt":"2016-10-06T19:56:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-marzo-de-2007-celebracion-de-la-penitencia-con-los-jovenes-de-la-diocesis-de-roma-como-preparacion-para-la-xxii-jornada-mundial-de-la-juventud\/"},"modified":"2016-10-06T14:56:51","modified_gmt":"2016-10-06T19:56:51","slug":"29-de-marzo-de-2007-celebracion-de-la-penitencia-con-los-jovenes-de-la-diocesis-de-roma-como-preparacion-para-la-xxii-jornada-mundial-de-la-juventud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-marzo-de-2007-celebracion-de-la-penitencia-con-los-jovenes-de-la-diocesis-de-roma-como-preparacion-para-la-xxii-jornada-mundial-de-la-juventud\/","title":{"rendered":"29 de marzo de 2007: Celebraci\u00f3n de la Penitencia con los j\u00f3venes de la Di\u00f3cesis de Roma como preparaci\u00f3n para la XXII Jornada Mundial de la Juventud"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">LITURGIA PENITENCIAL<br \/> CON LOS J&Oacute;VENES DE ROMA COMO PREPARACI&Oacute;N PARA <br \/> LA <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/gmg\/documents\/gmg_2007_sp.html\">XXII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/b><\/p>\n<p> Bas&iacute;lica de San Pedro<br \/> Jueves 29 de marzo de 2007<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos amigos:&nbsp; <\/i><\/p>\n<p>Nos encontramos esta tarde, en la proximidad de la XXII Jornada mundial de la juventud, que, como sab&eacute;is, tiene por tema el mandamiento nuevo que nos dej&oacute; Jes&uacute;s en la noche en que fue entregado:&nbsp; &quot;Amaos unos a otros como yo os he amado&quot; (<i>Jn<\/i> 13, 34). Os saludo cordialmente a todos, que hab&eacute;is venido de las diversas parroquias de Roma. Saludo al cardenal vicario, a los obispos auxiliares, a los sacerdotes presentes; saludo en particular a los confesores que dentro de poco estar&aacute;n a vuestra disposici&oacute;n. <\/p>\n<p>Esta cita, como ya ha anticipado vuestra portavoz, a la que agradezco las palabras que me ha dirigido en vuestro nombre al inicio de la celebraci&oacute;n, asume un profundo y alto significado, pues es un encuentro en torno a la cruz, una celebraci&oacute;n de la misericordia de Dios, que cada uno podr&aacute; experimentar personalmente en el sacramento de la confesi&oacute;n.<\/p>\n<p>En el coraz&oacute;n de todo hombre, mendigo de amor, hay sed de amor. En su primera enc&iacute;clica, <i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0038\/__PB.HTM\">Redemptor hominis<\/a>, <\/i>mi amado predecesor el siervo de Dios Juan Pablo II escribi&oacute;:&nbsp; &quot;El hombre no puede vivir sin amor. Permanece para s&iacute; mismo un ser incomprensible, su vida est&aacute; privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en &eacute;l plenamente&quot; (n. 10). <\/p>\n<p>El cristiano, de modo especial, no puede vivir sin amor. M&aacute;s a&uacute;n, si no encuentra el amor verdadero, ni siquiera puede llamarse cristiano, porque, como puse de relieve en la enc&iacute;clica <i> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html\">Deus caritas est<\/a><\/i>, &quot;no se comienza a ser cristiano por una decisi&oacute;n &eacute;tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci&oacute;n decisiva&quot; (n. 1). <\/p>\n<p>El amor de Dios por nosotros, iniciado con la creaci&oacute;n, se hizo visible en el misterio de la cruz, en la <i>k&eacute;nosis<\/i> de Dios, en el vaciamiento, en el humillante abajamiento del Hijo de Dios del que nos ha hablado el ap&oacute;stol san Pablo en la primera lectura, en el magn&iacute;fico himno a Cristo de la carta a los Filipenses. S&iacute;, la cruz revela la plenitud del amor que Dios nos tiene. Un amor crucificado, que no acaba en el esc&aacute;ndalo del Viernes santo, sino que culmina en la alegr&iacute;a de la Resurrecci&oacute;n y la Ascensi&oacute;n al cielo, y en el don del Esp&iacute;ritu Santo, Esp&iacute;ritu de amor por medio del cual, tambi&eacute;n esta tarde, se perdonar&aacute;n los pecados y se conceder&aacute;n el perd&oacute;n y la paz. <\/p>\n<p>El amor de Dios al hombre, que se manifiesta con plenitud en la cruz, se puede describir con el t&eacute;rmino <i>agap&eacute;<\/i>, es decir, &quot;amor oblativo, que busca exclusivamente el bien del otro&quot;, pero tambi&eacute;n con el t&eacute;rmino <i>eros<\/i>. En efecto, al mismo tiempo que es amor que ofrece al hombre todo lo que es Dios, como expliqu&eacute; en el <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/lent\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20061121_lent-2007.html\">Mensaje para esta Cuaresma<\/a>, tambi&eacute;n es un amor donde &quot;el coraz&oacute;n mismo de Dios, el Todopoderoso, espera el &quot;s&iacute;&quot; de sus criaturas como un joven esposo el de su esposa&quot; (<i>L&#8217;Osservatore Romano, <\/i>edici&oacute;n en lengua espa&ntilde;ola, 16 de febrero de 2007, p. 4). Por desgracia, &quot;desde sus or&iacute;genes, la humanidad, seducida por las mentiras del Maligno, se ha cerrado al amor de Dios, con el espejismo de una autosuficiencia imposible (cf. <i>Gn<\/i> 3, 1-7)&quot; (<i>ib.<\/i>). <\/p>\n<p>Pero en el sacrificio de la cruz Dios sigue proponiendo su amor, su pasi&oacute;n por el hombre, la fuerza que, como dice el Pseudo Dionisio, &quot;impide al amante permanecer en s&iacute; mismo, sino que lo impulsa a unirse al amado&quot; (<i>De divinis nominibus, <\/i>IV, 13:&nbsp; <i>PG <\/i>3, 712). Dios viene a &quot;mendigar&quot; el amor de su criatura. Esta tarde, al acercaros al sacramento de la confesi&oacute;n, podr&eacute;is experimentar el &quot;don gratuito que Dios nos hace de su vida, infundida por el Esp&iacute;ritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y santificarla&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p3s1c3a2_sp.html#II%20La%20gracia\">Catecismo de la Iglesia cat&oacute;lica<\/a>, <\/i>n. 1999), para que, unidos a Cristo, lleguemos a ser criaturas nuevas (cf.<i>&nbsp;2 Co<\/i> 5, 17-18). <\/p>\n<p>Queridos j&oacute;venes de la di&oacute;cesis de Roma, con el bautismo hab&eacute;is nacido ya a una vida nueva en virtud de la gracia de Dios. Ahora bien, dado que esta vida nueva no ha eliminado la debilidad de la naturaleza humana, ni la inclinaci&oacute;n al pecado, se nos da la oportunidad de acercarnos al sacramento de la confesi&oacute;n. Cada vez que lo hac&eacute;is con fe y devoci&oacute;n, el amor y la misericordia de Dios mueven vuestro coraz&oacute;n, despu&eacute;s de un esmerado examen de conciencia, para acudir al ministro de Cristo. A &eacute;l, y as&iacute; a Cristo mismo, expres&aacute;is el dolor por los pecados cometidos, con el firme prop&oacute;sito de no volver a pecar m&aacute;s en el futuro, dispuestos a aceptar con alegr&iacute;a los actos de penitencia que &eacute;l os indique para reparar el da&ntilde;o causado por el pecado. <\/p>\n<p>De este modo, experiment&aacute;is &quot;el perd&oacute;n de los pecados; la reconciliaci&oacute;n con la Iglesia; la recuperaci&oacute;n del estado de gracia, si se hab&iacute;a perdido; la remisi&oacute;n de la pena eterna merecida a causa de los pecados mortales y, al menos en parte, de las penas temporales que son consecuencia del pecado; la paz y la serenidad de conciencia, y el consuelo del esp&iacute;ritu; y el aumento de la fuerza espiritual para el combate cristiano&quot; de cada d&iacute;a (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/compendium_ccc\/documents\/archive_2005_compendium-ccc_sp.html#LOS%20SACRAMENTOS%20DE%20CURACI%C3%93N\">Compendio del Catecismo de la Iglesia cat&oacute;lica<\/a><\/i>, n. 310). <\/p>\n<p>Con el lavado penitencial de este sacramento, somos readmitidos en la plena comuni&oacute;n con Dios y con la Iglesia, que es una compa&ntilde;&iacute;a digna de confianza porque es &quot;sacramento universal de salvaci&oacute;n&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, 48). <\/p>\n<p>En la primera parte del mandamiento nuevo, el Se&ntilde;or dice:&nbsp; &quot;Amaos unos a otros&quot; (<i>Jn<\/i> 13, 34). Ciertamente, el Se&ntilde;or espera que nos dejemos conquistar por su amor y experimentemos toda su grandeza y su belleza, pero no basta. Cristo nos atrae hacia s&iacute; para unirse a cada uno de nosotros, a fin de que tambi&eacute;n nosotros aprendamos a amar a nuestros hermanos con el mismo amor con que &eacute;l nos ha amado. <\/p>\n<p>Hoy, como siempre, existe gran necesidad de una renovada capacidad de amar a los hermanos. Al salir de esta celebraci&oacute;n, con el coraz&oacute;n lleno de la experiencia del amor de Dios, deb&eacute;is estar preparados para &quot;atreveros&quot; a vivir el amor en vuestras familias, en las relaciones con vuestros amigos e incluso con quienes os han ofendido. Deb&eacute;is estar preparados para influir, con un testimonio aut&eacute;nticamente cristiano, en los ambientes de estudio y de trabajo, a comprometeros en las comunidades parroquiales, en los grupos, en los movimientos, en las asociaciones y en todos los &aacute;mbitos de la sociedad. <\/p>\n<p>Vosotros, j&oacute;venes novios, vivid el noviazgo con un amor verdadero, que implica siempre respeto rec&iacute;proco, casto y responsable. Si el Se&ntilde;or llama a alguno de vosotros, queridos j&oacute;venes amigos de Roma, a una vida de especial consagraci&oacute;n, estad dispuestos a responder con un &quot;s&iacute;&quot; generoso y sin componendas. Si os entreg&aacute;is a Dios y a los hermanos, experimentar&eacute;is la alegr&iacute;a de quien no se encierra en s&iacute; mismo con un ego&iacute;smo muy a menudo asfixiante. <\/p>\n<p>Pero, ciertamente, todo ello tiene un precio, el precio que Cristo pag&oacute; primero y que todos sus disc&iacute;pulos, aunque de modo muy inferior con respecto al Maestro, tambi&eacute;n deben pagar:&nbsp; el precio del sacrificio y de la abnegaci&oacute;n, de la fidelidad y de la perseverancia, sin los cuales no hay y no puede haber verdadero amor, plenamente libre y fuente de alegr&iacute;a. <\/p>\n<p>Queridos chicos y chicas, el mundo espera vuestra contribuci&oacute;n para la edificaci&oacute;n de la &quot;civilizaci&oacute;n del amor&quot;. &quot;El horizonte del amor es realmente ilimitado:&nbsp; es el mundo entero&quot; (<i><a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/youth\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20070127_youth.html\">Mensaje para la XXII Jornada mundial de la juventud<\/a>:&nbsp; L&#8217;Osservatore Romano, <\/i>edici&oacute;n en lengua espa&ntilde;ola<i>, <\/i>9 de febrero de 2007, p. 7). Los sacerdotes que os acompa&ntilde;an y vuestros educadores est&aacute;n seguros de que, con la gracia de Dios y la constante ayuda de su divina misericordia, lograr&eacute;is estar a la altura de la ardua tarea a la que el Se&ntilde;or os llama. <\/p>\n<p>No os desalent&eacute;is; antes bien, tened confianza en Cristo y en su Iglesia. El Papa est&aacute; cerca de vosotros y os asegura un recuerdo diario en la oraci&oacute;n, encomend&aacute;ndoos de modo particular a la Virgen Mar&iacute;a, Madre de misericordia, para que os acompa&ntilde;e y sostenga siempre. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2007 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LITURGIA PENITENCIAL CON LOS J&Oacute;VENES DE ROMA COMO PREPARACI&Oacute;N PARA LA XXII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Bas&iacute;lica de San Pedro Jueves 29 de marzo de 2007 &nbsp; Queridos amigos:&nbsp; Nos encontramos esta tarde, en la proximidad de la XXII Jornada mundial de la juventud, que, como sab&eacute;is, tiene &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-marzo-de-2007-celebracion-de-la-penitencia-con-los-jovenes-de-la-diocesis-de-roma-como-preparacion-para-la-xxii-jornada-mundial-de-la-juventud\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab29 de marzo de 2007: Celebraci\u00f3n de la Penitencia con los j\u00f3venes de la Di\u00f3cesis de Roma como preparaci\u00f3n para la XXII Jornada Mundial de la Juventud\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40783","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40783"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40783\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}