{"id":40787,"date":"2016-10-06T14:56:56","date_gmt":"2016-10-06T19:56:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-febrero-de-2007-misa-de-exequias-del-cardenal-antonio-maria-javierre-ortas-s-d-b\/"},"modified":"2016-10-06T14:56:56","modified_gmt":"2016-10-06T19:56:56","slug":"2-de-febrero-de-2007-misa-de-exequias-del-cardenal-antonio-maria-javierre-ortas-s-d-b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-febrero-de-2007-misa-de-exequias-del-cardenal-antonio-maria-javierre-ortas-s-d-b\/","title":{"rendered":"2 de febrero de 2007: Misa de exequias del cardenal Antonio Mar\u00eda Javierre Ortas, S.D.B."},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI <br \/>DURANTE LA MISA DE EXEQUIAS <br \/>DEL CARDENAL ANTONIO MAR&Iacute;A JAVIERRE ORTAS<\/font><\/b><\/p>\n<p>Bas&iacute;lica de San Pedro<br \/> Viernes 2 de febrero de 2007<\/font> <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p>Ayer, al d&iacute;a siguiente de la memoria lit&uacute;rgica de san Juan Bosco, parti&oacute; hacia el cielo uno de sus hijos espirituales, el querido y venerado cardenal Antonio Mar&iacute;a Javierre Ortas. En el momento de su partida, se encontr&oacute; rodeado de la oraci&oacute;n de sufragio que todos los salesianos suelen elevar por sus hermanos y hermanas difuntos precisamente al d&iacute;a siguiente de la fiesta de su fundador. <\/p>\n<p>A su familia religiosa se une hoy la Curia romana; se unen los familiares y los amigos, con esta celebraci&oacute;n, en el d&iacute;a que la liturgia recuerda la Presentaci&oacute;n del Se&ntilde;or en el templo. Las palabras del anciano Sime&oacute;n, que estrecha entre sus brazos al Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, resuenan en esta circunstancia con especial emoci&oacute;n:&nbsp; &laquo;<i>Nunc dimittis servum tuum Domine, secundum verbum tuum in pace<\/i>&raquo;, &laquo;Ahora, Se&ntilde;or, seg&uacute;n tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz&raquo; (<i>Lc<\/i>&nbsp;2, 29). Es la oraci&oacute;n que la Iglesia eleva a Dios al atardecer, y es muy significativo recordarla hoy cuando este hermano nuestro ha llegado al ocaso de su vida terrena. <\/p>\n<p>&laquo;<i>Misericordias Domini in aeternum cantabo&raquo;<\/i>, &laquo;Cantar&eacute; eternamente las misericordias del Se&ntilde;or&raquo;. Hagamos nuestras estas palabras, tomadas de su diario espiritual, mientras acompa&ntilde;amos al cardenal Javierre Ortas en su viaje hacia la casa del Padre. <\/p>\n<p>Nacido en Si&eacute;tamo, en la di&oacute;cesis de Huesca, el 21 de febrero de 1921, recibi&oacute; como don una larga existencia, animada desde su juventud por un marcado esp&iacute;ritu misionero. Siguiendo el ejemplo de don Bosco hubiera querido vivir su vocaci&oacute;n de salesiano en contacto directo con la juventud, en tierras de misi&oacute;n, pero la Providencia lo llam&oacute; a otras tareas. As&iacute;, fue ap&oacute;stol en ambientes universitarios y en la Curia romana, pero sin perder ocasi&oacute;n de realizar una intensa actividad espiritual en el &aacute;mbito m&aacute;s propiamente teol&oacute;gico y en el campo m&aacute;s amplio de la cultura, sobre todo animando a grupos de profesores y de religiosos, y como capell&aacute;n entre universitarios. Su servicio eclesial fue un servicio fiel y generoso, siempre disponible y cordial. Aunque lleg&oacute; a una edad avanzada, nos dej&oacute; de modo improviso. Impulsados por la fe, pero tambi&eacute;n por el afecto hacia su venerada persona, nos encontramos ahora reunidos en torno al altar del Se&ntilde;or, y nos disponemos a ofrecer por &eacute;l el sacrificio eucar&iacute;stico. <\/p>\n<p>En nuestra alma resuenan las palabras de Cristo que acabamos de escuchar en el evangelio:&nbsp;&laquo;Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivir&aacute; para siempre; y el pan que yo le dar&eacute;, es mi carne para vida del mundo&raquo; (<i>Jn<\/i> 6, 51). Esta es una de las frases de Jes&uacute;s que encierran en s&iacute;ntesis todo su misterio. Y es consolador escucharla y meditarla mientras oramos por un alma sacerdotal que puso la Eucarist&iacute;a como centro de su vida. La comuni&oacute;n sacramental, &iacute;ntima y perseverante, con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, obra una profunda transformaci&oacute;n de la persona, y el fruto de este proceso interior, que la envuelve totalmente, es lo que afirma de s&iacute; mismo el ap&oacute;stol san Pablo en su carta a los Filipenses: &laquo;<i>Mihi vivere Christus est<\/i>&raquo;, &laquo;Mi vida es Cristo&raquo; (<i>Flp<\/i> 1, 21). As&iacute; la muerte es una &laquo;ganancia&raquo;, porque s&oacute;lo muriendo se puede realizar plenamente el &laquo;estar con Cristo&raquo; del que la comuni&oacute;n eucar&iacute;stica es prenda en esta tierra. <\/p>\n<p>Ayer pude tener entre mis manos algunas cartas que el cardenal Javierre dirigi&oacute; al amado Juan Pablo II y en las que se pone de manifiesto precisamente esta referencia privilegiada a la Eucarist&iacute;a. En 1992, cuando recibi&oacute; el nombramiento de prefecto de la Congregaci&oacute;n para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, escribi&oacute;:&nbsp; &laquo;Huelga repetir en esta ocasi&oacute;n mi voluntad incondicionada de servicio. Cuente, Santidad, con mi esfuerzo sincero de conducir a t&eacute;rmino el cometido que se me ha encomendado. Lo imagino gravitando por completo en torno a la EUCARIST&Iacute;A \u2014escrito as&iacute; todo en may&uacute;sculas\u2014. Todo gira en torno a ese baricentro&raquo;. <\/p>\n<p>Luego, con ocasi&oacute;n del 50&deg; aniversario de su ordenaci&oacute;n sacerdotal, en la carta de acci&oacute;n de gracias al Santo Padre por la felicitaci&oacute;n que le hab&iacute;a enviado, escribi&oacute;:&nbsp; &laquo;En el tiempo de mi ordenaci&oacute;n, en Salamanca, el sacerdocio gravitaba &iacute;ntegramente en torno a la Eucarist&iacute;a&#8230; Es una alegr&iacute;a revivir los sentimientos de nuestra ordenaci&oacute;n, conscientes de que en la Eucarist&iacute;a, sacramento del Sacrificio, Cristo actualiza en plenitud su &uacute;nico sacerdocio&raquo;. <\/p>\n<p>El querido cardenal Javierre ya participa con alegr&iacute;a en la mesa celestial, en el banquete mesi&aacute;nico del que habla Isa&iacute;as en la primera lectura, donde la muerte ha sido eliminada para siempre y donde se han enjugado las l&aacute;grimas en todos los rostros (cf. <i>Is<\/i> 25, 8). En espera de compartir tambi&eacute;n nosotros, cuando el Se&ntilde;or lo disponga, ese eterno banquete de amor, ahora nos une a nosotros peregrinos y a &eacute;l, que ya ha llegado a la meta, el canto que resuena en el salmo responsorial:&nbsp; &laquo;<i>Dominus pascit me, et nihil mihi deerit:&nbsp; in loco pascuae, ibi me collocavit<\/i>&raquo;, &laquo;El Se&ntilde;or es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace recostar&raquo; (<i>Sal <\/i>22, 1-2). S&iacute;, al hombre que vive en Cristo la muerte no le asusta; experimenta en todo momento lo que el salmista afirma con confianza:&nbsp; &laquo;<i>Nam et si ambulavero in valle umbrae mortis, non timebo mala, quoniam tu mecum es<\/i>&raquo;, &laquo;Aunque camine por ca&ntilde;adas oscuras, nada temo, porque t&uacute; vas conmigo&raquo; (<i>Sal<\/i> 22, 4).<\/p>\n<p>&laquo;<i>Tu mecum es<\/i>&raquo;, &laquo;T&uacute; est&aacute;s conmigo&raquo;:&nbsp;esta expresi&oacute;n remite a otra que Jes&uacute;s resucitado dirigi&oacute; a los Ap&oacute;stoles y que este hermano nuestro eligi&oacute; como su lema episcopal:&nbsp;&laquo;Ego vobiscum sum&raquo;, &laquo;Yo estoy con vosotros&raquo; (<i>Mt<\/i> 28, 20). En efecto, el cardenal Javierre Ortas quiso que su existencia personal y su misi&oacute;n eclesial fueran un mensaje de esperanza; en su apostolado, siguiendo el ejemplo de san Juan Bosco, se esforz&oacute; por comunicar a todos que Cristo est&aacute; siempre con nosotros. <\/p>\n<p>&Eacute;l, hijo de la patria de santa Teresa y de san Juan de la Cruz, &iexcl;cu&aacute;ntas veces rez&oacute; en su coraz&oacute;n:&nbsp; &laquo;Nada te turbe, nada te espante. Quien a Dios tiene, nada le falta&#8230; S&oacute;lo Dios basta&raquo;! Y precisamente por estar acostumbrado a vivir sostenido por estas convicciones, el cardenal Javierre Ortas, en el momento de despedirse del ministerio activo en la Curia, escribi&oacute; de nuevo al Papa estas palabras impregnadas de esperanza:&nbsp; &laquo;No me resta sino impetrar que el Se&ntilde;or utilice \u2014en registro divino\u2014 la bondad de su Vicario cuando en la tarde de la vida \u2014no lejana\u2014 suene para m&iacute; la hora del examen sobre el amor&raquo;. <\/p>\n<p>En el escudo de este querido hermano nuestro est&aacute; representada una barca unida a dos columnas:&nbsp; la barca es la Iglesia, el timonel es el Papa, y las dos columnas son la Eucarist&iacute;a y la Virgen Mar&iacute;a. Como digno hijo de don Bosco, ten&iacute;a una profunda devoci&oacute;n a Mar&iacute;a, amada y venerada con el t&iacute;tulo de Auxiliadora. De la Virgen, &quot;Ancilla Domini&quot;, trat&oacute; de imitar el estilo de un servicio discreto y generoso. <\/p>\n<p>Dej&oacute; el cargo de prefecto de la Congregaci&oacute;n para el culto divino y la disciplina de los sacramentos &quot;de puntillas&quot; para dedicarse al servicio que, en cambio, nunca se debe dejar:&nbsp; la oraci&oacute;n. Y ahora que el Padre celestial lo ha llamado a s&iacute;, estoy seguro de que en el cielo, donde confiamos en que el Se&ntilde;or lo haya acogido en su abrazo paternal, sigue rezando por nosotros. <\/p>\n<p>Me complace concluir con una reflexi&oacute;n suya que nos lleva al abrazo del Redentor:&nbsp; Es maravilloso \u2014escrib&iacute;a\u2014 pensar que no importa la serie de pecados de nuestra vida, que basta elevar los ojos y ver el gesto del Salvador que nos acoge a cada uno con bondad infinita, con suma amabilidad. Desde esta perspectiva, conclu&iacute;a, &laquo;la despedida se nimba de esperanza y de gozo&raquo;. <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2007 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI DURANTE LA MISA DE EXEQUIAS DEL CARDENAL ANTONIO MAR&Iacute;A JAVIERRE ORTAS Bas&iacute;lica de San Pedro Viernes 2 de febrero de 2007 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas:&nbsp; Ayer, al d&iacute;a siguiente de la memoria lit&uacute;rgica de san Juan Bosco, parti&oacute; hacia el cielo uno de sus hijos espirituales, el querido &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-febrero-de-2007-misa-de-exequias-del-cardenal-antonio-maria-javierre-ortas-s-d-b\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab2 de febrero de 2007: Misa de exequias del cardenal Antonio Mar\u00eda Javierre Ortas, S.D.B.\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40787","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40787","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40787"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40787\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40787"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40787"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40787"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}