{"id":40825,"date":"2016-10-06T15:00:42","date_gmt":"2016-10-06T20:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/7-de-septiembre-de-2008-misa-en-el-atrio-del-santuario-de-nuestra-senora-de-bonaria-cagliari\/"},"modified":"2016-10-06T15:00:42","modified_gmt":"2016-10-06T20:00:42","slug":"7-de-septiembre-de-2008-misa-en-el-atrio-del-santuario-de-nuestra-senora-de-bonaria-cagliari","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/7-de-septiembre-de-2008-misa-en-el-atrio-del-santuario-de-nuestra-senora-de-bonaria-cagliari\/","title":{"rendered":"7 de septiembre de 2008: Misa en el atrio del Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de Bonaria, Cagliari"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/travels\/2008\/index_cagliari.html\">VISITA PASTORAL A C&Aacute;GLIARI<\/a> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>CELEBRACI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA EN EL ATRIO DEL SANTUARIO <br \/> DE NUESTRA SE&Ntilde;ORA DE BONARIA&nbsp;<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Domenica, 7 settembre 2008<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p>El espect&aacute;culo m&aacute;s hermoso que un pueblo puede ofrecer es, sin duda, el de su fe. En este momento soy testigo de una conmovedora manifestaci&oacute;n de la fe que os anima, y ante todo quiero expresaros mi admiraci&oacute;n. Acog&iacute; de buen grado la invitaci&oacute;n a venir a vuestra bell&iacute;sima isla con ocasi&oacute;n del centenario de la proclamaci&oacute;n de la Virgen de Bonaria como vuestra patrona principal. Hoy, juntamente con el espect&aacute;culo de la estupenda naturaleza que nos rodea, me ofrec&eacute;is el de la ferviente devoci&oacute;n que alberg&aacute;is hacia la sant&iacute;sima Virgen. &iexcl;Gracias por este hermoso testimonio! <\/p>\n<p>Os saludo a todos con gran afecto, comenzando por el arzobispo de C&aacute;gliari, monse&ntilde;or Giuseppe Mani, presidente de la Conferencia episcopal sarda, al que agradezco las amables palabras que ha pronunciado al inicio de la santa misa, tambi&eacute;n en nombre de los dem&aacute;s obispos, a los que saludo cordialmente, y de toda la comunidad eclesial que vive en Cerde&ntilde;a. Os agradezco en especial el esmero con que hab&eacute;is preparado mi visita pastoral. Y veo que efectivamente todo ha sido preparado perfectamente. <\/p>\n<p>Saludo a las autoridades civiles, y en particular al alcalde, que me dirigir&aacute; su saludo y el de la ciudad. Saludo a las dem&aacute;s autoridades presentes y les expreso mi agradecimiento por la generosa colaboraci&oacute;n que han prestado a la organizaci&oacute;n de mi visita a Cerde&ntilde;a. <\/p>\n<p>Asimismo, deseo saludar a los sacerdotes, de manera especial a la comunidad de los padres mercedarios, a los di&aacute;conos, a los religiosos y las religiosas, a los responsables de las asociaciones y de los movimientos eclesiales, a los j&oacute;venes y a todos los fieles, con un recuerdo cordial para los ancianos centenarios, a los que salud&eacute; al entrar en la iglesia, y para cuantos est&aacute;n unidos a nosotros espiritualmente o a trav&eacute;s de la radio y la televisi&oacute;n. De modo muy especial saludo a los enfermos y a los que sufren, sobre todo a los m&aacute;s peque&ntilde;os. <\/p>\n<p>Estamos en el d&iacute;a del Se&ntilde;or, el domingo, pero, dada la circunstancia particular, la liturgia de la Palabra nos ha propuesto lecturas propias de las celebraciones dedicadas a la sant&iacute;sima Virgen. En concreto, se trata de los textos previstos para la fiesta de la Natividad de Mar&iacute;a, que desde hace siglos se ha fijado el 8 de septiembre, fecha en la que en Jerusal&eacute;n fue consagrada la bas&iacute;lica construida sobre la casa de santa Ana, madre de la Virgen. <\/p>\n<p>Son lecturas que contienen siempre una referencia al misterio del nacimiento. Ante todo, en la primera lectura, el estupendo or&aacute;culo del profeta Miqueas sobre Bel&eacute;n, en el que se anuncia el nacimiento del Mes&iacute;as. El or&aacute;culo dice que ser&aacute; descendiente del rey David, procedente de Bel&eacute;n como &eacute;l, pero su figura superar&aacute; los l&iacute;mites de lo humano, pues &quot;sus or&iacute;genes son de antig&uuml;edad&quot;, se pierden en los tiempos m&aacute;s lejanos, confinan con la eternidad; su grandeza llegar&aacute; &quot;hasta los &uacute;ltimos confines de la tierra&quot; y as&iacute; ser&aacute;n tambi&eacute;n los confines de la paz (cf. <i>Mi<\/i> 5, 1-4). <\/p>\n<p>Para definir la venida del &quot;Consagrado del Se&ntilde;or&quot;, que marcar&aacute; el inicio de la liberaci&oacute;n del pueblo, el profeta usa una expresi&oacute;n enigm&aacute;tica:&nbsp; &quot;Hasta el tiempo en que d&eacute; a luz la que ha de dar a luz&quot; (<i>Mi<\/i> 5, 2). As&iacute;, la liturgia, que es escuela privilegiada de la fe, nos ense&ntilde;a a reconocer que el nacimiento de Mar&iacute;a est&aacute; directamente relacionado con el del Mes&iacute;as, Hijo de David. <\/p>\n<p>El evangelio, una p&aacute;gina del ap&oacute;stol san Mateo, nos ha presentado precisamente el relato del nacimiento de Jes&uacute;s. Ahora bien, antes el evangelista nos ha propuesto la lista de la genealog&iacute;a, que pone al inicio de su evangelio como un pr&oacute;logo. Tambi&eacute;n aqu&iacute; el papel de Mar&iacute;a en la historia de la salvaci&oacute;n resalta con gran evidencia:&nbsp; el ser de Mar&iacute;a es totalmente relativo a Cristo, en particular a su encarnaci&oacute;n. &quot;Jacob engendr&oacute; a Jos&eacute;, el esposo de Mar&iacute;a, de la que naci&oacute; Jes&uacute;s, llamado Cristo&quot; (<i>Mt<\/i> 1, 16). <\/p>\n<p>Salta a la vista la discontinuidad que existe en el esquema de la genealog&iacute;a:&nbsp; no se lee &quot;engendr&oacute;&quot;, sino &quot;Mar&iacute;a, de la que naci&oacute; Jes&uacute;s, llamado Cristo&quot;. Precisamente en esto se aprecia la belleza del plan de Dios que, respetando lo humano, lo fecunda desde dentro, haciendo brotar de la humilde Virgen de Nazaret el fruto m&aacute;s hermoso de su obra creadora y redentora. <\/p>\n<p>El evangelista pone luego en escena la figura de san Jos&eacute;, su drama interior, su fe robusta y su rectitud ejemplar. Tras sus pensamientos y sus deliberaciones est&aacute; el amor a Dios y la firme voluntad de obedecerle. Pero &iquest;c&oacute;mo no sentir que la turbaci&oacute;n y, luego, la oraci&oacute;n y la decisi&oacute;n de Jos&eacute; est&aacute;n motivados, al mismo tiempo, por la estima y por el amor a su prometida? En el coraz&oacute;n de san Jos&eacute; la belleza de Dios y la de Mar&iacute;a son inseparables; sabe que no puede haber contradicci&oacute;n entre ellas. Busca en Dios la respuesta y la encuentra en la luz de la Palabra y del Esp&iacute;ritu Santo:&nbsp; &quot;La virgen concebir&aacute; y dar&aacute; a luz un hijo, y le pondr&aacute;n por nombre Emmanuel&quot;, que significa &quot;Dios con nosotros&quot; (<i>Mt<\/i> 1, 23; cf. <i>Is<\/i> 7, 14). <\/p>\n<p>As&iacute;, una vez m&aacute;s, podemos contemplar el lugar que ocupa Mar&iacute;a en el plan salv&iacute;fico de Dios, el &quot;plan&quot; del que nos habla la segunda lectura, tomada de la <i>carta a los Romanos<\/i>. Aqu&iacute;, el ap&oacute;stol san Pablo, en dos vers&iacute;culos de notable densidad, expresa la s&iacute;ntesis de lo que es la existencia humana desde un punto de vista meta-hist&oacute;rico:&nbsp; una par&aacute;bola de salvaci&oacute;n que parte de Dios y vuelve de nuevo a &eacute;l; una par&aacute;bola totalmente impulsada y gobernada por su amor. <\/p>\n<p>Se trata de un plan salv&iacute;fico completamente penetrado por la libertad divina, la cual, sin embargo, espera que la libertad humana d&eacute; una contribuci&oacute;n fundamental:&nbsp; la correspondencia de la criatura al amor de su Creador. Y aqu&iacute;, en este espacio de la libertad humana, percibimos la presencia de la Virgen Mar&iacute;a, aunque no se la nombre expl&iacute;citamente. En efecto, ella es, en Cristo, la primicia y el modelo de &quot;los que aman a Dios&quot; (<i>Rm<\/i> 8, 28). <\/p>\n<p>En la predestinaci&oacute;n de Jes&uacute;s est&aacute; inscrita &nbsp;la predestinaci&oacute;n de Mar&iacute;a, al igual que la de toda persona humana. El &quot;Heme aqu&iacute;&quot; del Hijo encuentra un eco fiel en el &quot;Heme aqu&iacute;&quot; de la Madre (cf. <i>Hb<\/i> 10, 7), al igual que en el &quot;Heme aqu&iacute;&quot; de todos los hijos adoptivos en el Hijo, es decir, de todos nosotros. <\/p>\n<p>Queridos amigos de C&aacute;gliari y de Cerde&ntilde;a, tambi&eacute;n vuestro pueblo, gracias a la fe en Cristo y mediante la maternidad espiritual de Mar&iacute;a y de la Iglesia, fue llamado a insertarse en la &quot;genealog&iacute;a&quot; espiritual del Evangelio. En Cerde&ntilde;a el cristianismo no lleg&oacute; con las espadas de los conquistadores o por imposici&oacute;n extranjera, sino que brot&oacute; de la sangre de los m&aacute;rtires que aqu&iacute; dieron su vida como acto de amor a Dios y a los hombres. <\/p>\n<p>En vuestras minas reson&oacute; por primera vez la buena nueva que trajeron el Papa Ponciano, el presb&iacute;tero Hip&oacute;lito y muchos otros hermanos condenados <i>ad metalla<\/i>&nbsp;por su fe en Cristo. As&iacute;, tambi&eacute;n Saturnino, Gabino, Proto y Jenaro, Simplicio, Luxorio, Efisio y Ant&iacute;oco fueron testigos de la entrega total a Cristo como verdadero Dios y Se&ntilde;or. El testimonio del martirio conquist&oacute; a un alma fiera como la de los sardos, instintivamente&nbsp;refractaria&nbsp;a&nbsp;todo&nbsp;lo&nbsp;que&nbsp;ven&iacute;a&nbsp;del mar. <br \/> El ejemplo de los m&aacute;rtires dio fuerzas al obispo Lucifero de C&aacute;gliari, que defendi&oacute; la ortodoxia contra el arrianismo y,&nbsp;juntamente&nbsp;con san Eusebio de Vercelli, tambi&eacute;n &eacute;l cagliaritano, se opuso a la condena de san Atanasio en el concilio de Mil&aacute;n, el a&ntilde;o 335, y por eso ambos, Lucifero y Eusebio, fueron condenados &nbsp;al destierro, un destierro muy duro. <\/p>\n<p>Cerde&ntilde;a nunca ha sido tierra de herej&iacute;as. Su pueblo siempre ha dado muestras de fidelidad filial a Cristo y a la Sede de Pedro. S&iacute;, queridos amigos, en medio de las sucesivas invasiones y dominaciones, la fe en Cristo ha permanecido en el alma de vuestras poblaciones como elemento constitutivo de vuestra identidad sarda. <\/p>\n<p>Despu&eacute;s de los m&aacute;rtires, en el siglo V llegaron del &Aacute;frica romana numerosos obispos que, por no haberse adherido a la herej&iacute;a arriana, se vieron obligados a sufrir el destierro. Al venir a la isla, trajeron&nbsp;consigo&nbsp;la riqueza de su fe. Fueron m&aacute;s de cien obispos que, encabezados por san Fulgencio de Ruspe, fundaron monasterios e intensificaron la evangelizaci&oacute;n. Juntamente con las reliquias gloriosas de san Agust&iacute;n, trajeron la riqueza&nbsp;de&nbsp;su&nbsp;tradici&oacute;n&nbsp;lit&uacute;rgica&nbsp;y&nbsp;espiritual,&nbsp;de la que vosotros conserv&aacute;is a&uacute;n huellas. <\/p>\n<p>As&iacute;, la fe ha arraigado cada vez m&aacute;s en el coraz&oacute;n de los fieles hasta convertirse en cultura y producir frutos de santidad. Ignacio de L&aacute;coni y Nicol&aacute;s de G&eacute;sturi son los santos en los que Cerde&ntilde;a se reconoce. La m&aacute;rtir Antonia Mesina, la contemplativa Gabriela Sagheddu y la Hermana de la Caridad Josefina Nicoli son la expresi&oacute;n de una juventud capaz de perseguir grandes ideales. <br \/> Esta fe sencilla y valiente sigue viviendo en vuestras comunidades, en vuestras familias, en las que se respira el perfume evang&eacute;lico de las virtudes propias de vuestra tierra:&nbsp; la fidelidad, la dignidad, la discreci&oacute;n, la sobriedad y el sentido del deber. <\/p>\n<p>Y, adem&aacute;s, obviamente, est&aacute; vuestro amor a la Virgen. En efecto, hoy conmemoramos el gran acto de fe que realizaron hace un siglo vuestros padres, encomendando su vida a la Madre de Cristo, cuando la eligieron como patrona principal de la isla. Entonces no pod&iacute;an saber que el siglo XX ser&iacute;a un siglo muy dif&iacute;cil, pero precisamente gracias a esa consagraci&oacute;n a Mar&iacute;a encontraron luego la fuerza para afrontar las dificultades que sobrevinieron, especialmente con las dos guerras mundiales. <\/p>\n<p>No pod&iacute;a ser de otra manera. Vuestra isla, queridos amigos de Cerde&ntilde;a, no pod&iacute;a tener otra protectora que no fuera la Virgen. Ella es la Madre, la Hija y la Esposa por excelencia:&nbsp; &quot;<i>Sa Mama, Fiza, Isposa de su Segnore<\/i>&quot;, como sol&eacute;is cantar. La Madre que ama, protege, aconseja, consuela, da la vida, para que la vida nazca y perdure. La Hija que honra a su familia, siempre atenta a las necesidades de los hermanos y las hermanas, sol&iacute;cita para hacer que su casa sea hermosa y acogedora. La Esposa capaz de amor fiel y paciente, de sacrificio y de esperanza. En Cerde&ntilde;a est&aacute;n dedicadas a Mar&iacute;a 350 iglesias y santuarios. Un pueblo de madres se refleja en la humilde muchacha de Nazaret, que con su &quot;s&iacute;&quot; permiti&oacute; al Verbo hacerse carne. <\/p>\n<p>S&eacute; bien que Mar&iacute;a est&aacute; en vuestro coraz&oacute;n. Hoy, despu&eacute;s de cien a&ntilde;os, queremos darle gracias por su protecci&oacute;n y renovarle nuestra confianza, reconociendo en ella la &quot;Estrella de la nueva evangelizaci&oacute;n&quot;, en cuya escuela podemos aprender c&oacute;mo llevar a Cristo Salvador a los hombres y a las mujeres contempor&aacute;neos. Que Mar&iacute;a os ayude a llevar a Cristo a las familias, peque&ntilde;as iglesias dom&eacute;sticas y c&eacute;lulas de la sociedad, hoy m&aacute;s que nunca necesitadas de confianza y de apoyo tanto en el &aacute;mbito espiritual como en el social. <\/p>\n<p>Que ella os ayude a encontrar las estrategias pastorales m&aacute;s oportunas para hacer que encuentren a Cristo los j&oacute;venes, por naturaleza portadores de nuevo impulso, pero con frecuencia v&iacute;ctimas del nihilismo generalizado, sedientos de verdad y de ideales precisamente cuando parecen negarlos. <\/p>\n<p>Que ella os capacite para evangelizar al mundo del trabajo, de la econom&iacute;a, de la pol&iacute;tica, que necesita una nueva generaci&oacute;n de laicos cristianos comprometidos, capaces de buscar con competencia y rigor moral soluciones de desarrollo sostenible. En todos estos aspectos del compromiso cristiano siempre pod&eacute;is contar con la gu&iacute;a y el apoyo de la Virgen sant&iacute;sima. Encomend&eacute;monos, por tanto, a su intercesi&oacute;n maternal. <\/p>\n<p>Mar&iacute;a es puerto, refugio y protecci&oacute;n para el pueblo sardo, que tiene en s&iacute; la fuerza de la encina. Pasan las tempestades, pero la encina resiste; despu&eacute;s de los incendios, brota nuevamente; sobreviene la sequ&iacute;a, pero la encina sale victoriosa. As&iacute; pues, renovemos con alegr&iacute;a nuestra consagraci&oacute;n a una Madre tan sol&iacute;cita. Estoy seguro de que las generaciones de sardos seguir&aacute;n subiendo hasta el santuario de Bonaria para invocar la protecci&oacute;n de la Virgen. Nunca quedar&aacute; defraudado quien se encomienda a Nuestra Se&ntilde;ora de Bonaria, Madre misericordiosa y poderosa. &iexcl;Mar&iacute;a, Reina de la paz y Estrella de la esperanza, intercede por nosotros! Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2008 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\">&nbsp;&nbsp;<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A C&Aacute;GLIARI CELEBRACI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA EN EL ATRIO DEL SANTUARIO DE NUESTRA SE&Ntilde;ORA DE BONARIA&nbsp; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Domenica, 7 settembre 2008 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas:&nbsp; El espect&aacute;culo m&aacute;s hermoso que un pueblo puede ofrecer es, sin duda, el de su fe. 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